Se nacionalizó la campaña
En el marco de la recta final hacia las legislativas de octubre, terció el Lole con una fotografía y varios mensajes.
Mientras los medios masivos de comunicación entretengan con Leonardo Fariña y Karina Jelinek, ¡en todo caso tristemente célebres!; y pase de largo por ejemplo, pibes que duermen en los colectivos nocturnos, con la buena complicidad de algún colectivero, porque temen a la noche y/o no tienen techo ni afecto: ¡estamos lejos de cualquier justicia social, la blanda quien la blanda!
Meses atrás Graciela Camaño me decía que las elecciones 2013 serían distritales, en nuestra Argentina vertiginosa, las elecciones 2013 se han nacionalizado y por distintas razones todos salieron a hablar. Carlos Reutemann se silenció por dos años, pero el hombre siempre supo cuidarse y en lo posible cuidar sus votos que imaginariamente siente que los tiene en su propia caja fuerte. En esta nacionalización de la política habló y actuó.
El primer mensaje junto a la mesa de enlace habla claramente de su antikirchnerismo, y en ese contexto su apoyo a Sergio Massa: “Yo no voto en Buenos Aires, pero puede servirle para el voto del campo bonaerense. Yo no tengo nada que ver con el kirchnerismo, yo no voto con el gobierno”. Preguntado sobre Massa: “No sé por qué lo subieron a esta ola, pero la sabe aprovechar. Sus proyectos son presidenciables, no legislativos, habrá que ver qué sucede cuando llegue al Congreso, no olvidar (Francisco) De Narváez”.
Ante cualquier insinuación electoral que lo contenga dice “eso lo hablamos después del 27”. El segundo mensaje de Reutemann fue para su otrora compañera Roxana Latorre: “Con ella no tengo relación alguna desde el 2003, por qué va a declarar lo que en todo caso debo decir yo?”. Y el tercer mensaje fue claramente para Jorge Obeid, Miguel Del Sel, Ricardo Spinossi, etc. En definitiva, para todos aquellos que el ex gobernador siente que usan su nombre. Reutemann: “Reutemista hay uno solo: ¡yo!”. Existen mensajes colaterales de estas declaraciones y son para el actual peronismo diluido, fragmentado, inexistente, parece decirles Reutemann: ustedes son los responsables de que a futuro haya socialismo para la próxima década.
En esta nacionalización de campaña, Hermes Binner fue maliciosamente mal interpretado y sacado de contexto. Tiene razón cuando dice que la falta de fomento a las economías regionales, produce el fenómeno de la localización de la pobreza en las grandes ciudades. ¡Tal vez muchos ignoren que existen personas que viven terriblemente peor en sus geografías que en nuestras villas tan peligrosas! Claro que ya en nuestro territorio, la responsabilidad es de la política local. El socialismo acusa deuda en esta materia.
También esta semana la presidenta nacionalizó la campaña, en realidad la internacionalizó dado que habló en Naciones Unidas e hizo referencia a problemas internos, pero rescato dos partes de su discurso: el final, cuando aludió a la pasión y a la compasión, y a la política del doble estándar o doble discurso en alusión especialmente a los países que viven de las guerras; ¡me gustó esa presidenta, lástima que aquí en territorio también aplica la política del doble estándar!
Es lamentable la política de la descalificación y de la agresión que vivimos una vez más en estos treinta años de democracia. Guardo para mí la creencia que los que agreden y/o descalifican están vacíos de ideas, por lo tanto imposibilitados para cualquier debate. Juan Carlos Zabalza, días atrás, me dijo: “Mi mirada siempre parte de mi ideología socialista, la igualdad”. Muchos dirigentes, especialmente los que nacieron en la etapa de los partidos vaciados, están desprovistos de todo ropaje de ideas. Con el discurso de estos últimos, es imposible saber políticamente a dónde nos llevan, porque ellos son los primeros en no saberlo. Sus pensamientos están vestidos con noticias, cambian minuto a minuto con la realidad, están incapacitados ellos, para cambiar la realidad.
El mejor homenaje a estos treinta años de democracia es lograr que la política deje de ser confrontación para que vuelva a ser oposición de ideas; la política debe volver a ser el brazo ejecutor de las distintas ideologías para solucionar los graves problemas de la gente. ¡La política debe volver a llegar primera a las necesidades del hombre, debe contener y resolver! ¡La política debe volver a ser posibilitadora, de lo contrario no es nada!
