Dr. Armando Smuckler: Presidente del Colegio de Médicos de Rosario”
MHG: El Colegio de Médicos conjuntamente con la Asociación Médica de Rosario, organizan una jornada, el 22 de septiembre, para tratar la violencia laboral en los servicios de salud
AS: Exactamente. El jueves vamos a lanzar un trabajo cooperativo entre el colegio de Médicos, la Asociación Médica y todas las entidades médicas que tienen que ver con el tema de la violencia sufrida por los médicos en los lugares de atención, y que es un poco la expresión del fenómeno social actual.
MHG: Qué es lo que ustedes recepcionan de parte de los médicos en la zona de Rosario en este terreno?
AS: Es muy amplio. La pregunta suya es válida pero es muy amplia, porque habría que categorizarla según la zona y las circunstancias. Por un lado hay médicos que trabajan en emergencias en las llamadas zonas rojas, con mucho riesgo, incluso deben entrar acompañados por un móvil policial. Las guardias de determinados hospitales es otra situación, hay algunos paradigmáticos, como por ejemplo el Roque Sáenz Peña que ha sido protagonista de tristes ejemplos en los últimos meses. Pero en todos los ámbitos se da una situación de violencia, aun en la llamada zona centro, en áreas sanatoriales hay una especie de impaciencia, hay una nueva categorización de lo que se reclama como atención y a veces hay intolerancia que va desde la agresión física, verbal o psicológica, con desautorización de lo actuado, desvalorización del médico que atiende en la guardia, a veces porque es un médico joven… en fin hay muchísimas circunstancias
MHG: Hay una sociedad impaciente que se refleja por ejemplo en la protesta si se demoran los turnos…
AS: creo que hay un cambio de paradigma social que se da incluso en el ámbito educativo. Antes el maestro era una figura señorial, respetada, hoy eso ha cambiado, esto mismo puede trasladarse al médico. Hay que enfocarlo como un cambio de paradigma social, que hay que tratar de revertir no a favor de una hegemonía medica sino a favor de la convivencia y el respeto mutuo. No planteo la vieja imagen del médico de la palabra final y autoritario, por el contrario, como seguramente los docentes no estarán planteando el viejo modelo de pegarle con un puntero en los dedos a los chicos.
MHG: En el ámbito educativo, los docentes muchas veces tienen miedo de involucrarse por miedo a las denuncias. En el ámbito de la salud sucede lo mismo? se tiene miedo a los juicios?
AS: Tiene usted razón. Se ha hecho una industria de los juicios y de alguna manera el médico trabaja pensando en esa situación, no quiero decir que esté atemorizado, pero con preocupación. Se llega al punto de realizar lo que se llama una medicina defensiva, tener que protegerse, lo que lleva a pedir más cosas, lo que lleva a más gastos de salud lo que en definitiva repercute en la sociedad
MHG: En números Cuál es la incidencia de la violencia en el ámbito de la salud?
AS: Según un informe de la Organización Mundial de la Salud, el 25% de los hechos de violencia laboral en el mundo se dan en el ámbito de la salud.
MHG: Qué han hecho otros países al respecto?
AS: España ha trabajado mucho sobre la violencia en los ámbitos de salud llevando el tema a la población, con talleres que enseñen a los médicos como identificar si se está ante una situación de violencia. Porque hay otros condimentos como por ejemplo la droga, el alcoholismo, son elementos significativos en la guardia… 30 años atrás no teníamos estos condimentos. Indudablemente un paciente que concurre a una guardia drogado o alcoholizado no es lo mismo que aquel que no lo está, las diferencias se dan el diálogo, el trato, en la reacción…
MHG: Qué aconsejan a los médicos?
AS: Lo primero que queremos es instalar el problema en la sociedad. Lo segundo es dentro del mismo grupo de trabajadores de la salud desarrollar prevención y diagnóstico precoz. Cuando uno puede visualizar que el paciente que tiene delante, puede reaccionar en forma violenta, hay que tomar distintas estrategias comunicacionales, preventivas, llegando a lo último que es la prevención policial, y que quede claro lo policial bien a lo último para que no se crea que la solución es más policía…
