Argentina concuerda con el renacer tecnologico nuclear del mundo

Lic. Héctor Otheguy: – Lic. En Física (egresado del Inst. Balseiro) (se recibió a los 23 años)
– A los 37 años obtuvo un master en Administración de Empresas en la Universidad de Standford (California) y combinó sus conocimientos científicos con la gestión empresaria
– Gerente Gral. del INVAP (Instituto de Investigaciones Aplicadas) desde 1991

MHG: Se han logrado avances durante la visita de la Presidente a Estados Unidos en relación a la venta de reactores?
HO: Estuve presente y viví el tema de la seguridad nuclear, o sea, el hecho de mantener los materiales que pueden ser utilizados para fines no pacíficos bajo control, y el rol que le tocó a la Argentina, en cuanto al reconocimiento, es importante, en el sentido que a través de los desarrollos tecnológicos que ha hecho la Comisión Nacional de Energía Atómica y que nosotros estamos implementando en distintos lugares del mundo, han contribuido concretamente a que se produzcan ciertos radioisótopos que tienen uso médico a partir de materiales que no son aptos para ser utilizados para fines no pacíficos. Eso se reconoció a nivel internacional, particularmente de Estados Unidos y de los países más desarrollados, y eso ha dado lugar al INVAP a participar en la conferencia que hubo a continuación, del sector privado, o sea, el rol que les cabe a las empresas en este rubro, en el cual fuimos invitados a realizar una exposición. Y, efectivamente, esto sirvió para ratificar el papel que le toca a la Argentina a nivel mundial.

MHG: Estamos dentro de los cinco o seis países de avanzada en el terreno de tecnología nuclear?
HO: Bueno, ahora hay algunos más porque se ha agregado Corea, por ejemplo, debe haber unos diez países, somos el único país que no está industrializado pero que estamos exportando con cierto grado de eficacia a distintos países del mundo. INVAP ha exportado a veinte países, desde centros experimentales nucleares hasta equipos médicos para tratamientos de cáncer. De los distintos productos que fuimos desarrollando a lo largo de los años ya hay productos argentinos en los países que les he mencionado anteriormente.

MHG: En esta materia, hemos superado a Brasil?
HO: No me gustaría ponerlo en esos términos, Brasil es un país más grande y presta mucha atención al tema, si lo miramos desde un punto de vista de las exportaciones, podemos estar más avanzados, pero ellos tienen programas más ambiciosos, han hablado de un submarino nuclear, también tienen plantas de enriquecimiento de uranio en producción más avanzada. Hay áreas en donde nosotros estamos mejor y en otras, Brasil tiene más actividad.

MHG: Porqué algunas áreas no han sido explotadas y a qué distancia estamos de que eso pueda ser desarrollado?

HO: Hay un tema, deberíamos haber sido consecuentes, especialmente en los últimos veinte años, con lo que son los reactores nucleares de baja potencia o mediana potencia, que son muy apreciados en el mundo. Hoy se están comercializando centrales muy grandes, en los países más desarrollados, reactores de mil quinientos o dos mil megavatios, que es una planta muy grande, yo hablo de unos cien o doscientos megavatios.. De haber sido así habría un mercado importante de países que van a entrar en el mercado nuclear de generación eléctrica a través de lo nuclear. El gobierno nacional adoptó una política de desarrollar todo lo que está relacionado con lo nuclear. Tenemos varios proyectos en marcha que permiten avizorar un futuro de soporte a todo lo que son las exportaciones y el desarrollo nuclear en general. Para mencionarle algo, la terminación de Atucha II, tener la tercer central nuclear, después de haber sido los primeros en Latinoamérica en hacer la primera central que fue Atucha, que se terminó en el año 74, y ahora retomar esa central y estar terminándola y ponerla en marcha dentro de un año más o menos, es verdaderamente importante para Argentina. El tema de desarrollo de reactores pequeños, el proyecto Karen, es otra cuestión para tener en cuenta. No vamos a llegar a lo óptimo, porque en la década de los 90 se pararon estos proyectos, pero vamos a estar aprovechando el nombre nuclear que tiene Argentina en este mercado. El tema de medicina, el tema de retomar la tecnología del enriquecimiento de uranio, hacer la cuarta central, ya se está planificando y avanzando en definir cómo va a ser esta cuarta central. En definitiva, se ve que hay un panorama en Argentina que concuerda con el renacer de la tecnología nuclear en el mundo. Creo que estamos en condiciones de aprovechar esta circunstancia que se está dando a nivel mundial.

MHG: Nos puede explicar qué es el proyecto Acuarius?
HO: Este proyecto es muy interesante, es un proyecto de la NASA que tiene por objeto medir la salinidad de los océanos, pero en realidad el objetivo final es avanzar en entender cómo es el cambio climático, este efecto invernadero, el calentamiento global, que es un problema muy importante, aparte de los problemas sociales, los problemas de pobreza, por caso; pero esto afecta al medio ambiente y, de hecho afecta a las gentes de menores recursos. Esto es una de los elementos para entender mejor con el cambio climático y, por lo tanto, tomar las medidas necesarias. La NASA ya tiene el instrumento que mide eso y está en nuestros laboratorios en Bariloche y está instalado en un satélite que diseñamos y construimos nosotros, junto con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, que es la organización rectora en Argentina; y a pesar de su tamaño, no muy desarrollado, tiene una relación muy madura y efectiva con la NASA. Creo que este proyecto es el mejor ejemplo del nivel de desarrollo de la tecnología espacial en nuestro país, la NASA, que es la agencia número uno en el mundo, confía un proyecto de alta relevancia a nivel mundial y que tiene un gran costo, porque este instrumento cuesta entre 150 y 200 millones de dólares y lo pone en un satélite diseñado y fabricado por científicos argentinos.

MHG: Esto se pone en marcha en mayo?

HO: La próxima escala es Brasil, porque ellos tienen unas facilidades importantes del tamaño adecuado para la realización de estos ensayos previos al lanzamiento, ahí se hace una campaña de tres o cuatro meses y más hacia fin de año está previsto su traslado a los Estados Unidos, en una base espacial en la costa oeste, y de ahí va a ser lanzado con un cohete que pone la NASA. Ese es un poco el estado de lo que va a ocurrir. Pero hoy ya mucha gente lo ha visto porque ha visitado nuestros laboratorios y queda impresionada. Además, la misión Acuarius, lleva cinco experimentos que son argentinos, con lo cual es una misión combinada de alta complejidad y que nos pondrá en la vitrina de mundo, puesto que sin ser un país industrializado manejamos una tecnología compleja como es la satelital o especial.

MHG: Cuánto se cotiza el valor agregado de la tonelada de lo que produce el INVAP?
HO: El caso más significativo es el espacial, para darle una idea: en un satélite hay que hablar de cien mil dólares el kilo, no de la tonelada , se habla de un millón de horas hombre de trabajo, de diseño, de pruebas, la construcción del satélite mismo, se trata de un trabajo muy especializado, por eso tiene mucho valor agregado. Para tener una idea más justa, un automóvil la hora hombre cuesta 10 dólares, pero, bueno, autos se hacen muchos y satélites muy pocos.

MHG: La tecnología nuclear cómo se encuadra con respecto al medio ambiente, a las normas internacionales?
HO: Nosotros consideramos que a través de desarrollos tecnológicos uno puede ir mejorando los métodos de producción, todo método de producción genera materiales no utilizables o residuos; y, justamente esos métodos deben ser tratados para generar menos residuos; o, si se generan, que sean menos tóxicos y peligrosos; y, si lo son tratarlos para después depositarlos y almacenarlos. En ese sentido, el apoyo a las universidades y a los centros de investigación en Argentina, ha cambiado en los últimos años, o sea, el valor que se le da a la ciencia y a la tecnología es muchos más relevante que antes; de alguna manera se ha recuperado el lugar que nunca se debió perder, hoy los científicos cuentan con más recursos para desarrollar sus proyectos, los salarios se han recuperado bastante, la creación del ministerio de Ciencia y Tecnología también debe ser considerado como un avance en el sentido que estamos hablando. Argentina se ha puesto a tono con lo que ocurre en el mundo, que es apostar a la ciencia y a la tecnología como medios para mejor la calidad de vida y de proteger el medio ambiente.

MHG: Ha habido repatriación de científicos?
HO: Sí, hemos recuperado alguna gente muy especializada para un sector del INVAP relacionada con los radares, y sabemos que en otras especialidades se están recuperando algunos científicos, por caso, en algunas universidades. Si bien los salarios no son lo que uno espera, pero hoy son un poco más importantes y habiendo dinero para desarrollar los proyectos se contribuye con eso a que mucha gente decida no irse; o, que haya un porcentaje normal de fuga de cerebros; y, que haya alguna gente que se va y alguna gente que vuelve; o, que vengan científicos extranjeros, esto es muy razonable. Para los científicos extranjeros, por ejemplo, Bariloche, es un lugar de atracción, es un hábitat de características muy atractivas para desarrollar actividades de este tipo.

MHG: Hay un trabajo con una empresa cercana a Rosario, EMU; relacionada con los radares?
HO: Eso es cierto. Ellos participan haciendo una parte; un radar tiene partes electrónicas y partes mecánicas de cierta complejidad, ellos están trabajando en la parte mecánica, ya han participado en la primera serie de radares que fueron once y ya ocho están funcionando. Van a participar en la segunda serie de otros once radares con lo que se completaría la radarización del país para el control del tráfico aéreo. Estos no son los radares que tienen que ver con el control de fronteras, aunque colaboran en eso, son los radares que sirven para optimizar la movilidad de los aviones de pasajeros o de carga en todo e país.

MHG: La venta de un reactor a Australia para qué nos ha servido?
HO: Esa venta es la que utilizamos como carta de presentación en las licitaciones que hemos estado participando, ese es el reactor que se pone como referencia, lo que se llama centro de excelencia en la jerga en el mundo en este ámbito. Justamente en Australia nos hemos encontrado y ha hecho una presentación el director ejecutivo del organismo de Ciencia y Tecnología Nuclear, que es el dueño del reactor que hicimos allá; porque ese reactor funciona con combustible que contiene uranio de bajo enriquecimiento, quiere decir que se trata de un material que no es apto para uso no pacifico. Ese es uno de los elementos que se ha tomado como reconocimiento a Argentina, porque la Comisión de Energía Atómica fabrica estos combustibles, y que son los que estamos poniendo a los reactores que exportamos al mundo. El de Australia es nuestro proyecto estrella, porque se ganó un concurso internacional compitiendo con otras empresas muy importantes. Hoy terminado dicho reactor y visitado por los expertos nucleares más importantes del mundo, han realizado comentarios muy positivos que nos sirven para los próximos trabajos.

MHG: Cómo está la relación con los grupos ecologistas que siempre se oponen a la energía nuclear?
HO: Hay un movimiento compuesto de entidades ecologistas que están revalorizando al tema nuclear, porque comparan con los daños potenciales que producen otras tecnologías, como la producción de energía eléctrica, y por ahí la ven como menos contaminante. Hay ciertos grupos que han revisado su postura; hay otros que, si bien no tienen razones objetivas, no han cambiado su posición al respecto. Lo importante es que cada vez haya menos cosas subjetivas y vayamos a los hechos concretos, y es que hoy países que abandonaron la alternativa nuclear como el caso de Italia o el caso de Australia donde no se podía hablar de la posibilidad de generar electricidad a partir de energía nuclear, hoy ya se discute o se está por modificar la posición asumida.

MHG: Cómo se puede solucionar el problema energético de Argentina desde el ámbito nuclear?
HO: La participación es de un poco menos del 10%, en el mercado energético; la energía nuclear produce lo que se llama energía de base, es decir, produce el máximo de potencia durante todo el tiempo sin parar, a diferencia de otra energía limpia como la eólica o la hidroeléctrica, cuando hay viento produce; cuando no hay, no produce. En el caso hidráulico se puede predecir, es decir, puede operar cierta cantidad de horas por día, pero es necesario parar en un momento para que vuelva a llenarse la represa y volver al ciclo. En ese sentido no es sólo la cantidad sino la calidad, que es el tipo de uso que uno le puede dar a esa energía.-

MHG: Estos pequeños reactores qué cobertura tienen para dar energía?
HO: Para darle una idea una ciudad como Bariloche que tiene 120 mil habitantes, tiene un consumo máximo de 20 megavatios, estos reactores arrancan de esos valores, teniendo en cuenta que un reactor nunca se lo pone en una ciudad sino que se coloca en una red. Cuando hablamos de un reactor de 200 hablamos de una cantidad de un millón de habitantes en el conglomerado que se trate. La ventaja de esto es que hay países como Uruguay que son más pequeños y que no tienen una red muy grande y, por lo tanto, no pueden poner máquinas de mayor tamaño, en una red eléctrica uno no puede poner una máquina que tenga más de un 15 o 20% de la potencia total de la red, esto es por razones técnicas. Un país chico tiene que ir a reactores más chicos y estos reactores implican un gasto mucho menor. Hay varias empresas que están desarrollando este tipo de reactores para incursionar en este tipo de mercados.

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