Dr. Claudio Stampalija: – Abogado Penalista. Criminólogo
– Director del Centro de Estudios para la Prevención del Delito de la Universidad de Belgrano (CEPREDE)
MHG: En la última entrevista usted nos adelantaba que iba asistir a un Congreso sobre Prevención de la Criminalidad muy interesante en Montreal… Cómo le ha ido en dicho congreso?
CS: Muy bien, porque son congresos muy prácticos porque se trabaja en talleres en los cuales uno tiene la posibilidad de compartir en esos momentos de trabajo, con representantes de 42 países del mundo. Se analizó como está la prevención de la criminalidad en el mundo, se presentaron evaluaciones de diferentes países del mundo y una proyección de lo que viene…
MHG: He visto que ha podido participar el intendente de Cipolletti junto a otros intendentes del mundo hay una tendencia mundial sobre el protagonismo en el combate de la criminalidad de los intendentes?
CS: Absolutamente. El intendente hoy en el mundo se ha convertido en la principal herramienta de resolución de conflictos en materia de seguridad de la mano de políticas de prevención del delito. Para esto se necesita de intendentes con una clara visión de este modelo que ya está funcionando en el mundo hace treinta años, un entendimiento de lo que son los programas sociales, empezando desde los tres años de edad de los chicos, con planes que van desde esa edad hasta la mayoría de edad….
MHG: Los municipios no tienen bajo su jurisdicción la educación cómo lo hacen?
CS: Este es el problema que muchas veces se suscita en Argentina. Por cuestiones de “divorcio” institucionales añejos, de desencuentros, de luchas intestinas, ideológicas, etc.; hace que en general muchísimos de nuestros intendentes no tengan ese lazo necesario institucional con gobernadores de sus propias provincias y también a nivel nacional… Lo primero que hay que hacer es tener la voluntad de decir “yo me ocupo de estos temas”. Cuando la educación no es de los municipios, es de la provincia, cono en nuestro caso, lo que hemos hecho en Cipolletti ha significado viajar a Viedma a reunirnos con el gobierno provincial, comprometerlo y firmar distintos convenios en las distintas áreas en las cuales se debe interactuar. En donde la escuela, los docentes, el material de los chicos viene de la provincia y el programa propiamente dicho o bien se puede compartir si la provincia lo quiere hacer suyo, o lo lanza el propio municipio –como sucede por ahora en Cipolletti-. En esta ciudad el programa para la primera infancia se llama “creciendo juntos” y tiene como protagonistas a chicos con alta posibilidad de riesgo, una alta vulnerabilidad, provenientes generalmente de los barrios más humildes, son las llamadas tomas… Yo personalmente recorro estas zonas, hay psicólogas sociales, asistentes sociales, especialistas en minoridad que trabajan con los chicos. Hay muchos chicos con problemas serios y no sólo de nutrición sino con problemas de inmadurez. Los estimulan, hacen distintos juegos, hacen talleres de dibujo, hacen presentaciones artísticas… Y por su puesto que se le da un buen desayuno y se le propicia un almuerzo… Además en estos lugares la mayoría de las madres no trabajan, la mayoría son madres solteras, se las integra si quieren venir para que estén cerca de sus hijos y compartan estas actividades… De esta manera hay un seguimiento mayor de lo que ocurre en esos lugares y con las mamás, se tiene la posibilidad de insertarlas al mercado laboral si surge una oportunidad, o al menos hacer que vaya viendo como es la mejor forma de criar a su hijo, como estar mejor con ellos. Ahora se está viendo la posibilidad de que las mamás puedan, en esos lugares, bañar a sus hijos, en las tomas no hay ningún tipo de servicio, los chicos vienen con garrapatas, con cabecitas sangrantes… Distintos trabajos que se vienen haciendo en el mundo muestran que el primer contacto con la socialización y con una partecita aunque sea en el mundo de la educación, trae un beneficio sustancial no sólo en lo que hace al desarrollo del niño sino en forma colateral en la disminución de la inserción del niño en el mundo del delito…
MHG: Es en vano que uno estimule al niño si luego los padres no continúan con ese trabajo en el hogar…
CS: Así es. Y cuando los chicos ingresan a la escuela primaria, a partir del 2010, ni bien comience el ciclo lectivo, vamos hacer talleres en las propias escuelas vamos con los papás y a las mamás para darles cursos de responsabilidad paterna. No sólo acercando a los padres en cuanto a la mejor forma de comunicación con sus hijos sino fundamentalmente o en forma paralela la posibilidad concreta de que los padres entiendan la importancia de estar más cerca de los chicos, de entenderlos, de ocuparse de que no abandonen el colegio y toda la cuestión inherente de los límites sanos que hay que poner en la educación de los chicos…
MHG: Para prevenir la criminalidad hay que empezar por lo que nunca debió abandonarse: el fortalecimiento de los valores en familia y la panza llena…
CS: Se vio mucho en el Congreso de Montreal la fuerte presencia de los gobiernos locales y también los gobiernos nacionales. Los países impulsan este tipo de políticas en la primera infancia y el fortalecimiento de la familia. La familia se ha constituido, en los últimos tiempos, en un factor calve para el tema de la prevención… Estamos en otro mundo, con una familia distinta a la de hace treinta años atrás, pero hoy con otros tipos de métodos, con otro tipo de actuación, se pueden recrear formas similares a las de treinta años atrás de forma que haya un reencuentro desde otra óptica entre el chico y la familia, teniendo en cuenta esa trilogía, el ámbito de la escuela vuelve a tener una presencia sustancial…
MHG: Los conflictos salariales permanentes que tenemos en distintas provincias conspiran contra este tipo de iniciativas?
CS: Por supuesto y en todo sentido. En general los salarios son bajos, los paros frenan estas cuestiones y muchas veces golpean en lo que hace al entusiasmo de los padres, porque una vez que los padres se “enchufan” en este tipo de cuestiones, con los paros de por medio, cuesta volverlos a integrar a los programas… Pero hay que seguir luchando para que los sueldos sean dignos en todos los niveles, que no haya tanto ausentismo escolar tanto en el sector docente como en los chicos quien muchas veces, se ha advertido en los últimos paros, los chicos faltan más allá de los días de paro porque es como que van perdiendo el hábito… aunque los padres los mandan a la escuela, ellos se hacen “la rata”…
MHG: Un interlocutor de nuestro programa, el profesor van Gelderen, habla de cuatro sectores necesarios: la escuela, la familia, el Estado y los medios de comunicación…
CS: Al respecto, para el mes de marzo estoy terminando de organizar un encuentro en la Universidad de Belgrano, a través de mi centro, en “Inseguridad y medios de comunicación”. Tenemos que juntarnos los criminólogos, los periodistas de distinta ideología, porque en este tema hay un relato muy diverso en los medios de comunicación de acuerdo a la ideología y hay que hablarlo francamente. Se ve cotidianamente en los medios de comunicación es una diversidad en el mensaje que se da respecto al tema de la inseguridad. Este aspecto tuvo un espacio pequeño en el Congreso de Montreal, pero lo tuvo, pero yo lo vengo trabajando desde hace años porque es un tema que me preocupa mucho en Argentina. Hay que analizarlo con otros interlocutores con otras ciencias a fines, en discusiones abiertas en diferentes talleres, y ver si podemos dejar un sedimento en las recomendaciones que puedan ser un principio para que algunos temas se traten de otra manera, que se tenga cierta prudencia en algunos de los mensajes que se dan… No quiere decir de ninguna manera coartar la información o acallar a la prensa, pero sí hay algunos modos, teniendo en cuenta que la prensa es servicio e información, que evalúen el impacto en la sociedad del mensaje. No hay que acallar el mensaje, pero hay que ver como lo mejoramos…
MHG: Hasta nuestro propio gobernador de la provincia de Santa Fe, días atrás habló de sensación de la inseguridad. Hizo una disquisición sobre una inseguridad real y otra virtual… Son mensajes que hay que poner en el contexto correspondiente. A veces hay medios interesados que pueden ayudar a callarla o a exacerbarla. Hay que empezar desde el punto inicial para que en unos años podamos tener un país distinto… pero en el mientras tanto qué hacemos?… En una semana en la cual se ha conocido la denuncia del ministro de Seguridad bonaerense Stornelli, sobre la complicidad en el delito de algunos sectores de su propia policía…
CS: Es un caso atípico. En mi respetuosa opinión, un ministro que ha entregado una provincia a la institución policial cuando se hizo cargo del ministerio, que ahora en base a los abusos que se ven cotidianamente y el alto grado de corrupción en la policía bonaerense, haga esta denuncia cuando hasta un día antes defendía a capa y espada a esta institución policial. Hay que defender la institución pero desde una perspectiva que la policía es necesaria, pero tenemos que tener un modelo de policía distinto. Creo que hay una falta de capacidad absoluta para manejar la seguridad en nuestra dirigencia, en la gente que elijen para que lleven adelante este tipo de funciones. Pareciera que el reaseguro de que uno sea funcionario del Poder Judicial ya es un titulo suficiente como para conocer de estos temas… Le aseguro que los jueces o los fiscales no han salido de sus despachos en toda su vida, porque tenemos una justicia burocratizada, del despacho… No conocen la perspectiva, que ocurre o no ocurre, conocen al policía que le lleva al detenido. Por lo tanto hay que capacitar gente para que lleve los designios del país en temas de seguridad. Hay falta de idoneidad de los que están a cargo de la seguridad. Yo no voy hacer comparaciones porque es cierto que son odiosas, pero estuve reunido con la policía de Montreal y la de Ottawa, lo que me permite darle dos datos. En primer lugar: la policía de Ottawa, por ejemplo, tiene el 86% de imagen favorable de su comunidad. Y en segundo lugar: hace 19 años que en la policía de Ottawa no hay ningún solo caso de corrupción policial… mas allá de los salarios que ganan, etc., etc., No hay muchos policías, pero tienen una tecnología y un manejo de lo que es el gerenciamiento policial tan excelente que tienen una cantidad de policías reducida para una población de un millón de habitantes…
MHG: Analizando el programa de este Congreso llevado a cabo en Canadá, me preguntaba y se lo pregunto cómo se trabaja con las policías en el mundo?
CS: Primero con capacitación absolutamente diversa. En los países que mejor trabajan este tema, a los policías se les exige a los oficiales que sean todos recibidos de algún titulo universitario. En el nivel de suboficiales deben tener secundaria completa y algún título al menos terciario. Hay por empezar por una faz educativa distinta. En segundo lugar la capacitación es mucho más profunda, más democrática. Las nuevas enseñanzas en las Academias de Policía tienden mucho más a la resolución de conflictos y a la participación, al acercamiento a la comunidad con técnicas comunicacionales distintas de los que se capacitan a las nuestras. Hay modelos de policías distintas. Y no hablo de policías comunitarias, porque acá en Argentina cometemos un error: cuando se pone de moda algo en el exterior, lo tomamos 15 o 20 años después, lo queremos importar y la policía comunitaria se sigue utilizando en el mundo pero no con aquella relevancia que se le deba tiempos atrás, porque se notó que no dio los resultados esperados, no dio malos resultados, pero tampoco los esperados. La policía tiene una mixtura entre una buena comunicación, una buena relación con su comunidad, no dejando de lado cuestiones operativas que hacen a la función de conocer el campo del delito y dar mejor resultados en cuanto a la aprehensión del delincuente de las dos maneras: la policía absolutamente de aproximación y la policía absolutamente reactiva ha fracasado en el mundo. Se necesita una mixtura en la capacitación policial…
MHG: Buenos salarios garantiza buena policía?
CS: Significa mejor policía, primero porque son policías de tiempo completo. En segundo lugar son policías que no están preocupados en el bienestar de su familia. Están orgullosos de la tarea que desempeñan… En Canadá la relación con los policías es muy fluida: si usted va algunos de los departamentos de policía, ve gente de la comunidad que está sentada ayudando a la policía en forma ad honorem. Hay un ida y vuelta muy interesante…
MHG: En nuestro país se emparenta a la policía y a las Fuerzas Armadas con la dictadura… y muchos gobiernos participan de ello…
CS: Pero estamos a veinticinco años… Pero lo interesante es que cuando uno trabaja con la policía de nuestro país, habla con ellos, con las cúpulas y cuadros intermedios, se ve que hay una avidez tremenda de mimetizarse mejor con la comunidad, de tener mejor imagen… Por eso es importante trabajar con la participación ciudadana y la policía conjuntamente, para acercarlos, para tener un diálogo maduro con respeto de ambas partes, para que se vaya reconstruyendo la confianza… Las encuestas muestran que aun la gente tiene miedo de la policía…
MHG: Hecho como el ocurrido con la familia Pomar, fomenta esta desconfianza de la sociedad con la policía…
CS: Lo sucedido con la familia Pomar es increíble. Muchos medios de comunicación me llamaron oportunamente, y comenté lo que mi experiencia criminológica me indicaba: si el señor Pomar estaba relacionada con cuestiones de violencia familiar, lo lógico hubiese sido una tragedia en la cual él no se hubiese quitado la vida pero sí el resto de la familia y se hubiese escondido en algún lugar. Jamás la hipótesis que concluyó siendo, la tenía en mi cabeza… cuando me enteré no lo podía creer…
MHG: De todo lo ocurrido en el congreso de Montreal que es lo nuevo ò lo que más le sorprendió?
CS: Lo nuevo es el ingreso de la familia como un elemento indispensable de trabajo cotidiano. Lo segundo y que me llamó la atención, es que los países por ejemplo africanos, países con una conflictividad social enorme, que venían luchando por insertar políticas de prevención, lo están logrando, han mejorado sus tasa delictivas, están luchando por cambiar la mentalidad de una policía muy represiva. Me ha llamado la atención que el mundo en general está caminando por sendas muy similares, esto lo he visto patentizado este año y el año pasado. Por último he visto en general que la tasa delictiva se ha estabilizado. Lo que sí preocupa, sobre todo a América Latina y a algún país africano, es el tema del aumento de la violencia en el comportamiento delictivo, de la mano de una aumento de consumo de distintas sustancias y un fenómeno mundial que es el aumento del consumo del alcohol.
