Dr. Rubens Antonio Barbosa: secretario de Comercio Exterior de la FIESP
Actualmente es Presidente de Rubens Barbosa y Asociados, San Pablo. – Ocupó varios cargos en el gobierno brasileño y en su Ministerio de Relaciones Exteriores
MHG: Cuál es su mirada respecto de los movimientos de indignados?
RB: Estos movimientos no son como los que ocurren hoy en África o en Lejano Oriente, no tiene el riesgo de hacer que el gobierno caiga. No es una cosa revolucionario. Lo que pasa es que hay una frustración muy grande de la clase media que ha crecido mucho. Los servicios, la gestión de la corrupción no están como debían ser, entonces empezaron a manifestar en las calles de todo el país. Fue una cosa espontanea, no dependió de los partidos. El Partico de los Trabajadores, hasta ahora, tenía el monopolio de los trabajadores para manifestar contra el gobierno. Ahora la gente dice que los partidos no los representan, así que estos movimientos son, a mi juicio, movimientos que exigen cambios en la manera como se hace la política en Brasil, exigen cambios para que el gobierno mejore los servicios públicos, peo a pesar de no ser revolucionario, de no ser contra el gobierno es contra el establishment, es contra todos los gobiernos y va a tener impacto electoral, en la política que viene.
MHG: encontrarán representantes o este movimiento anárquico se dispersará en distintas formas políticas?
RB: Hasta ahora nadie presenta a este movimiento, yo no sé, esto lo tendremos que ver en los próximos meses porque ahora terminaron las vacaciones, vuelven para la ciudades y empezaron de nuevo las manifestaciones pero siguen sin una cara que los represente, vamos a ver cómo sigue la economía, porque las verificaciones hasta ahora fueron políticas, pero si aumenta la inflación y el desempleo ciertamente habrá reivindicaciones económica y ahí no sé qué va a pasar. No hay un liderazgo, no hay una persona que represente una persona que los represente.
MHG: Brasil enfrenta un crecimiento inferior al deseado, es grave?
RB: Si, porque genera una incertidumbre y una frustración muy grande de los empresarios. Brasil puede crecer al 5 o 6 %, pero va acrecer este año alrededor del 2 % y el año pasado fue menor a esa cifra. Entonces hay una frustración muy grande. Tampoco habrá una crisis económica, pero lo que ocurre es que los datos son negativos y las perspectivas de un crecimiento bajo para los patrones esperados de los empresarios aumentará la frustración de los empresarios.
MHG: Y a qué atribuye usted esta disfunción entre la potencialidades de crecimiento al 5 % y este bajo crecimiento del 2 %?
RB: En parte, que no es la más importante, por razones externas, la caída del crecimiento del comercio interior, pero creo que las causas están en Brasil mismo, una mala gestión de las políticas públicas, políticas económicas de comercio exterior, porque en esto siempre tuvo Brasil un rol muy grande para el crecimiento. Ahora pro una serie de razones estamos aceptando una serie de cosas que impacta en el crecimiento del país. Es un conjunto de factores internos que pasan por la pérdida de competitividad de los productos brasileños, por la alta tasa de interés, por el cambio en el pasado reciente, pro el Costo Brasil, como lo llamamos acá, los impuestos, la burocracia, las dificultades generales, por el peso del gobierno en la economía del gobierno.
MHG: Y cuánto pesan las dificultades con Argentina en el comercio exterior?
RB. Pesan mucho. El año pasado Brasil perdió 20 % de sus exportaciones pro trabas impuestas por el gobierno argentino, que son ilegales según la ONG y por el Mercosur, estoces esto perjudicó mucho el comercio exterior de Brasil y esto se repite este año por el hecho del gobierno argentino de mantener las trabas en este ámbito.
MHG: Usted cree que en los próximos gobiernos, Lula por ejemplo u otro candidato, podría corregirlas?
RB: Creo que sí. Haced mucho tiempo que digo que los argentinos tiene que aprovechar la situación muy generosa del gobierno brasileño, porque cuando salga el PT esto va a terminar, esto no será aceptable pro otro gobierno, la continuación de esta situación que perjudica el Mercosur y las negociaciones externas y perjudica directamente a Brasil que no puede negociar con otros países por que está atado a los otros países del Mercosur y Venezuela y Argentina no quieren negociar con nadie. Y Brasil por el peso de su economía y del comercio exterior no puede someterse a esta situación de aceptar lo que es contario a nuestro interés. Si cambia el gobierno acá esto va a terminar, a mi juicio.
MHG: Y qué posibilidades hay que cambie el gobierno?
RB: Después de las manifestaciones creo que hay posibilidades, es casi una certeza que el PT seguiría en el poder, ahora la certeza que tenemos es que el PT, Dilma Roussef, tendrá que enfrentar una segunda vuelta, si no se consigue la mayoría. Y ahora es casi cierto que habrá una segunda vuelta, el tema es saber quién será el candidato. Hay un riesgo del PT de perder la elección en esa segunda vuelta. Y ahí aumentó la posibilidad de alguien de enfrentar al oficialismo, no digo que va a ganar, pero hay una posibilidad que no existía antes.
MHG: Lula tendría la posibilidad de retener el gobierno si decide ser el candidato?
RB: Creo que ahora no hay ninguna decisión, Lula dice que no quiere ser candidato. Creo que el PT va a esperar hasta fin de año para ver cuál es la situación política interna para ver las chances de Dilma, si sigue la situación de caída de la evaluación positiva de la presidente, si esto sigue hasta diciembre pueden aumentar las chances de Lula para ser candidato. Pero Lula dice hoy que no quiere.
MHG: Y esta debilidad que tiene Dilma con los socios del Mercosur, viene de Lula o es una decisión propia de Dilma?
RB: No esto sigue lo que Lula empezó, esto es lo que yo llamo la diplomacia de la generosidad, con Bolivia, Venezuela, Argentina, Paraguay, estando dando más que recibiendo, esto es un problema serio. Porque Brasil, con Lula tiene otra visión de la región, sobre todo en la relación con Argentina, ellos creen que para Brasil Argentina es importante dentro de un proceso más amplio de integración de un área de libre comercio en la región. Y definir, como ellos dicen, una tolerancia, una receptividad con todo lo que Argentina quiere, es lo que denominan paciencia estratégica, que tienen que tener paciencia porque Argentina pasa por una situación delicada y entonces hay que ayudarle, le interés a Brasil tener un vecino fuerte económicamente y que por eso tendremos que aceptar lo que Argentina pide. Pero a mi juicio esto debe tener un límite, no se puede aceptar indefinidamente esta situación. Dilma continuó esta política.
MHG: En agosto va a estar por acá tratando de acercar partes?
RB: Me invitaron para participar de una charla con empresarios y con políticos, no para discutir la relación bilateral, sino para discutir escenarios económicos globales, la gestión de las transformaciones que ocurren en el comercio internacional. Nadie se da cuenta ni en Argentina ni en Brasil del impacto en la región, que es la integración de nuestros países en las cadenas productivas, que es la tendencia del comercio internacional. Brasil y Argentina hoy están fuera de esto porque tenemos trabas, restricciones ideológicas par hacer acuerdos con países que tienen tecnología e innovación y esto va a perjudicar mucho respecto de los avances de la parte más dinámica del comercio internacional. Entonces yo escribí unos artículos y me invitaron para discutir esto con personas en Buenos Aires.
MHG: Qué opinión le merece la presencia del papa Francisco en su país?
RB: Fue un movimiento impresionante, nadie esperaba que hubiera una reacción de la población tan positiva y tan numerosa. Creo que el papa mostró un ejemplo por sus palabras, por sus gestos, de simplicidad, de humildad, hablando directamente a los jóvenes para que participen. Acá dijo que los jóvenes tienen que ser revolucionarios, tomar partido, manifestarse, creo que dejó un ejemplo muy grande para todos y para los políticos por la manera de cómo habló de la corrupción, de la manera de cómo los políticos tienen que enfrentar la pobreza. Creo que fueron dos cosas muy impresionantes, como trató los principales temas de la actualidad y también en Río de Janeiro de todo lo que fue discutido para la visita del papa acá en Brasil.
