Los progresos en la tolerancia siempre surgen de los regímenes liberales-democrátas

Dr. Claudio Fantini. – Licenciado en Ciencia Política/Analista de política Internacional***

MHG: Usted ha realizado un investigación sobre cómo han sido tratados los derechos de la sexualidad en los diferentes regímenes políticos
CF: Es un estudio especial que la historia a simple vista no muestra acabadamente y se refiere a los progresos de minorías atormentadas, de como han sido tratada históricamente la comunidad homosexual. El progreso hacia la tolerancia y hacia la igualdad de derechos se ha dado siempre en sistemas liberales, liberal-demócrata, ha sido el pensamiento liberal el que ha aportado tolerancia y el que ha abierto los canales institucionales hacia la igualdad de derechos. Por eso el primer país en el que hubo matrimonio gay es Holanda, país donde se refugió en su exilio John Locke, el padre del pensamiento liberal. Y si uno mira los países y los estados que tienen el matrimonio gay nota que son todos liberal-demócratas, no hay ningún régimen totalitario ni ningún estado religioso, digo países y estados porque hay casos como el Distrito Federal de México, pero no lo tiene el resto del país. O el caso de los Estados Unidos donde muchos estados tienen el matrimonio gay y otros no. Y Estados Unidos es una democracia liberal en donde por primera vez un homosexual llegó a un cargo legislativo como dirigente homosexual, fue el caso de Harvey Milk. Por el contrario todos los sistemas o estados religiosos y regímenes totalitarios de derecha y de izquierda se han caracterizado por ser homofóbicos. Cuando uno mira la historia encuentra que en la remota antigüedad el sistema que va a inspirar al pensamiento liberal, es la polis ateniense, que fue la más tolerante con la homosexualidad, al punto que la misma era normal y corriente y era bien vista y se trataba de una práctica de la casi totalidad de la población o de gran parte de la población, aunque se daba entre los hombres más que entre las mujeres. Cuando la visión religiosa se impuso en toda Europa la Inquisición llevó a la hoguera a los homosexuales y el protestantismo también los denigró, la Iglesia ortodoxa nacida en Grecia, paradójicamente, a principios del siglo XVII instituye la hoguera en Rusia para los homosexuales. Por eso un régimen religioso más actual, el Irán de los ayatollah, se dio algo raro, cuando llegó al poder en 1979 el Ayatollah Khomeini derrocando al Sha Mohamed Reza Pahlevi, él sostuvo que los homosexuales eran un error de Dios, no es muy común que en cualquier teología se hable de un error de Dios, se supone que Dios es la perfección absoluta y no comete errores, pero así lo catalogó Khomeini, lo cual tuvo consecuencias nefastas para los homosexuales pero, curiosamente tuvo una consecuencia positiva, Irán fue el único país islamista donde se permitía la operación transexual, o sea, se permitía que una persona salga, en un quirófano, del cuerpo equivocado y vaya al cuerpo que le corresponde, esa fue la particularidad de Irán, donde hoy el régimen oficialmente sostiene que la homosexualidad no existe en Irán, pero las organizaciones de Derechos Humanos están denunciando ejecuciones en la horca en el estado teocrático iranio. En los totalitarismos de izquierda y de derecha hubo criminalidad homofóbica; la Alemania Nazi fue brutal con los homosexuales, pero hay que señalar ahí el efímero recreo liberal-demócrata que fue la República de Weimar, que les dio una libertad que no había tenido nunca, crearon asociaciones, se filmó la primer película de la historia del cine a favor de los homosexuales:”Anders als die Andern” (1919), que quiere decir “Diferentes a los demás”, era el cine mudo y en blanco y negro y fue la primer película que defendía los derechos homosexuales. Pero después llegó Hitler y estableció la culpa homosexual por no reproducirse, esto hacía que no se pudiera cumplir con el deber alemán de perpetuar la raza aria y por ese delirio se los persiguió y se los atormentó. Lo mismo, tal vez en menor grado de brutalidad, en la Italia de Mussolini y en la España falangista de Francisco Franco. ¡A (Federico) García Lorca lo asesinaron los franquistas más por homosexual que por republicano!. Los regímenes marxistas-leninistas no fueron mejores para los homosexuales, casi diría que lo mismo o, incluso peor, Mao Tsé Tung los consideró enfermos mentales, así lo señala en su Libro Rojo. Y por cierto, contrarrevolucionarios, por cual los condenaba a campos de “reeducación”, le pongo entre comillas porque en realidad eran campos de concentración en donde hacían trabajos forzados. Recién con la reforma de Deng Xiaoping, empezó a debatirse el tema y empezó a haber un poco más de tolerancia, pero recién en 1997, bajo el liderazgo de Jiang Zemin, se reforma el Código Penal chino y deja de ser un delito la homosexualidad. En la Unión Soviética Nikolai Kirienko, un comisario del pueblo, que era el equivalente a un ministro de justicia, sostuvo que la homosexualidad es un producto degenerado de la decadencia de las clases explotadoras, por eso el artículo 121 del Código Penal soviético establecía cinco años de cárcel al delito de homosexualidad. En rigor, muchas de las ex repúblicas soviéticas de Asia Central siguen teniendo en sus códigos penales la consideración de delito que establecía el artículo 121 hasta el día de hoy. En Rusia lo abolió Boris Yeltsin después de la desaparición de la Unión Soviética, tiempo en el cual los servicios secretos, es decir, la KGB, presionaban y chantajeaban a los disidentes notables: intelectuales, artistas o científicos; y que en la Unión Soviética lo señalen a uno como homosexual era condenarlo a la marginalidad, a la segregación, nadie salía del placard en esos tiempos. Lo mismo ocurría en Cuba, porque Fidel Castro tenía una visión fuertemente homofóbica. Hay un discurso de Fidel, entre el 61 y el 63, donde sostenía que la sociedad socialista no puede permitir ese tipo de degeneración, era algo medio descabellado, sostenía que el campesinado no producía, no generaba, ese subproducto de la especie humana, a los que llamaba feminoides o libertinos, y decía que eran sólo hijos de la burguesía porque el campesinado no generaba ese subproducto. Por eso, en Cuba, el Congreso Nacional de Educación y Cultura, en 1971, señalaba como científicamente comprobado el carácter sociopatológico de las desviaciones homosexuales. Fíjese que hablaban de “sociopatología” y de “desviaciones”, es un discurso fuertemente homofóbico, por eso había esa segregación que mostraban tantos libros cubanos o películas entrañables como las del director (Tomás) Gutiérrez Alea, “Fresas y chocolate” (1994). Por eso creo que después de que la Argentina vivió el debate que vivió, es importante señalar que el avance de minorías, que han sido criminalmente perseguidas, se ha dado en los sistemas liberal-demócratas, nunca en los regímenes mayoritaristas, religiosos y, mucho menos, en los totalitarios, sean de derechas o de izquierdas.

MHG: En este caso la defensa de los derechos de las minorías surgió pensando en el rédito político, tanto de las derechas como de las izquierdas, o hubo comprensión real de la situación?
CF: Soy de las personas que piensa que esto es un avance, apoyé públicamente el derecho al matrimonio gay, jamás me opondría a un derecho de una minoría que ha sido maltratada de las formas más brutales, se las trataba de formas insultantes, se las usaba de formas caricaturescas y como burla en la televisión, en el cine, etc. Por eso no me opondría nunca a los derechos de una minoría maltratada y la minoría gay ha sido ferozmente maltratada. Habiendo tomado esa posición no dejaba de llamarme la atención que, en el escenario del debate, haya habido personas o dirigentes que se postulaban liberales pero que actuaron desde un denso conservadurismo, desde una religiosidad oscurantista y medieval, siguiendo los dictados de una dirigencia católica que, desde mi punto de vista, fue patética y que no hace más que seguir empujando a la reducción a la institución del catolicismo… Y por otro lado, izquierdas que han respaldado a regímenes marxistas-leninistas y ahora dieron un salto acrobático y se ponen del lado de los homosexuales. Entonces a uno le da ganas de preguntarles si en la Unión Soviética estaba bien que los maltrataran, en la China de Mao estaba bien que los maltrataran, en Cuba son considerados contrarrevolucionarios y por qué acá no? Deben ponerse de acuerdo con sí mismos, porque siempre desprecian al liberalismo, siempre desprecian a la democracia liberal; las posturas religiosas y las ideologías mayoritaristas de izquierda y de derecha siempre coinciden en despreciar y en aborrecer la democracia liberal. Este tipo de democracia está parada en la concepción aristotélica, cuando éste distingue los regímenes puros e impuros, y señala la democracia, en su faz pura, y la explica como el régimen de la mayoría que incluye y contiene a la minoría, mientras que la degeneración de la democracia, yo uso el término mayoritarismo, él utilizó en la antigüedad otro término (el concepto al que se refiere el entrevistado es “demagogia”), es el régimen de la mayoría que aplasta, que somete o que excluye a las minorías. El kirchnerismo, en esto, ha actuado a favor de una minoría, en buena hora, pero en otros casos, las desprecia, sobre todo desprecia, margina y excluye a las minorías que piensan distinto en política y economía, entonces no hay una coherencia, debiera el kirchnerismo aplicar esta filosofía a todas las minorías, la que ha aplicado a este caso particular. Resulta de importancia volver al pensamiento de Aristóteles sobre aquella democracia como régimen de la mayoría que incluye a la minoría, y no es decir con esto que Aristóteles haya sido el fundador del pensamiento liberal, lo fue John Locke. Locke va a desarrollar la división de poderes que luego Montesquieu perfeccionó en su “Espíritu de las leyes”, Locke había hablado de una división en cuatro poderes, incluía un poder federativo, luego Montesquieu los iba a dejar en tres poderes. Esa división de poderes es para garantizar que la mayoría no aplaste, no someta y no excluya a las minorías, esa es la democracia liberal y ese es el sistema que denostan las ideologías que surgen de las religiones y de las ideologías que parten de los dogmas, como el marxismo-leninismo, el fascismo, el nazismo, el franquismo español, entre otros. Creo que es importante tener en claro que estos progresos hacia las tolerancias y hacia a la igualdad de derechos de las minorías, tiene como única matriz el pensamiento liberal, digo esto porque viven linchándolo al pensamiento liberal, viven mezclándolo arteramente con el neoliberalismo, yo soy un crítico del neoliberalismo, pero defiendo el pensamiento liberal, porque es en el que se fundan los sistemas democráticos sobre los cuales pudieron avanzar la tolerancia y la equidad jurídica.

MHG: El kirchnerismo, en este caso no contempló mucho más su lucha con la mayoría que representa la iglesia.
CF: Creo que en el caso de Néstor Kirchner y de la propia Presidente fue una apuesta oportunista, tiene que ver con su pulseada con la Iglesia, cuya cúpula, desde mi punto de vista, adoptó una posición lamentable, pero fue un oportunismo de Néstor Kirchner. Pero hay que tener en cuenta que esto fue votado transversalmente, todos los partidos se dividieron y el kirchnerismo, también. Y esto lo digo porque la propia Presidente estaba en contra que se avanzara en este tema, lo dijo públicamente, impedía que se avanzara en este tema, ella no era partidaria de esto. Son apuestas oportunistas para revertir la imagen, pero se proponen reformas que son positivas, pero en el caso de kirchnerismo, cuando da pasos positivos, lo hace pensando siempre en sí mismo y en su propio liderazgo. El problema en todo caso es cuando la política se pone al servicio del liderazgo y del poder concentrado en vez de ser al revés, los liderazgos tienen que estar a merced de la política.

***Fue directivo de Página/12 Córdoba, y director de LRA7, Radio Nacional y de la revista cultural Papeles
– Columnista de diarios y revistas
– Director del Área Ciencia Política de la Universidad Empresarial Siglo 21 profesor en la cátedra de Pensamiento Político
– Autor de los libros Crónicas de Fin de Siglo (1999), Dioses de la Guerra (2001), Infalible y Absoluto (2003). “El componente monárquico) (2008)

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