Juan Gasparini: periodista de investigación argentino radicado en Suiza, autor del libro “David Graiver, el banquero de los Montoneros”; editado en 1990 y reeditado en 2007 y 2010
MHG: Actualmente reside en Ginebra?
JG: Efectivamente, yo me refugié en Ginebra al fin de la dictadura, en 1980, tuve que empezar de nuevo mi vida, estudié periodismo, con una beca del estado, en la universidad de Friburgo y desde el 86 trabajo como periodista independiente y, paralelamente, escribo algunos libros. Entre ellos, “David Graiver, el banquero de los Montoneros”, que fue editado en 1990 y sigue siendo el mismo libro que se reeditó en 2007 y por estos días saldrá una tercera edición, que ante el escándalo de Papel Prensa ha venido a confirmar, una vez más, la vigencia de la información que yo investigué en aquél entonces.
MHG: Puede hacer una síntesis de David Graiver y qué representaba para su época?
JG: David Graiver era un típico hijo de la genuina inmigración judía en la argentina, cuando lo matan, en 1976, tenía 35 años, hacía 9 años que había asumido la conducción de la fortuna familiar, básicamente la de su padre, quien había comenzado como rematador inmobiliario en La Plata . Después, lograron comprar un primer banco, el Banco Comercial de La Plata y eso se extendió al banco de Hurlingham. El padre fue el que lo llamó, porque este joven estaba viviendo en Nueva York de un modo parecido a un hippie. David volvió a la Argentina y se hizo cargo de la conducción del grupo familiar y en 9 años convirtió a ese grupo financiero que tenía dos bancos en el país, en un verdadero pulpo internacional con dos bancos en Nueva York, otro banco en Bélgica y otro en Israel, más decenas de empresas desperdigadas en Argentina. Mi trabajo fue recolectar información en los Estados Unidos, porque a Graiver lo matan en un avión, fraguando un accidente de avión, el mismo era privado, desde Nueva York a Acapulco, donde por razones impositivas tenía fijada su residencia, él viajaba todos los fines de semana y ahí tenía a toda su familia instalada. El accidente provocó mucho trabajo periodístico de la prensa de Estados Unidos, donde están a mi entender los mejores periodistas del mundo, y conseguí esa información. Luego conseguí información de la causa judicial que se ventiló en la Argentina con la familia que fue posteriormente secuestrada, y en todas esas peripecias está el traspaso de Papel Prensa. Luego, el número 3 del grupo, Alberto Naón, que es un personaje muy importante en la multinacional que logró armar Graiver y que era su delegado en el banco belga antes citado, se vino a vivir a Ginebra porque se casó con una traductora. A mí me llegó ese rumor, realicé un trámite que es muy fácil en Suiza, donde uno se presenta en una oficina pública, llena un formulario, y le dan el domicilio de cualquier persona que se encuentre en Suiza. Me entrevisté con Naón y pude confrontar mucha de la información que había salido en la prensa norteamericana y en la prensa argentina. Y, por último, tuve la suerte de conocer a un piloto de una compañía suiza, que antes de ser piloto de esta compañía había sido piloto de aviones privados exactamente iguales al que provocó la muerte de Graiver en ese mismo aeropuerto, en Acapulco, en México. Y, por último, conocí personalmente al guerrillero que venía aquí a Ginebra, donde tenía su padrino, de las Fuerzas Armadas de Liberación (FAL), que era un grupo armado no peronista, que existía en algunas ciudades de la Argentina y que en el año 1972 produjo el secuestro de Isidoro Graiver contra el pago de un rescate. Fue un hecho que yo considero que marcó mucho la vida de Isidoro y de David, que fue el que tuvo que pagar ese rescate. Él me contó la operación, yo no citaba su nombre en el libro de 1990 y ni en el del 2007, porque tengo la política de no citar los verdaderos nombres de las personas que están vivas, salvo personajes muy conocidos como Firmenich, Menem, Galimberti. Pero ahora en la edición del 2010 revelo el nombre del jefe de la operación del secuestro porque falleció hace dos años en la Argentina en una noche un poco complicada, fue una noche de fin de año. Se llama Marcelino “Cacho” Vázquez, persona muy conocida porque era el dueño de una empresa y de un centro de esparcimiento muy grande que fue el Club del Vino, después de haber sido guerrillero y de haber estado exiliado en España, volvió a la Argentina y se convirtió en empresario y le fue muy bien. Pero, entretanto, venía a visitar a su padrino, en Ginebra, que era un profesor universitario que fue uno de los padrinos de mi tesis de doctorado en la universidad, por esa conexión lo conocí y me dijo que me contaba la operación pero que no citara su nombre. Esta es un poco la historia.
MHG: Por qué cree que le convenía a la CIA matar a Graiver ?
JG: Eso habría que preguntárselo a los que decidieron su asesinato. Creo que esa decisión tiene que ver con que, según lo que yo pude investigar, en la medida en que Graiver había absorbido una inversión de casi 17 millones de dólares procedentes de los Montoneros, considerados en aquella época en Estados Unidos como una organización terrorista, ellos no podían tolerar, por principio, que este señor banquero se instalara en el centro de gravedad de las finanzas internacionales, que es Nueva York, con dinero procedente de una organización terrorista… Como tenían esa información proveniente de la dictadura de la Argentina, decidieron eliminarlo. Además, creo que es una política deliberada de la dictadura. Porque el asesinato de Graiver está en el origen de generar la condición de posibilidad para quedarse con su fortuna. Porque si Graiver seguía vivo, en Nueva York, y abasteciendo financieramente a sus empresas y a sus bancos en la Argentina, no se los podía tocar. En cambio, si se mata al jefe de una multinacional, como fue el caso, se genera una situación de iliquidez en el grupo, temporaria, y de gran debilidad, eso permitió a la dictadura, una vez consumada la primera etapa, generar una segunda que es quedarse con la joya reina, así la llamo yo a Papel Prensa. Porque al ser el accionista mayoritario tenía una serie de obligaciones, como aportes de capital, transferencia de acciones, etc., para lo cual necesitaba liquidez financiera que los herederos de Graiver no disponían, porque se muere David y a las 48 horas se derrumban los bancos. Explico en el libro el mecanismo de vínculo entre los bancos y explico cómo estaban relacionados entre ellos y cómo eso genera la situación de iliquidez en la medida que la conducción de esos bancos era unipersonal, por tanto, conocía información que no conocían los demás miembros del grupo y entonces se produce el derrumbe. Al producirse el derrumbe los bancos quiebran y Lidia Papaleo no tiene fondos para afrontar la situación y esa es la condición de posibilidad para generar la segunda etapa. Entonces viene la dictadura e impone por la fuerza las condiciones de traspaso de Papel Prensa. Se quedan con la joya reina y hacen esta operación de comprar silencio por parte de los tres grandes diarios de la Argentina al hacerles un regalo por una módica suma de 8 millones de dólares cuando la empresa valía mucho más. La tercera etapa es cuando no hay que guardar las apariencias de mantener las normas republicanas, de mantener la ley, porque en la operación anterior los diarios no se hubieran prestado a adquirir una empresa por gente que estaba secuestrada, tenía que haber unos visos de legalidad que se mantuvieran, pero la tercera etapa ya no les interesaba, se habían quedado con la empresa, secuestran a los Graiver y se quedan con el resto de los bienes. Y esta es la historia de la apropiación y el traspaso. Ahora bien, esos bienes, a pesar de la quiebra de los bancos y todo lo que pasó, esos bienes tenían un valor y había una inversión que, de alguna manera, había sido reconocida por la democracia argentina, porque los Graiver interpusieron un recurso ante la Corte Suprema para hacer anular las acusaciones y condenas que les metió la dictadura militar, concretamente, Lidia Graiver e Isidoro Graiver fueron condenados a 15 años de cárcel. La Corte anuló y envió el expediente a la justicia civil, la que abrió un sumario, hubo un fiscal, Julio Strassera, que pidió 5 años, el juez no lo siguió, Strassera recurrió y perdió, los Graiver quedaron libres de culpa y cargo en el plano penal y litigaron en el plano civil por el expolio de los bienes y, finalmente, por decreto y después de una negociación, ordenada por Alfonsín, con el Procurador del Tesoro, se pusieron de acuerdo con el Estado y cobraron 84 millones de dólares. Es decir, que los bienes de Graiver existían, no es como dicen algunos que sostienen que no se supo muy bien que pasó en ese accidente y la decisión que tomó Lidia Papaleo, que la tendrá que explicar alguna vez, de cremar los restos que se encontraron de David Graiver. Yo doy una explicación desde afuera…
MHG: Cuál es esa explicación?
JG: Está prohibida la cremación en la religión judía. Ahora, Lidia Graiver no era judía, y es ella la que decide. La decisión es de una lógica implacable, en el sentido, según lo que ha testimoniado Isidoro Graiver y se publicó en la prensa mexicana; porque yo no tuve acceso a los documentos primigenios,; se encontró un pedazo de tronco del cadáver de Graiver y eso podía llevar a un litigio en el tema de la herencia. Creo que allí ellos con los contactos que tenían en México deciden la cremación y obtienen un certificado de defunción, éste es legal y pueden iniciar así, la sucesión de David Graiver. En cambio, si hubiese existido un cadáver enterrado en un cementerio podría haber dado lugar a múltiples reclamos. Además, toda esa familia se encuentra sometida a enfrentamientos internos, desgarramientos. Se ha visto ahora, la viuda da una versión, su hija dice lo contrario, el hermano de Graiver tampoco está de acuerdo. Esto es Shakespeare. No es nada nuevo en la especie humana.
MHG: Montoneros realizó varios secuestros y cobró rescates por los mismos Graiver era el banquero de todas las finanzas de Montoneros o de estos 17 millones de dólares que fueron a Papel Prensa?
JG: Por lo que yo pude averiguar Graiver absorbió los últimos 14 millones que le faltaban pagar de los Born a los Montoneros. Los Montoneros habían venido cobrando de a poco, en operaciones que se hacían en la Argentina, si los Born traían a la Argentina una valija con efectivo con cuatro millones de dólares, se ponían en contracto con los Montoneros y le pasaban ese dinero y ellos lo sacaban de Argentina para invertirlo en otro lugar. Finalmente, esas operaciones fueron detectadas por el gobierno de Isabel Martínez y ya no había condiciones, según lo que a mí me relataron algunos testigos, para seguir en esas operaciones. Primero, porque era muy difícil, es hoy muy difícil, porque aunque sea un gran empresario y tenga en la cuenta 50 millones de dólares, decir que le preparen por ventanilla 5 millones en efectivo… no resulta muy sencillo. Esa seguidilla de pedidos de los Born en los bancos en que ellos estaban insertos en el mundo ya les traía problemas a los mismos Born; y, porque, además, ellos tenían que entrar el dinero al país y entregárselo a los Montoneros. Varias veces emisarios de los Born habían sido detenidos en Ezeiza o en otros aeropuertos entrando valijas con dólares. Después hubo una caída de dirigentes de Montoneros cobrando una de esas remesas. La situación era delicada como para seguir con esa metodología, entonces los Montoneros toman la decisión de producir una inversión en el grupo Graiver por las afinidades políticas que tenían y los catorce millones que faltan cobrar los invirtieron en el grupo. Graiver asume y está de acuerdo y acepta. Es una operación de inversión mutuamente y voluntariamente aceptada de la que estuvo en conocimiento y consentida por Lidia Graiver y también fue del conocimiento de Isidoro Graiver, por más que ahora diga otra cosa. Primero, por conveniencia frente a la dictadura que los secuestró y los torturó; ahora no sé por qué tipo de conveniencia dice una cosa distinta, porque es un libro que escribí en 1990 y no he seguido investigando la cuestión. Para retomar, se realiza la inversión de Montoneros de 14 millones y en el mes de octubre de 1975 se produce el secuestro de un directivo de Mercedes Benz de Argentina, empresa que tenía múltiples conflictos con los obreros e interviniendo militarmente para tratar de influir en ese tipo de conflicto, los Montoneros secuestran a un directivo de la empresa, que para ser liberado se pagan 4 millones de dólares, de los cuales 2 millones,.825 mil de dólares, son entregados para incrementar la inversión en el grupo Graiver. Por eso hablo de 17 millones, que fueron absorbidos por Graiver y consolidaron su circuito financiero en el extranjero. No hay prueba, pero quizá puedan existir ahora que hay una investigación, que parte de ese dinero fue utilizado por Graiver para capitalizar Papel Prensa.
MHG: Usted refiere que en fecha de 28 de mayo del 76, Papel Prensa recibe una nueva inversión.
JG: Eso está en el informe de Cristina Fernández de Kirchner. Ese aporte de capital que se produjo en la empresa, a lo largo de su historia, no es significativo y, por otro lado, ese aporte de capital no sabemos, por la documentación presentada por la presidente de la Nación, qué socio lo aportó. Es decir, Graiver tenía la mayoría del paquete accionario pero también estaba el Estado y otros accionistas, o sea, se tendría que especificar, pero eso corresponde que lo haga la justicia concretamente. Pero, además, por más que el origen sea ilegal de ese dinero, creo que no se justifica que le hayan hecho vivir a los Graiver, por más que haya cometido lo que hubieran cometido, el calvario que vivieron. Porque es el mismo problema que tienen varios países occidentales cuando detienen a un miembro del supuesto grupo terrorista islámico Al Qaeda. En este caso, da la impresión que tratan de meter este tema y no es ninguna novedad, porque Graiver había absorbido dinero de la guerrilla, yo creo que de alguna manera, subliminalmente, es justificar los que les pasó a los Graiver un poco con la teoría que tenían los militares de la dictadura: si hay desaparecidos, algo habrán hecho, por algo será, y entonces se justifica el calvario de los Graiver, como en su momento se justificaban las desapariciones. Me parece algo abominable.
MHG: No considera que el motivo del secuestro de los integrantes del grupo era tratar de averiguar dónde estaba el resto del dinero que manejaban de los Montoneros?
JG: No sé, porque de la causa judicial de la justicia militar no surge eso concretamente. Surge que los militares del general Camps, en los campos de concentración de la provincia de Buenos Aires donde caen los Graiver y donde quedan secuestrados y los torturan, de los interrogatorios figura solamente lo que existe en la causa y el libro que escribió el General Camps en el año 84, no aparecen esos otros elementos. De todos modos, creo que los militares se dieron cuenta de lo evidente; es decir, no había plata con los Graiver cuando los capturan, la plata de la familia quedó trabada en las quiebras, no tenían dinero. Por eso me parece infundado esto de que los Montoneros habrían presionado a los Graiver, los habrían extorsionado para que devolvieron la plata si todo el mundo se había dado cuenta que los Graiver estaban en quiebra. Los Montoneros hicieron secuestros extorsivos contra pago de rescate, agarraban a un señor que era multimillonario, y lo podemos catalogar de lo que sea, pero según el término penal es un secuestro extorsivo, le sacaban plata a la gente que tenía plata, no a la gente que no tenía plata. Me parece totalmente inverosímil esta teoría y leyendo los diarios de hoy, considero que esto es un primer capítulo de una asignatura pendiente que tenía la Argentina: en 1985 existió lo que se llamó el “Nunca Más” ordenado por el presidente Alfonsín que nombró por decreto una comisión de personalidades argentinas para investigar lo que había hecho la dictadura. Ese presunto “Nunca Más” se centró en los delitos cometidos por los militares, pero no por las complicidades civiles que tuvieron los militares para poder consumar muchos de esos delitos. Creo que es un capitulo que estaba pendiente, porque leo en un diario de hoy (4/9/2010) que hay alrededor de 640 empresarios que se están presentando en la justicia alegando que los dictadores le quitaron los bienes ejerciendo violencia y me parece muy saludable que el gobierno, sean cuales fueren las motivaciones del gobierno, porque yo no hago periodismo sobre las supuestas intencionalidades sino sobre los hechos; me parece muy bien que se investiguen los hechos, que se hagan informes administrativos y que éstos vayan a donde tiene que ir que es a la justicia, que es la que va a arbitrar. Esto no se va a resolver por la pelea de un diario contra otro, por más que se recojan versiones y sabemos que la verdad es muy compleja de investigar.
MHG: Usted también investigó sobre los bienes de los desaparecidos en la causa de la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada)?
JG: Yo soy sobreviviente de la ESMA y me puse a investigar cuando leí el primer cálculo que hicieron los organismos de Derechos Humanos cuando dijeron que los bienes apropiados por los militares en la ESMA alcanzaban un valor de 70 millones de dólares, allí hubo 5 mil desaparecidos, esas personas caían, eran torturadas y le sacaban todo lo que tenían y, literalmente le sacaban todo, la ropa, sus casas, los muebles, sus electrodomésticos. Todo eso era vendido por una red en la que intervenían civiles. Dentro de esa reventa hubo un caso emblemático, que salía de la media, de 20 millones de dólares en tierras que la familia Ceruti tenía en Mendoza. Investigué, estuve en Mendoza en el año 2000 y produje un libro con un periodista chileno, Rodrigo de Castro, donde él estudió la parte chilena del problema y yo la parte argentina, sobre los vínculos entre la dictadura de Pinochet y el menemismo y ahí aparece una red existente en Mendoza, cuyos caminos conducen a un abogado, Nicolás Becerra, que después Menem lo nombra Procurador de la Nación, ocupó ese cargo durante una parte del gobierno de Menem, después con De la Rúa e incluso al principio del gobierno de Kirchner. Ese fue el abogado que produjo la entrada al país y la naturalización irregular del narcoterrorista sirio Monzer Al Kazar, que ahora ha sido condenado en los Estados Unidos a 30 años de cárcel. Ese señor se quería instalar aquí, en Argentina, y es el que organiza la protección legal de los recicladores, de los cómplices civiles y del cómplice civil más importante, que está citado en mis investigaciones, en estas apropiaciones de bienes.
MHG: Quién es el cómplice civil más importante?
JG: Se llama Andrés Campoy, un abogado millonario que vive en Mendoza y que dirigió la operación de traspaso. Porque, a ver si nos entendemos, los militares no se querían quedar con un objeto, de qué les servía quedarse con la heladera de un secuestrado, lo que ellos querían era vender la heladera y quedarse con la plata. Y en este caso era vender los terrenos que le sacaron a la familia Ceruti en la ESMA y después los mataron, y para venderlos no podía presentarse un militar argentino con su documento de identidad a venderlo. Primero, tenían que producir un traspaso fraguado a documentación falsa de los propios militares, todo eso está identificado, o sea, a un militar que se llamaba Juan Pérez le hacían un documento a nombre de Juan Rodríguez, y le hacía firmar por la fuerza al señor Ceruti la venta de esos terrenos en una supuesta venta legal al señor Juan Rodríguez, y éste, finalmente, para vender esos terrenos y transformarlos en dinero no podía ir con el documento de Juan Rodríguez, porque ese era un documento falso. Entonces tenía que ir a un señor existente legal e insospechable, y ahí aparece Campoy y otra gente que son todos protegidos por Nicolás Becerra. Becerra fue un corrupto, por eso fracasa la famosa Comisión Investigadora del 2001 que dirigió Elisa Carrió, porque todo lo que investigó con la documentación que le dieron en los Estados Unidos implicaba tener que atacar a la principal figura judicial de la Argentina, ella tenía todas la pruebas pero no lo hizo por un cálculo político… Esa comisión fracasó, fue inútil porque no produjo ningún resultado. Yo supongo que ahora como hay investigaciones en curso, las personas que han sido objeto de este tipo de desapoderamiento ilegal van intensificar sus reclamos judiciales para ser indemnizados por los que les hizo la dictadura.
MHG: Todo el botín mal habido iba a un generalato, a un pozo común o el sector que secuestraba se quedaba con los bienes del o los secuestrados?
JG: Yo lo que vi en la ESMA era esto último, no sé si había algún ente centralizador. Pero fíjese otra cosa, en la actualidad se están sustanciando causas judiciales contra militares por crímenes cometidos de lesa humanidad: hay un pool, una red de 300 abogados que están defendiendo a los militares. Quién paga esa red? . Se han visto las fotos de los 16 imputados, como yo las he visto, que están siendo juzgados por algunos crímenes de la ESMA, vestidos como si lo estuvieran por los grandes sastres europeos Quién paga esa ropa?
MHG: Preguntas que deberán contestar los que están en el banquillo.
JG: Exactamente. Ahí está la justicia concretamente. Estos señores tienen fortunas.
MHG: Qué opinión le merece este conflicto del pasado que se ha hecho presente en estos días con el tema Papel Prensa, los Graiver, el gobierno, los diarios?
JG: Acá hay un conflicto político entre el jefe del grupo Clarín y Presidencia de la Nación, hay desavenencias, posiciones distintas entre el gobierno y ellos, y resulta el enfrentamiento. Las razones que invocan unos y otros están expuestas públicamente. Lo que yo puedo hacer es un análisis objetivo estructural de lo que indica la historia de la humanidad. En este caso específico no sé cómo se va a resolver. Cuando se desafía al Estado es muy difícil que se le gane una pelea. Cuántos le ganaron a un Estado la pelea?. Se puede nombrar a Fidel Castro, Lenin, Khomeini, Mao Tsé Tung, son contados los casos en la historia en que la osadía, la cosa quijotesca de un individuo con un proyecto pueda vencer al Estado. No creo que el grupo Clarín le vaya a ganar una pelea al Estado argentino dirigido por este gobierno. El Estado tiene millones de medios para enfrentar una lucha política, fíjese en los Montoneros, desafiaron al Estado, vinieron los militares, tomaron el control del Estado y los barrieron. Creo que esta gente, me da la impresión, va a perder, porque el Estado es infinitamente potente e infinitamente difícil doblegarlo. Esto se ve en los trámites cotidianos que uno tiene que hacer, y que tengo que hacer en el Estado suizo, y cuando aparece un litigio con el Estado, lo veo con mis amigos, es harto difícil vencer al Estado por la fuerza que tiene. Un poco la cosa quijotesca que decía Borges, que él era un anarquista inofensivo, “yo contra el estado”, decía Borges concretamente, porque él estaba en desacuerdo con las funciones en boga. Y me da la impresión que el señor Magneto, porque de alguna manera en todo enfrentamiento tiene que haber un líder, y el líder del enfrentamiento del campo opuesto al gobierno es el señor Magneto y me parece que no es un general dispuesto para la victoria, primero, porque es una persona con una cierta edad; y, segundo, está enfermo bastante gravemente… No creo que ese general, como decía Napoleón, sea un general con suerte y que esté en condiciones de librar esta pelea, independientemente de si tiene o no razón en librar la misma, creo que en esta pelea no tiene muchas posibilidades de ganar.
MHG: Volvería a dar la batalla con los mismos métodos de los ´70 o su visión gira con la interpretación del momento histórico?
JG: Yo formé parte de lo que se llamó la Tendencia Revolucionaria del peronismo, donde estaban integrados una serie de grupos vinculados con conflictos, con separaciones, con puntos de coincidencias, etc. Esa fue mi generación que fue la que se embanderó con esa política de hacer una revolución por el socialismo en Argentina por intermedio del peronismo. Surgió en el marco de los 18 años de proscripción política que existieron tras el derrocamiento de Perón en 1955, es decir, no había legalidad democrática y otras tantas cosas. Ahí se dio el fenómeno de la aparición de la guerrilla urbana porque no había formas de expresión legal y eso generó un fenómeno de adhesión popular a esa guerrilla que permitió desnivelar el enfrentamiento entre Perón y los militares y produjo el retorno a la democracia el 11 de marzo del 73. Pero después dentro de las fuerzas que coexistían en el peronismo, la derecha del peronismo que controlaba el aparato sindical y el aparato político, concretamente, decidió impedir que los jóvenes de la Tendencia tuvieran una mayor preponderancia dentro del peronismo y decidió hacerlo por las armas. Entonces empezó la masacre de Ezeiza, la matanza de gente y ahí los Montoneros cometieron el error de entrar en un política de algo así como el ojo por ojo y diente por diente, cometieron homicidios, en mi portal de internet yo he hablado de los homicidios de Aramburu, esto fue antes del 73, de José Ignacio Rucci, que fue en septiembre del 73, y creo que esa simpatía y adhesión popular que habían generado en la población se fue extinguiendo y ellos incrementaron esa línea porque pasaron a la ilegalidad en el 74, abandonaron los métodos de lucha democrática, se clandestinizaron, etc. etc. Y si bien en ese enfrentamiento con la derecha tenían razón, porque esa derecha era fundamentalista, genocida, que se sirvió del aparato del Estado para generar grupos paramilitares amparados por el gobierno de Isabel Martínez y el brujo López Rega, los Montoneros se convirtieron en una oposición armada al gobierno de Isabel y todo eso, junto con la complicidad de los sectores políticos que no estuvieron a la altura de las circunstancias, la Iglesia, etc., se generó una situación que provocó el golpe de estado del 76. Después recuperar la democracia fue muy difícil y en la medida en que Argentina hay legalidad democrática, está totalmente garantizada la seguridad jurídica. Tenemos a nivel continental la segunda Corte Suprema más ejemplar después de la colombiana que ha sufrido cosas terribles, creo que la mejor corte del continente es la argentina, incluso superando a la de los Estados Unidos, o sea que hay toda una serie de garantías para las nuevas generaciones den la lucha en un contexto democrático y legal para producir cambios. Si no me gusta Kirchner por tal cosa, si no me gusta tal otro dirigente, lo que hay que hacer es acumular fuerzas democráticamente para cambiarlo. Me da la impresión de que hay una crispación en la prensa que hace que estén al borde del pecado, es decir, una palabrita más y salgo a la calle para matar al tipo que no me gusta, me parece que están al borde de la locura…
