Dígale al Dr. Cámpora de parte mía que yo no voy a ir el 25 de mayo, porque no le quiero quitar el balcón a él. Yo voy a ir después y entonces el balcón va a ser mío

Dr. Mario Cámpora: – Embajador. Doctor en Diplomacia (UN de Rosario).
– Asesor de la Presidencia de Héctor J. Cámpora (25 de mayo al 13 de julio de 1973)

MHG: Con sus años al servicio de la diplomacia en Argentina qué reflexión le merece esta situación de crac financiero mundial que estamos viviendo?
MC: En un primer análisis lo que se podría decir que lo que está en dificultades es el mundo occidental, el mundo capitalista sobre todo. Eso pone en dificultades la hegemonía occidental representada por la Alianza de la OTAN, de los Estados Unidos y de Europa Occidental. El problema actual, tal como se enuncia en los medios periodísticos, es un problema financiero. Pero ha habido ya dificultades en el mundo occidental en la década del 70 que fueron superadas. Esta es una etapa difícil pero uno piensa que es superable. La reunión del G-7 es alentadora, es positiva la decisión de poner al servicio de la recuperación todo el capital necesario. Yo recién cité la crisis de la década del 70 que fue difícil para el mundo occidental, era un tiempo en el que la Unión Soviética avanzaba en América Central, en África; Estados Unidos se había retirado del sudeste asiático… Pero al final se impuso el mundo occidental y terminó finalmente con el desorden de la Unión Soviética y esta dejó de ser una amenaza. En la actualidad no hay en el mundo rivalidades serias. Se habla de China y su crecimiento, que podría ser un factor de desafío… pero no se ve eso en la actualidad. Por eso uno tiene que pensar que de esto se va a salir. Se va a salir a través de las medidas que se están tomando…. El sistema económico está bien, lo que esta fallando es la parte financiera que se ha desordenado, porque ha habido dos décadas y pico de funcionamiento sin control. En el mundo occidental y en los países europeos ha habido una falta de mesura en el gasto y no ha habido ordenamiento y eso finalmente ha producido este cataclismo financiero del cual se está tratando de salir…

MHG: Perón en la década del ´40 hablaba de la mundialización. Analistas internacionales, como Pilar Rahola, vuelven a utilizar el término… Lo recordábamos a propósito de que por estos días, al cumplirse el 8 de octubre otro aniversario del General Perón. Y con esto quiero introducirlo en un tema que por estos días ha concitado nuevamente el interés a raíz del libro “Operación Traviata” de Ceferino Reato. Me refiero a todo lo sucedido en una etapa de este país con actores como Montoneros, como su tío, el presidente Héctor Cámpora… Usted que fue protagonista de esa etapa Cómo fue el gobierno de Héctor Cámpora? Como era su tío?
MC: Él tenía una idea clara de cual era su rol. La verdad que el candidato a presidente hubiera sido Perón si no lo hubiera proscripto la decisión del gobierno militar. Como Perón no pudo ser candidato, pensó que el candidato podía ser el Dr. Cámpora. Ahora bien, Héctor estaba muy conciente de este cuadro de situación en el que él estaba en sustitución del General Perón. O sea para Héctor Cámpora lo importante era finalmente no confundir donde estaba el poder político real, ni desplazar a la figura principal de ese tiempo que era el propio general Perón. Cuando el general Perón regresó y fue claro en su propósito que quería asumir él la presidencia y la conducción política del país, Héctor Cámpora se puso a un costado. Lo que ocurrió es que el general Perón tenía un hombre que ejercía un gran poder político a su lado, que era López Rega quien confundió todo el rol y el desplazamiento de Héctor Cámpora se convirtió en una pesadilla innecesaria ciertamente, porque Héctor Cámpora tenia muy claro cual era su papel…

MHG: En el breve gobierno de Héctor Cámpora había una marcada presencia de la tendencia del sector Montoneros?
MC: La verdad es que toda la campaña electoral había sido en gran medida, con entusiasmo y decisión, llevada a cabo por la JP, la Juventud Peronista. Colmaron los actos de una manera muy entusiasta y ellos se sentían con méritos con para participar del gobierno y de la autoridad. La verdad es que en esa disputa por el poder hubo un desarrollo que terminó en un Ezeiza muy lamentable, donde las posiciones entre un sector y otro se hicieron inconciliables… fue un desenlace lamentable. Fue un acto quizá único en la historia donde un pueblo se reúne para recibir a un conductor y todo eso termina en un gran acto de desorden, violencia, heridos, pérdidas de vidas…

MHG: Ese acto lo copó la derecha o la guerrilla?
MC: El acto de Ezeiza no fue copado ni por la izquierda ni por la derecha. Fue desordenado por algunos, particularmente lo que yo tengo como información es que el acto numéricamente y cuantitativamente quienes no lo dominaban eran exactamente estos que usted denominó como la derecha. La derecha se desesperó y provocó el desorden y la violencia… eso está demostrado y confirmado…

MHG: Con respecto al asesinato de Rucci Quiénes fueron los causantes? Algunos periodistas como Miguel Bonasso, manifiestan que el propio Firmenich reconoció la autoría de Montoneros…
MC: Es un tema a probarse, pero el propio libro “Operación Traviata”, en un desarrollo bastante convincente al respecto…

MHG: Usted cree que Perón volvió decidido a ser Presidente?
MC: Creo que sí, él volvió con la decisión. Yo estuve en abril del 73 con el General en París, adonde había ido por indicación de Héctor Campera a verlo para averiguar varias cosas. La primera era asegurar que Perón viniese a Buenos Aires el 25 para la asunción de Héctor Cámpora, la presencia de Perón significaba algo y su ausencia significaba otra cosa distinta. En esa oportunidad también mis conversaciones con el General fueron sobre el mensaje que daría el Dr. Cámpora en su asunción. También conversamos sobre la integración del gabinete… Cuando me despedí del General, me dijo: “Dígale al Dr. Cámpora de parte mía que yo no voy a ir el 25 de mayo, porque no le quiero quitar el balcón a él. Yo voy a ir después y entonces el balcón va a ser mío”. Cuando volví a Buenos Aires, le dije a Héctor el mensaje del General que para mi era muy claro en cuanto a que Perón tenía la decisión de asumir el rol de jefe político y también constitucional del país…

MHG: Cómo cree que quedó el Dr. Cámpora después de algún cierto –si me permite usted- manoseo?.
MC: Él tuvo una vida política muy intensa, prolongada y llena de episodios en su vida, de caídas. Él estaba curtido. Cuando el general Perón le dijo que quería que Héctor sea candidato a presidente, él le dijo “General, a mi lo que me interesa es conservar su amistad, más que ser candidato a Presidente, quiero tener la seguridad que eso no lo voy a perder”. Incluso Héctor Cámpora fue al sepelio de Rucci y se produjo una manifestación que lo acogió amablemente. Ante esto el general le dijo a Héctor “que notable Dr. Cámpora el afecto que usted despierta entre la gente”. Luego los obstáculos de López Rega y de Isabel también fueron creando una situación difícil para Héctor. No obstante el general le había dicho a Cámpora que quería verlo periódicamente, que no dejase de ir a verlo incluso a la Casa Rosada… Después hubo una serie de dificultades y la propia enfermedad del General que lo hacían una persona físicamente muy difícil de verla… Asumiendo las altas responsabilidades que le correspondían en ese momento y que en otros años las había cumplido de manera triunfal…

MHG: Montoneros era peronista o era socialista?
MC: Creo que respondían un poco a la etapa de los tiempos. La década del 60 y del 70 fue una etapa mundialmente conflictuada desde el punto de vista ideológico. En esa década hubo una Unión Soviética muy poderosa que creaba la sensación que podría ser un sustituto de la hegemonía americana En muchos países hubo dirigentes políticos que apreciaron que las transformaciones sociales que la URSS traía en el mundo podrían triunfar. Se veía eso en Chile, sin ir más lejos… El hecho de que en Argentina hubiese dirigentes que actuaban dentro de la fuerza mayoritaria, que asumían principios y convicciones de transformación sustancial, no es sorprendente. Los planteos socialistas eran planteos que estaban muy en la posibilidad de los cambios en el mundo…

MHG: Cómo fueron los últimos tiempos del Dr. Héctor Cámpora? Pudo cumplir ese deseo de no perder su amistad con Perón? Quedó con la sensación de situaciones inconclusas de su accionar?
MC: Los últimos tiempos de Héctor fueron muy duros. Él fue de Embajador a Méjico. Luego se creó una dificultad en oportunidad de la visita del presidente Echeverría a Argentina. Un día el presidente (Echeverría) lo llamó a Héctor para decirle que desde Buenos Aires le indicaban que toda la gestión sobre este viaje tenía que hacerse directamente con Buenos Aires, que prescindiese de la Embajada… Héctor terminó renunciando y estuvo acá en oportunidad del fallecimiento del general y decidió luego volverse a Méjico. Posteriormente decidió volver al país porque él se sentía con una posibilidad política cierta, volvió al país y estuvo haciendo actos y políticas hasta que la situación ingobernable que se había generado con Isabel, terminó con el golpe del 24 de marzo del 76. Héctor fue perseguido y logró refugiarse y tomar asilo diplomático en la residencia de la Embajada mejicana. Pero el gobierno militar no cumplió con una disposición establecida en la Convención Diplomática de Asilo Diplomático Caracas de 1954. Se trataba de la obligación de dar salvoconducto, salida, a todo asilado diplomático, perseguido por cuestiones diplomáticas. El gobierno militar decidió no dárselo y Héctor Cámpora pasó ahí un largo período, cerca de cinco años. Finalmente tuvo la mala suerte que se le produjese un tumor, que hizo metástasis, cuando los militares comprobaron que eso era sí, ya estaba al borde de ser desahuciado, le dieron el salvoconducto. Se fue a Méjico, pero la metástasis terminó con la vida de Héctor. Siempre con gran dignidad, estilo y resignado a su suerte. Terminó sus días en Méjico donde falleció y en el año 1999 sus restos fueron repatriados a Argentina…

Deja un comentario