“No mezclemos al Papa, veamos cómo se para la violencia cotidiana, eso es lo central, lo urgente, que es lo que preocupa a toda nuestra sociedad”
“Una cosa es el Papa que es un super obispo argentino, los obispos argentinos deben enfatizar sobre las cosas que nos preocupan a todos”
“La Iglesia no hace más que lo que todos pensamos. Los argentinos no estábamos acostumbrados a esto. Tenemos temor al salir de casa”
MHG: Denos una lectura del documento de la Iglesia.
SR. Creo que no es muy difícil, está a la vista, los obispos están señalando un problema muy grave en Argentina, que es todo el tema de la violencia, que tiene un punto elemental en la inseguridad, principal preocupación de los argentinos. Abarca muchos de otros aspectos como la violencia escolar, en las relaciones interpersonales, insisto creo que la Iglesia no está haciendo más que señalar lo que todos pensamos, en este momento hay mucha violencia, hay una ola delictiva muy importante, los argentinos no estábamos acostumbrados a esto. Yo no puedo hablar de Rosario, pero puedo hablar de Buenos Aires hace 25 años atrás que aquí se podía salir a cualquier hora, que nos asombrábamos de lo que veíamos en Río de Janeiro o cosas por el estilo, y hoy en cualquier lugar de la ciudad la situación es complicada, tenemos temor a entrar a la casa, dónde están nuestros hijos, y que ha venido creciendo claramente en los últimos años en el país.
MHG: La presidente está muy ligada al Papa Francisco, hay una separación entre lo que dice al episcopado y lo que puede decir el Papa?
SR: Creo que son tareas diferentes, son lugares diferentes. A nosotros nos cuesta verlo a Jorge Bergoglio en su función de Papa, lo vemos como un súper obispo de la Argentina. El Papa está llamando siempre a la concordia de los argentinos, con aquella famosa frase que se ha popularizado muchos: hay que cuidar a Cristina, el Papa quiere que este gobierno termine y de la mejor manera para que el bien de todos los argentinos, como sabemos la crisis la pagan los que menos tienen. El Papa tiene como tarea de llamar a la concordia. Y aquí los obispos no es que no lamen a la concordia, lo hacen, pero están enfatizando las cosas que faltan, los problemas, las complicaciones y bueno eso es una institución que tiene 2 mil años y que tiene un Papa, y discúlpeme la simplificación: hay un Papa que hace de bueno y un episcopado que hace de malo. Pero todos apuntan al mismo objetivo: al bien de los argentinos.
MHG: Para ir al tema político, el presidente tiene a sus ministros como fusibles, uno no echa a un presidente sino que se va un ministro.
SR: Pero creo que en Argentina estamos muy acostumbrados a politizar en exceso todo y a ver cómo queda el juego del poder, pero creo que debemos ocuparnos de la violencia, este es el tema central y no entrar en esta disputa que involucra a la historia del país tal como lo expresó La Cámpora. Me parece que estamos con miedo y hay mucha violencia y mucha muerte. Más de 200 personas mueren en Rosario por año. Entonces qué estamos discutiendo cómo se posiciones el Papa, cómo se posiciona La Cámpora, por favor, lo que se debe discutir es cómo se soluciona el tema de la violencia hoy y ese es el toque de atención que hacen los obispos hoy. Una iglesia que ciertamente es una institución compuesta por hombres, que se lo pueden discutir muchas cosas hacia atrás habrá cometido muchos errores, pero lo central es concentrarse en le problema que hoy tiene Argentina de una situación de violencia y que como dicen los obispos no debemos acostumbrarnos a esta situación.
