“No se logró en el peronismo entender a ese Perón que regresó después de tanto años de exilio, de maltrato, con la plenitud de sus facultades intelectuales… El Perón de los 70 vino con una lucidez que le permitió reconocer sus errores”
“Si una persona se confiesa peronista debe leer a Perón y no a los que interpretan a Perón y a partir de ahí sacar sus propias conclusiones”
“A veces escucho a la presidente decir: “cómo voy a dejar mis convicciones en la puerta de la casa de gobierno”… un presidente tiene que dejar la vida por el bien común, éste debe ser el que guía y no las convicciones. Si en la búsqueda del bien común se debe revisar alguna convicción se hay que hacerlo porque uno es un ser humano y es pasible de algunos errores”
“Se ha resignificado ese egocentrismo que tienen algunos dirigentes políticos del oficialismo pero también de la oposición”
“Hay que generarle un territorio hostil al delito, que haya normas para aquellos que delinquen y por lo que se delinque”
MHG: Dónde estaba el día que murió Perón?
GC: En la calle, yo era funcionario del ministerio de trabajo de la nación en la delegación San Martín, veníamos los que estábamos comprometidos con la militancia, yo militaba con los gremios, sabíamos que había una situación de salud muy precaria. Pero nunca imaginamos que fuera tan grave. Me lo dijo el secretario general del Sindicato de Comercio. Había una iglesia cerca y me entré en ella.
MHG: Qué quedó del peronismo de Perón?
GC: Los partidos cambian, las situaciones históricas hacen que cambien, pero lo que sucede es que no se logró en el peronismo es interpretar a ese Perón que regresó después de tanto años de exilio, de maltrato, con la plenitud de sus facultades intelectuales y con todo lo que significaba, el peronismo no alcanza a entender el mensaje de ese Perón. Y, de hecho, cuando se mira a este gobierno que se dice peronista pero que no tiene ningún problema en no ser peronista y en rescatar solamente la simbología que a ellos les interesa, toman al 40, al 50 y cometen las propias torpezas que él reconoce. El Perón de los 70 vino con una lucidez que le permitió reconocer sus errores. Y viene con un planteo de unidad nacional que no lo pudo transmitir y que no lo pudimos entender los argentinos a ese mensaje. Se tomó como una estrategia más, y no se lo tomó en la demisión que tenía ese mensaje. Yo tengo para mí que la formula que él imaginaba para este proceso era la fórmula Perón – Balbín, Balbín era el hombre al que Perón en los 50 había desaforado y había encarcelado por pensar diferente. Y este Perón que vuelve en los 70 lo primero que hace es generar una reunión que es muy famosa en una confitería de Vicente López que se llamaba NINO, y se inmortaliza el abrazo entre Perón y Balbín. Pero me parece que estas cuestiones los dirigentes políticos se las llevan por delante, en ocasiones. Y creo que como nunca en esta época ese Perón fue como dejado de lado, denostado, fíjese que durante todo este tiempo y salvo hacia el final, el kirchnerismo reivindica la figura de Evita, no su pensamiento porque si no se daría cuenta que Evita era peronista, pero reivindica la figura revolucionario, entre comillas, de Evita. Y a Perón lo odiaron a tal punto que muchos de los análisis periodísticos durante algún tiempo cuando lo nombraban a Perón se asombraban de esa profusión de nombramientos que tenían algunos dirigentes kirchneristas ex montoneros.
MHG: Qué valores se toma para ser peronista y dar fe de ello?
GC. Creo que los hombres somos circunstancias, lo que sobreviven son las ideas, creo que Perón no necesita interpretación, y si una persona se confiesa peronista debe leer a Perón y no a los que interpretan a Perón y a partir de ahí se pueden sacar las conclusiones. Siempre he pensado así y por eso he tomado determinadas actitudes, creo que la lealtad debe aplicarse por el pueblo y no por dirigentes circunstanciales. Y esto a mí me llevó a tener una actitud de vida que me permite que mi responsabilidad legislativa con cosas que no le voté ni al Menem rubio y de ojos celestes ni al Kirchner rubio y de ojos celestes. Porque el poder, a veces, es como que pierde a a la gente, la gente se confunde ante la gente de poder, y me parece que ahí está el quid de la cuestión: uno debe saber claramente a quién le debe la lealtad. Si yo como representante del pueblo mi lealtad se la debo al pueblo no me van a venir a engañar con cantos de sirena. Y yo me reivindico sin aditamentos.
MHG: Usted está presentando con un conjunto de diputados un proyecto muy interesante acerca del tema relacionado con la corrupción. Nos puede contar de qué se trata este paquete de medidas que presentó con el Frente Renovador?
GC: Creo que cuando uno hace un proyecto de ley cuando habla del tema y esto lo conversamos con Massa, si nosotros estamos convencidos y creemos que ha cosas que podemos que resolver, que los políticos tenemos que tener límites, y que esos límites los tenemos que generar nosotros mismos. Nosotros trabajamos mucho con especialistas del exterior, mirando que hacen otros países, cuáles es su realidad, nos mortifica mucho el tema de la seguridad, del narcotráfico, y mirando qué es lo que hacen otros países, vemos que la resolución pasa por generarle un territorio hostil al delito, que haya normas para aquellos que delinquen y por lo que se delinque. El problema que tenemos es el dinero, es la cosificación que denuncia con tanta precisión el Papa, en conde además el precio y el valor de las cosas tiene tanta diferencia. Y, además, el hombre se ha tomado el trabajo de ir por el valor de las cosas, y generamos una serie de reglas que se relacionan con ponerle coto al político. Tomamos, por ejemplo la ley de extinción del domino, que es la ley más fuerte, porque en ese sentido siempre hay gente que piensa antes que uno. Hay una que es de Guistiniani, pero llegamos a la conclusión que las normas que están proyectadas les falta un poco de osadía. Y generamos una acción en materia de extinción del dominio autónoma, esto significa que el emergente de una acción ilícita no tiene por qué tener derechos, más allá de que aquél que comete acciones ilícitas tiene que tener todas las garantías del debido proceso legal que establece la constitución, pero no se tiene un derecho absoluto de propiedad tal como lo concibió la constitución clásica. Ha algunas cuestiones que han ido relajando esta absolutez, y hoy decimos en el siglo XXI, con nuevos delitos, tenemos que asegurar que aquel que comete un acto ilícito o está sospechado de haberlo cometido, el estado le pone inmediatamente la mano encima a sus bienes hasta que se dilucide la situación. Si de la causa surge que no ha cometido actos ilícitos ahí están sus bienes con un curador, pero si no es así, todo los bienes son rescatados, y cuando se habla de todos los viene se habla de todos, porque se refiere a poderes sobre terceros, de una prueba que no es absoluta, se habla de indicios, hablamos de las herencias, a las posibilidades de ir a otras naciones en busca de esos bienes. Son un conjunto de acciones que nos parecen muy apropiadas para la lucha contra el narcotráfico primero; porque el narcotráfico se ha establecido de la manera brutal en que se ha establecido en la pías por incompetencia política también. Y porque ha visto relajos los controles de los dineros púbicos, la corrupción política ha relajado los controles del flujo de dinero y Argentina hoy para un narco es fácil venir y lavar dinero, entonces genera esto mucho control a la política y a los delitos complejos, como trata, narcotráfico, y otros que tenemos que pelarnos, dejar andar detrás de andar del ladrón de gallinas e ir por detrás de los que se roban el país. Porque esa es la propuesta que le ha faltado a la reforma del código penal que lo meto en el medio, porque nosotros lo que decimos es que hay que mirar cuáles son los problemas que tiene la sociedad a la hora de generar una reforma tan importante, y generar herramientas nuevas para poder luchar y que la gente tengas posibilidades de vivir tranquila.
MHG: Aparece la figura del arrepentido?
GC: Esta figura es necesario, hemos hablado con especialistas de lucha del narcotráfico en el extranjero y ellos no entendían nuestra ley de arrepentido que sufre las vicisitudes que sufre. Por ejemplo el caso de Vanderbroele es una caso no de arrepentido sino de testigo protegido, donde hoy la su esposa cuanta todas las vicisitudes que le ha tocado vivir cuando decidió contar todo lo que sabía. Es una barbaridad, nosotros no podemos desconfiar del decente. Yo tengo un proyecto presentado cuando se trató el tema de Pontaquarto, es un arrepentido que pasó mil vicisitudes y finalmente la vicisitud más grande cuando se tuvo que enfrentar al resultado del juicio donde quedó totalmente desacreditado. Pero él no pudo tener ninguna garantía por parte del estado, allí hicimos un propuesta de reforma de la ley en donde generamos la posibilidad que exista el arrepentido, porque si no le damos protección menos vamos a asegurar la posibilidad que exista. Y es necesario para la lucha contra determinados figuras de un arropaje del estado para los arrepentidos, además, las fuerzas de seguridad a veces tienen infiltrados y lo hace en condiciones paupérrimas. Hoy un agente de seguridad no puede infiltrarse en un grupo narco. Todo eso es lo que estuvimos mirando, creemos que el delito narco es delito más tremendo que tenemos hoy en la sociedad y hemos generado un proyecto para incrementar las penas a diferencia de la merma de penas en general que ha hecho la reforma del código que nos proponen. También presentamos proyectos de residencia, que dice que durante un año el funcionario púbico debe estar bajo una lupa en al ámbito de la auditoría general de la nación para que se le examinen sus vidas, sus bienes, que haya n seguimiento. Para que no deje la función y empiece a usufructuar de los viene mal habidos. La imprescriptibilidad de las penas, la tipificación de los delitos de corrupción, porque no lo tenemos tipificado. Hay una serie de proyectos, reforma de IGK, que presentaos y estamos presentando.
MHG: Y hoy nos hemos levantado con la detención de Sarkozy en Francia, ojala el mundo vaya para el lado de la sanción de este tipo de delitos.
GC: Si, creo que lamentablemente es un problema muy serio que tiene la falta de pensamiento filosófico, la falta de sentarse a pensar qué queremos en comunidad, yo escuchaba algún dirigente, en la Pastoral Social, que hablaba de cómo había ingresado a la política y decía que vivía bien haciendo política, el problema que tenemos ese, se cree que se ingresa a la política para vivir bien, y se han generado algunos paradigmas que tiene equivocada a la juventud que ingresa a la política, esto de que entre el oro y el bronce me quedo con el bronce, es un error tan grande pensar así, porque no se trata de ninguno de los dos, se trata de la gente, del bien común. Acá han quedado en desuso algunos términos que generan las definiciones que debemos tener. Los políticos no tenemos que ir tampoco a la búsqueda de la fama, tenemos que tomar algunas decisiones que resultan odiosas, pero se tiene que tomar por el bien común. Cuando a veces escucho a la presidente decir: “cómo voy a dejar mis convicciones en la puerta de la casa de gobierno”, mire un presidente tiene que dejar la vida por el bien común, éste debe ser el que guía y no las convicciones. Si en la búsqueda del bien común se debe revisar alguna convicción se debe hacerlo porque uno es un ser humano y es pasible de algunos errores. Se ha resignificado ese egocentrismo que tienen algunos dirigentes políticos del oficialismo pero también de la oposición, los dirigentes opositores que creen que tienen la autoridad para decirle a todo el mundo qué es lo que tiene que hacer y no están viendo lo que ellos mismos deben hacer. Me parece que hay una confusión ideológica muy grande en los dos sectores, la oposición debe hacer una retrospectiva para ver qué han hecho.
