La crisis no llegó a su parte más aguda, habrá convulsiones periódicas

Lic. Orlando Caputo: – Licenciado en Economía-Ingeniero Comercial
-Investigador de la Universidad ARCIS (Artes y Ciencias Sociales) de Santiago de Chile
-Miembro de la Red de Economía Mundial, REDEM y del Grupo de Trabajo de CLACSO sobre Economía Mundial y Economías Nacionales

“Vamos hacia una economía formada por regionalismos no integrados”

“Argentina y Chile vivieron procesos parecidos con respecto a la Inversión Extranjera Directa (IED): las utilidades y dividendos girados al exterior superan a las inversiones en ambos países…”

“Transitamos por un crecimiento empobrecedor

MHG: Antes de comenzar la entrevista, quiero recordar algunos datos que nuestro entrevistado nos daba en febrero de 2010, nos decía que el capitalismo ha pasado por diferentes momentos: primero fue la crisis inmobiliaria que afectó a los sectores de la construcción y financieros y en una medida menor a empresas emblemáticas como la automotriz. Luego se pasó a un momento de salvataje por parte de los gobiernos, se aportaron muchos recursos, lo cual tiene que ver con un endeudamiento de los gobiernos para enfrentar la ayuda al sector privado, fundamentalmente al sector financiero. El tercer momento es cuando la crisis se manifiesta a nivel de los Estados. En esta etapa la crisis se mantiene en una especie de estado de reposo, con ciertos niveles de recuperación, cada cierto momento se producen problemas en las bolsas, como por ejemplo el problema de Dubai… Es un momento de crisis financiera en los países, particularmente de Europa, como por ejemplo Grecia. España, Portugal, Italia, es la expresión del endeudamiento general. A propósito de esto y de lo que pasa en Europa Qué está viendo en los tiempos actuales?
OC: En un evento reciente de la Red de Economía Mundial estuvimos discutiendo sobre la situación actual y yo hice un poco una síntesis en el sentido que la situación de la economía va a ser como un enfermo que tiene caídas periódicas, con convulsiones periódicas. Esta crisis está siendo prolongada como se había previsto, en ciertos períodos hay niveles de recuperación, pero en realidad uno pensaba que no iba a ser tan larga como se lo había previsto, pero aún no se ha manifestado con toda la fuerza.

MHG: Se va a agudizar esta crisis?
OC: Se va a dar esta situación: habrá un crecimiento relativamente pequeño, muy bajo y con convulsiones periódicas, para luego, quizá pasar a un nivel de estabilidad, y luego pasar a un crecimiento pequeño relativamente pequeño, y posiblemente una nueva crisis. Esta crisis ha sido estudiada como de la globalización, ya estudiamos 6 crisis previas a esta, de la del 74 hasta la del 2001, esas fueron crisis al interior de la globalización, al interior del neoliberalismo. La actual es una crisis de la globalización porque está provocando muchas transformaciones, las soluciones que se están entregando no van a resolver los problemas fundamentales que han dado origen a la crisis, sino que van a fortalecer los elementos que produjeron la crisis…. va a haber una especie de ruptura del proceso de globalización.

MHG: Volveríamos a los regionalismos?
OC: Se vuelve más a un enfoque de una economía mundial formada por bloques regionales, que no van a ser refractarios unos con otros porque eso no puede ser en una economía tan integrada mundialmente, pero con cierta autonomía. Creo que en Europa está desarrollándose ese proceso y hay una relación muy especial con el sudeste asiático y algo parecido en América Latina.

MHG: El Mercosur sigue siendo válido en América del Sur o usted avisora algún otro tipo de regionalismo?
OC: La crisis misma se ha manifestado con mucha fuerza en América Latina, a pesar que ha crecido fuertemente, pero las bases más profundas de funcionamiento tienen serios problemas y también hay una crisis de las formas actuales de integración. Debería darse paso a una integración bien diferente, nunca me parecieron tan eficientes las formas anteriores. Estamos en un mundo muy dividido, proceso que se da también en América Latina. La división provoca como contra tendencias. Han surgido nuevas formas, pero la cosa ha empezado más bien por transformaciones nacionales. Eso es lo que está sucediendo en varios países y también tienen serias dificultades como Venezuela, Ecuador, Bolivia, no hay una propuesta claramente estructurada. Las economías también están con problemas, pero desde el punto de vista nacional empiezan a surgir esas alternativas donde se están corrigiendo algunos defectos. Una de las cosas que he observado el resultado de las inversiones extranjeras porque de esto surge la renacionalización de las empresas y las cifras son realmente muy impactantes. Lo he observado en Argentina y Chile.

MHG: Cómo por ejemplo?
OC: La inversión extranjera directa a diferencia de los créditos que pueden pedir los gobiernos y las empresas, se trata de empresas que vienen a producir bienes y servicios en América Latina, esa producción la pueden lograr a través de comprar empresas, ampliar las empresas ya existentes de la inversión extranjera, pero la inversión extranjera directa viene a producir bienes y servicios a diferencia de una inversión financiera directa. Es normal que la inversión tenga utilidades y dividendos, en el año 2006, enviaron remesas desde Chile a sus casas matrices por 20 mil millones de dólares y la inversión que realizaron en el año es de 7 mil 300 millones de dólares. Es decir, que retiran de Chile casi tres veces lo que ingresaron ese año. Esto se vio en todos los años posteriores, como el 2007, retiraron 23 mil millones e ingresaron 12 mil millones… en todo ese período es mucho más lo que se llevan de lo que invierten.

MHG: Hizo algún número en Argentina?
OC: Sí. Pero quiero agregar que además del retiro de las ganancias, ellos retiran el capital invertido.

MHG: Es lo que pasó en Argentina con YPF, con retiro de ganancias y de capital.
OC: Además de eso, en el caso de Chile la empresas se han valorizado internamente, por ejemplo si descubren un yacimiento, la legislación establece que eso es propiedad de quién lo descubre, a pesar que la constitución dice que son del estado, ellos así pueden incrementar sus valores internamente, pueden revalorizan los activos. Es posible este mecanismo sólo si hay una aceptación de los estados, de los gobiernos, las cifras son muy claras: no hay dónde perder. En el caso de Chile ha sido ese el resultado. El resultado global es de una economía que ha usado los recursos naturales y que si bien ha tenido un crecimiento económico, ese crecimiento es empobrecedor y eso ha generado algo nuevo: un nuevo sindicalismo en Chile, un nuevo movimiento, con mucha fuerza, en contra de todo el sistema institucional y político. También ha tomado mucha fuerza el movimiento estudiantil. En el caso de Argentina se da el mismo proceso que en Chile. Estos son datos oficiales del anuario de la CEPAL del 2010: desde el 2005 las remesas han sido mayores que las inversiones, con excepción del 2008, en el 2009 las remesas fueron de 8400 millones de dólares y la inversión fue de 4000 mil millones, en el 2010 salieron 8500 mil millones y entraron 6000 millones. Pero junto con estos datos uno se pregunta qué entra en Argentina y Chile, es la reinversión de utilidades en gran parte y además créditos asociados con instituciones afines a la principal. Todo esto le ha permitido a la inversión -y en el caso de Chile con la complicidad interna-, apropiarse de las telefónica, de las eléctricas, del agua potable, del agua en general, de las hidroeléctricas y de la gran minería del cobre. Esa situación es la que está generando, en el caso de Chile un crecimiento empobrecedor, las nuevas generaciones se dan cuenta de esto, el movimiento estudiantil y los nuevos sindicatos de las empresas mineras privadas es gente relativamente joven en muchos casos, en el de los trabajadores son profesionales y han estado estudiando para conocer esta realidad. Y esto lo paga la sociedad, la educación es muy cara, el promedio de las familias endeudadas es de alrededor de 20 mil pesos chilenos que son 40 mil dólares. Esa es un poco la situación que explica lo de YPF, lo de Bolivia. Me parece que hay una crisis de la globalización y del neoliberalismo, la sociedad se va a plantear nuevas formas y al mismo tiempo las experiencias que conocemos no capitalistas de funcionamiento no han sido lo que se esperaban, han sido más bien negativas en el este de Europa y también en América Latina. En el caso mismo de Venezuela, estoy viajando a un evento que tiene que ver con una reunión para analizar el tema de los recursos naturales. Venezuela mismo tiene serios problemas, ahí también la economía se ha perjudicado, es una economía muy rentista, los recursos naturales no se están utilizando para una economía de producción de bienes y servicios, de desarrollo del mercado interno con desarrollo tecnológico que pueda incorporar los avances más significativos. Hay una situación de incertidumbre.

MHG: Es uno de los factores que ha llevado a Argentina a no superar la pobreza…
OC: La participación de los salarios en el PBI, antes de Allende, en el gobierno de Frei, cuando había otro funcionamiento del capitalismo que era desarrollo hacia adentro, aunque también en aquella época se hablaba de crisis, la participación del salario en el producto era de 47%, ahora es del 35%, el resto es excedente accionario, o sea, ganancias de las empresas. Ese excedente crea desigualdad y explica la pobreza en Chile aunque oficialmente no se diga porque en los números hay un fraude estadístico. En el caso de Argentina hubo décadas de problemas, en la década del 50 los salarios participaban entre un 48 y un 50%. Hace unos 4 años, de acuerdo a información de profesores de la Universidad de Buenos Aires, la participación había bajado al 22% , entiendo que ahora se ha recuperado un poco, algo así como 30%. La pregunta es cómo se vive así, con una distribución así?: con un endeudamiento generalizado de la familia para poder ajustar esa situación.

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