Los pueblos árabes han cruzado la línea roja del miedo a sus dictadores"

Los pueblos árabes han cruzado la línea roja del miedo a sus dictadores
“El anuncio del presidente Obama no dista del discurso talibán…”
“Al Qaeda se ha extendido en 10 años… hoy con cualquier bomba sucia podría hacer más daño que el 11 de septiembre de 2001”
Lic. George Chaya: escritor docente analista político internacional experto en Oriente Medio e Ibero América en asuntos relativos a las Relaciones Internacionales y la Seguridad y Prevención del Terrorismo

MHG: Cómo se arma este rompecabezas de Medio Oriente después de la muerte de Ben Laden?
GC: Evidentemente, marca el final de lo que podemos llamar un capitulo entre la confrontación de parte de Occidente, de Europa y los Estados Unidos en particular contra las energías yiijadistas, particularmente contra una de las organizaciones que es vista como el centro de gravedad de las ideas de diversos movimientos; la desaparición de Ben Laden marca un punto importante desde el punto de vista de la pérdida de un líder carismático, con un lato poder de convencimiento por sobre sus elementos. Pero, no obstante, no hay que ser demasiado triunfalista en esta situación o demasiado exististas. La controversia no se ha acabado y esta confrontación con estas energías yihadistas radicales sigue…

MHG: La ebullición que se está dando en la zona, tiene relación con la decisión que Estados Unidos ha tomado respecto de Al Qaeda?
GC: En el tablero de la región todo tiene una conexidad y los sucesos se derivan en situaciones que se rozan de mínima. Aunque en este caso yo no le diría que hay una conexión directa, Ben Laden en el tema puntual en esta guerra contra Al Queda, era un objetivo del presidente (Barack) Obama desde que asumió su mandato. Lo que está ocurriendo, en cuanto a lo que señala respecto de las movilizaciones, los tumultos y los levantamientos en los países árabes responden a otra cuestión, los pueblos árabes podemos decir que han cruzado una línea roja que era el miedo y el temor de la represión de sus dictaduras. Esto lo hemos visto, de alguna manera, en Egipto, en Túnez y lo estamos apreciando hoy en día en Siria es un escenario serio con aristas muy complicadas y abiertas en todo sentido. Hay una realidad, si usted a la gente y al mundo árabe le da la elección no importa la religión que ellos profesen, nadie va a querer el atraso y la opresión. En la actualidad y luego de muchos años y diversos dictadores en el poder se está apreciando esto y lo que se aprecia como respuesta de esos gobiernos y regímenes autocráticos es bien repudiable. Hay una violencia que quienes conocemos la región y la problemática no nos resulta extraña, pero hay una violencia manifiesta que es absolutamente repudiable y de ninguna manera tiene sentido, porque estamos hablando de personas que se están movilizando con reclamos genuinos y con problemas que son concretas y las respuestas de los dictadores es ajena a esas realidades, tiene que ver con una reacción violenta de ahogar en sangre cualquier tipo de manifestación popular.

MHG: Cómo se dice, Bin o Ben Laden?
GC: Bin, con i latina está pronunciado en idioma inglés, en realidad en árabe se dice: Ben y en español debería decirse Ben, porque es originaria y raíz de la palabra “even”, que significa “hijo”.

MHG: Ahora bien, cómo surge este hombre, qué representa y qué se va con él?
GC: Este hombre tiene un historial de millonario, en Arabia Saudita, él es originario del Reino, con estrechas relaciones comerciales, que luego se convirtieron en ideológicas y trasuntaron en actividades operativas en su tiempo a favor de Estados Unidos cuando la invasión de la Unión Soviética a la región, puntualmente, Afganistán. Y podemos decir que se crea Al Qaeda, para combatir la incursión soviética en Afganistán, en esos tiempos Ben Laden contó con el apoyo en cuanto a estrategias, logística, armamentos y demás, de Occidente y de Estados Unidos puntualmente. Esta es la verdad. Con el repliegue soviético las cosas cambiaron, se reacomodó el tablero regional y Ben Laden pasó a representar y unificar diversos grupos reaccionarios dentro de la religión islámica, reaccionarios a diferentes gobiernos, a llevar una ideología que se identificaba con una concepción del Islam de regreso a la religión originaria, a la suna, y allí es cuando surge la deformación en la religión de lo ideológico. Esto que estoy diciendo no debe entenderse como un ataque al Islam ni contra esa religión, porque la gran mayoría de los musulmanes no adhiere a esta ideología jihadistas que encarna Al Qaeda y que encarnó Ben Laden, al contrario, se trata de brindarles ayuda e ir por la recuperación y la liberación de esa gente que han sido las víctimas primarias del accionar de estos grupos islamitas radicales, porque el mayor número de víctimas que han alcanzado han sido de religión musulmana en la región, más allá del ataque del 11S, y de otros contra objetivos accidentales. Con el tiempo llegó el 11 de septiembre y allí Ben Laden se da a conocer al mundo occidental, pero los que manejábamos las cuestiones regionales y nos manejábamos en esas áreas, sabíamos quién era Ben Laden. Es un producto de esta ideología maximalista, totalitaria que confronta con la libertad, no era visto de ese modo en el occidente hasta tanto ocurrió el 11 de septiembre.

MHG: Ben Laden tenía vinculaciones con los servicios de inteligencia que por ahí le adjudican?
GC: Él confrontó con la ex Unión Soviética, de hecho fue la resistencia y fue la resistencia armada contra la incursión soviética en Afganistán. Esto es concreto. Ahora, más allá de hacer conjeturas, su movimiento, su grupo, no pudo haber confrontado y, de alguna manera, colaborado en el repliegue de la ex Unión Soviética, en lo que podemos llamar una victoria militar sobre los rusos, sin apoyo de occidente y aquellos que son antioccidentalistas y antiamericanistas lo dan como concreto que fue la C.I.A. (Central de Inteligencia Americana) la que armó, financió y apoyó a Ben Laden. Puede ser así, yo no dispongo de ningún elemento probatorio como para poder aseverarlo, pero seguramente contó con apoyo de occidente y particularmente de Estados Unidos, de la primer presidencia de George Bush (padre).

MHG: El no querer mostrar imágenes y fotos, para no hacerlo famoso como se lo hizo a Ernesto Guevara?
GC: Son consecuencias que se quieren evitar, de ahí que hayan realizado rápidamente la sepultura del cadáver en el mar, y no hayan exhibido fotos. De lo que se trata, y a mi juicio, esto es una hipótesis personal, se trata de no exacerbar el imaginario árabe en cuanto a la martirización de Ben Laden, las reacciones de estos grupos, si hay un cuerpo enterrado en algún lugar, pueden llevar adelante operaciones terroristas de exigir el cuerpo a cambio de secuestros que puedan contar ellos con rehenes, así se trató de quitar, de alguna manera, esta situación y evitar que se generar otro líder después de muerto.

MHG: Según lo que usted señala esto es un capítulo pero con un “continuará”?
CG: desde luego, lo que acaba de suceder marca el cierre de una etapa que es puntualmente el liderazgo de Ben Laden en cuanto a lo que significaba como líder carismático, pero operativamente Al Qaeda dispone de otros liderazgos que van a retroalimentar al falta física de Ben Laden, generalmente estas ideologías guardan a sus líderes un determinado tiempo de desempeño en la historia de sus comunidades o de sus grupos terroristas. Los líderes transitan, la historia los rebasa, pero la ideología que encarnan, no; la ideología persiste y este es el grave problema. Usted mencionaba mis posiciones críticas, en algún modo lo son en función de la escasa comprensión por parte de funcionarios de la Unión Europea, de los Estados Unidos y de occidente todo, incluso el continente americano en general; de la democratización del mundo árabe; y, en segundo lugar, respecto de la expansión del jihad militante y el avance de la ideología integrista en occidente. Eso no es sólo acotado, sino que es incompleto, muy poca dirigencia occidental tiene en claro que si no fuera Irak, Gaza o Afganistán, sería Londres, París, Madrid o Frankfurt. Esto es una realidad. El integrismo que ha generado Ben Laden desde su organización, no es una reacción determinada ante lo que podemos denominar, si usted quiere un punto de controversia, lo que encarna es una fuerza de combate ideológico-militar con una visión del mundo a las que aplica sus estrategias cíclicamente.

MHG: Al Qaeda tiene otros grupos que rivalizan o comparten su postura terrorista, como en la década del 70 en América Latina?

GC: En algún sentido sí, hay grupos que contraponen a estas posiciones, pero no lo hacen desde el punto de vista armado, como si ocurrió en algunos países latinoamericanos en la década que usted señala, hay por caso, un movimiento genuino, pro democracia en Irán, pero ese movimiento ha sido ahogado a sangre y fuego por la teocracia iraní. Me estoy refiriendo a la revolución verde. Hay también un movimiento que se denomina “revolución de los cedros” que ha logrado algunos avances en el Líbano, pero que ha caído definitivamente con el golpe de estado que generó el grupo Hezbollah hace un mes y medio pasado. No hay una reacción como se manifestaba en países como Colombia, donde usted se encontraba con sectores derechistas que combatían contra las F.A.R.C. (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) ambos estaban fuera del sistema y de lo legal, pero sí existía eso.

MHG: Qué reflexión le merece la actuación del presidente de los Estados Unidos?
GC: En principio, despojado de mi actividad profesional y de lo que uno realiza como trabajo, me chocó, como a mucha gente, escuchar el anuncio del presidente Obama, porque hay una lectura que no se puede obviar, cuando escuchamos al presidente que informó al mundo que se había abatido a Ben Laden, es imposible sustraerse a la idea de ver a un hombre hablando de la Ley del Talión, él dijo se ha hecho justicia; bueno, la justicia es otra cosa, aunque en términos de guerra en relación con el terrorismo uno debe ser más amplio en cuanto a criterios, pero no difirió mucho del pensamiento del talibán el anuncio del presidente Obama cuando nos mostró que se había hecho justicia y en una forma bastante peculiar.

MHG: Sobre todo que es Premio Nobel de la Paz.
GC. Exactamente. Muy atinada su aclaración. Claro que sí. Uno no lo esperaba. Pero sobrepasado ese shock especial, le diría que, hay que esperar la proyección de este hecho puntual y en lo que desembocará.

MHG: Y lo que viene después?
GC: Es lo que más o menos lo que hablábamos anteriormente, esto está abierto y continuará de ese modo hasta que occidente comprenda que no solamente debe agotarse en batallas sin final desde el punto de vista militar, porque si no vamos a entrar en un círculo vicioso de nunca acabar. Lo que debe comprender occidente y, particularmente, sus medios de prensa, su opinión pública, sus ambientes académicos, es que hay una guerra por ganar acerca de las ideas y no solamente se va a ganar en el ámbito militar. Caer en el simplismo de reducir esto a una confrontación militar, es llevar la cosa a una guerra sin final y no va a tener un desenlace positivo. Lo que tiene que hacer occidente es comprender y llevar adelante políticas de acercamiento, no al estilo del fracaso de la Alianza de Civilizaciones, de ex canciller (Miguel Ángel) Moratinos, en España u otras, sino concientizar a la opinión publica desde los ámbitos académicos, desde la prensa y llevar un debate que vaya por otros carriles y no por la confrontación militar. Hay una realidad, más allá de Irak o de Afganistán o que Estados Unidos haya ido a Irak, o de que el presidente Obama haya impartido la orden de abatir a Ben Laden, esto no fue lo que creó el jihadista, por el contrario, los jihadistas son la prolongación de la guerra de Irak, donde el mundo pudo apreciar sus tácticas y sus operaciones y pudo mostrarse, porque del otro lado del Atlántico esto no se conocía con claridad.

MHG: Era el mejor lugar para ocultarse Pakistán?
GC: Tal cual. Por los últimos cinco años Ben Laden vivió y se ocultó a 300 metros de una base militar pakistaní, a 60 kilómetros de su capital, con un régimen que ha prestado soporte para que esto pudiera llevarse adelante. No hubiera sido posible sin el apoyo que él hubiera podido vivir, sobrevivir cinco años, según declaraciones de su esposa. Es seguro que sectores de la seguridad pakistaní han colaborado con él. Es inaudito que haya estado a 300 metros de una de las bases militares, segunda en su importancia en Pakistán, esto nadie lo esperaba, se esperaba que se encontrara en las montañas o en las cuevas de Afganistán y eso no era así. De modo tal que el gobierno pakistaní deberá dar algunas explicaciones, pero esto nos lleva a una reflexión: ¡cuidado!, porque el gobierno pakistaní dispone de cierta energía nuclear y si llegaran a manos de los grupos terroristas algunas de esas pequeñas bombas tácticas o bombas sucias, claro que el mundo debería preocuparse.

MHG: Usted considera que se puede esperar una contraofensiva o es imposible de predecir?
GC: No es imposible de predecir, seguramente en el mediano plazo se va a ver alguna retaliación de este incidente y van a buscar estos grupos reivindicar al figura del líder abatido y van a buscar al venganza, hablando en términos de su propio lenguaje. Debería Europa y occidente estar atentos porque esto puede ocurrir, no hay que descartarlo. Al Qaeda tiene capacidad operativa, no es aquella que llevó adelante ese operativo impresionante para el mundo que fue el 11 de septiembre. En ese momento no disponía, aunque usted no lo crea, no disponían de la capacidad operativa que hoy disponen…

MHG: Disculpe la interrupción pero si no tenían la capacidad operativa que hoy tienen es como para temer doblemente…
GC: Yo no soy alarmista, soy solamente realista y fundamento mis posiciones en los hechos y en los aspectos históricos. En 10 años a esta fecha Al Qaeda ha desarrollado una estrategia y una táctica muy importantes, se ha expandido, ha fundado filiales importantes en Irak, en Yemen, en el Magreb, en noráfrica, ha captado mayor número de combatientes y ha extendido su red operativa. Esto probablemente nos ponga de cara a una problemática mucho más difícil, más allá de la espectacularidad que hemos visto el 11S, yo mencionaba anteriormente, en el caso que estos grupos terroristas accedieran a una pequeña bomba sucia podrían causar un daño mayor que el 11-S en cualquier ciudad europea o estadounidense, de esto no tenga la menor duda. Esta confrontación ellos lo plantean en términos militares, no tienen ningún tipo de reparos en llevar adelante acciones de esa naturaleza.

MHG: Al Zawahiri es más violento que Ben Laden?
GC: Está en lo correcto, él fue el que radicalizó a Ben Laden en su momento cuando era un millonario burgués. No se tiene mucha información del médico egipcio, él padecía serios problemas de salud hace unos tres años atrás, eso fue lo que se supo, pero para el caso si es Zawahiri o es otro, cualquiera ypodría asegurarle que son más radicales que Ben Laden.

MHG: Desterramos la frase de Obama: “el mundo está más seguro”?
GC. Es un modismo americano, que traducirlo al español casi siempre queda gravitando allí sin tener una manifestación concreta. Creo que lo que el presidente Obama ha querido decir es que el mundo era más seguro sin Ben Laden y la historia criminal de Ben Laden. Es un modismo estadounidense que en su traducción pierde algún sentido. Es auspicioso que un líder criminal de una organización terrorista ya no esté más. Esto no es hacer apología de ningún delito.

MHG: Lo más importante es que hubiera sido juzgado.
GC: No me cabe duda alguna. La pregunta que genera este operativo es que si llegaron hasta allí por qué no pudieron detenerle y sí le dispararon…

MHG: Tal vez sabía demasiado.
GC: Esas son cosas que a veces dejan un interrogante abierto. También Sadam Hussein sabía demasiado y acabó en la horca. Hubiera sido más auspicioso para el mundo que él tuviera un juicio como el de Sadam, no sé si el final de Sadam o qué, pero eso lo tenían que definir los hombres de la justicia. Lo óptimo hubiera sido que hubiera sido tomado prisionero, juzgado y si correspondía la ejecución hubiera sido de otra manera no en este tipo de operativo militar que deja interrogantes y muy pocas respuestas por parte del la administración de Obama.

MHG: Tal vez para demostrar que Estado Unidos es la policía del mundo.
GC: Pero si ello se quiso significar es una policía del mundo bastante desarmada, algo herida y con escaso poder a nivel regional desde el punto de vista serio y responsable. Porque si fuera la policía del mundo, hoy hay una dicotomía muy importante en Libia y no la está resolviendo y en algunos casos están apoyando a rebeldes que, según la inteligencia, son elementos de Al Qaeda y de Hezbollah los que están combatiendo contra (Muamar el) Khadafi, y aquí no estoy defendiendo a ningún dictador, pero si se trata de llevar adelante una tabla rasa y no un doble rasero, en el caso de Egipto, Obama no hizo nada por que caiga o por defender a Hosni Mubarak, el mundo quiso creer que sí lo hizo; tampoco lo hizo en Yemen y tampoco lo hizo en Irán. La gente se levantó contra un régimen corrupto.

MHG: Oportunamente usted manifestó que lo de Egipto había sido una gran farsa, hoy sostiene aquellos dichos?
GC. Desde luego. Lo que he dicho en su tiempo lo sostengo, no ha habido ninguna revolución en Egipto, ha sido un telón que ocultó de algún modo las protestas fundadas del pueblo. En Egipto no ha habido ningún cambio significativo en los últimos 30 días. Sólo ha cambiado el presidente y el que está hoy fue el ministro de defensa del Mubarak. Hoy en Egipto gobiernan las fuerzas armadas, que son quienes manejan los destinos de los grupos de poder más importantes desde el punto de vista económico, que son empresas petroleras, cementeras, de los servicios, del turismo, de las finanzas. Los cristianos siguen siendo perseguidos y no ha habido ninguna reivindicación no sabemos todavía si las elecciones de septiembre se van a llevar adelante como estaba previsto.

MHG: Una reflexión sobre la situación en Siria y Libia.
GC: No se trata de defender a ningún dictador ni a ninguna dictadura que ejerza violencia física, psíquica y económica sobre su pueblo, tanto Khadafi como Bashar al-Assad es lo que están haciendo. De modo tal que son despreciables regímenes que ahogan las reivindicaciones que sus pueblos y lo ahogan de la peor manera: con la muerte y la destrucción. No son iguales porque los escenarios son diferentes y diferentes son los puntos de partida. Pero al final del camino no dejan de ser dictadores que sumen en el atraso, en el antimodernismo y en la miseria a sus pueblos. Y, en algunos casos, van más allá, como el presidente sirio, las organizaciones de derechos humanos están diciendo que ya van como 800 muertos, con lo cual es repudiable cualquier conducta del régimen, lo que éste debe hacer es reformarse y pacificar su pueblo y dejar de ahogar en sangre a su gente y escucharla.

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