• *Inicialmente, el sector alineado a Bolsonaro (el Partido Liberal y sus aliados) mostraba mayor seguridad de cara al triunfo, pero ese escenario cambió y las encuestas pasaron a marcar un empate técnico estricto (algunas con un punto de diferencia a favor de Lula), sin que ningún candidato logre despegarse por más de 3 o 4 puntos.*
• *La coalición de Lula respondió con rapidez en dos ámbitos complementarios:
—–La calle: Convocatoria a manifestaciones multitudinarias en los centros urbanos más relevantes del país.
—– El ecosistema digital: Coordinado por un diputado del PT experto en redes, se articuló el denominado «ejército de Lula» mediante grupos de WhatsApp que llegaron a superar los 5,2 millones de miembros, logrando una militancia sistemática en plataformas.*
*Califico al debate de baja calidad discursiva, en sintonía con las dinámicas contemporáneas de la política.*
• *Flávio Bolsonaro recurrió a un modus operandi similar al de Donald Trump (arrogancia y gesticulación por detrás del adversario), táctica que terminó resultando contraproducente ante la firmeza mostrada por Lula*
• *Dudo que el último debate en TV Globo tenga la fuerza necesaria para torcer significativamente la balanza.*
• *Más allá de los votantes ideológicamente consolidados de cada lado —que difícilmente alteran su postura—, el resultado final descansa en los 30 millones de electores que no fueron a votar en la primera vuelta*
—–Papel de las grandes plataformas y sesgo corporativo:
• *Históricamente hay un dominio y mayor efectividad de la derecha en redes sociales en comparación con la izquierda.*
• *Hay cuestionamientos hacia Meta por algoritmos que favorecían a Bolsonaro frente a Lula (por los que la empresa llegó a disculparse), así como el respaldo directo a la familia Bolsonaro por parte de figuras como Elon Musk desde X*
—– Niveles de rechazo y el peso de la marca Bolsonaro:
• *Ambos polos acumulan altos niveles de rechazo social (el PT y Lula, pero también el bolsonarismo)*
• *El apellido Bolsonaro sigue congregando a los sectores con fuerte antipatía hacia el PT, un sentimiento alimentado por la Operación Lava Jato, el controvertido juicio político a Dilma Rousseff y el discurso centrado en la seguridad pública*
• *No obstante, considero que la presencia de la figura de Lula sigue teniendo un impacto electoral superior al del clan Bolsonaro en esta contienda.*
• El PT y el entorno de Lula carecen aún de liderazgos de recambio con suficiente visibilidad para consolidar una sucesión a futuro*
—–El peso territorial de los estados y sus gobernadores:
• Goiás: hay un alineamiento temprano de Ronaldo Caiado (representante del agronegocio en un estado estratégico por sus tierras raras) con Bolsonaro*
• Minas Gerais, el termómetro nacional. Hay una máxima política que dice: quien gana Minas Gerais, gana la presidencia»
En Mina Gerais hay un fenómeno particular: el triunfo de un gobernador con perfil popular y arraigado en redes sociales (TikTok, música), cuyo discurso no es de derecha privatista y puede coexistir con un electorado que en las presidenciales elija a Lula*
*En este estado es alto el protagonismo digital tanto del diputado organizador de los grupos de WhatsApp como de la diputada electa más joven del país (Ana Elisa Santos Silva, 21 años, del PT).
