¡Hay que infantilizar el mundo!

Dr. Eduardo Bustelo: – Licenciado en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Magister en Ciencia Política y Administración Pública. – Fue el fundador y primer director (1989 y 1993) de la Oficina de UNICEF en Argentina. Ha sido Asesor en Desarrollo Humano para la Oficina Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe hasta 1997.)

“¡En 1983/84 teníamos igual cantidad de muertos que desaparecidos…!
“En la de hoy el niño ve 700 horas de TV y 28 mil hechos de violencia”
“Sarmiento dice en Recuerdos de Provincia: No tuve maestros, ni métodos y en esto consistió mi ventaja”

(MHG: Conversando con el Dr. Terragno, recordaba que en una ocasión usted le manifestó que los niños de la calle son privilegiados porque todavía no habían muerto…
EB: En aquel momento en Argentina vivíamos una situación muy difícil. UNICEF fue pionera en los estudios sobre la pobreza y sobre la pobreza infantil en Argentina. Eso nos trajo muchas dificultades con el gobierno. En aquella época la preocupación en la sociedad no era por la pobreza. La Argentina pensaba que no era pobre, que la pobreza era de otros países. A nosotros nos dijeron que queríamos africanizar Argentina, presentar una Argentina que no tenía este problema. Una persona que fue presidente, Ricardo Alfonsín, prologó un libro mío que fue editado por Homo Sapiens… él se molestaba mucho con ese tema. Varias veces me llamó y nos retaba. Era una situación difícil. También la mortalidad infantil en aquella época había entrado en cierto porcentaje y no bajaba, y solamente unos pocos se daban cuenta de esto. En esos momentos, en el año 87, se morían 17 mil chicos por año..

MHG: Y hoy, a cuántos llega el número?
EB: Y hoy fácilmente debe ser 6 mil o 7 mil, la tasa está en el 14 por mil nacidos vivos, y en ese momento andaba rondando el 24 por mil, tenía 10 puntos más. ¡Había tanta preocupación por los desaparecidos y en dos años nosotros teníamos la misma cantidad de chicos muertos!. Lo dramático de la situación es que era una muerte naturalizada y eran muertes evitables. Pero a nadie le gustaba hablar, no se hablaban de esas cosas. UNICEF hizo un trabajo pionero en esto y luego la sociedad comenzó a tomar el dato y a preocuparse. En ese momento también había muchos niños de la calle, nosotros teníamos ese problema en toda América Latina.. Y este problema se veía en todos los lados. Y acá cuando apareció en Argentina, apareció en las provincias, fue una cosa sorprendente y ahí fue donde yo dije esta frase: el chico de la calle es un chico que en cierta medida es un afortunado, es un chico llega a la calle con 7 u 8 años o más chiquitos, pero que ha sorteado las dificultades de las edades tempranas…

MHG: Usted le da otra connotación a la palabra “infantil”?
EB: Si, estoy tratando de hacer una nueva teorización sobre la infancia y que la ubique en el ámbito cultural y restaure el concepto. Por eso un libro de mi autoría se llama “Recreo de la Infancia”, hay que recrear la infancia. Creo que nosotros hemos sido creados bajo una concepción que el niño es inmaduro, que es una página en blanco que cada uno puede ir y escribir lo que quiera, o un vaso vacío y que uno lo va llenando con lo que quiere. Hay una serie de metáforas. Kant, en filosofía, fue el primero que dijo que la infancia es un estado que hay que abandonar, hay una concepción adultocéntrica en donde hay un estado evolutivo, en donde hay un nacimiento hacia la adultez, que sería el estadio superior. Se sabe que los niños tienen modos diferentes de conocer y que en algunas cosas tienen más facilidades que los adultos. Por ejemplo, un niño puede aprender un segundo idioma sin darse cuenta, no tiene la noción que está aprendiendo una segunda lengua, a un adulto le cuesta más. Incluso, la neurociencia, habla de un cerebro mucho más completo, de niveles de conectividad muy grandes, de manera que ese estadio es muy rico y el cerebro es como si fuese una esponja, absorbe todo.

MG: Usted está proponiendo, cambiar el ámbito educativo o cómo se conduce ese aprendizaje?
EB: Hay dos o tres cosas importantes. Pero completando el concepto anterior, nosotros hemos sido creados en una concepción temporal muy hacia el final de la vida, digamos a la muerte. Por eso nos definimos como hombres mortales. Incluso si se toma una novela, la misma se resuelve en el capítulo final. Esa es la lógica de la novela. Lo que estoy proponiendo es que en vez de irnos hacia el final, volvamos al natalicio, al inicio de la vida, que es donde está la potencia generativa de la vida. Donde está todo para crecer. Por eso en vez de definirnos como hombres mortales, nos debemos definir a hombres natales. Ese es el eje de la concepción.

MHG: Esa es una forma de sentir que la muerte se nos aleja y sentir que la vida nos convoca.
EB: Por eso digo que la infancia es un modo de estar en el mundo, no un estado que hay que abandonar, sino un estado de potencia generativa, creativa de la vida, es una potencia transformadora. En esto lo principal del enfoque es abandonar la teoría de la transmisión. Nosotros los adultos creemos que los niños son una fotocopia nuestra y tienen que hacer lo mismo que hacen los adultos hasta que se descubran maduros. Creo que hay una diacronía, una interrupción, cuando viene el cirujano y corta el cordón umbilical, de uno se hacen dos, se inicia una separación, una excorporación, ahí se inicia una vida nueva. Nosotros tenemos una gran dificultad de desapropiarnos de esa vida, para eso la humanidad creó culturalmente la categoría “hijo” y le puso “mi” hijo o hija, manejado como posesión, son registros culturales que los adultos deberíamos manejarlos con más cuidado. Es un tema cómo manejamos la situación de la infancia y no de la categoría “hijo”, “hija” en la familia. Cómo manejamos la infancia en la escuela, no solamente como la categoría “alumno” y cómo vemos el tema de los medios de comunicación masiva que, en líneas generales, son los que tienen una hegemonía sobre la constitución de los saberes, de los valores básicos, de cómo el niño aprende el mundo, la sociedad… eso lo aprende de los medios. Hoy un chico argentino ve 4 horas de televisión por día, si el niño va a una escuela y no tiene huelgas el niño va 700 horas por año a la escuela, pero ve mil horas de televisión. Y en esas horas ve aproximadamente 28 mil episodios de violencia, etc. Es una forma en donde se paraleliza la escuela, porque el maestro en un aula está enseñando una cosa y el chico por la pantalla del televisor está viendo otra. Es una situación muy compleja, la escuela no es solamente una escuela que se tecnifica, o sea está bien que se repartan computadoras, estoy de acuerdo que se vaya en paralelo con las nuevas tecnologías, pero creo que hay una cuestión de contenidos en donde hay que respetar la autonomía del niño, hay que construir relaciones de democratización en la infancia temprana. Esto el niño le lleva en sí mismo, antes que el niño se haga competitivo esencialmente lleva pautas de solidaridad. Creo que un valor central está sobre todo en la infancia temprana en donde Argentina está bastante mal. En la provincia de San Juan tenemos una cobertura de jardín de 5 años del 95%, pero bajamos a 4 años con un 35% de cobertura… pero de 45 días a 3 años y medio, que es la etapa de la que estoy hablando, la etapa más importante… no tenemos casi nada de cobertura. Incluso la cobertura se hace en muchas partes del país y no está regulada, cualquier señora abre en su garaje un jardín de infantes. Se piensa que esos hogares maternales son una extensión de la función doméstica y no lo son porque debe haber una propuesta pedagógica y es en esta etapa en donde el chico tiene un nivel de expansión del conocimiento y de la creación asombrosos…

MHG: Una sociedad que no llena de a poco al chico, qué tipo de sociedad es?
EB: La infancia debe ser manejada dentro de una teoría del cambio social. Si en el siglo XIX Marx consideró que la clase obrera hacía el cambio, hoy pienso que la infancia es la que transporta la idea de la renovación y el cambio. Por eso digo que en vez de abandonar la infancia hay que volver a ella, y si se quiere cambiar al mundo hay que infantilizarlo. Los psicólogos hablan del síndrome de Peter Pan, éste era el hombre que no quería hacerse grande, un adulto que no quería hacerse adulto. Si se quiere cambiar la negatividad del mundo, una de las maneras es la infantilización del mundo. Parto de una cuestión básica, el ser humano desde los inicios de la vida trae una energía transformadora y esto ha sido visto por los grandes pedagogos, incluso por grandes pedagogos argentinos. Argentina ha tenido a fines del siglo XIX y principios del XX, no solamente Sarmiento, sino a grandes mujeres pedagogas, se ha discutido la cuestión de la autonomía, cuál era la situación dentro del aula, cómo era manejarse dentro de un aula con chicos en la construcción de su proceso de autonomía, cómo son las cuestiones relacionadas a la creatividad de la inteligencia humana…

MHG: Qué rol cumple el Estado dentro de su postura?
EB: El estado tiene un rol fundamental… La humanidad no ha resuelto algunos problemas, que no son problemas fáciles de resolver: son los problemas con los medios de comunicación. Hay una preocupación de Naciones Unidas, en UNESCO, en UNICEF, el programa de Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD) , el Banco Mundial… estas instituciones están entrando a preocuparse por esa etapa inicial de la vida. Y en todas estas instituciones siempre se le da una responsabilidad muy grande al estado y en líneas generales al sistema educativo. Al que no se lo piensa desde el punto de vista de una modernización tecnológica, ni se lo está pensando en una escuela lancasteriana, tipo siglo XIX, en que la escuela estaba pensada en dar trabajo, sino que se está pensando en una institución elaboradora, creadora, de expansión de la mente humana, una escuela que tiene una pedagogía. Nosotros estamos todavía más o menos con la misma pedagogía comeniana que hizo Comenio en “Didáctica Magna”, con nuevas formas centradas más en hacer del niño un objeto de enseñanza, sino en hacer de él un sujeto de aprendizaje. En esto, acabo de escribir un trabajo sobre las reflexiones acerca de Sarmiento. En el mismo planteo la infancia de Sarmiento, quien fue a la escuela desde lo 5 a los 10 años, fue un autodidacta, se hizo en el autoaprendizaje… En “Recuerdos de provincia”, narra que no tuvo un maestro en su vida, que su formación fue muy desordenada metodológicamente, -recordemos que Sarmiento participó de un sorteo para entrar al colegio de ciencias Morales de Bueno… en el sorteo no le tocó tener una beca, intentó entrar al colegio Monserrat de Córdoba… tampoco tuvo éxito…- y al no tener maestros y métodos Sarmiento sostiene que en eso radicaba su ventaja. Es una frase muy fuerte. Hay ahí una propuesta pedagógica emergente y que otros pedagogos modernos, como por ejemplo Rancière, en un libro que se llama “El maestro ignorante”, está planteando el respeto a esta función de la escuela y la función de lo público. A esto hay que agregar que el concepto de infancia es un concepto que surge en el siglo XVIII, en donde a los chicos se los apartó para ir a la escuela, porque antes los chicos andaban pro la vida y se educaban con los mayores. No existían las escuelas como un espacio separado en donde el chico era encerrado. La palabra infancia quiere decir el que no puede hablar.

MHG: Eso significa infancia?
EB: Infante, tiene un prefino: “in”, que es negativo; y “fancia” viene del verbo “fare”, del latino que quiere decir hablar.

MHG:¡Qué revolución que hay que hacer!
EB: Y… sí. Es un problema complejo. Es un esfuerzo por teorizar, por restaurar y recolocar el concepto de infancia y hacer una cultura menos adultocéntrica de la que tenemos ahora.

MHG: En el día del amigo, en Rosario, se han dado una serie de hechos de violencia entre jóvenes que deberían llamar la atención de los adultos, cuál es su opinión al respecto?
EB: Esas pautas de agresión, en realidad son inducidas por el mundo los adultos. Si el chico está viendo violencia en los medios, si está jugando un juego en donde se enseña que matar es divertido, si se está en una situación de esta naturaleza uno tiene que no esperar otras cosas, sino las que el chico va aprendiendo sobre la vida.

MHG: El año que viene en su provincia se realizara un Congreso Mundial sobre los derechos del niño…
EB: Así es. Se va a realizar el 5º Congreso Mundial sobre los Derechos del Niño, hace una semana se ha definido que va a ser aquí en San Juan. Estamos ahora en la etapa de elaborar los ejes de este nuevo congreso. Esperamos tener la cooperación de muchas personas de Santa Fe y, particularmente, de Rosario que también trabajan en esta misma dirección. El congreso tiene una página web: http://vcongresomundialdeinfancia.org/ en la cual se puede encontrar toda la información al respecto y un correo electrónico info@vcongresomundialdeinfancia.org