– En Convenio TV, el domingo 18:30 hrs por Somos Rosario repetiremos el programa del 18 de marzo de 2012, donde nos visitaron:
– Pastor Eduardo Trasante: papá de Jeremías “Jere” Trasante (17 años) , asesinado el 1 de enero de 2012 junto a Adrián “Patom” Rodriguez (21 años) y Claudio “Mono” Suárez
– Lita Gómez : mamá de Claudio “Mono” Suárez , asesinado el 1 de enero de 2012 junto a Adrián “Patom” Rodriguez y Jeremías Trasante en el barrio Moreno
– Héctor Zini: papá de Leandro Martín Zini (21 años) atacado el domingo 24 de julio de 2011 a las 7 de la mañana en la puerta de su casa de la calle Mar del Plata entre Casilda y Gorriti, detrás de la planta de la firma Cotar. Tres días después, el 27, Leandro hubiera cumplido 22 años. El muchacho salió de la vivienda para acompañar a su novia Gabriela, estudiante de Arquitectura de 23 años, a tomar un taxi cuando fue abordado por dos chicos que le quisieron robar el bolso a ella. Leandro quiso evitar el arrebato y recibió un puntazo en la garganta. El filo del arma cortante le perforó la arteria carótida, lo que le provocó una hemorragia fatal.
Los gritos de Leandro hicieron que su padre, Héctor Zini, un taxista de 66 años, bajara de la planta alta de su casa, donde estaba descansando. Al salir al umbral de la vivienda encontró a su hijo lastimado y con sangre en la garganta. “Lo subimos al auto de mi vecino para llevarlo al hospital y se murió en el camino”
– Liliana Vezza: mamá de Juan Pablo Fadus asesinado el 28 de enero de 2012: Le decían Facha y trabajaba en General Motors. El sábado 28 de enero volvía de lo de su novia en Capitán Bermúdez y estacionó su Peugeot 206 celeste metalizado en Constitución al 2000, donde vivía con su madre. Eran cerca de las 21. Entonces alguien le disparó por la espalda. La bala calibre 22 entró cerca del omóplato izquierdo y le dejó una herida pequeña, sin orificio de salida. "Me muero, me pegaron un tiro", alcanzó a balbucear Juan a dos vecinas que lo auxiliaron a 30 metros de su casa. Una corrió una cuadra hasta la seccional 13ª y la otra fue desesperada a tocarle timbre a la madre.
Liliana estaba terminando de lavar ropa que había traído Juan de sus vacaciones en Brasil cuando oyó una explosión "leve, como un petardo", dijo a este diario días después. No le dio importancia, pero se sobresaltó al oír los tres timbrazos de su vecina. Abrió y se encontró con su hijo en el piso, boca abajo, pero no pensó que se iba a morir.
Como la ambulancia no llegaba, Juan fue llevado al Hospital Carrasco en un patrullero. En el camino Liliana pasó sus últimos minutos con su hijo, entre caricias y dolores. Pero el calibre 22, le explicaron los médicos, hace mucho daño en el cuerpo. El joven murió una hora después.
En la segunda media hora nos acompaña Coco López
