“Ojala el gobierno y los futuros candidatos 2015 tengan preocupación genuina por la educación… hasta ahora veo que solo adorna sus discursos”
“El aburrimiento especialmente en el secundario es real tanto en los alumnos como en los profesores, esto no da para más…”
“Es necesario cambiar la presencia institucional del docente”
“Es la escuela la que debe salir a contener a los niños y jóvenes y adultos que están fuera de sistema. Si es así además debe recuperarse el espacio cultural y educación del currículo
“La ampliación de las matrículas responde mucho más a la exigencia social que a la educativa”
“La escuela debe cambiar el paradigma del aprendizaje y no alcanza con notbooks”
MHG: Qué tipo de escuelas deberíamos tener ante los actores que antes no aparecían con esta fuerza?
GT: El planteo en general es que estamos en un momento histórico es interesante, aunque complejo, y sobre la escuela se proyectan mucha demandas. Una es que la escuela cambie de referencia cultural, y esto no es sólo incluir una computadora en el aula, sino que se trata de cambiar de paradigma a partir del cual se desarrolla el proceso de enseñanza y aprendizaje. Un paradigma que no esté centrado en la ilustración, en principios del siglo XX, sino que tenga referencias más claras con lo que está sucediendo hoy, con una cultura que se ha desarrollado básicamente sobre las nuevas tecnologías, nuevos lenguajes y nuevos sujetos que resultan de esa cultura. Esto es una demanda sobre las escuelas que no hemos podido procesar debidamente o que procesamos en pensando que con poner computadoras en las escuelas la cuestión cambia, pero nada cambia. El segundo tema es cuál es la demanda por incluir a todos los chicos en la escuela secundaria, con la cual acordamos, no hay mejor lugar para u chico que la escuela y estudiar, pero la cuestión es con referencia a qué hacemos esta ampliación de la matricula. Creo que hay mucha respuesta a una exigencia más social que pedagógica. No es que se vaya a anular la exigencia social, si no que hay que procesar esa exigencia pero que modifica el campo de la cultura que es la escuela. Ha de tenerse en cuenta que hay un modo de producción que está dejando a los jóvenes fuera del mercado de trabajo y de los adultos también, y la escuela está saliendo a tratar de anclar socialmente a esos chicos con una forma de evitar todos los riesgos que se producen en la calle, amenazados por las asociaciones delictivas o presos de la droga. Si efectivamente la escuela tiene que salir a generar un espacio de contención para estos jóvenes, entonces hay que hacer un esfuerzo para generar un cambio institucional, un cambio pedagógico que ayude a que la escuela contenga pero a la vez incorpore a esos jóvenes a los conocimientos que son propios de la escuela. Y para eso hay que actuar sobre las instituciones. Así se tendrán en cuenta la exigencia social y la cultural. El primer paso es cambiar la forma en que los docentes están incorporados al trabajo escolar.
MHG: El docente tiene que especializarse en algo en particular?
GT: Pienso que es la escuela la que está saliendo a recibir esta demanda, y, por tanto, se tiene que pensar en la escuela. Por otro lado, no se trata de un docente especialista en algo, sino que se trata de encontrar el espacio escolar en estas exigencias, se prearen a los docentes para estas exigencias, se constituyan panes institucionales que analizan desde la institución qué va a pasar y qué vamos hacer. Esto quiere decir que los docentes tienen que tener un tiempo para el niño y un tiempo para trabajar en las instituciones. Nosotros tenemos que los docentes de las escuelas primarias tienen en muchos casos dos turnos y si tiene uno, el turno termina con la exposición frente al niño. Y en el caso de las escuelas secundarias los profesores son profesores taxis; por lo tanto están las horas en que dan clase. Así no hay manera de hacer un trabajo institucional. Se tiene que cambiar la forma del docente en la escuela. Este es un proyecto que está presente desde los años 70 en Argentina pero no se concreta.
MHG: Se escucha que los padres no se encuentran capacitados para poder ayudar a sus hijos con las tareas escolares y también que los jóvenes se aburren en la escuela.
GT: Eso de aburrirse, si se trata de la escuela secundaria no aguanta nadie, ni los chicos ni los profesores. Por eso el alto nivel de ausentismo tanto de los alumnos como de los docentes. Efectivamente, los chicos se aburren y los docentes tienen poco entusiasmo por lo que enseñan y eso tiene que ver con el desfasaje cultural de la escuela. En estos tiempos estuve leyendo cosas del primer período de la apertura democrática, y leí algunas cosas de Cecilia Bravslasky de esa época (1983) para la FLACSO y ya en esa época hay documentos que plantean esta situación de vacío de contenido, lo llama la autora citada, yo digo que l que pasa en la escuela no es relevante. Entonces el aburrimiento tiene que ver con eso, no son interesantes las cosas que pasan en la escuela ni para los docentes ni para los alumnos. Y es cierto que básicamente en matemática los padres no entienden cómo se enseña y cómo se está enseñando. Pero esto no es malo, han cambiado las metodologías, pero lo que se debe plantear es que los padres no tienen que hacer la escuela con los chicos, los que tienen que entender son los chicos.
MHG: Los docentes piden la participación de los padres?
GT: El otro día tuve una conversación en una escuela primaria y una colega me dijo que ella estaba cursando la escuela con su hijo. Eso marca la dificultad que tiene la escuela para hacerse cargo de sus decisiones. Es la escuela la que tiene que enseñarles a los chicos, la que tiene que solucionar los problemas de aprendizaje del alumno, no la familia. Porque, además, eso generar de por sí una desigualdad enorme porque no todos los padres pueden ayudar a los chicos. Porque hay un montón de familias que no tiene las posibilidades ni materiales ni simbólicas para ayudar a los chicos. En beneficio de la escuela es que los chicos pueden contar ahí con un docente que los incorpora al saber independientemente de su origen socio- cultural. Entonces este desplazamiento cultural de la escuela hacia la familia es un punto que genera enorme desigualdad.
MHG: Ojalá que aparezca en el gobierno actual y en quienes vendrán en el 2015 preocupación por la escuela
GT: Sí, pero que aparezca como una preocupación genuina, la escuela y la educación es una preocupación que adorna los discursos, me parece que ni los que están ahora ni los que pretenden estar están tomando en serio la problemática de la escuela.
