El problema es crónico (la inflación) y viene desde 2007

Dr. Roberto Lavagna: Economista y político

“Tarde o temprano terminamos como Venezuela”
“En 1994, 4 personas de cada 100 eran pobres, hoy 25 de cada 100 son pobres”
“Cuando termine el control de precios, si es que termina, nos encontraremos igual que al comienzo”
“Los empresarios en vez de pedirle a los gremios que acepten el 20% le deberían pedir al gobierno que haga un plan sustentable”
“Uno en economía puede hacer muchas cosas, pero lo que no puede es evitar las consecuencias”
“La ley de gravedad existe también para la economía, tarde o temprano se cae!”
“A Randazzo mejor no le contesto, está bien que se exprese”
“Hoy para el armado político del peronismo no K, la pieza clave es la definición de Buenos Aires”

MHG: El ministro Randazzo dijo que usted hace declaraciones como candidato y desea que a la Argentina le vaya mal.
RL: No me parece un pensamiento muy elaborado. Pero bueno, no hay que asustarse en democracia, es preferible hablar que no hablar, yo no comparto la idea del pensamiento único, que los únicos que tienen la razón son los que siguen a la presidente. Pero no es nada grave, cada uno tiene que decir lo que siente y piensa, lo que cree con la mayor seriedad y la mayor buena onda posible dentro de una situación que es compleja…
MHG: Va a ser candidato? Qué le contestamos a Randazzo?
RL: Ni le contestemos.
MHG: Venezuela ha devaluado, ese espejo nos toca?
RL: Sí, claro. Nosotros ya hemos tenido muchas experiencias, quien tiene más de 20 años las ha vivido, además. No es que se la han contado sino que ha tenido que enfrentar las consecuencias. En economía, como en tantas cosas de la vida, uno puede hacer muchas cosas pero no se pueden evitar las consecuencias. Piense usted que nosotros hemos entrado en el séptimo año de inflación importante, por supuesto no una inflación como en los años 70 u 80, porque tampoco el mundo está en aquellos niveles. Hay circunstancias distintas en el mundo y en Argentina, pero de todas maneras hoy ni hablemos de los países desarrollados, sino los de la región que tienen un promedio de inflación del orden del 5 % y muy estable, ¡nosotros estamos en 25 camino al 28, eso es cinco veces más!. Y como le he dicho no es de ahora, es del año del 2007. De manera tal que el problema es crecientemente crónico y creen que uno puede enfrentar una enfermedad crónica con un control de precios, que en realidad está destinada a engañar a los trabajadores y a los sindicatos para que firmen las convenciones en marzo con el 20 %. Es una ilusión absurda. Y tarde o temprano termina en cosas como en Venezuela, tendiendo en cuenta que la proporción del mercado paralelo era todavía mayor que en Argentina, pero acá ya estamos en 60 % de brecha entre lo que es el dólar oficial y el blue, paralelo , negro, no oficial, tiene distintos nombres. De modo que Venezuela es un ejemplo que nos debe hacer recordar lo que ha pasado en otros momentos.
MHG: Sí, usted lo dijo, con Celestino Rodríguez.
RL: Sí, pero no es el único caso, en los 80 también lo tuvimos de manera más dramática en la fantasía del derrumbe del uno a uno.
MHG: El cuerpo social de la nación resiste este tipo de situaciones dramáticas?
RL: Mire, resistir resiste, pero no sin consecuencias. Yo recuerdo siempre algo que no hay que perder de vista aun en los mejores momentos de la situación económica; en 1974 se hizo la primera medición con metodología internacional de la pobreza en Argentina: 4 de cada 100 eran pobres, hoy 25 de cada 100 son pobres. Y hemos pasado todavía épocas peores, con el derrumbe de la convertibilidad, llegó a niveles de 50 de cada 100. De manera tal que esas son las consecuencias de estos momentos de mala política económica, de mala política social o de mala política, simplemente por el conflicto, por este tipo de situaciones.
MHG: El acuerdo de precios según usted es marcar el terreno para la paritarias, no es, además, un reconocimiento implícito de la inflación?
RL: Sí, claro, por primera vez apareció la palabra en la boca de la presidente, claro, para decir que la culpa es de otro. Pero apareció. Además, el grado de improvisación usted lo puede ver en los discursos iniciales, la presidente dijo hace 15 días que el control de precios no servía para nada, ¡hace 15 días!, no servía para nada, no fue el año pasado, y ahora resulta que es lo que nos va a salvar.
MHG: En un supermercado estaban remarcando la mercadería, me comentaron que la misma llegaba con un aumento de un 20 a un 25 %, porque a partir del lunes no se puede hacer aumentar por 60 días, y luego habrá otro porcentaje similar cuando termine el acuerdo…
RL: Seguramente hubo remarcación previa al anuncio, por un lado; por el otro, hay eliminación de promociones que eran muy masivas y que jugaban mucho últimamente en el precio final que uno pagaba. Sesenta días se puede tirar si se han hecho todas las remarcaciones de las que estamos hablando.
MHG: En determinadas ciudades se habla de desabastecimiento, por ejemplo Gualeguaychú, donde hay una ruptura en la parte logística, a qué conduce esto?
RL: Si esto durara, como dicen, 60 días, los riesgos de desabastecimiento globales son escasos, en general los procesos de desabastecimiento general se dan cuando hay congelaciones, de todas maneras ya hay productos puntuales, el azúcar, el aceite, donde hay faltante o hay simplemente limitaciones en lo que el comprador puede llevar. Pero me parce que este no es el problema mayor.
MHG: Y cuál es el problema mayor?
RL: El problema mayor es que en la salida del acuerdo uno se vuelve a encontrar en el punto en el cual estaba a la entrada. La inflación en Argentina está acelerándose porque el conjunto de la política económica es cerrado y no lo es transitoriamente. Viene en curso equivocado, hay un déficit fiscal enorme, hay emisión monetaria y esto se paga con billetes que se van imprimiendo, hay falta de inversión, el generar oferta es fundamental para luchar contra la inflación, es decir, producir más, vender más, y bueno… no hay inversión suficiente para eso, no hay creación de empleo, la cantidad de jóvenes cerca del millón, que no estudian ni trabajan, y no es porque no tengan ganas, no lo hacen porque no hay inversión suficiente para crear empleo. De manera tal que cuando termine esto, si es que termina, porque después se van enamorando de algunas medidas como el cepo, que lejos de aflojarse se va reduciendo cada día más. Cuando eso termina uno vuelve a encontrarse frente a la realidad. En este caso, que es lo que ocurrió allá por los años 70, los sindicatos entendieron desde el vamos cuál es la maniobra y la resisten, en aquel momento los sindicatos no se dieron cuenta y cerraron paritarias con ajustes del orden del 60 % y a las 24 horas se encontraron con una devaluación enorme, con aumento de tarifas, con aumentos de más del 100 %, y reaccionaron con mucha dureza y le diría que eso fue el principio del fin de ese gobierno. Ahora no es así, los sindicatos entendieron desde le primer momento que esto era un ajuste y van a seguir insistiendo en un aumento de los salarios, pero razonablemente, en relación con la inflación. Algunos empresarios en lugar de pedirles a los sindicatos que no ajusten salarios, deberían tener el coraje decirle al gobierno que haga una política fiscal, una política monetaria razonable y no agarrársela con el más débil sino reclamarle al gobierno un cambio.
MHG: Las políticas del gobierno no parece tener vuelta atrás, esto va a seguir hasta el 2015 o una buena elección de las oposiciones puede modificar el escenario?
RL: Ojalá haga meditar. Todo depende de la reacción, si el gobierno sigue sosteniendo que la razón la tienen ellos y los demás quieren que a la Argentina le vaya mal, no va a pasar nada. Si, al revés, el gobierno reflexiona que ha ido perdiendo buena parte de apoyo en lo social, entonces ahí hay una buena esperanza de sentarse a discutir y hablar y tratar de encontrar, como en cualquier país del mundo, un cierto consenso sobre medidas básicas.
MHG: El peronismo opositor está trabajando en medidas para la sociedad disconforme con el kirchnerismo?
RL: Hay un proceso de maduración, en lo particular estoy trabajando, además, de lo económico, también en el orden institucional, en la no reforma de la constitución, en mejorar el sistema electoral que es muy poco traslúcido y que genera grandes dudas, me parece que eso es lo importante. Hay maduración pero la cosa no ha llegado todavía al punto de que uno pueda decir que hay una etapa fija. La provincia de Buenos Aires tiene un peso político, electoral, económico enorme y ahí hay todavía un proceso que está en curso. Diría que hoy es la pieza que está faltando, el gobierno lo sabe y va a hacer todo lo posible para que esa pieza no exista.
MHG: Cuándo usted habla de esa pieza se refiere a Scioli?
RL. No, porque también está Mazza, hay otros candidatos, hay un proceso en curso y esperemos que avance, con tranquilidad y dando a entender que si no las cosas tenderán a ser más complejas, usted empezó haciendo referencia al caso de Venezuela, salvando todas las distancias, han tenido que llegar al punto de reconocer lo que todo el mundo sabía que tenían que reconocer menos, los que estaban en este gobierno.
MHG: Usted cree que terminamos así?
RL: Como dije: salvadas todas la distancias, los escenarios no son iguales, pero las políticas, no sé cómo definirlas, que se sostienen durante el tiempo, sean de derecha como lo fue la convertibilidad; o de izquierda, como ésta, hay que saber que la ley de la gravedad existe, incluso en la actividad económica, las cosas no caen para arriba, caen para abajo.

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