*El pedido público del gobernador Maximiliano Pullaro para que la justicia «actúe bien» ante la detención de policías corruptos no es un simple reclamo judicial, sino un mensaje político con un destinatario claro*
*El verdadero trasfondo del enojo del gobernador es la reciente liberación de Matías Belloso, hijo del presidente de Rosario Central, quien había sido detenido con un arma de fuego y liberado sin imputación de causa por la fiscal Raquel Almada. El reclamo del gobernador busca instalar «la misma vara para todos»*
*La fiscal Almada acumula tres «reconversiones» o infracciones previas dentro del sistema penal (por omisión, mal desempeño o lecturas amañadas. Una cuarta falta podría habilitar su proceso de destitución en la Cámara de Senadores*
*El gobierno carece de autoridad moral para dar directivas a la justicia debido a antecedentes recientes. Recordemos que el Ejecutivo presionó para liberar y catalogar como «héroe» a un policía que mató a dos personas desarmadas en un intento de robo, un caso que puede ser calificado abiertamente como un exceso desproporcionado de la legítima defensa*
*Soy muy crìtico de la metodología comunicativa del Ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni: en lugar de convocar formalmente a los fiscales a su despacho para exigirles rigurosidad ante hechos graves (como la muerte de un detenido en la Seccional 8ª), el ministro prefiera enviar directivas y sembrar desconfianza mediante declaraciones públicas en los medios de comunicación*
#MPA: no olvidemos la profunda gravedad institucional que atraviesa la provincia de Santa Fe, con hechos de corrupción extrema como el del exfiscal regional que se encuentra bajo prisión por formar parte de una organización ilícita junto al senador Armando Traferri*
*El foco principal de atención en la provincia debe centrarse en la fuerte pelea política entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial, actualmente encendida por el conflicto en torno a la reforma previsional que llegó a la Corte Suprema*
*Hay una degradación del debate,ej: las «chicanas públicas» cruzadas entre el gobernador Pullaro y el presidente de la Corte Suprema santafesina, Rafael Gutiérrez, quien ha manifestado públicamente que se irá de su cargo solo cuando él lo decida*
