Dr. Roberto Cortés Conde: – Abogado, Sociólogo- Especializado en Historia Económica
– Académico Nacional de Historia desde 1986
– Académico correspondiente de la Real Academia de Historia de España, 1988
MHG: Cómo catalogaría usted esta etapa que vive el país desde lo político-económico?
RCC: Es una etapa muy compleja y en cierto sentido, absurda. Absurda porque desde el punto de vista económico es el mejor momento que tuvo la Argentina en décadas con mercados mundiales en expansión. Mientras el mundo tiene el problema de la falta de alimentos, Argentina tiene excedente de alimentos. Es una política errada: en vez de incentivar el aumento de la producción, pareciera que se le está poniendo frenos a la misma. Es un conflicto que en realidad no tiene sentido porque se argumenta que el aumento de los precios internacionales tendrían un efecto negativo sobre la inflación, lo que no es así. Si bien es cierto que existe una inflación en los precios de los alimentos en el mundo, pero está en un índice del 3 ó 4% anual. Por lo tanto esto no es la causa de la inflación en nuestro país. Por otro lado, si bien es cierto que dejar que los precios de los alimentos siga una tendencia mundial implica que estos van a ser más costosos para consumo interno, hay otras formas de subsidiar a los que sectores de menores ingresos. Hay un estudio que demuestra claramente que en realidad los sectores de más bajos ingresos significan sólo una sexta parte del consumo total de alimentos; mientras que los sectores de más altos ingresos consumen el 50% de los alimentos, de manera tal que se estaría subsidiando a los sectores de más altos ingresos. Se podría establecer un modo, una tarjeta alimentaria con fondos de las mismas retenciones, para que los sectores de más bajos ingresos puedan tener precios acomodados a esos mismos ingresos. Pero lo que se está haciendo es una forma de desincentivar la producción que es muy peligrosa. Por otro lado lo que está ocurriendo es que la forma en que han planteado los subsidios para compensar de algún modo el ascenso de precios y las retenciones, está premiando no a los productores sino a los elaboradores finales…
MHG: Están beneficiando a los llamados pools de siembra?
RCC: No necesariamente, ellos son los que de algún modo por su escala de producción, tienen menos problemas. Yo me refiero a aceiteras, frigoríficos, a intermediarios
MHG: O sea benefician al eslabón final de la cadena de elaboración del producto…
RCC: Exacto. En ganadería por ejemplo mientras que el kilo del ganado en pie está a $ 3,50, la carne en mostrador está alrededor de $ 20, habiendo una diferencia importante entre lo que se le paga al productor y lo que paga el consumidor. Todo esto está mal echo, con un agravante, que para mi es mucho más serio, y es que en realidad las retenciones son impuestos a las exportaciones, lo que está autorizado en la Constitución en el art. 4to. como recurso fiscal, pero deben ser aprobados por el Congreso Nacional, y esto ha sido una resolución ministerial. Y por qué debe ser aprobada por el Congreso Nacional?. Porque desde que empiezan a existir los Parlamentos, desde la Edad Media, que a las personas se les exige tener parte de su patrimonio para financiar al Estado, surge que sus representantes lo autoricen, nosotros delegamos en nuestros representantes el hecho de ceder parte de nuestro patrimonio para sostener un bien público que es lo que supone que hace el Estado. Pero acá esto no se ha hecho y esto es gravísimo, porque si hay una facultad que es indelegable, inclusive en situaciones de emergencia económica, es que los impuestos deben tener su origen en la Cámara de Diputados y ser votados por el Congreso, y no hay forma de que esto pueda ser eludido. Y otro punto es que si bien el Congreso tiene esa facultad, también se ha llegado a acudir a la Corte en los casos en que se aplica una alícuota superior al 33% lo que ya implica tener efectos confiscatorios y la confiscación está expresamente prohibida por la Constitución Nacional.
MHG: Este gobierno se ha autodenominado como un gobierno progresista, tal vez lo haya sido en un sector de los Derechos Humanos; pero sé es progresista cuando se pierde el control y parece no interesar el tema de la inflación?
RCC: Así como las retenciones afectan a los productores y exportaciones, la inflación perjudica fundamentalmente a los asalariados, a las personas de más bajos ingresos. Fíjese que hay otro aspecto donde es regresivo y no es progresista, una de las formas de bajar el precio de los alimentos sería bajar el IVA, bajar la alícuota del 21%, la cual es altísima. Bajar el IVA, impuesto regresivo, permitiría a los sectores de menos recursos aprovecha más su salario.
MHG: Y en el tema energético, las garrafas son más caras que el servicio de gas por red…
RCC: Exactamente, se está golpeando nuevamente a los sectores de más bajos ingresos. Y además está el otro hecho que para mi también es gravísimo que se ha vuelto a plantear y creo que es fundamental, que es que el interior en este tipo de centralización fiscal, se ha visto muy perjudicado. Salen de provincias fundamentalmente sojeras como por ejemplo Santa Fe, Córdoba, una cantidad de riqueza que no vuelve a la provincia.
MHG: Por eso me llama la atención cuando algunos gobernadores de estas provincias solicitan la coparticipación de las retenciones, sería instalarlas ya definitivamente como un impuesto.
RCC: El problema es que en realidad cuando usted aplica un impuesto como las retenciones que es un impuesto al ingreso bruto, ese sector tiene menos ganancias, y por ende las provincias reciben menos coparticipación del impuesto a las ganancias. De esa forma se perjudica a las provincias porque le queda mucho menos para cobrar de coparticipación de los impuestos a las ganancias, porque la retención sale del precio. Las retenciones no son un buen impuesto porque afectan al otro impuesto que sí es coparticipable: el impuesto a las ganancias. Las retenciones son un instrumento de poder del gobierno central.
MHG: Por eso tenemos un gobierno central rico, y provincias quebradas
RCC: Y la tendencia marca que en el interior esto se va a sentir más. Como argumento a las retenciones, se dice que vuelven en obras públicas, le cuento una experiencia personal, tiempo atrás viajando por Córdoba, provincia con enorme producción sojera, ¡si usted viera las condiciones en que está la ruta 9, por donde circula la producción hacia el puerto de Rosario! ¡No hay autopista, con la cantidad de camiones que circulan por allí! ¡Como en 4 años no se ha hecho por lo menos eso, la autopista, fundamental para el eje de la producción agrícola Córdoba-Rosario!
MHG: El gobierno nacional en sus inicios propugnaba el desarrollo de una burguesía nacional. El sector del campo que ha crecido, no sería parte de esa burguesía?
RCC: Si bien el término burguesía viene de burgo que significa ciudad, en realidad deberíamos decir empresariado nacional, pero más allá de los términos, si hay un sector que representa al país, es justamente el sector rural, con productores chicos y medios que ha crecido muchísimo cuya característica es muy distinta a la de la época del Grito de Alcorta. La fisonomía rural del país cambió totalmente, y el no ver esto es una cosa enormemente falsa. Leí la carta del senador Reutemann en donde él recuerda que su padre era arrendatario y dada la sanción de la Ley de Arrendamientos, se convirtió en propietario. Hay un cambio sociológico fundamental en el campo, esta gente es el verdadero empresariado nacional…
MHG: Sector que reinvierte en el país…
RCC: Ustedes lo saben bien en Santa Fé como ha crecido gracias al boom agrícola, el sector de la maquinaria agrícola…
MHG: Y en todo caso, si hay oligarquía –por usar términos que estaban olvidados, pero que se han reflotado-, está en manos de capital extranjero…
RCC: Sí, y en manos de algunos grupos nuevos que han hecho negocios con varios gobiernos de todo color y que en realidad no han hecho la riqueza a través de los años y gracias a la producción…
MHG: Si analizamos los ciclos históricos, si es que hay alguna analogía con alguno de ellos cómo cree que salimos de este conflicto?
RCC: El conflicto se ha vuelto muy complejo y el gobierno se niega a ver la realidad, por lo cual creo que la solución es difícil…
MHG: Quizá yo hago mal en preguntarle a usted que analiza la Historia Económica, con un país que viene creciendo cuando en realidad este es un conflicto político
RCC: El problema es que este conflicto político, puede llegar a afectar el crecimiento económico. Esto es muy peligroso. Volviendo al tema de la inflación, ésta va a crear expectativas muy negativas, van a aumentar los precios, va a bajar la competitividad de Argentina y vamos a volver a tener los problemas que tuvimos en el pasado. Si a esto le agregamos el hecho de que el gobierno decía que no hay que enfriar la economía, ustedes en Santa Fe que tienen cerca todos los centros del interior, la economía se está enfriando sola, porque el conflicto puede concluir y el agro aceptar las retenciones tal como están, pero le aseguro que la gente no va a reinvertir. Toda esa fiebre de progreso, de invertir dinero en las explotaciones, ya está parada. Sabemos que el crecimiento depende de la inversión, y la inversión depende de las expectativas: en este clima agradezcamos que tenemos el empuje del viento de cola de lo que fueron los últimos cuatro años y que todavía tenemos buenos precios internacionales.
MHG: Muchos “malintencionados” dicen que se intenta enfriar la economía para bajar la inflación
RCC: Eso es algo pésimo. Argentina es un país muy pendular donde del optimismo pasamos rápidamente al pesimismo, no hay nada peor que generar el pesimismo…
