"Reconstruir los lazos sociales" (Diario La Capital)

El análisis político de los hechos históricos permite plantearnos si aquellos logros iniciáticos de nuestra nación, tuvieron en estos doscientos años su correlato. La Asamblea del Año 13 no pudo lograr sus dos objetivos primordiales: declarar la independencia y redactar la primera constitución, sí logró en un hecho absolutamente novedoso para la época y el contexto latinoamericano, proclamar la Libertad de Vientres, eliminar la mita y el yanaconazgo. Esta Asamblea sesionó a lo largo de días tumultuosos en donde Belgrano en el Norte y San Martín en Santa Fe abrían el camino para que la independencia pudiese años después, concretarse. Se tenía en claro al sujeto dominador, pero ya por entonces las convulsiones intestinas demoraron su concreción. Aquella concepción de unitarios y federales acompaña nuestra historia más allá del vencedor de Caseros. La política pareciese tener, salvo honrosas excepciones solo dos ideologías: la que se expresa en etapas electorales en búsqueda del poder: federal; y la que se aplica desde el poder: unitaria.
Es bueno preguntarnos, cuando estamos en la década de los distintos bicentenarios: de nuestra nación, de batallas memorables, la independencia; cuáles fueron los logros. La temprana abolición de la esclavitud hizo de Argentina un país de brazos abiertos pero a su vez durante largo tiempo fue un suelo racista sin razas que diferenciar. La política ordenó la campaña al desierto, exterminando casi a sus naturales pobladores. Muchísimos años después fue un presidente transitorio y débil Fernando de la Rúa, quien como legislador, impulsó una ley de política indígena y apoyo a las comunidades aborígenes. Pero la ley sin la decisión política de aplicarla llega hasta este hoy donde las comunidades Qom y Wichis siguen siendo exterminadas sin que se inmute ni la sociedad ni la política toda en este 2013.
Cuál fue la razón de la independencia? En un análisis absolutamente sencillo significaba pensar y decidir como pueblo, lo mejor para todos. El manejo de la cosa pública logró a lo largo de los años lo mejor para todos? O en largos períodos cayó en el vicio de ejercer al igual que bajo dominio español, la consecución de logros con fines sectoriales? A lo largo de nuestra historia en no muchas oportunidades, el gobierno fue del pueblo para el pueblo. En estos doscientos años la aparición especialmente a fines del siglo 19 de los partidos políticos, aportó positivamente al debate de la herencia del inicio independentista, cual es lograr la mejor oportunidad de vida para la mayor cantidad de gente. Las luchas intestinas sacudieron una y otra vez los avances democráticos que se iban consolidando. Muchos años desperdició Argentina y muchas vidas en los vaivenes entre dictaduras y democracias. Pero sin dudas el peor de todos los flagelos que pervivió en estos doscientos años, fue la corrupción. Dicen que “la corrupción es un lento asesino del desarrollo”. La corrupción todo lo permite y todo lo impide. Permite el narcotráfico, las barras bravas, policías y políticos corruptos, pobreza inmensa, educación pobre, hospitales vacíos, desempleo, generaciones sin sueños. Impide el trabajo y la educación como herramientas de dignidad y superación, desdibuja el límite entre lo legal y lo ilegal; impide que la justicia resarza, impide que un país cobije, impide un país seguro.
Esta semana en Santa Fe se evidenciaron dos caminos distintos ante un mismo problema: la inseguridad. El gobernador Bonfatti eligió Buenos Aires para contar a los socios políticos de Hermes Binner que la culpa la tiene el kirchnerismo. Su gobierno no recibió a intendentes y presidentes comunales de su provincia quienes en un hecho novedoso, se movilizaron a la Casa Gris con un petitorio preocupados por la seguridad. Si el gobernador estaba seguro que ninguno de los manifestantes tenía problemas reales en su territorio, lo mejor hubiese sido charlarlo cara a cara. En todo caso quienes allí estaban, representaban a muchos ciudadanos que seguramente votaron en su oportunidad también por Bonfatti. El radical Barletta disintió con la mirada de Bonfatti. La intendente de Rosario Mónica Fein, tuvo una actitud diametralmente distinta. Convocó a los presidentes de bloque, tomó nota de lo conversado, pasó a un cuarto intermedio, se sentó nuevamente con ellos y acordó el trabajo a realizar. Va hacia una concertación social, de concretarse será la primera en el país. De Cavallero, tomó crear una red dentro del municipio para relevamiento de economías del delito y delitos complejos. De Giuliano, la propuesta de aferrarse a la ley provincial de Emergencia en Seguridad que permite a los municipios celebrar convenios sobre el tema. La intendente pidió acompañamiento a la nación para lograr un fondo de $ 200 millones y a la provincia para incrementar el fondo de salud y del conurbano logrado en 1994 en la Constituyente por Reutemann. Fein anunció el sábado pasado la creación del policía barrial, acordado con el ministro de Seguridad Lamberto. Queda un tema pendiente: en los barrios con mayor índice de delito debiese apostarse el todo por el todo a la instalación de cámaras de seguridad.
El especialista en seguridad, Dr. Binder, sostuvo que “hay una doble pérdida de control: la policía perdió el control de la situación y el poder político perdió el control de la policía”. Remarcó que la ciudadanía santafesina “necesita ver medidas fuertes y que le den explicaciones.”

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