Emilie y Oskar han vivido y muerto en la miseria y hay gente que sigue enriqueciéndose a costa de ellos

Prof. Erica Rosenberg: Historiadora argentina- Biógrafa y una de las cinco herederas de Emilie Schindler)

MHG: Ha aparecido una lista que habría escrito (Oskar) Schindler, la cual un juez de Nueva York autorizó al comerciante Gary Zimet a subastarla, usted sostiene que no es la verdadera
ER: No puedo opinar con exactitud si esa lista sería real o no real, lo que sí puedo opinar con exactitud es que esa lista de alguna manera pertenece al acervo de Emilie y Oskar Schindler, y, por ende, no hay inconvenientes que algún museo la quiera exponer como un documento auténtico y explícito de la Segunda Guerra Mundial. No me parece que un tipo de documentación así, histórica, con un valor histórico tan grande tiene que ir a parar a una venta o una subasta particular y por una base de dos millones y medio de dólares.

MHG: Y se sabe de qué manera pudo haber llegado a este colector privado?
ER: La verdad es que no lo sé. Yo me enteré casualmente en marzo del año pasado. Fui a los Estados Unidos, a Nueva York, soy una de las herederas de Emilie y la que tiene los derechos intelectuales de toda la documentación. Ella antes de morir me dejó un legado para que me ocupara personalmente que esa documentación fuese a parar a un museo.

MHG: Incluso hay un plazo, por 80 años…
ER: Por 80 años firmé un contrato para que esos objetos originales y esa documentación sea expuesta en forma permanente en un museo de Bonn (Alemania).

MHG: Con respecto a esta lista que sale a subasta, el juez ha determinado si se puede vender o no?
ER: Sí, el juez lo determinó el 21 de diciembre, falló en mi contra, falló en contra de los derechos de copia que yo tengo, argumentando que la lista puede ser vendida, pero no puede ser publicada. Pero este hombre, por internet, subasta y publica la lista… Entonces yo no entiendo bien cómo es la legislación norteamericana, qué entienden ellos por publicar y qué entienden ellos por vender.

MHG: Hay un vacío legal que en este caso complica la situación a favor del subastador.
ER: El tema es que en este momento me estoy sintiendo como faltando a la palabra en forma póstuma de lo que me solicitó Emilie Schindler.

MHG: A propósito de la palabra, usted ha manifestado que ha cumplido con todo, menos en lo que respecta a que sus cenizas o sus restos estén en la Argentina.
ER: En realidad, ella no pidió que sus cenizas estuvieran acá. En un testamento, cuya versión está en castellano porque se celebró en Buenos Aires; como Emilie Schindler no tenía un acervo material, me dijo que en caso que falleciese en Argentina yo me debía encargar de desparramar sus cenizas en el Río de la Plata, puesto que ella quería volver de donde había venido. Pero alcanzó a irse a Europa y falleció allá…

MHG: Cuál es el legado que deja Emilie y del que usted es su guardián?
ER: El legado son casi 10 mil documentos en copia, porque los originales no los tengo, nunca los he tenido ni los quisiese tener. Lo que tengo son copias. Trabajo históricamente esa documentación, o sea, no es que yo soy una guardiana de esto, soy una persona que lleva el estandarte prácticamente, diciendo quién fue Emilie Schindler y haciendo corrección de datos de lo que hizo Oskar Schindler. Porque, lamentablemente, en internet hay muchas noticias y muchas cosas que no son del todo verídicas.

MHG: Por ejemplo?
ER: Por ejemplo, que era un bon vivant, que él se benefició con el trabajo de los trabajadores judíos, la cosa no es tan así. Estoy por publicar un libro cuyo titulo es “Schindler y sus colaboradores”, ese será el título en castellano, pero lo estoy sacando en Alemania. Oskar Schindler era, un empleado, por así decirlo, del almirante (Wilhem) Canaris, estaba en el servicio secreto, y había una gran brecha de lo que fue el nacional socialismo y lo que fue la famosa Wehrmacht, que es el servicio de contra espionaje. Tan es así que de los 44 atentados contra (Adolf) Hitler, muchos fueron llevados a cabo por el servicio de contra espionaje y la Wehrmacht.

MHG: Inclusive cuando ellos tienen que irse de Alemania son ayudados por los judíos, en realidad, vienen a Buenos Aires sin capital…
ER: vienen sin un centavo… Emilie y Oskar eran alemanes de los sudetes, se escaparon ayudados por los judíos al terminar la guerra, ¡imagínese que podían haber sido apresados por los rusos, los checos o por los polacos, qué iban a hacer con ellos!. Escapan al sector americano y viven hasta el año 49 en la ciudad de Riesburg, como eran alemanes de los sudetes no tenían ciudadanía alemana. Tampoco tenían ciudadanía checa, en realidad uno se pregunta históricamente, geográficamente, políticamente, qué eran los Schindler. Nacieron en una época en que existía el Imperio Austrohúngaro, después fue la República Checa, fueron ayudados por una asociación judía, una asociación internacional y vienen a la Argentina con unos pases provisorios, como si fuesen judíos, vienen con el último transporte judío a la Argentina.

MHG: Y aquí en qué trabajan Oskar y Emilie?
ER: Emilie trabajó siempre, el que no trabajaba es Oskar, porque esta organización judía les dio 15 mil dólares para que pudieran reiniciar una nueva vida aquí. Compran en San Vicente una especie de campo, Emilie estaba acostumbrada a trabajar en esto porque su familia había sido chacarera, en lo que hoy sería la República Checa. Estuvo muy contenta con el campo en San Vicente, era pequeño y tuvieron criadero de nutrias. En el año 57 Oskar retorna a Alemania, aparentemente en forma temporaria, porque quería cobrar el retorno de dinero por la pérdida de su fábrica en la Republica Checa. Y ahí es cuando se queda, tiene que esperar mucho, la burocracia alemana es conocida mundialmente, la argentina también. Y nunca más volvió.

MHG: Esto quiere decir que entre ellos no tuvieron un nuevo encuentro.
ER: No tuvieron un nuevo encuentro, hasta el año 60 hubo un intercambio epistolar, y luego en ese año Emilie toma la decisión de no escribirle nunca más, aunque nunca se divorciaron.

MHG: Dicen que se ha encontrado en una casa en donde vivía Oskar una maleta con una infinidad de documentos, es así?
ER: Eso fue en el año 99, se encontró en el ático de una casa de la que había sido la última amante de Oskar, una maleta con 10 mil documentos de los que le hablé anteriormente. Emilie reclamó judicialmente esta maleta y cuando los abogados deciden la requisa ya la maleta había desaparecido y estaba en viaje a Israel. No fue la voluntad de Emilie que esa maleta llegase a Israel, creo que primero la hubiese querido ver ella y tal vez luego hiciera la donación. Se la sacaron directamente de las narices. Ahora la tiene Israel…

MHG: Usted pudo tener acceso a ese material?
ER: No, no, lo que sí tengo son las copias de la mismas. Tener las copias es suficiente. Por eso es muy raro y sórdido que diez años después de la muerte de Emilie aparezca una lista para ser subastada en Nueva York que es exactamente igual a la copia de que yo tengo…

MHG Y a un precio muy alto…
ER: Dos millones y medio de dólares. Es indignante, ha pasado el tiempo y dicen que cura las heridas, pero Emilie y Oskar han vivido y muerto en la miseria y aún hay gente que sigue enriqueciéndose a costa de ellos

MHG: Eso debería quedar a criterio del juez…

ER: Claro, pero en ese aspecto es un poco verdad lo que dijo (James) Monroe: “América para los americanos”, en definitiva, los americanos son ellos y el resto somos kelpers y creo que, no quiero emitir una crítica, si yo hubiese vivido en Estados Unidos y hubiese sido americana, posiblemente hubiera sido otro el fallo.

MHG: No hay una nueva instancia judicial?
ER: No, lo que pasa es que vivo en Argentina, aún cuando estoy viajando por todo el mundo con mis conferencias, pero el resto de mi vida lo vivo en Argentina y vivo de lo que trabajo, me resultaría imposible sostener económicamente esta cuestión, que puede ascender a 200 o 300 mil dólares. No los dispongo y no sé si, cómo me ha dicho mi abogado, se podía ganar este litigio.

MHG: En caso que el juez no hubiese permitido esta subasta, usted que hubiese hecho con la lista?
ER: Esa lista hubiese ido a algún museo para ser expuesta y para que los historiadores tengan contacto con esa documentación y no en forma privada.

MHG: Dénos un adelanto de su próximo libro?
ER: Yo considero que la obra de Emilie y Oskar Schindler es una obra sin copia, pensando en el momento y en la parte política en el que ellos llevaron a cabo el salvataje. Pero no estuvieron solos, los ayudaron un puñado de personas, que me parece que este es el momento en que hay que sacarlos del anonimato. He investigado durante estos últimos años y he encontrado cosas sumamente interesantes, importantes que las quiero dar a conocer en forma de libro.

MHG: Emilie fue consciente de lo que habían logrado hacer? Le pregunto por ella porque fue la que tuvo más trato con usted.
ER: Creo que cuando yo la conocí en el año 90, antes de la película (“La lista de Schindler”, Steven Spielberg, 1993), había pasado bastante tiempo desde el salvataje de la segunda guerra, y cuando transcurre el tiempo se desdibujan las cosas y cuando uno pregunta siempre hay un blanco o un negro.

MHG: Como definiría la persona de Emilie Schindler
ER: Era una persona magnifica, con coraje civil, con moral, aguerrida, aparentemente pudo haber parecido dura o poco cauta en sus expresiones con respecto a Schindler y a la guerra, pero era una mujer capaz de llevar adelante un montón de empresas ella sola.

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