– Tengo una mirada, lamentablemente, tal vez de una persona pesimista sobre Argentina.
– Tenemos un rumbo que es muy celebrado por mucha gente,: descenso de la tasa de inflación, (que no es tan categórico como parecía hace casi un año), un supuesto equilibrio de las cuentas públicas, (que no es tan cierto como parecen decir las cifras) , y finalmente una aceptación de los mercados financieros, (que finalmente no se materializa porque la tasa de rebote sigue en niveles extremadamente altos.)
– Mucha gente aprecia esos tres valores, como un hecho de que ese sería el rumbo de la Argentina.
– Pero hay otro rumbo: es esta nueva marcha de los argentinos hacia la conquista de las riquezas naturales de la cordillera. Con lo que se promete un futuro próspero en materia de recaudación de dólares o de moneda extranjera, que es lo que tantas veces ha detenido el curso de la economía argentina por su ausencia.
– Esos dólares los vamos a ver pasar no solamente porque nos vamos a endeudar, sino porque además la ley RIGI, sobre la cual se han asentado una gran cantidad de proyectos, establece que a los cuatro años la generación de dólares no están obligados a liquidarlos en el Banco Central.
– No hay ninguna garantía de que esos dólares queden en Argentina.
– El valor agregado, que es el trabajo incorporado en los bienes que un país exportador produce, en la Argentina está amenazado por el éxito de la cordillera.
– Las cifras de desempleo aparentemente no son tan altas como uno debería imaginar que ocurría en este caso, simplemente porque lo que ha aumentado es el empleo improductivo, de bajísimo valor agregado, empleo sin capital.
– El rumbo hacia el que va la Argentina es un rumbo donde se ha habilitado la generación de una riqueza potencial que difícilmente disfrutemos, pero además que genera inexorablemente un grado de especialización primaria que la Argentina nunca tuvo.
– Parece mentira que mucha gente considere en la Argentina que no tenemos habilidades para tener una industria que genere empleo. Yo entiendo por qué ese desrazonamiento existe, porque, como usted sabe, los países que más han crecido en los últimos 50 años son aquellos que no tenían ningún recurso previo para pensar que serían potencias industriales
– Japón, Corea del Sur, la misma China, son países que en muy pocos años, con una política, por cierto, muy rigurosa, en general autoritaria, han generado revoluciones industriales de un nivel extraordinario
– India, es el país que falta crecer, justamente si usted lee los trabajos de la gente que está empezando en la India, informan que son grandes paquetes de proyectos de industrialización, porque no hay otra manera de generar trabajo en este mundo.
– Que la Argentina no pueda tener un proyecto de industrialización es algo realmente grave. Y lo más grave es que la política ha desertado esa visión. Argentina no tienen hoy ningún partido de la producción. ¿Qué quiere decir un partido? El desarrollo de las fuerzas productivas con racionalidad, comprometiendo al Estado, no solamente haciendo las cosas, sino promoviéndolas, como hace todo el mundo.
– Del pasado que alguna vez tuvimos, podemos sentirnos realmente orgullosos: un país que desarrolló la industria nuclear, que fabricaba locomotoras y las exportaba… Bueno, de ese país va quedando poco, lo cual es evidente, cada día van cayendo una tras otra las actividades.
– Un ejemplo concreto, es, la famosa FATE.¿Se sabe que FATE en la década del 60/70, tenía el 8% del mercado británico del neumático del sector llamado convencionales. Argentina exportó cubiertas, tenía productividad para hacerlo.
– La Argentina exportó automóviles desde los años 70, algunos desarmados, otros armados
– Esas capacidades estaban, uno tiene que suponer que no desaparecen los cerebros de la sociedad, siguen estando
– ¿Qué pasó? Tuvimos una antisistemática aplicación de una misma política que se sintetiza en algo clarísimo que compartimos desde Broda hasta yo: tipo de cambio bajo y apertura de la economía. Ambos son una bomba de tiempo contra el proceso productivo.
– La Argentina, desde 1977-78, con la famosa tablita de Ricardo Arriazu, que aún la sigue predicando en lo esencial, que es atraso cambiario y apertura económica, lo que va generando poco a poco la destrucción de su aparato productivo.
– Durante el gobierno de los Kirchner, apareció Vaca Muerta y la tecnología para poder explotar, esas explotaciones no convencionales, y de golpe y porrazo surgió el sueño de la cordillera. Es algo que tenía olvidado en algunos casos, como el caso del cobre, relativamente, pero lo tenía olvidado,al igual que con el litio.
– Pero lo que ocurre es que un país es la totalidad de su territorio y la totalidad de su población. No pensó así ni Roca, sinceramente, ni ningún presidente hasta el año 75.
– Todos los gobiernos, desde 1930 en adelante, hasta 1975, tenían en las oficinas del Ministerio de Economía, el quinto piso se llamaba Economía o Hacienda, donde el pleno empleo como la mayor de los objetivos a cumplir. Esto era el eje central.
– ¿Por qué? Porque la miseria destruye el equilibrio social y el equilibrio político
– La inmigración se incorporó a la Argentina en un proceso productivo creciente, formando una clase media gigantesca, la más importante de América Latina, teniendo premios Nobel de ciencia, teniendo las editoriales de lengua española más importantes aún que las de España. Solamente competía México con una gran potencia editorial, pero éramos los líderes de revistas para chicos, infantiles, divertimentos.
– Ese país existió, y obviamente existió porque había una política que compensaba la pérdida del apoyo de la gran potencia que nos arrastró durante tantos años, que fue Gran Bretaña. Y lo compensaba con una política industrial decidida
– La Argentina perdió esa condición, y la perdió a partir de un capricho teórico: bajar el tipo de cambio y abrir la economía,
– La macroeconomía es la de los grandes agregados económicos, el empleo, el consumo, la inversión, la cuenta corriente del balance de pagos, no solamente la cuenta de mercancías. Cuando uno tiene en cuenta todos esos valores, no puede decir seriamente que la macroeconomía está en orden, como tampoco puede decir en serio que hay equilibrio fiscal cuando no paga todas sus cuentas!,
– No se cumplen con todas las tareas que tiene obligación moral el Estado de cumplir: las universidades son la ciencia y la técnica, es lo que dio lugar a casi todos los funcionarios que están votando mano alzada e impedir que las universidades tengan los recursos necesarios para eso.
¿- Qué hace un país sin ciencia, sin profesionales, sin técnicos, sin ingenieros? ¿Cómo se hace un país?
– Y no hablamos de lo que ocurre todos los días hacia el futuro, que es la baja de la productividad media de la economía argentina, porque el trabajo, en lugar de ser un trabajo de alta productividad, cada día más es un trabajo con un retorno a situaciones casi medievales
– Además de todo eso que compartimos, el descuido de los niños. La Argentina perdió la escuela primaria, no desarrolló sus jardines infantiles.
– Se ha abandonado la exigencia escolar, no existe más el orden, es una anarquía, porque de golpe y porrazo bajó todos los brazos de un proceso educativo.
– En muchos lugares donde el Estado se ha ido retirando con actitud positiva, están cuidándolo organizaciones como el narcotráfico. Los curavilleros están realmente en un nivel de desesperación porque sienten que muchos de los adolescentes no tienen ganas de vivir
– Estamos haciendo ese país, porque eso también es el rumbo a la Argentina.
– Si desde arriba de todo no viene ese ánimo de desarrollo, de protección, de creación de riqueza y bienestar, difícilmente se contagie, porque se pudre por la cabeza, y eso es así. Si lo que está arriba de todo no tiene un mensaje activo, verdadero, bueno, el país se va ocupando cada día de los escándalos
