La democracia viene perdiendo vuelo. La sociedad y la política son las que deben poner los elementos que la impulsen a remontar. Los desaparecidos fueron la macabra estrategia de un Estado criminal y saqueador. Reabrir con tironeos sesgados un capítulo trágico de la sociedad argentina, no le hace bien a nadie.
La democracia viene perdiendo vuelo. La sociedad y la política son las que deben poner los elementos que la impulsen a remontar. Los desaparecidos fueron la macabra estrategia de un Estado criminal y saqueador. Reabrir con tironeos sesgados un capítulo trágico de la sociedad argentina, no le hace bien a nadie.
Argentina y sus escenarios. El gobierno los exhibe de acuerdo a sus necesidades. El pasado miércoles 12 montó el de metrallas apuntado a desarmados jubilados, donde un fotógrafo casi deja su vida (aún la pelea), y una jubilada es empujada y cae de espaldas salvándose, cuanto menos, de una rotura de cadera. Horrible el montaje de años ya superados, decidido oportunamente por la sociedad.
En este 24 de marzo el gobierno decidió correr el foco del montaje anterior. No hubo fuerzas policiales amenazando a las columnas que marcharon. El escenario fue un video donde trata de confundir. No de esclarecer.
El escenario que el gobierno preparó para este último 24 de marzo fue con la intención aviesa de romper uno de los pocos contratos vigentes, aunque lamentablemente hubo tironeos previos para adjudicarse la autoría.
El Estado argentino junto a sus tres poderes, acordaron repudiar aquel golpe de Estado de 1976, los actores fueron llevados a juicio, donde todos fueron juzgados de acuerdo a sus responsabilidades. Con un terminante “Nunca Más” se selló un tremendo capítulo de horror. Fue un auténtico pacto social. El escenario que el gobierno preparó para este último 24 de marzo fue con la intención aviesa de romper uno de los pocos contratos vigentes, aunque lamentablemente hubo tironeos previos para adjudicarse la autoría.
Ni el relato de derecha ni el de izquierda podrán tergiversar la realidad, aquella espantosa realidad donde hubo dolores conjuntos, pero no responsabilidades conjuntas, crímenes, torturas, espantos por doquier. Los desaparecidos fueron la macabra estrategia de un Estado criminal y saqueador. Reabrir con tironeos sesgados un capítulo trágico de la sociedad argentina, no le hace bien a nadie; mucho menos a la nación.
PD: No es delito pensar desde la izquierda o desde la derecha, lo que hiere a la democracia es la imposibilidad de escuchar al otro, inclusive de condolerse con el otro. Es el salvoconducto para evitar un país al margen de la ley, cuyas consecuencias trágicas ya las hemos vivido.
