María Elena Bergoglio: es la única viva de cinco hermanos: el Papa (el mayor), Alberto Horacio, Oscar Adrián y Marta Regina
MHG: Su hermano ya se perfilaba en familia con los gestos que ahora muestra al mundo?
MHB: No le puedo decir cómo era de chico porque Jorge me lleva 11 años y por tanto no lo he conocido.
MHG: Qué le contaba su madre?
MHB: No hablábamos de cómo era Jorge. La vivencia que tengo de Jorge es la de una persona normal.
MHG. Cuál era las cosas que más le gustaban en la secundaria?
MHB: Le gustaba todo… él fue a una escuela privada.
MHG: Recuerda cuando les comunicó la decisión de seguir la carrera sacerdotal?
MHB: No, yo era muy chica.
MHG: va a viajar a Brasil?
MHB: No.
MHG: Se contacta con su hermano?
MHB: Sí, gracias a Dios, sí.
MHG: De qué conversan?
MHB: De las cosas de la familia. De los sobrinos nietos que son los que más anécdotas traen a la casa. La charla común de dos hermanos
.
MHG: Le ha manifestado algún miedo?
MHB: De él, en ningún momento. Y yo tampoco se le he manifestado a él.
MHG: Yo tengo la idea que le esperaba algo muy grande en su vida a partir de su “Recen por mí”. Puede ser así?
MHB: No sabría decirle, pero de toda la vida de que yo tengo memoria decía esa frase.
MHG: Le ha cambiado su vida tener un hermano Papa?
MHB: Totalmente. ¡Desde el 13 de marzo no sé lo que es vivir. Y al principio ni dormir!
.
MHG: Le “cayó la ficha” que su hermano es papa?
MHB: Sí, me cayó la ficha que mi hermano es papa, pero no lo puedo saborear. Porque mi cabeza está en que suena el timbre, que suena el teléfono. Y no tengo ese rato para poder trabajar la situación. Pero no tengo más que palabras de agradecimiento para con los periodistas porque me han tratado con mucho cariño y mucho respeto.
MHG: Le ha manifestado su hermano la posibilidad de venir a Argentina?
MHB: No hemos hablado nunca de cuándo él va a venir.
MHG: Y usted cuándo podría ir?
MHB: No lo sé. No estoy proyectando viaje. Cuando Dios disponga. Lo que sucede es que nosotros nos hemos acostumbrado a no tener a Jorge físicamente. En mi casa desde chica, cuando entró al seminario. Por eso no extraño su presencia física. Jorge siempre ha sido un hermano muy presente. Y él estaba presente, en las cartas, en los llamados telefónicos. Es algo a lo que nos hemos acostumbrado.
MHG: Está asombrado de la repercusión que tiene?
MHB: Él está feliz. Él mayor comentario que me hizo una vez, me dijo que estaba cansado porque tenía muchos paquetes de cartas por contestar y no daba abasto. Y nada más.
MHG: Usted reza por él?
MHB: Por supuesto. Todos los días rezo por él.
