Declaraciones del Dr. Sergio Ramírez. Escritor- Abogado- Periodista – Político nicaragüense em Convenio por radio del Plata Rosario, sábados 10 a 12 hrs.- ***

“Gabo era muy parco en los elogios, pero estaba muy pendiente de mi obra premiada por Alfaguara”

“A Gabo le dolió mucho el famoso asunto de la pignata, cuando al final del gobierno revolucionario, en los años 90, mucha gente comenzó a tomar bienes del estado, a apropiarse de lo que no era suyo, surgieron grandes fortunas en base a esta operación ilícita que fue lo que realmente llevó a la escisión del Frente Sandinista más tarde. En el gobierno de Violeta Chamorro se terminó de consolidar este proceso”

“Neumann, Juan Gabriel Vazquez serán grandes escritores”

“Una vez un amigo francés, me recordaba que cuando un escritor muere va al purgatorio y allí espera la purificación y de ahí pasa al infierno que es el olvido o pasa a la gloria que es la inmortalidad. En este caso Gabo esta saltando ese trámite”

“Con Gabo sólo desaparece lo humano, la manera de visitarlo no es en la tumba sino en sus libros”

“Yo fui a Colombia a buscar a Gabo en nombre del Frente Sandinista, mi solicitud era que él fuera a hablar con Carlos Andrés Pérez, acordamos una clave de cómo nos íbamos a comunicar por teléfono, yo vivía en San José de Costa Rica, usábamos sinónimos, el presidente Pérez, era el editor, la cantidad de dinero que nos iba a dar, era el tiraje, que iba a ser de 50 o de 100 mil dólares. Y así empezamos a comunicarnos, a él le gustaba mucho ese juego, que también le gustaba a Graham Greene y por eso fueron tan amigos de Torrijos, que era un conspirador, pero eso de ser amigos de Torrijos era una historia diferente. Esa fue la manera como nos conocimos y de ahí nos deslizamos hasta el territorio literario con una amistad que duró hasta su muerte”

“Mi relación con Gabo inicialmente fue llevarle mis escritos para que los vea”

“La relación entre el escritor y el periodista es una relación muy tensa, pero se necesitan… escribe la misma mano la del periodista y la del escritor, pero tiene que discriminar qué va a dar a un oficio y qué va dar al otro. Y esta es una de las grandes maestrías de García Márquez”

“Gabo me decía que en la literatura hay tres temas: el amor, la locura y la muerte, pero yo siempre he pensado que ha ese listado hay que agregar el poder, tanto el amor como el poder son formas de locura, pero son elementos fundamentales”

“Kafka cuenta con normalidad como hombre se vuelve insecto, Gabo tomó tal vez de Kafka , la normalidad de lo extraordinario”

“Cuando leí “Cien años de soledad”, pensé: esto es 1 veneno para quien se inicia c/escritor “

“Gabo como periodista se identificaba con quienes derrotaban las dictaduras”

“Fue ese intelectual de izquierda militante contra las dictaduras de Caribe y luego Latinoamérica”

“La muerte de Gabo tuvo impacto planetario”

MHG: Usted tuvo una gran amistad con García Márquez y una relación no sólo por la literatura sino por lo político
SR: A mí me parece que la valoración universal que se hace Gabo es por su literatura que tiene un carácter extraordinario. De modo que la muerte de Gabo ha tenido una repercusión a nivel planetario porque fue un gran literato. Pero su faceta de intelectual comprometido es parte de él y no se puede dejar de lado. Y es ahí donde se entra en discusiones sobre la personalidad de Gabo, su amistad con Fidel Castro, que siempre se pone en el candelero de la discusión. Gabo con ideas muy fundamentales para él, un hombre de principios.
MHG: Gabo fue un militante político?
SR: Creo que Gabo es el intelectual de izquierda clásico que se forma en América Latina en torno de las dictaduras militares del Caribe, porque cuando en el cono sur antes que llegaran las dictaduras, había gobiernos más o menos democráticos, las instituciones funcionaban, el foco folklórico de las dictaduras estaba concentrado en el Caribe y en Centro América. Recuerdo que en 1956 se reunió Eisenhower en Panamá con el presidente latinoamericano y ahí era un verdadero zoológico. En esa foto estaba Eisenhower con Trujillo, Batista, Somoza, todo estos dictadores estaban en el Caribe, y Gabo era su hombre del Caribe y él contaba que alguien salió a la ventana a decir que se había caído el hombre, porque todos en el lugar eran exiliados y nadie sabía quién se había caído, porque cada uno tenía su propio dictador. Entonces él es producto de eso, no hay que olvidar que cuando cae el dictador Pérez Giménez, y muy cercano cae Batista y gana Fidel, él es uno de los que se toma el avión para ir a La Habana, él era testigo, como periodista, de todos estos descalabros y estaba del lado de lo que sufrían bajo la dictadura.
MHG: Qué le pasó a usted cuando tuvo en sus manos Cien Años de Soledad?
SR: Para mí fue un impacto que fue como ser alzado por un viento del Caribe, era muy joven y cuando este libro salió en Buenos Aires había una especie de rumor continental que se venía acercando, que era un libro que había que leer. Estando en Costa Rica llegó a mis manos y tuve un efecto de parálisis, de deslumbramiento. Cuando terminé el libro dije que el mismo era un veneno porque quien quiera escribir como García Márquez estaba perdido para siempre. Esto del realismo mágico era una matriz muy personal suya y quien trató de seguirla sólo fue un imitador.
MHG: Usted dijo alguna vez que una cosa es la voz y otra es el eco.
SR: Es un verso muy bello que siempre recuerdo de Antonio Machado, “ha distinguir me paro las voces de los ecos”, entonces uno siempre tiene que como escritor buscar su propia forma, el estilo es la marca personal del escritor, con Vargas Llosa es diferente porque él es un maestro de la técnica narrativa, uno puede aprender mucho y sin temor a Vargas Llosa porque enseña los mecanismo de la escritura, como armar y desarmar la escritura literaria, pero uno puede pasar por Vargas Llosa sin quedar marcado por alguna cosa de este tipo estilístico como es el estilo hiperbólico, la exageración de la frase redonda de García Márquez.
MHG: A mí me ha gustado mucho La Metamorfosis, de Kafka y a García Márquez también le ocurrió lo mismo, pero qué sucede con ese libro?
SR: Creo que Gabo lo veía desde la frialdad natural que el escritor asume al describir las cosas más desaforadas o extraordinarias. Gabo contaba como escuchaba relatar a sus mayores con todo desparpajo las cosas más absurdas y enormes sin parpadear, que es como se debe contar. Y es la misma forma de contar de Kafka, en la primera página uno se encuentra con que Gregorio se ha convertido en un gran insecto, yo he imaginado una cucaracha y comienza a contar eso con la mayor normalidad. En este sentido La Metamorfosis es una novela muy normal, trata de un hombre que se vuelve insecto con absoluta normalidad, como alguien que está enfermo y la relación que se va desarrollando entre él y la familia y al final cuando este insecto muere la familia se siente aliviada, esta es la gran parábola. Van a dar un paseo, una tarde soleada de Praga porque salieron del problema de tener un insecto dentro de la casa. Creo que a eso se refiere Gabo cuando habló de Kafka, de la naturalidad de lo insólito.
MHG: Gabo dijo que no ha escrito una sola línea que no hable del poder, luego lo inclinó hacia el amor, pero por los títulos hablaba de poder político.
SR: Gabo me decía que en la literatura hay tres temas: el amor, la locura y la muerte, pero yo siempre he pensado que ha ese listado hay que agregar el poder, tanto el amor como el poder son formas de locura, pero son elementos fundamentales. Si uno va de Homero a Sófocles, a Shakespeare, a Cervantes a García Márquez, ve que estos temas son invariables, lo que varía son las formas de escribir de lo que producen estos elementos. Pero Gabo es un escritor del poder y del amor, y él lo relaciona muy estrechamente.
MHG: Qué le da el periodista al escritor?
SR: Es una relación muy tensa, no es armónica, pero al fin y al cabo es una relación de dos que viven que aunque no se quieran mucho se necesitan. Porque se tiene que prestar elementos mutuos. Quien escribe es la misma mano, la del periodista y la del escritor, pero tiene que discriminar qué va a dar a un oficio y qué va dar al otro. Y esta es una de las grandes maestrías de García Márquez. Si uno lee a Márquez de Cien años de soledad o de El Amor en los tiempos del cólera, se encontrará con este tipo de exageraciones muy bien trabajadas, con filigranas, hiperbólico, pero cuando uno lee Historia de un secuestro o Relato de un náufrago, ve que el estilo es desnudo, no tiene nada de adorno, de oropeles, es un estilo directo, que va al grano, que es lo que un lector de una crónica periodística está esperando. Y le presta el escritor las herramientas de la estructura del relato. Si se quiere atraer al lector tiene que usar los ganchos del novelista, esto de administrar la información, de no decirlo todo de una vez, esto de crear la tensión, el suspenso, de ir reservando la sorpresa. A esto me refería cuando hablaba de los préstamos mutuos.
MHG: Cómo era su relación cuando usted era militante activo contra el régimen de Somoza? Intervino García Márquez?
SR: Lo curioso es que yo lo conocí a Gabo como escritor, como el escritor más joven que llega al maestro a decirle mire esto que ha escrito, recuerdo que una vez Pablo Neruda estaba con Gabo y éste le dijo que si le escribiría un prólogo de un libro de poemas de él, y Neruda le dijo que le gustaría leerlos, y Gabo le respondió: bueno, cuando los escriba. Nosotros estábamos preparando en Nicaragua un plan bastante fantasioso que costó vidas, pero pretendíamos la toma del poder de una sola vez, en octubre de 1977 estábamos organizando asaltos a algunos cuarteles y sólo resultó exitoso uno y que no fue suficiente para mellar el poder de Somoza pero sí para sumirlo en una situación de inquietud. Nosotros pretendíamos que mediante la toma de esos cuarteles íbamos a instalar un gobierno provisional en la frontera entre Costa Rica y Nicaragua y necesitábamos un reconocimiento diplomático para ese gobierno y yo fui a Colombia a buscar a Gabo en nombre del Frente Sandinista, y él me recibió, había oído hablar de mí, me recibió en el estudio de RCI, donde estaban grabando la Mala hora, da la casualidad que RCI después filmó una versión de mi novela Castigo Divino, y él estaba ahí rodeado de monitores y me oyó con mucha atención, y después que le llevé la carta de un comandante guerrillero que él había conocido en Cuba, él rompió la nota y la echó en el cesto de la basura, lo que me mostró a mí que él era un conspirador nato. Entonces me oyó y me dijo que sí, mi solicitud era que él fuera a hablar con Carlos Andrés Pérez, acordamos una clave de cómo nos íbamos a comunicar por teléfono, yo vivía en San José de Costa Rica, usábamos sinónimos, el presidente Pérez, era el editor, la cantidad de dinero que nos iba a dar, era el tiraje, que iba a ser de 50 o de 100 mil dólares. Y así empezamos a comunicarnos, a él le gustaba mucho ese juego, que también le gustaba a Graham Greene y por eso fueron tan amigos de Torrijos, que era un conspirador, pero eso de ser amigos de Torrijos era una historia diferente. Esa fue la manera como nos conocimos y de ahí nos deslizamos hasta el territorio literario con una amistad que duró hasta su muerte.
MHG: Una vez le pregunté a Borges qué iba a desaparecer con él y me dijo que la voz de su padre y la de Macedonio Fernández, porque nadie los va a repetir, usted que cree que desaparece realmente con Gabo?
SR: Para mí desaparece el ser humano. Cuando alguien tiene una obra literaria de la magnitud de Gabo, pues desparece todo. El recuerdo se va esfumando, uno se va a acostumbrando a la muerte porque el ser humano es así. Uno sigue adelante y luego se va dando cuenta que la muerte es el más natural de los fenómenos y entonces tiende al olvido, por eso hay tantas tumbas abandonadas en el mundo que nadie visita ni recuerda. Pero la manera de visitar a García Márquez es a través de su obra, es lo que lo hace ser absolutamente inmortal sin necesidad de pasar a ese purgatorio. Una vez un amigo francés, del que somos amigos y miembros del consejo rector de la Fundación García Márquez, de Cartagena, de periodismo, me recordaba que cuando un escritor muere va al purgatorio y allí espera la purificación y de ahí pasa al infierno que es el olvido o pasa a la gloria que es la inmortalidad. En este caso Gabo esta saltando ese trámite, el hecho que muere un escritor y en el lugar donde están velando sus cenizas haya miles de personas como si se tratara de un partido político, eso me da la idea de cómo lo están leyendo y cómo lo van a seguir leyendo. Y de eso fui testigo en vida, estábamos sentados en México en un restaurante con mi mujer y Gabo y de repente una pareja muy joven se acercó y dijo maestro si le podía firmar el menú, y Gabo respondió que el sólo firmaba libros aunque no fueran de él. Les dijo que le traigan un libro y los jóvenes les respondieron que tenía todos los libros de él y que vivían a media hora del lugar y Gabo les dijo que vayan y vuelvan que yo los espero. Yo le dije que éstos no volvían, él me dijo que sí, que lo iban a hacer. Y en efecto a la hora estaban ahí con todos sus libros. En Cartagena estábamos sentados, donde fuera, y la gente con sus libros rodeaba la mesa… yo soy testigo de la gloria.
MHG: El boom latinoamericano y el realismo mágico, son cosas distintas?
SR: Sí, son diferentes, porque el gran carácter extraordinario que tiene el boom provocó cuatro escritores muy diferentes: Gabo, el realismo mágico, esto de la organización, de la exageración, la luminosidad; Vargas Llosa, que es el gran narrador estructural, el que sabe armar y desarmar una historia, contarla, hacer un montaje maestro de cada historia; Cortázar, como el gran experimentar, con su novela Rayuela, sigue siendo después de tanto tiempo una novela juvenil, una novela de experimentación, de quien abre caminos, que se burla del statu quo y luego la maestría de los cuentos; y, luego está Fuentes que es el gran historiador de América Latina en la novela, baste leer su novela La Campaña, piensa en el Río de la Plata y termina en Veracruz, México, tiene un recorrido de la independencia. Son estilos diferentes y que congenian mucho por eso es que es extraordinario del boom.
MHG: Cuáles son los escritores latinoamericanos que hay que leer y qué representan?
SR: Es una exploración múltiple, desde la distancia en que puedo ver las cosas, yo digo las nuevas generaciones, pero cuáles nuevas generaciones, si son muchísimas, cada año hay escritores nuevos, yo admiro mucho a Andrés Neuman, que es muy joven o Juan Gabriel Vázquez, de Colombia. Ellos van a ser grandes escritores, pero este es un proceso diferente, creo que el boom fue un proceso más instantáneo. Cuando Vargas Llosa gana el premio de novela breve, Seix Barral, y después gana por La casa verde, el premio Rómulo Gallego, apenas había cumplido 30 años. Era el más joven de los 4, pero fue un fenómeno más instantáneo y que concentró la atención internacional alrededor de estos nombres, que fueron mu pocos, ahora hay muchos nombres. Creo que esto es una gran ventaja.
MHG: Gabo le ha contado que se sentía estafado con su presencia y su aporte con el Frente Sandinista, de Daniel Ortega.
SR: Claro, porque a Gabo le dolió mucho el famoso asunto de la pignata, cuando al final del gobierno revolucionario, en los años 90, mucha gente comenzó a tomar bienes del estado, a apropiarse de lo que no era suyo, surgieron grandes fortunas en base a esta operación ilícita que fue lo que realmente llevó a la escisión del Frente Sandinista más tarde. Y al comienzo del gobierno de Violeta Chamorro se terminó de consolidar, con parte de los que estaban disponiendo de los bienes estatales, esta operación se hizo en dos fases. Esto es la cosa que más le golpeó a él, fue lo que más repugnó en el sentido de cómo él se comprometió a esto, él se comprometió a un cambio de fondo, y se comprometió de verdad. Hizo lo que le pedimos, tomaba la iniciativa, de ahí vino esta gran decepción. Es una decepción ética, yo diría.
MHG: Para despedirlo mi compañero Marcos va a leer la poesía Lo fatal que era la favorita de García Márquez. Cuál es su preferida?
SR: “La Epístola” que Rubén Darío le dedicó a Juana Lugones, esposa de Leopoldo Lugones, es un poema que es una crónica periodística escrita en alejandrino pareado, eso es algo extraordinario, es la crónica de un viaje, de la soledad que se siente, y comienza en Brasil y termina en Mallorca, es la crónica que él hace como un periodista pero en verso, Darío estaba rompiendo con los moldes de la poesía latinoamericana, pero Gabo era más inteligente que yo, tenía más consciencia, yo me equivocaba y él me corregía.
MHG: Le dijo algo acerca de su obra?
SR: Él se sintió muy feliz que yo ganara el premio Alfaguara, él era muy parco en los elogios, una vez me dijo que era una gran novela la mía. Era parco con los amigos, no era de elogiar de frente, no era su estilo, y recién hace poco me di cuenta lo pendiente que él estuvo del fallo de Alfaguara, cuando el jurado estaba reunido en Madrid él estaba al teléfono con Fuentes pendiente del mismo.

Lo Fatal

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror…
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,

¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!…

*** Opositor a Anastasio Zomoza
– Vicepresidente de la Nación por el FSLN (Frente Sandinista de Liberación Nacional) electo en 1984 a 1990 junto a Daniel Ortega
– Presidió el Consejo Nacional de Educación y fundó la Editorial Nueva Nicaragua
– Desde 1990 hasta 1995 encabezó la bancada sandinista en la Asamblea Nacional de Nicaragua. En 1991 fue elegido miembro de la Dirección Nacional del FSLN. Desde el Parlamento, Ramírez promovió la reforma a la Constitución Política de 1987, para darle un contenido más democrático. Estas reformas, aprobadas en 1995, sellaron sus diferencias con la cúpula dirigente del FSLN, partido al que renunció ese mismo año para fundar el Movimiento Renovador Sandinista (MRS) del que fue candidato presidencial en las elecciones de 1996. Después de esos comicios, se retiró de la vida política.
La política, sin embargo, no se retiró de su vida: el gobierno de Ortega (en su segundo mandato 2007-2012), con el que el escritor ha sido muy crítico, vetó a Ramírez a fines de 2008, a través del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), como prologuista de la antología de Carlos Martínez Rivas que el diario español El País iba a publicar el 27 de mayo de 2009 en su colección dedicada a los grandes poetas en lengua española del siglo XX; ante esta situación, considerada como "inaceptable", el citado periódico decidió retirar la antología.1 El veto provocó el rechazo de escritores e intelectuales que firmaron "un manifiesto de ‘protesta ante un acto de censura oficial’ en el que atacan lo ocurrido en Nicaragua. ‘Ningún Gobierno puede arrogarse la potestad de vetar o prohibir la palabra de un escritor, y un acto semejante no puede calificarse sino de totalitario’, sostiene el texto, suscrito, entre otros, por Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Tomás Eloy Martínez o Ángeles Mastretta"

Deja un comentario