*Hoy destaco la figura de una militante anarquista, de una mujer española, oriunda de Galicia, que llega al Río de la Plata a principios del siglo XX, Juana Rouco Buela*
– Nació en 1889 en Madrid y queda huérfana de padre a los cuatro años. Su madre quedó sola como único sostén al frente del hogar.La difícil situación en la que quedó su familia fue determinante en la decisión de seguir el camino de la inmigración*
– Apenas sabía escribir su nombre, no estaba alfabetizada. De niña, y como solía ocurrir a principios del siglo XX, comienza a trabajar en una fábrica textil
– Juana relata que su hermano, que tenía 10 años mayor, o sea, ella tenía 11 años y el hermano tenía 21, se dedicaba al estudio de los problemas sociales y ella solía acompañarlo a las asambleas y reuniones obreras. Ella mamó del hermano todas estas consignas.
– Y las ideas anarquistas calaron hondo en el espíritu que ella quiso conocer. Todo lo que hacía y se discutía a su alrededor. Y aprende a leer y a escribir sola, no fue la escuela.
– Ella ve, obviamente, siendo una niña, cómo el idioma no solamente era una barrera y el no saber escribir era otra barrera que no le permitía el acceso a las ideas políticas de la época. No fue a la escuela, se alfabetizó sola. Pero su mente era como una enorme esponja que absorbía y que procesaba la realidad en que estaba inmersa.
– Su compromiso político no tarda en llegar. En 1904, con sólo 15 años, y como actividad sindical, como obrera textil, con 15 años, participa como oradora en el mitin del primero de mayo organizado por la FORA, que era la Federación Obrera Regional Argentina, y por el Partido Socialista. Y aquí traba relación con Virginia Bolten, nuestra Virginia Bolten, que tiene una especial actividad acá en refinería, en la zona norte, en la fábrica de refinería.
– Se relaciona con otra anarquista, María Collazo, con Teresa Coporaletti, organizan el Centro Femenino Anarquista, que pretendía ser un espacio para la divulgación del ideario ácrata entre las mujeres y las obreras del pueblo.
– Ese mismo año interviene activamente en la histórica huelga de inquilinos, y para los que no saben, en el año 1906 y 1907 se produce una poderosa huelga de inquilinos en tres ciudades marcadas por la inmigración. Buenos Aires, Rosario y Bahía Blanca.
– En esta huelga Juana se destacó por una gran capacidad organizativa y por una tempestuosa oratoria, y a pesar de que consiguieron algunas mejoras en estos inquilinatos, a ella se le aplica la ley de residencia, se la expulsa de la Argentina. Estamos hablando de 1906-1907.
– Regresa a Europa por un corto tiempo, y luego regresa a América del Sur, esta vez se instala en Montevideo, donde junto con Virginia Bolten y María Collazo, que habían sufrido el mismo destino, expulsada, fundan un periódico.
– En la Argentina, cuando vuelve, es nuevamente detenida y está un año en prisión. En Buenos Aires, cuando puede regresar, continúa su activismo a través de las páginas de un periódico quincenal anarquista que se llamó Nueva Tribuna, escrita por y para mujeres, y que dirige ella entre 1922 y 1925.
-Tras una vida dedicada a la militancia anarquista, y por la lucha por la emancipación de la mujer, falleció en el año 1969, en Buenos Aires, a los 80 años de edad.
-Tuvo Juana, además de su militancia política y gremial, activa, porque conocía el territorio y luchaba junto a sus compañeras, otra gran pasión que fue la literatura.
-Ella decía que quería registrar todo lo que veía, entonces, luego de cada movilización, de cada huelga, de cada exilio, de cada corrida de la policía, llegaba a su casa, estaba casada con un anarquista y tuvo dos hijos, y registraba todo lo que había vivido. No solamente le apasionaba la lucha gremial y política, sino el arte, la literatura, la filosofía y la historia.
– Una nieta suya, Leticia Akselman, militante estudiantil, fue secuestrada y desaparecida en 1976. Hecho que resignificó la memoria familiar y el linaje de su abuela.
– Me pareció muy interesante rescatar la figura de esta mujer, absolutamente desconocida por el gran público, ausente en las currículas escolares, que sería bueno que nuestros jóvenes conocieran las luchas, sobre todo las mujeres de quienes las precedieron.
