Susana Stochero: Secretaria Gremial de FATSA, Vocal de ATSA Santa Fe y Presidenta de la Agrupación Evita (Convenio – sábados 10 a 12 hrs- Radio del Plata Rosario (FM 107.5) 19 julio 2014

Se cumplieron 10 años de su elección como secretaria general de la CGT- fue la primera y única mujer, no sólo en nuestro país, sino también en Latinoamérica, que resultara electa Secretaria General de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina y ocupara el más alto cargo institucional en una Central Sindical.
“El tema de la defensa política de los trabajadores nunca fue 1 un obstáculo para la unidad"

“La unidad no es un fin en sí mismo, pero es una fortaleza, el modelo sindical argentino es denostado en el mundo por el sector empresario y alabado por los trabajadores”
“Hoy lo preocupante es que los salarios estén ocupados por el impuesto a las ganancias”
“El movimiento obrero en nuestro país tiene como misión luchar por la equidad para los trabajadores”
“ Lo peor es que no me escuchaban, no era para provocarme, en realidad no me consideraban un par”
“Gracias a West Ocampo fui la secretaria general, Moyano cerraba las puertas y le tenía que pedir las llaves”
“Siento orgullo de haber sido la primera mujer en llegar a ser Secretaria General de la CGT … hoy a 10 años vemos que a las mujeres les cuesta su inserción"

 
MHG: Usted fue secretaria general de la CGT, no recuerdo que esto hay ocurrido en América Latina?
SS: Siempre digo es que es un doble orgullo porque he sido la primer mujer que ha ocupado un lugar de envergadura y porque Argentina haya sido la pionera en esto también. Hemos sido ejemplo en la legislación nacional, hace 10 años que tenemos convenciones colectivas y si bien estamos discutiendo muchas cosas lo importante es que el movimiento obrero sigue siendo un eje de poder importante dentro del país, aunque a veces no nos quieran oír. Así que a 10 años vista se puede decir que llegué yo al triunvirato y después es de ese año en que nos fuimos yendo todos, vemos que hoy no hay mujeres y las hay dentro del movimiento y no se visualiza que puedan llegar al lugar de toma de decisiones. Y esto tiene que ver con el famoso Techo de Cristal de la que habla la OIT; y, por otro lado, tiene que ver con la inserción de la mujer en el movimiento obrero es bastante reciente. Porque en nuestro caso la mujer que se incorpora al mundo laboral masivamente recién en la década del 50 del siglo pasado. Y entre dictadura y democracias las mujeres éramos consideradas para las cuestiones hacia adentro y no la pelea hacia afuera. Esto ha llevado a que todo sea mucho más lento, pero la historia no es lineal se ha avanzado y se ha retrocedido.
MHG: Recuero que en la CGT de Ubaldini no había baño para mujeres, y en la conducción de la Secretaría de la mujer había un hombre. Usted cómo lo vivió?
SS: fue una experiencia muy enriquecedora y productiva, creo que para todo el movimiento obrero, yo le quiero agradecer a West Ocampo que él podría haber decidido por un varón y decidió postularme a mí. Él tiene mucho que ver con que yo haya sido una de las 3 secretarías generales. En realidad cuando empezó la discusión política interna, el banco que correspondía a las mujeres quedaba atrás de la puerta que estaba sentado Moyano para cerrar todas las oficinas, había que tocar el timbre, era una cosa medio rara, pero nunca hice problema por es porque me dije que la mujeres debemos discutir las cosas importantes no que tenga que tocar el timbre para que me abran una puerta. También era así que muchos compañeros que participaban del Consejo Directivo no sabían discutir con mujeres, entonces no entendían que nosotros podamos opinar de un tema de igual a igual. Y no sólo me pasaba acá, sino en el ámbito internacional también. Yo proponía algo y era descartado de plano y a los 10 minutos un compañero retomaba esa idea y la planteaba y era fantástica y yo decía que eso lo había dicho yo y me respondían que no lo había dicho. Claro, porque a mí ni siquiera me escuchaban. Al principio pensé que me lo hacían para provocarme y después entendí que no era así, sino que en realidad no me escuchaban porque yo no podía estar de igual a igual. Ese era el quid de la cuestión. No me consideraban un par. Por eso digo que fue tan importante lo que hizo hace 10 años un dirigente y un grupos de dirigentes, porque tengo que destacar a un grupo integrado por Cavallieri, a Lescano, que formaron parte de este grupo que propuso una mujer, además, de Sanidad, porque ellos me escuchaban, me daban ideas, entre todos panificábamos estrategias, y veíamos pro donde podíamos ir a pedir al gobierno que se elimine el impuesto a las ganancias, que todavía estamos discutiendo, o el salario familiar, o cómo se reparte mejor la riqueza que fue el pedido principal de la negociaciones colectivas o el consejo del salario mínimo, vital y móvil.
MHG: Y en estos años qué avance o retroceso observa. Aunque usted ha dicho que son las mismas de hace 10 años.
SS. Exacto. Lo que pasa es que el movimiento obrero en nuestro país tiene su raíz en luchar por la equidad en la distribución de la riqueza que se genera entre todos. Y esa lucha va a ser constante, no hay un momento en que podamos decir, si bien lo hubo en Argentina una mitad y mitad como decía el General Perón, en estos momentos también el movimiento obrero luchaba por las obras sociales, es decir, siempre va a haber objetivos para mejorar la calidad de vida de los trabajadores. Lo que me preocupa a mí es que sean tantos trabajadores sean abarcados por el impuesto a la ganancias, el salario es la retribución de pago por la fuerza laboral. El trabajador no tiene otra cosa para poner, entonces no hay ganancia ahí, hay una retribución, un pago para que el trabajador viva, y si a ese pago se le saca una parte por impuesto estamos diciendo que sobre y la verdad es que no sobra.
MHG: No hay demasiados conflictos, que no funcionan los institutos como la conciliación obligatoria?
SS: Lo que pasa es que la conciliación obligatoria funciona con conflictos de derechos y no de intereses. Es un tema complejo de la ley y cuando uno está luchando por mejorar el salario y se dicta la conciliación, uno tiene que volver a trabajar y la negociación es prácticamente se suspende en el medio porque no hay posibilidades de sentar al patrón, y eso genera un alargamiento que normalmente produce una irritación en el conjunto de los trabajadores que luego se transforma en situaciones complejas para quienes conducimos. Porque una cosa es hacer una medida de fuerza o un quite de colaboración, asambleas, etc., e ir evaluando la disponibilidad del sector empresario hacia la negociación conjuntamente con la presión interna que se tiene de los trabajadores y otra cosa es que se imponga a través de una norma que dice que vuelva a trabajar y se empieza a negociar de cero y uno del otro lado no tiene habilitado que se va a negociar.
MHG: Es positivo que haya tantos sectores de trabajadores nucleados en instituciones diversas?
SS: Pienso que la unidad no es un fin en sí mismo, pero sí es un instrumento de construcción, pienso humildemente desde mi lugar que si no estamos todos juntos el poder se diluye, el poder de participar de las decisiones que afectan al conjunto de los trabajadores. Lo que estamos viviendo, si bien tenemos una central que es la representativa real del conjunto de los trabajadores, porque estamos la mayoría de los trabajadores. El hecho de no estar todos juntos significa que eso mella la posibilidad de mejores logros para los trabajadores. El modelo argentino es denostado en el mundo por el sector empresario y alabado por los trabajadores. El hecho de tener una sola central sindical y tener sindicatos pro actividad le da tanta fuerza al movimiento obrero que se lograron cosas relevantes como los aumentos salariales en estos 10 años, el hecho de tener un modelo sindical como el que se tiene le da fuerza a los trabajadores. Más allá que a veces no se logre todo lo que se quiere. La verdad es que se trata de una negociación y en ocasiones tardamos en lograr los acuerdos. Pero en poco tiempo vamos a estar habilitados y vamos a volver a tener logros y mejorar los nuevos trabajos que se van presentando en las distintas actividades. Todo esto hace que tengamos plena vigencia con los trabajadores. De hecho, en el mundo se está tendiendo a tener una sola central sindical.
MHG: Los trabajadores eran peronistas ahora hay más izquierda?
SS: Hay actividades en que se lo ve más y en otras menos, pero el tema de qué pensamiento político tengan los trabajadores al movimiento obrero nunca quitó la posibilidad de trabajar en unidad. Si bien es cierto que parecería que los sectores que militan en la izquierda son un poco más combativos, o cierto es que tienen menos resultados y al tener menos resultados que el sector tradicional, que tiene representación real de los trabajadores posee más fuerza. Nosotros en Santa Fe tenemos delegados que son socialistas, que son radicales y que son peronistas y podemos convivir perfectamente cuando se defiende los derechos de los trabajadores. No quita que esto que sea un tema social a la vista del gobierno cuando no se toman medidas para una negociación. Ahí tanto el gobierno como el sector empresario debe analizar qué es lo que más le conviene socialmente, porque la conflictividad por la conflictividad… nosotros la desterramos, vamos a las cosas concretas y hay muchos sectores de izquierda en los gremios que van al conflicto y no al objetivo. Por eso no tienen inserción real, más allá que la juventud tiene todo el ímpetu de avasallar todos los limites y quiere transformar la realidad en cinco segundos y después la misma muestra que es imposible.

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