Dra. Pilar Rahola: – Periodista, Filóloga, Política y Escritora española
MHG: Cuál es tu análisis de esta crisis financiera mundial?
PR: Si tuviéramos que definir con un solo término a la crisis, creo que el concepto más adecuado sería desconcierto. Es decir estamos en una situación económica en donde los principales analistas del mundo en materia económica, no saben a ciencia cierta, si son matemáticos o poetas. No saben exactamente que está ocurriendo y que puede ocurrir. La impresión en general es que estamos ante el crack de lo que se ha llamado la ingeniería financiera. Es decir en el fondo la aplicación de las nuevas tecnologías a la economía, la especulación pura y dura. Aquí ha habido unos cuantos que han jugado con el dinero de muchos, han jugado con toda la prepotencia y especulación, que han abultado sus beneficios a cotas impensables y que finalmente han sido irresponsables. Días atrás he estado con responsables del Fondo Monetario Internacional (FMI) y con la boca pequeña te dicen que no saben si están a la mitad de la crisis, o saliendo de ella o están al final de un proceso y al inicio del paradigma de otro proceso. Quizá es el final del capitalismo como lo hemos entendido y del inicio de otro tipo de capitalismo. Es evidente que no cambiamos de régimen económico pero sí de modelo… Pero lo cierto es que tenemos que prepararnos, porque en Europa, en Latinoamérica, en Estados Unidos, en todo lo que sería el mundo occidental, la crisis económica va a dar paso a la crisis social y por tanto vamos a vivir una época, como mínimo a medio plazo, muy, muy dura…
MHG: Están a tu criterio, hoy los gobiernos preparados para un acuerdo a la inversa del de Bretton Woods?
PR: No. En absoluto. El ejemplo mas notorio es quizá el de Angela Merkel. Un día antes criticó a los irlandeses porque querían asegurar el 100% de los depósitos. Manifiesta que es una medida innecesaria porque por ejemplo que en su país no puede ocurrir nada. ¡Y al día siguiente están a punto de quebrarle los grandes bancos alemanes! Significa que el gobierno alemán, que es el de los más sólidos que hay en Europa, no sabe que dos de sus entidades financieras más importantes están absolutamente a punto de quebrar. Recuerdo que cuando ocurrió lo del Lehman Brothers en Estados Unidos, el día anterior los sistemas de control americano le daban a ese banco el máximo nivel, la máxima puntuación de credibilidad y solidez, ¡y al día siguiente quebró!. Es decir que la situación está desbordada, a pesar de los esfuerzos políticos que se están produciendo globalmente en todas partes, a pesar de los intentos de vaciar las arcas públicas para inyectarla en la banca para estabilizarla, lo cual es bueno y malo a la vez. Es bueno porque quiere estabilizar la economía y malo porque nos está empobreciendo. No va haber dinero para políticas sociales, para ayudas, para sectores discriminados… a pesar de todo esto las voces continúan danzando. De manera es que estamos en un momento de mucha incertidumbre…
MHG: Al margen de esta irresponsabilidad crees que puede haber alguna otra cosa, otro “jugador”, me refiero a un país, inversores.. que están buscando sacar “la mayor tajada”?
PR: Creo que en toda situación de crisis están los que se benefician. A río revuelto ustedes saben bien, ganancia de pescador. Por supuesto en estos momentos hay sectores que pueden hacer muchísimo dinero con la crisis. No me imaginaría alguien en términos de complot o de conspiración en la sombra en esta crisis. Lo que ocurre es que el mundo está cambiando muy deprisa. Acá tenemos economías emergentes muy fuertes, como son las del sudeste asiático, especialmente China e India, pero no solo ellas. Tenemos el efecto del petrodólar, que no está en crisis. Tenemos economías muy ficticias como la europea, la latinoamericana, la americana, que se basan en la trampa permanente del sistema financiero y bancario jugando con el dinero, jugando con la ingeniería financiera. Tenemos una falta de previsión absoluta entre los grandes actores políticos… estamos en una época de crisis de lideres políticos. La suma de todo ello nos ha llevado a una situación francamente poco controlada. Por estos días, aquí en España, algunos hemos tenido la posibilidad de hablar con gente de muy alto nivel en la economía, y hay tipos que están en el centro de la información y están moviendo el dinero de los bancos ¡y no saben donde ponerlo, están asustados! En España se acaba de abrir un Banco de oro, porque comienzan a pensar que el oro es lo mas seguro que hay… lo cierto es que no hay nada seguro. Y en toda esta inseguridad lo mas seguro es por ejemplo, la economía china. Por qué? Porque se fundamenta en la falta de derechos de los trabajadores, en una explotación masiva, en una destrucción masiva del medio ambiente, es decir hay aspectos buenos de la economía china y otros aspectos de retroceso. Además hay poca especulación salvaje financiera. En cambio nosotros somos países que hemos especulado mucho en el sistema bancario y no tenemos tanto sector primario, quizá Argentina sí lo tenga…
MHG: El sector primario está muy barato, con bajos precios en los commodities…
PR: Está barato y castigado sobre todo. Quién se va aprovechar de todo esto? El que siempre sale ganando es el petróleo, los países del petrodólar no tienen crisis ni parecen que la puedan tener. Además son países que no invierten socialmente en nada, están asentados en dictaduras, en sociedades muy, muy injustas, de manera que estos países no sufren nada… los países que peor la van a pasar son los situados en el primer mundo. España, por ejemplo, tiene malas perspectivas, porque nos estamos situando en un 20% de paro, Estado Unidos está en un 6%, es una situación distinta… En España hemos basado nuestra economía en un sector que estaba hinchado, el inmobiliario, que ahora se ha deshinchado y que ahora está creando una repercusión muy seria… Días tras leía un artículo –si no me equivoco- en el Times que hablaba de Gordon Brown, hablaba del fenómeno político inglés y era un análisis muy ajustado que decía “lo peor de todo es que quien gobierne Inglaterra en los próximos años va a gobernar la miseria. La caja pública está vacía y además va a gobernar esa miseria en momentos en donde va haber mucha necesidad social y como siempre los mas discriminados son los que van a pagar el costo más alto de la crisis”.
MHG: A todo esto que estás narrando hay que agregar el hecho que todos aquellos países que quieran contar con capital blanqueado productivo, para atraerlos en sus inversiones se van a encontrar con serios problemas, porque lo que prima son los capitales ilegales…
PR: Sin ninguna duda. Es una economía que funciona perfectamente. Sus cauces están libres de obstáculos, sus fluidos no tienen ningún tipo de problema. Y como pasa siempre, cuando los sectores más serios de la economía se hunden, son los más opacos y especulativos y claramente sin ninguna duda los más ilegales, los que funcionan perfectamente. A veces uno tiene la sensación de que la economía libre de mercado, a pesar de su intrínseca bondad, ha tenido un rostro humano que ha ido perdiendo. No es lo mismo un empresario familiar que monta su empresa con unos trabajadores, que lucha todo el día… que un yuppy de Wall Street o de cualquier mercado europeo que no tiene ninguna voluntad de construir una empresa sino que mueve dinero, que tiene un despacho y una secretaria nada más, que no tiene ninguna vocación social y que por tanto se convierte en un vampiro de la economía. Ese tipo de nuevo empresario, de nuevo millonario, es la peor cara del capitalismo…
MHG: O sea que esta crisis no va a llevar a una introspección del poder real para mejorar la situación de nuestra Humanidad…
PR: La economía un día u otro va a tener que asentarse. Si hay una verdad en economía es que toda crisis se supera. Lo que ocurre es que en el camino puede dejar mucha herida, mucha piel. Al igual que en el crack del 29, que fue muy distinto y creo no tiene nada que ver, también se superó, este de alguna forma u otra se va a superar. Creo que también va a asentar un modelo político distinto, eso parece evidente. Lo que nadie se pone de acuerdo es en el cómo, hacia dónde estamos yendo no está nada claro. La esperanza que algunos tenemos y que tu comentabas, es que hay una cierta autocrítica de la perversidad del sistema para mejorarlo. Pero yo tengo pesimismo en eso. Creo que los poderes políticos generalmente tienen muy poca autonomía, dependen mucho de los factores económicos. Los modelos económicos han perdido su alma, se mueven estrictamente por intereses, y la mundialización de la economía significa también la mundialización del desconcierto, la mundialización del miedo, la mundialización de la ilegalidad. Todo lo bueno que tiene también lo tiene de malo. Hacia donde vamos? Creo que vamos hacia sociedades algo más empobrecidas. Tú comentabas que la pobreza no está en la agenda política. Es así. Hubo un momento en una historia cercana, donde parecía que la pobreza era un problema sino prioritario en todo caso fundamental en la agenda digna de cualquier político. Hoy eso no existe. Vivimos en Estados de Bienestar que van a ser revisionados porque no se van a aguantar, el Estado de Bienestar tal como lo conocemos no va a aguantar. Y si no ponemos medidas severas para volver a un tipo de economía un poco mas equitativa, menos especulativa, en donde el poder económico esté en manos de gente tangible, con nombre y apellido y no en manos de especuladores bancarios, si no nos reajustamos, probablemente nuestra sociedad va a ser mucho más complicada… Hay una reflexión que hace un filósofo la cual es muy severa “siempre hemos pensado que los derechos laborales y sociales conquistados en Europa, en América, en los países democráticos, todo lo que tiene que ver con una factura laboral mas o menos sensible a los derechos, eso iría lentamente contaminando para bien a los países emergentes”. O sea si tenemos derechos laborales en Europa, eso va a contagiar a China. Hoy, dice el filósofo, quizá el fenómeno es al revés. Quizá lo que va a ocurrir es que como en China trabajan mil horas a la semana, va a haber empresas en Europa o Latinoamérica que van a decir ¡trabajemos más sino no somos rentables! Vamos a ir acortando derechos que hemos conseguido. Si esto es así, va a ser un momento de inflexión en la mejora social de nuestras sociedades… Estoy un poco pesimista… dicen que el pesimista es un optimista realista…Hay momentos en que la realidad nos pesa…
