Dr. Juan Mario Jorrat: Director del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional de Tucumàn
Contador Público Nacional y Superior Universitario de Grado en MASTER OF ARTS IN
ECONOMICS. (Univ. Ohio- EEUU)
Es el mayor referente en la Argentina en materia de estudio sobre ciclos económicos.//// Elabora mensualmente el “Índice Compuesto de Actividad Económica de la Argentina
Representó a la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) ante el Consejo Académico de Evaluación y Seguimiento del INDEC
MHG: Cómo ve la economía argentina?
JJ: Los indicadores dan como resultado objetivo es que a finales de 2011 hemos iniciado una recesión, que fue en la historia de los ciclos económicos la más corta y la segunda menos fuerte, como diría Abel Viglione, ha habido otras más suaves, ésta ha tenido una cierta velocidad, pero lo que es asombroso es su corta duración. Creo que tiene que ver con políticas muy activas que se están manejando a nivel del gobierno nacional para poder llegar con una economía en franca recuperación, no una recesión, hasta las PASO y las próximas elecciones legislativas.
MHG: El gobierno está haciendo bien las cosas económicamente?
JJ: Le doy un ejemplo: qué ocurre con su auto si subiendo una cuesta le exige demasiado al motor y no tiene suficiente lubricante? ¡Ese motor termina fundiéndose y no sirve más el motor!. Hay dos políticas básicas: una es la política monetaria y otra es la política fiscal, aunque no son del todo independientes la una de la otra. La política monetaria es directamente la inyección que hace el Banco Central en la economía sin la correspondiente esterilización de dinero en alto poder, es decir, papel moneda, eso está aumentando a razón de un 30 % interanual, la parte de emisión de lo que se denomina la base monetaria, o sea, dinero emitido por el Banco Central.
MHG: Eso es bueno o malo?
JJ: Es demasiado alto. Pero hay una relación muy clara entre la base monetaria y la inflación. El origen de la inflación es básicamente la emisión monetaria, no es producto del deslizamiento de precios ni de grandes grupos económicos, sino es un problema de emisión mentaría. La política monetaria es demasiada activa.
MHG: Por qué se produce eso?
JJ. Recordemos que la política monetaria que no es independiente de la política fiscal. El Banco Central actualmente está cumpliendo dos funciones: la primera es comprar los dólares que puede; y, la segunda, es financiar con la emisión monetaria préstamos o anticipos de utilidades o por cualquier otro motivo financiar el gasto público. Eso hace que el Banco Central necesite imprimir dinero; y, por el otro lado es para qué se lo usa, una es adquirir reservas internacionales, la poca que puede tomar; y, la otra, financiar el gasto. El gobierno nacional tiene que financiar y una de las pocas fuentes que le quedan, ya que tenemos cerrado el mercado de crédito público, es hacerlo a través del Banco Central. Pero lo más importante del gasto son las transferencias entre sectores y los subsidios, básicamente transporte y energía, que tiene un efecto adicional: introducir un ruido en la economía e impedir que los precios actúen como señales y dirijan la inversión de los sectores privados. El problema argentino es ese. Tenemos un cierto nivel de actividad, ahora recuperándose, los indicadores líderes señalan que hacia fin de año no habría mayormente problemas, las cosas pueden aguantar. Pero hay grandes luces rojas: una es el índice de confianza en el consumidor que está cayendo porque la perspectiva de inflación se mantiene muy alta. Y otra señal también un poco peligrosa es que el precio de las materias primas que exportamos, básicamente soja, está en un momento de cierta debilidad, pero todavía no cayó por debajo de los 500 dólares por una tonelada, que es un poco el margen problemático.
MHG: De continuar más allá de fin de año en qué panorama nos encontraríamos?
JJ: Va a haber que cambiar, introducir modificaciones en la política. Y uno de los principales cambios sería sincerar los precios, no se puede subsidiar tanto a la energía, genera demasiado distorsiones, yo permitiría un cierto incremento en los precios, de tal manera que los subsidios que se paguen sean decrecientes.
MHG: Algún plan escalonado?
JJ: Exactamente. Y se vayan transformando en incrementos de precios.
MHG: La presidente lo quiso hacer a principios del año pasado y no pudo.
JJ: Sí, pero si no se lo hace desde el gobierno el ajuste se va a terminar dando de la peor manera. Otra cosa que se debe hacer para generar mayor ingreso de dólares al sector exportador argentino que es tan importante, sobre todo para Santa Fe, es dejar que el peso se vaya depreciando de acuerdo al dólar, de acuerdo a la inflación real. Eso incentivaría al sector agroexportador y al comercio internacional y no sería necesario estar conteniendo a las importaciones. Las importaciones siempre suben cuando hay aumento en el nivel de la actividad económica, gran parte de lo que se importa son bienes de capital y eso es indispensable permitirlo y permitirlo de una manera fluida porque sin ingreso de capital no se incrementan los puestos laborales. Hay que hacer algunos cambios, algunos ajustes.
MHG: Usted plantea un cambio ortodoxo y el gobierno va para otro lado.
JJ: Exacto. Hay una diferencia, desde el punto de vista académico está probada y con mucha seriedad probada cuál es la relación causal. En realidad acá se mezcla la discusión académica con la política. Estoy hablando como académico, desde el punto de vista de la economía como ciencia, es indiscutible que la relación va en ese sentido, digamos lo que resulta extraño es que todavía la economía tolere en semejante grado la emisión monetaria sin haber entrado en una hiperinflación. El resultado de este círculo vicioso en el que estamos con incrementos en los subsidios, incremento del gasto público financiado por el Banco Central, y ya hemos experimentado en Argentina, por lo menos en tres oportunidades que yo recuerde, es desembocar en una hiperinflación.
MHG: Si estos ajustes no los hace el gobierno se van a hacer solos?
JJ: Se van a hacer solos, el mercado lo va a hacer por el gobierno de la peor manera, de una manera un poco más cruenta para las personas. Yo hemos tenido el rodrigazo, la inflación entre Alfonsín y Menem, hemos vivido esos episodios. Y Argentina está volviendo a cometer los mismos pecados, a tropezar siempre con la misma piedra. Hemos agotado todas las formas de refinanciamiento. Es más, a medida que se refinancia más al sector público queda sin financiamiento el sector privado, que es realmente el que da crecimiento a la Argentina. Eso se ve en la crisis energética, que se viene arrastrando desde el 2004, no se hizo nada para resolverla, y cada vez es peor. Ahora se ha logrado una pequeña ventaja con la incorporación de Chevron en los yacimientos que nos son tradicionales, en Vaca Muerta. Esto ocurre porque realmente Argentina no crea un clima de inversión suficiente.
MHG: Cómo influye nuestra situación económica en relación a nuestros países vecinos?
JJ: Argentina es uno de los países en el mundo con mayor inflación.
MHG: Voy a lo que nos complicaría una situación así. Ya tenemos una situación con Brasil complicada, tenemos diferencias en el comercio internacional. Con posterioridad a que algunas empresas se han instalados en ambos países, empezamos con los problemas. En realidad estamos encareciendo los contratos y la manera en que los empresarios hacen negocios y eso no es bueno. Es un ruido innecesario en la economía. Los políticos no tienen ánimo suicida, entonces en el momento oportuno, cuando vean que no hay otra, van a hacer las correcciones.
MHG: Hay algo que no le he preguntado y que sea importante?
JJ. Una aclaración final: creo que el Banco Central tiene reservas a pesar que se están cayendo, esto es porque estamos manteniendo el dólar por debajo de lo que debería ser. Si uno saca el promedio de las cotizaciones del dólar diario y la lleva a pesos de hoy, en los últimos 40 años, el dólar llamado blue no es tan descabellado, el promedio expresado en precios últimos está en 8,20 y el uno a uno de la convertibilidad está a 4,50, o sea, que se está más o menos en los promedios. Ha habido momentos como efecto de una devaluación el tipo de cambio real se fue para arriba, pero en general está en el promedio. El problema del deslizamiento del dólar blue es un problema de inflación, la Argentina tiene más inflación que Norteamérica.
