Lic. Claudio Lozano: – Diputado nacional. Candidato a senador por Unidad Popular (el candidato a diputado es Itai Hagman)
“Hay un discursete hipócrita oficial sobre los pueblos originarios que evita hablar de los gobernadores genocidas”
MHG: He leído su trabajo acerca de la canasta saludable, cómo está el tema de la indigencia y la pobreza hoy?
CL: En realidad lo que hace ese trabajo es tomar un relevamiento que viene realizando la escuela de nutrición la UBA, donde establece la canasta de alimentos para una familia tipo, para no ser pobre y no ser indigente, no tomando en cuenta lo que es el planteo que hace el INDEC donde se establece una sumatoria de calorías para que el individuo pueda moverse; sino que se toma en cuenta un esquema alimentario saludable, que no implique un exceso de harinas o de carne, lo que hay en todo caso es una combinatoria que toma en cuenta una ingesta razonable. Lo primero que se observa es que en Argentina comer es caro, pero comer bien es más caro y cuando uno tiene que valorizar esa canasta elemental para que una familia tipo pueda comer, el valor al que se llega para el año 2013 es de $ 3700 pesos.
MHG: El INDEC la valúa en $ 700 por familia…
CL: Exacto. Si uno contempla lo que es la situación de ingresos en Argentina, hay que tomar en cuenta que el ingreso promedio de los que están ocupados está en el orden de los 3800 pesos, el 50 % de los que están ocupados ganan menos que eso, lo que se observa que prácticamente es que 7 millones y medio forman parte de hogares que no cubren una canasta de esa magnitud. Y si además se toma ese patrón de referencia para construir la canasta de pobreza, estamos en el orden de los 15 millones de personas en situación de pobreza. Se trata de valores muy distintos a los que nos tiene acostumbrados el organismo de estadística y ratifica la preocupación que venimos teniendo respecto a que el ingreso de los ocupados es de $ 3800, que 7 de cada 10 hogares no reúne el ingreso necesario para cubrir una canasta y que 3 de cada 10 hogares son pobres.
MHG: Hemos escuchado a muchos gremios protestar por ganancias, pero usted me dice que los ocupados no llegan a un promedio de 3800 pesos?
CL: Ganancias que es un problema es un problema de los trabajadores mejor pagos, o sea, hay aproximadamente casi 2 millones de trabajadores sobre un total de 17 millones de población laboral que tiene el país que son los que pagan ganancias. Pero cuando uno tiene que establecer las relaciones en realidad 9 de cada 10 trabajadores gana menos de 7 mil pesos, no es un tema mayoritario. De todas maneras es una injusticia que aquel que gana 7 mil pesos tenga que pagar ganancias mientras que el que hace un millón de mangos en 24 horas en la bolsa no pague. Este es el punto de injustica vigente en ese terreno. Lo cierto es que hay un tema más masivo y preocupante que es cómo se construye un piso de garantías y de ingresos en los hogares para que no estén en situación de pobreza. Si nosotros administráramos esto de manera razonable sería factible habida cuenta que con una inversión equivalente al 5 % del producto de lo que produce la Argentina estaríamos en condiciones que ningún hogar estaría en situación de pobreza.
MHG: De los 15 millones restantes de trabajadores cuántos no están con una canasta no nutritiva?
CL: 7 millones y medio de personas, que incluye no solo a los trabajadores sino también a los chicos, a los viejos, estamos incluyendo hogares. El conjunto de hogares que no junta una canasta nutritiva involucra a 7 millones y medio de personas.
MHG Ahora le van a pedir a Recalde que haga una ley para gravar la renta financiera.
CL: Sería razonable que se avanzara en una estrategia, que del mismo modo que se paga impuestos a las ganancias, -recordemos que al comenzar la gestión actual en el 2007, el total de trabajadores que estaba pagando ganancias eran 500 mil, se ha multiplicado por cuatro, como consecuencias que no se aumentó el mínimo no imponible-, del mismo modo que hay que hacer esto hay que cambiar las escalas que han quedado desactualizada porque el que termina pagando más es el que gana menos. Hay que hacer una reforma integral del impuesto a las ganancias que permita que muchos de estos 2 millones dejen de pagarlo y muchos de los que no pagan, fundamentalmente del área financiera, sí lo hagan… esta sería la reforma que deberíamos discutir.
MHG: Ayer la presidente habló en Tecnópolis de saldar la deuda social junto a dos niños coyas pero sigue sin acordarse de los Qom.
CL: Sí, al igual que las declaraciones que hizo acerca de lo ocurrido con Evo Morales en Europa y demás, hay un discursete oficial respecto a entender la situación de los pueblos originarios, que no sólo no da cuenta de lo que ocurre con los Qom, no da cuenta que hay gobernadores alineados con el gobierno nacional y que tienen prácticamente una política genocida y que por detrás de eso hay un modelo económico que refiere a la expansión sojera ya la mageminería a cielo abierto hace una disputa creciente de apropiación de la tierra que lo que hace es desplazar a los pueblos originarios y a poblaciones campesinas. Es el caso Formosa, Chaco y de otras provincias que en los últimos 2 años se ha cobrado la vida de 18 integrantes de esos pueblos. En ese sentido es muy hipócrita lo que está haciendo la presidente.
MHG: El auditor general de la nación, Despuy, dijo que en los puertos nada se controla. Qué puede decir al respecto?
CL: Todo el sistema que se ha venido institucionalizando en Argentina a partir del proceso privatizador, que implicó desarticulación del control y privatización del sistema del transporte ferroviario y la privatización generalizada de los puertos en nuestro país, trajo como contrapartida el hecho objetivo que la auditoria pública de lo que sale de nuestros puertos, así como también de lo que ingresa, el grado de control que tiene sobre esto el estado es más bajo. Y esto incluye desde la producción agropecuaria hasta la producción minera. Uno tiene constancia que están saliendo minerales que no han sido declarados, se saca por vía de la exportación un tipo de mineral y se están yendo 60 minerales más, sobre los cuales Argentina no percibe recurso alguno y esta realidad de quienes tienen control sobre los puertos, incluso sobre el propio transporte y demás, son las mismas empresas. En ese sentido el señalamiento que hace Despuy está asociado a un retiro del estado de áreas de carácter estratégico donde la Argentina tiene varios millones de millones de dólares disponibles que serían financiamiento para el cambio productivo que necesitamos y que efectivamente quedan en términos de ganancias empresarial privada sin control ni regulación.
