En Argentina como al corazón… hay que lavarlo…poner detergente y poner células nuevas.

Dr. Juan Carlos Chachques: – Director del departamento de Cirugía Cardiovascular del Hospital Broussais y el Hospital Pompidou (París)
– Director de Investigaciones Cardiológicas y Profesor del Master de Asistencia Circulatoria y Corazón Artificial de la Universidad de París.-
– Doctor en Medicina y Biología

MHG: En días de cumpleaños, hace un año que usted presentó el corazón bioartificial
JCC: Exacto, es el corazón Carmat, es un modelo francés, es verdaderamente un corazón artificial, reemplaza completamente al corazón humano, en los casos en que no se pueda transplantar, no haya dadores o que el corazón transplantado sea rechazado. Es un aparato que todavía está en progreso.

MHG: Durante este año cómo avanzó el proyecto?

JCC: Al principio se hizo la parte externa con material metálico de alta resistencia, pero era un poco pesado, pero con los grandes avances que se han producido en la industria aeronáutica, se ha cambiado ese material y se lo ha reemplazado por un material muchos más liviano. Se trata de plástico compuesto que tiene una extrema dureza, se utilizan en los aviones, los satélites, digamos que ya el metal, que aumenta el peso, no es necesario, por tanto, estamos aprovechando esa tecnología, porque el corazón humano de una persona enferma pesa unos 400 gramos.

MHG: El peso era de alrededor de 800 gramos?

JCC: Exacto, y eso era un problema, en realidad dos: uno de volumen y el otro de peso. Estamos trabajando en esos dos aspectos, pero lo otro importante fue que se creó un star tap, una sociedad para difundirlo a través del mundo; porque ya se ha terminado la etapa de experimentación y ahora se entra en la fase de producción. En esto hay que tener en cuenta no sólo la parte científica, sino también, la parte financiera y se han logrado algunos fondos de grupos que consideran que tiene un gran futuro.

MHG: Este corazón cuesta menos que un transplante tradicional de corazón?

JCC: Claro, es el argumento principal para tener fondos para lanzarlo. Un corazón transplantado, la operación, el transporte y luego la supervisión del mismo cuesta mucho, porque se utilizan drogas caras, son drogas inmunosupresivas, este corazón solamente necesita que el paciente esté un poco anticoagulado, y no demasiado porque al interior es biológico, tiene pericardio, tiene válvulas biológicas que no son metálicas y que no producen coágulos.

MHG: En el 28 Congreso de Cardiología que se realiza en Rosario dará a conocer otro proyecto en el que esté trabajando?
JCC: Si, el tema del miocardio bioartificial, que es una especie de parche, como una cobertura para tratar que el corazón se regenere, nosotros creemos que el corazón artificial debe utilizarse tardíamente, cuando no hay otra cosa que hacer. Consideramos que es de importancia la medicina regenerativa, trabajamos con unas esponjas de colágenos que les poníamos células madres y lo poníamos sobre el corazón. Ahora tenemos un proyecto europeo que se llama RECATAVI, que es regeneración del corazón utilizando nanotecnología, la nanotecnología son fibras muy pequeñas, más chicas que las microscópicas. La comunidad europea favorece mucho esos estudios y con un grupo de ingenieros de Alemania y de España estamos creando una especie de tejido elástico al que le colocamos una gelatina biológica, con células; y eso pensamos que va a constituir una posibilidad muy interesante para la gente que tiene infarto, que son cicatrices duras, y que eso hace que el corazón no lata bien, no tenga una sístole como corresponde.

MHG: Esto tiene que ver con las células sintéticas, de las que hemos tenido noticias en estos últimos días?

JCC: Eso tiene una aplicación industrial, más que a nivel farmacología. Pero es un paso adelante gracias al trabajo conjunto de los biólogos, los cardiólogos, los bacteriólogos, porque su importancia radica en que algún día se puede encontrar alguna aplicación.

MHG: En España se estuvo trabajando con un corazón bioartificial a partir de matrices de cadáveres?

JCC: Yo estuvo en Madrid en la presentación de lo que Ud. me habla. Fue la doctora Doris Taylor, que es muy amiga mía, pero su grupo hace un lavado del corazón con un detergente, empezaron con un ratón, hicieron una extracción de líquido de todas las células, salvo el esqueleto, que se llama matriz extracelular. Es un verdadero lavado cardíaco. Por ahora se hace en un laboratorio y después de lavarlo le colocan células nuevas, es decir, lavo y luego lo vuelvo a repoblar con células nuevas. Aunque todavía no se le encuentran aplicaciones clínicas. Yo le propuse a la doctora que esto se haga en pacientes que están con asistencia mecánica a la espera de un transplante y si no anda va a necesitar ese transplante.

MHG: El corazón de verdad se ensucia o se trata de una metáfora?

JCC: En realidad, se arruina, ese lavado arrastraría las células muertas, es como el tratamiento en la piel. Esto es lo mismo pero se hace desde adentro, desde las cañerías que son las arterias coronarias, salvo ese esqueleto de colágeno que se llama la matriz extracelular, y luego se vuelven a pasar nuevas células que darían una nueva vitalidad.

MHG: Ud. siempre se ha dedicado a la investigación en medicina, pero con un alto sentido de lo social

JCC: Yo le pondría como título cómo practicar medicina de alta tecnología y ayudar a las poblaciones más vulnerables del mundo, yo creo que el término de “población vulnerable” debe existir y debe exigirse, le he dedicado mi doctorado a esas poblaciones que conocí hace diez años. Mis últimos viajes fueron a Haití, Bosnia y a Sudán y he visto lo qué es una población vulnerable, que han sido desplazadas, perseguidas, sacudidas por elementos naturales, por guerras y que se sienten desprotegidas, que han perdido las instituciones, no tienen quién las eduque, las cuide , las dirija. Creo que el mundo debe ocuparse de ellas y no ocuparse tanto con el mercado, con las monedas, esas vueltas financieras, esos juguetes; cuando hay gente que no tiene para subsistir. He visto en nuestros consultorios de Sudán jóvenes que nunca comieron una proteína y no tienen un anticuerpo, los cuales ante una pequeña infección se mueren porque no tienen cómo defenderse por las tragedias que han sufrido esas vidas desprotegidas por la humanidad.

MHG: Cómo siente el cumpleaños de la patria, qué reflexión puede hacer al respecto?

JCC: Pienso que doscientos años es una edad de madurez, he visto países que son muchos más jóvenes, como Emiratos, repúblicas que se han recreados después de una guerra, como la República Checa, Eslovaquia, que han hecho otra cosa. Creo que a pesar de tener doscientos años es un país antiguo, con grandes instituciones, pero se muestran una gran inmadurez en el manejo de la política interna y de la política internacional. Es lamentable abrir un diario y ver los sainetes, las discusiones que existen alrededor de la cena y de las inauguraciones, de dónde hago el desfile, a dónde voy o no voy; esa pérdida de tiempo enorme entre oficialismo y oposición, la búsqueda permanente de hacer caer al otro para tener un rédito político personal.

MHG: Si esto fuera un corazón… es un infarto seguro

JCC: Claro, se debería hacer ese lavado al cual me he referido y poner detergente y poner células nuevas. Es terrible cómo no se dan cuenta el mal que le hacen al país los políticos que obran de esa manera.

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