Dr. Juan Gabriel Tokatlian. Dr. En Sociología y en Relaciones Internacionales***
MHG: Qué análisis realiza de las elecciones que se llevarán a cabo en Colombia, teniendo en cuenta el impedimento del intento reeleccionista del presidente Uribe?
JGT: Hasta el mes de febrero de este año el centro de la escena política lo dominaba el presidente Álvaro Uribe, con sus índices de favorabilidad, que es independiente de los niveles alarmantes y crecientes de corrupción, a pesar de ello, seguían siendo muy sólidos, perecía indicar todo que su presión y su forma de demandar, con el apoyo del congreso la posibilidad de un referéndum que le diera luz verde a su tercera elección corría buena suerte. Pero la Corte Constitucional de Colombia con una decisión de 17 a 2 y de manera muy substanciosa, tanto con los argumentos de forma como de contenido, invalidó, declaró inconstitucional la posibilidad de llevar a cabo ese referéndum, e inmediatamente cambió el juego político. Así se produjeron una serie de acomodos políticos-electorales. El delfín escogido por Uribe, Juan Manuel Santos, parecía contar con un apoyo sólido, a tal punto que para el mes de marzo, lanza una campaña muy activa, con base en el criterio que gana en la primera vuelta, en marzo se produjeron elecciones legislativas, en Colombia las elecciones tienen fechas distintas. Después de esa elección se produjo un fenómeno novedoso, interesante y alternativo en Colombia, que fue que dos de los candidatos que provenían de movimientos distintos a los partidos tradicionales y a la izquierda, que son Antana Mockus y Sergio Fajardo, decidieron formar una coalición, una alianza. Uno viene del Partido Verde y el otro es miembro de un movimiento ciudadano.
MHG: Qué une a ambos candidatos?
JGT: Los unen varias cosas, los une su condición de outsiders, vienen por fuera de los partidos tradicionales, los conservadores, los liberales o de la izquierda, por ejemplo, el Polo Democrático. Vienen de experiencias locales importantes, Mockus fue dos veces alcalde de Bogotá; Fajardo, una vez alcalde de Medellín. Las gestiones de ambos absolutamente exitosas, desde el punto de vista de honra, de limpieza, de eficacia, viene, también, que son dos hombres que llegan por fuera de la política, ambos tienen doctorados en matemáticas, ambos tienen una serie de consignas parecidas, ambos consideran de importancia le educación como una fuerza de movilización y de cerrar la brecha social en Colombia, ambos tienen un discurso muy ponderado y muy centrado, en un país que se ha movido totalmente hacia la derecha y se ha conservatizado mucho en términos de sus opiniones políticas. Ellos no son ni de centroizquierda ni de izquierda, son apenas un centro que basan en dos cosas sus discursos: una, la legalidad; y, dos, la lucha contra la corrupción. Así bajó mucho Santos en las encuestas y esta coalición fue subiendo, un fenómeno nuevo en la política Colombia, y generó una ola de atención inesperada. Bueno, nos encontramos ante una primera vuelta en que ambas fórmulas empatarían técnicamente.
MHG: Qué le espera a Colombia ganando uno u otro candidato?
JGT: Yo diría que hay varias cuestiones que son de naturaleza muy distinta y que los candidatos emprenderían de acuerdo a quién gane. Santos continuaría con muchas de las políticas del presidente Uribe y un acento más marcado en las cuestiones de seguridad. A diferencia de ello, sin desconocer la relevancia que pueda tener la continuidad de ciertas políticas en materia de seguridad, el acento de Mockus va a ser más marcadamente social.
MHG: Colombia cuenta con un porcentaje de pobreza muy alto?
JGT: Enorme, muy significativo, es después de Haití el país que tiene el coeficiente de desigualdad social más alto de América Latina.
MHG: Hubiera sido más fácil retener la presidencia para el oficialismo con la candidatura de Uribe?
JGT: Sin duda, los índices de favorabilidad que tenía el presidente y los que aún mantiene, son altos. Pero el hecho mismo de su no candidatura llevó a que el congreso colombiano es mucho más variopinto, la fuerza de lo que sería el “uribismo” no supera el 25%. Si Uribe hubiera sido candidato hubiera movilizado mucho más a los legisladores más próximos y seguramente tendría un control del congreso mucho mayor. Cualesquiera de los dos que llegue, en este caso, Mockus o Santos va a tener que lidiar con un congreso que tendrá debilitadas mayorías, Mockus tendrá mayor debilidad. Se debe tener en cuenta que, de los 102 senadores electos, hay sólo 5 de la fórmula citada, y, de los diputados, que son 166, que en Colombia se llaman representantes, electos por la fórmula sólo tiene 3. Así que es una minoría absoluta, al menos que logren mecanismos de coaliciones, la gestión misma va a ser muy difícil.
MHG: A Lula le cuesta trasladar a su candidata su relevancia. En Chile, pierde el oficialismo, en este caso hay en Colombia un empate técnico Por qué cree que no se le puede trasladar a los candidatos esa fuerza y esa popularidad?
JGT: Creo, en primer lugar, que en nuestro país y en la región tenemos no sólo sistemas presidencialistas, sino fuertes personalismos. Representan una forma de gestión del estado y esto hace que quien esté al comando no tenga la facilidad de determinar a priori quién debe sucederle y cómo debe sucederle, eso es un patrimonio que no se traslada fácilmente. En segundo lugar, hay una certeza de lo conocido frente a la incertidumbre de lo que no se conoce y eso se hace evidente respecto a quien quiera llevarse el manto de ex presidente exitoso, y, en tercer lugar, yo diría, muchas veces, hay un desconocimiento de la gente del sucesor. En el caso de Brasil, Dilma (Roussef), tiene un gran respaldo de Lula, pero públicamente es menos conocida que Santos, que fue ministro de defensa de Uribe, pero no es una figura que ha sido descollante. Son cosas que no se trasladan fácilmente. El único caso que yo conozco es el de Néstor Kirchner respecto de Cristina Fernández, no le ha trasladado su carisma digamos porque tampoco tiene mucho, pero que haya podido manejar su sucesión, hasta ahora en la región, es el único. No lo pudo hacer Torrijos, en Panamá, con su sucesor, terminando Torrijos con una imagen positiva del 80%.
MHG: Ese es un análisis sociológico muy interesante, el hecho que el porcentaje de aceptación de los oficialismos no es trasladable a sus candidatos será porque los partidos políticos han perdido la fuerza que han tenido en otro momento?
JGT: En parte, sí, y porque además, incide de manera significativa, estamos en épocas de turbulencia y el cambio puede verse como una especie de salto al vacío. Hay que contextualizar más estos casos, porque no sólo se trata de asuntos individuales porque tiene un componente político, social y psicológico muy profundo.
MHG: Le pido una reflexión de estos 200 años de Argentina en cuanto a la participación en la región?
JGT: Bueno, es difícil hacer un balance sin entender que va a haber luces y sombras. En el campo internacional encontraríamos diferencias entre las expectativas y los modos de inserción de Argentina del primer centenario y la Argentina actual. Pero, paradójicamente, si se toma como medida el criterio de la Argentina más latinoamericana, este 2010 tuvo, por lo menos, en los fastos, características mucho más próximas al nacimiento de la república. Asistieron presidentes del área a la ceremonia, no asistieron ni mandatarios ni reyes de Europa. La agenda y los temas sobre los cuales se pensaron las afirmaciones públicas de la presidente fueron en torno a la valoración de la región, a una América Latina unida, esto se vio, a su vez, en el contexto en que el ex presidente fue electo a la secretaría general de UNASUR, entonces, me parece, que ha tenido en la retórica un contenido más latinoamericano que global.
MHG: Kirchner habrá de enfrentarse a algunos problemas en UNASUR, tal el caso Brasil-Irán, Brasil y el problema con Argentina de carácter comercial y algunos otros. Cómo deberá actuar Kirchner respecto al problema de Irán?
JGT: Fíjese que si se toma la última reunión, la de Buenos Aires, que dio lugar a Kirchner como secretario general de UNASUR y se observa la agenda, hubo temas que trató UNASUR que fueron más extraterritoriales de lo que son los miembros del grupo. Hubo dos temas que ocuparon mucho la atención que no están en Sudamérica, que fueron Honduras, que salvo por los gobiernos de Colombia y Perú, el resto de los países no ha reconocido el proceso electoral que llevó a Porfirio López a la presidencia y sigue respaldando a Zelaya; se ocupó tiempo en el tema de Haití, UNASUR ha creado un fondo de más de 100 millones de dólares para hacer donaciones específicas de asistencia a la situación que ha vivido Haití; y, el otro tema, que mantuvo la atención con un comunicado expreso, fue el tema Malvinas. Entonces, está en UNASUR, el pronunciamiento sobre cuestiones que no quedan en el marco de Sudamérica. Me parece que si existiera alguna manifestación respecto de Irán, no sería tanto por Irán mismo, sino por las tensiones crecientes que se están generando entre Estados Unidos y Brasil.
MHG: La política de Lula es independiente de Obama o ha habido algún tipo de conversación previa a su accionar con Irán?
JGT: En un seminario que estuve, si uno observa a Estados Unidos en los últimos tiempos, cada vez más, tiene una visión bicéfala del comando de las relaciones internacionales. Le voy a dar tres ejemplos concretos: el primer ejemplo para nuestra región fue cuando el presidente Obama declaró que lo ocurrido en Honduras era un golpe de Estado y rápidamente el departamento de Estado, Hillary Clinton específicamente, dijo que no era exactamente eso, porque de lo contrario Estados Unidos debería retirar toda la asistencia y empezó una diplomacia sigilosa que terminó en el proceso electoral que impidió el regreso de Zelaya. Cuando sucedió la catástrofe de Haití aparece Obama prometiendo una asistencia masiva, creando un fondo especial para Haití y 72 horas apareció un envío de doce mil hombres ante lo cual Estados Unidos tuvo que salir a defenderse y decir "Hemos venido a Haití a ayudar, no a ocupar”. Con Brasil e Iràn lo que sucedió es que Hillary Clinton reaccionó ante lo que hacía ya un mes Obama le había dado un guiño positivo a Brasil…
***Doctorado en la Univ. de Hopkins de Washington
– Director de la carrera de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Univ. de San Andrés
