*El acceso y el desarrollo del pensamiento crítico e intelectual es una garantía y un derecho fundamental que debe ser protegido, y no un privilegio sujeto al contexto socioeconómico*
*A partir de los datos dados a conocer esta semana (caída del 8,4% en rendimiento verbal y de 3,6 puntos en coeficiente intelectual promedio en 10 años en estudiantes argentinos), el problema va más allá de no poder leer, expresarse o seguir consignas; afecta directamente a facultades centrales como comprender, razonar, concentrarse y aprender*
*Las estadísticas no pueden analizarse de forma aislada sin considerar las disparidades materiales de vida. Factores como la alimentación deficiente, la falta de acceso a libros y bienes culturales, el acompañamiento familiar limitado, la escasez de descanso y la precariedad de infraestructura escolar vulneran las bases biológicas y contextuales requeridas para aprender*
*La culpa no es solo del celular, aunque reconozco que en la última década mutó radicalmente la relación con las pantallas, la información y los niveles de atención, rechaza atribuir la crisis únicamente a la tecnología*
*Se trata de un fenómeno multifactorial e interconectado que abarca dimensiones sociales, educativas, económicas, familiares y tecnológicas*
*Una sociedad desigual no solo polariza ingresos monetarios, sino que termina distribuyendo de manera asimétrica las oportunidades de aprender, comprender y pensar*
*La preocupación constante por la subsistencia básica («cómo llegar a fin de mes») opaca y posterga urgencias profundas como el desarrollo cognitivo y educativo*
*Si la discusión pública se reduce solo a términos económicos inmediatos, se perpetúa estructuralmente un país de desiguales, anulando el rol nivelador que debería cumplir la educación*
*El acto físico de escribir a mano, activa ambos hemisferios cerebrales, lo que potencia la agilidad mental, la reflexión y el razonamiento*
*Cuestiono la dependencia excesiva de herramientas automáticas (como usar la calculadora del celular para cálculos elementales como 2 + 2), sustituir el esfuerzo cognitivo cotidiano debilita la práctica del razonamiento básico*
