Convenio – Radio del Plata Rosario (FM 107.5) Sábados 10 a 12 hrs (9 de agosto 2014)
“Nuestros hijos van acumulando prácticas cotidianas de sustracción de futuro, aprenden a pensar sólo en corto plazo”
“Si bien los ejemplos no hacen teoría, apelemos a uno: la combinación de cepo cambiario más inflación es la primera vez que les toca vivir a nuestros hijos que son buenas personas pero empiezan a ver si compran un dólar trucho”
“Creo que el futuro de nuestro país no es alentador”
“Los que tienen cosas que decir desde la política no encuentran como decirlo”
“Los políticos que se exponen en Tinelli no tienen nada que decir y los que tienen que decir no lo saben exponer”
“Me parece intolerable que la clase política y empresarial pongan en solo dos hombres del exterior la responsabilidad de todos los males"
MHG: Usted escribió un artículo en el diario La Nación titulado “Los buitres no son aves exóticas” Cómo le podemos contar a nuestros oyentes lo que usted escribió?
AK: Hay una tesis del articulo bastante sencilla que intenté expresar un poco más irónico y juguetón que en los artículos habituales, la tesis básica es acerca de la necesidad de llamar la atención sobre la búsqueda permanente de responsabilidad ajena. No quiero culpabilizar a la sociedad, porque es muy compleja y muy basta, con muchos actores que tienen responsabilidades en diversos ámbitos. Pero lo que me parece realmente intolerable es que la clase política y una parte importante de la clase empresarial, que ha tenido sin duda responsabilidades muy altas en toda la historia de este país, encuentren en un individuo en el exterior y en un juez financista del exterior la posibilidad de atribuirle todos los males que padecemos. Buscar el enemigo externo, el imperialismo, todo esto colocado afuera cuando esto ha sido generado desde aquí, entonces esta era la preocupación básica. Está basado en esta insistencia en los malos que nos dañan y que están afuera. A partir de ahí la resolución es bastante sencilla. Se trata de un apelativo muy despectivo: los buitres, pero los buitres no son algo despreciable, cumplen una función muy importante en el eco sistema. Finalmente, si hay buitres es porque hay algo muy degradado, muy corrupto y muy descompuesto, si hay buitres es por eso, es porque hay algo corrupto, en el sentido de podrido, de abandonado, de descuidado, por algo es buitre.
MHG: Cómo ve la clase dirigencial con apetencias en el 2015? Sobre todo después de las llamadas telefónicas del animador Marcelo Tinelli, las cuales fueron respondidas por los presidenciables…
AK: Creo que eso es más que un síntoma de la pobreza de la discusión pública argentina. De la baja calidad personal de esos dirigentes, personal en el sentido de la baja calidad intelectual y política de esos dirigentes. Política, no como capacidad de acumular poder, sino de pensar la política, también de un interés pervertido hacia la política de la ciudadanía que está más pendiente de la política en determinados ámbitos que en otros. Creo que eso es más que un síntoma y es muy preocupante, porque en la clase política hay gente muy talentosa y muy formada, muy honesta pero que no encuentra el modo de articular el discurso que interesa a la ciudadanía y que ha sido además capturada por el discurso oficial, ante el cual no se puede diferenciar por miedo de perder imagen en situaciones de ambigüedad. Por ejemplo, volvamos al caso de los buitres, una oposición que no puede decir que lo cierto es que este gobierno firmó contratos, aceptó jurisdicciones, tomó decisiones y lo que ocurre hoy es consecuencia de la acción de este gobierno y por tanto no puede trasladarse la responsabilidad a sectores externos. Hay una parte de la clase política que es muy vulgar, que es la que se exhibe en esos programas de televisión y no tiene nada para decirnos. Y una parte de la clase política, que es muy talentosa y que es capaz de articular adentro de la política, pero que tiene muy mala relación con la ciudadanía y esto plantea una disyuntiva muy compleja y de muy difícil resolución, que es: están aquellos que comunican bien pero no tienen nada qué decir y aquellos que tienen algo qué decir pero no pueden establecer una relación de empatía. En la historia reciente los triunfos electorales los han obtenido los primeros, aquellos cuyo énfasis está puesto en la construcción de poder y no en el pensamiento de la política y de los problemas del país. Y no creo que se pueda augurar nada diferente para el futuro.
MHG: Y cuánto hay de responsabilidad de la sociedad que mayoritariamente apoya a quien construye poder?
DK: Para mí no es sencillo dar una respuesta a una pregunta que es muy compleja y que encierra muchas cosas diferentes. Sin duda, lo que nuestra sociedad es hoy es lo que nuestra sociedad ha hecho hoy. También es cierto que hay grados de responsabilidad y esto significa, básicamente, que no tiene la misma responsabilidad pública aquellos cuyas acciones afectan a pocos, respecto de aquellos cuyas acciones afectan a muchos. Todos tenemos grados de responsabilidad diversos, creo que nuestras elites han fracasado claramente, la parte buena y la mala de las elites, se han subordinado a estrategias de muy corto plazo, a la seducción de políticas relacionadas con la construcción de clientelas y de producción de votos entre los sectores más desfavorecidos, los clientes reemplazan a los ciudadanos y se buscan para acumular poder. Creo que las elites le han dado lugar a la conformación de unas nuevas oligarquías democráticas cuya característica, a diferencia de las características de las elites, no es tener una reflexión política, moral o económica sobre la sociedad, sino ser propietarios de grandes cantidades de riqueza y tener como principal objetivo no llevar a la sociedad un conjunto de ideas, sino proteger su riqueza. Y esto no es un proceso de Argentina, sino que está bastante bien descrito en muchas ideas contemporáneas avanzadas como la norteamericana, pero que en un país como el nuestro se exacerba, y los que le tienen que decir algo a la sociedad no encuentran cómo y, por tanto, dejan de cumplir su función de elites y quienes controlan los recursos del poder no tienen nada qué decir pero si tienen qué hacer cosas para defender sus posiciones de privilegio. Entonces aparece una justicia que funciona como barrera ante cualquier puesta en cuestión de fortunas de origen dudoso, aparecen medios de prensa que actúan en defensa del poder, aparecen estudios complejos de abogados que litigan con grandes recursos y capacidades para proteger intereses particulares. Y esto ha ido desplazando lo que es común que es aquello que es la política, es decir, que los que nos importa a todos por intereses particulares de grupos que se han ido adosando al estado, que ha ido extrayendo recursos del estado en colusión con actores de la sociedad civil. Creo que el panorama para el país no es bueno, a menos que consigamos reconstruir el discurso público y, sobre todo, que consigamos encontrar los mecanismo de exclusión de las prácticas corruptas de los individuos que las ejercen y estas prácticas no es sólo quedarse con dinero mal habido, son las que consisten en tomar malas decisiones públicas, las que privilegian los intereses de grupos particulares o corporativos, son las que degradan el discursos político convirtiéndolos en discursos de barricada y de facción. Si no podemos hacer esto veremos sobrevolar buitres sobre nuestras cabezas de muchas subespecies pero muy agresivos.
MHG: Entre los que tienen cosas para decir qué ha fallado en esa dirigencia?
DK: Es difícil dar una respuesta que sintetice tantos años de fracaso de nuestro país. Según a quien lea uno Argentina es un país cuyos indicadores vienen cayendo desde 1914 o desde 1966 o 65, en cualquier caso si uno toma sistemas cortos, estoy hablando de 50 años de deterioro de todos los indicadores de la calidad de la vida pública, en educación, en distribución del ingreso, de la riqueza, productividad, infraestructura, salud, cualquiera que lo mire desde el 65 para aquí, salvo momentos, la tendencia general es declinante. Hay un encadenamiento de causas que no siempre son la misma, quiero decir, la dictadura produce un deterioro, pero luego los problemas de endeudamiento externo, de hiperinflación, en el tramo final del gobierno de Alfonsín, introducen otros problemas. Y, eventualmente, una reforma del estado que podría haber sido una idea necesaria pero que es conducida de un modo absolutamente inescrupuloso, introduce otros; y este populismo progresista de estos últimos 11 años, introduce otros. Hay una dinámica que en cada momento va afirmándose en sus perores lados y excluyendo los mejores, lo difícil es cómo revertir esta secuencia tan prolongada que va produciendo y estimulando conductas perversas de todos los actores. Se puede decir con un ejemplo, si bien un ejemplo no hace teoría, es iluminador de esto que quiero decir: empieza el cepo cambiario, acompañado de alta inflación, todos los que somos adultos hemos pasado crisis infinitas en las que hemos visto deteriorarse nuestro patrimonio, nuestro proyecto de vida, etc., en semanas, en meses. Pero lo que ocurrió esta vez es que nuestros hijos están ya en la vida adulta y este es su primer episodio como argentinos insertos en el mundo económico, en el cual ven que sus esfuerzos profesionales laborales, son a la vez licuados por la inflación y los intentos para protegerse patrimonialmente están bloqueados por la voluntad del gobierno. Y se ha visto cómo se han desarrollado estrategias que son de trampa para protegerse. Es muy interesante ver como dos jóvenes adultos que tienen los mejores valores y los ejercen, de pronto empiezan a desarrollar estrategias de protección que simultáneamente lo ponen del lado de las prácticas que uno no quiere ver con los hijos y cuando ve los hijos de otros países éstos están sacando créditos para comprar una vivienda, no están viendo como compran un dólar trucho para proteger los ahorros de su trabajo. Dentro de 10 años estos chicos van a ser integrados en esta cultura y cuando haya un excedente su primera reacción va a ser pensar en el corto plazo, porque el largo plazo entre nosotros es muy incierto. Y vamos introduciendo prácticas cotidianas de sustracción de futuro. Si esto lo hacen integrantes de las clases medias bastante austeras, imagínese estas conductas en individuos o actores colectivos que inciden verdaderamente sobre las decisiones colectivas. Se van construyendo estas cosas y no considero que tengan que ver con la naturaleza del argentino, ni de nuestro ser, ni mucho menos, pero que todo esto es el resultado de pequeñas perversiones, más que algunas son muy grandes, pero en el fondo es de pequeñas perversiones que generan una cultura que estimulan ciertas conductas, que incentivan algunas prácticas y desincentivan otras, que hay que encontrar el modo de quebrar, porque si no cada día se está peor. Ahora el tema es Vaca muerta, si usted hace una ecuación en la suma: Vaca muerta y soja, lo que tiene es un emirato árabe de los peores de aquí a 20 años, es decir un país que el 10 % de la población controla el 95 % de la riqueza, un 40 % de la población da servicio a ese 10, y el restante sobra.
