—–Contexto geopolítico y su impacto en Argentina
*Hay un cambio de tendencia regional, hay una reversión del predominio de gobiernos de derecha en la región: Lula da Silva en Brasil y la derrota electoral de Donald Trump en EE. UU. (perdiendo el control de ambas cámaras legislativas).
*Estados Unidos es el prestamista de última instancia de Argentina: la promesa de 20.000 millones de dólares durante las elecciones de medio término que favoreció al gobierno local*
*La pérdida de poder del sector republicano de Trump altera negativamente las expectativas de los inversores hacia el país*
—–Riesgo país y la reacción de los mercados
*La subida del riesgo país (superando los 900 y cerrando en torno a 930 puntos) lo acerca peligrosamente a la barrera de los 1.000 puntos.*
*Aunque en términos prácticos 600 o 1.000 puntos implican la misma falta de acceso al crédito externo, los 1.000 puntos representan un quiebre simbólico y psicológico clave para los mercados (como ocurrió en la crisis de 2001)*
*Hay un contraste entre la situación argentina con la de Paraguay, donde una crisis de gobernabilidad extrema (destitución y detención del presidente, sumado a un corralito bancario que afectó a la mitad de la población y a fondos previsionales) solo generó un aumento de 40 a 50 puntos en su riesgo país, mientras que en Argentina el índice no para de subir a pesar de la narrativa oficial de solidez económica*
*Cuestiono a economistas y periodistas afines al gobierno que elogiaban el riesgo país cuando bajó a 400 puntos atribuyéndolo a la solidez del programa, pero cuando sube afirman que «está mal medido» o «no sirve»*
*El índice Riesgo Paìs refleja fielmente la percepción del mercado: hoy no ven posibilidades reales de crecimiento futuro ni de repago de la deuda*
—- Atraso cambiario y contradicciones de la política monetaria
*Las declaraciones de Luis Caputo ante la UIA sobre el costo financiero de las pymes es una revelaciòn involuntaria: al plantear que financiarse al 40% en lugar del 70-80% equivaldría a «tener un dólar a $2.100», admitió indirectamente —a través del cálculo matemático— un retraso cambiario del orden del 35% al 40%*
*De acuerdo con las mediciones oficiales del Banco Central (BCRA), el ITCRM: Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral se se ubica por debajo del nivel existente al asumir la gestión (incluso peor que al final del mandato de Alberto Fernández). Esto demuestra que la inflación absorbió por completo la megadevaluación inicial de Javier Milei*
*Rebato el argumento de que el superávit comercial actual descarta el atraso del dólar, en el año 2001 Argentina tuvo superávit comercial y, días después (enero de 2002), colapsó la convertibilidad cuadruplicando el tipo de cambio*
——Naturaleza del superávit fiscal: «Contabilidad creativa»
*El superávit fiscal exhibido por el gobierno es una ficción contable.*
*El Ejecutivo mide las cuentas en «base caja» (registrando únicamente los pagos efectivamente realizados en el mes) en vez de «base devengado» (donde se asume la deuda generada por los bienes y servicios adquiridos en dicho período)*
*Al postergar pagos a proveedores (combustible, insumos, servicios), el gasto real no se extingue, sino que se acumula como deuda flotante impaga que en algún momento deberá cancelarse. Es con una persona que afirma haber «ahorrado» dinero en el mes simplemente por haber dejado de pagar la luz, el gas y el agua*
—–Inversión, productividad y descapitalización
*La única forma sana de que crezca el salario real es mediante la inversión de capital, que incrementa la productividad de los factores de producción (producir más en menor tiempo) y genera competitividad genuina. Intentar simular salarios altos en dólares a costa de un tipo de cambio atrasado genera una competitividad ficticia*
*La inversión bruta fija en Argentina se ubica entre el 15% y 16% del PBI, una cifra insuficiente para reponer el desgaste del capital existente (cuyo umbral mínimo de reposición ronda el 21%) y lejana a las tasas de más del 30% que impulsaron el despegue de los países asiáticos*
*Paradójicamente, bajo una administración que promueve el libre mercado y la desregulación, el país experimenta una pérdida constante de capacidad instalada y productiva*
——Destrucción industrial
*Critico el abrir indiscriminadamente las importaciones en sectores con capacidad instalada y recursos humanos ya formados sin darles herramientas de reconversión, sometiéndolos a la competencia desleal de productos extranjeros (como los chinos).
*Suspender temporalmente embargos a las pymes es un parche electoralista («un apósito sobre una hemorragia»); el problema de fondo es la pérdida de rentabilidad y mercado que condujo al embargo*
*La motosierra es una herramienta «brutal como imagen e ineficiente como instrumento», tala el tronco indiscriminadamente en lugar de realizar una poda quirúrgica y selectiva de lo ineficiente*
—–Espiral recesiva y caída del consumo
*Transitamos por el círculo vicioso del ajuste: recorte de gasto público y de inversión → caída del salario real y del empleo → derrumbe del consumo privado (que explica el 75% de la demanda agregada) → caída de la actividad económica general → menor recaudación impositiva → mayor necesidad de ajuste para sostener el superávit en base caja*
*Hay una reducción del gasto primario en 7 de los primeros 10 meses del año, el desplome interanual en transferencias a provincias (56%), subsidios al transporte (32%) y obra pública (21,4%), contrastando con el incremento y duplicación de beneficiarios directos de la AUH como única válvula de contención*
—–La verdadera grieta estructural
*Rechazo la idea de que la fractura de la sociedad argentina sea ideológica o partidaria (peronismo/antiperonismo, kirchnerismo/libertarismo). Sostiene que la grieta real de Argentina es entre desarrollo y subdesarrollo*
*A diversos intereses económicos locales e internacionales les resulta conveniente perpetuar el subdesarrollo del país, fogoneando divisiones superficiales para postergar indefinidamente la discusión sobre una política integral de desarrollo e industrialización.*
