"Crecimiento empobrecedor" (Diario La Capital)

“Transitamos por un crecimiento empobrecedor”, sentencia el Lic Orlando Caputo, chileno miembro de la Red de Economía Mundial, quien viene adelantándose a los sucesos económico-políticos que luego acontecen. Soy testigo, dado que en mi programa de radio predijo con más de un año de antelación la debacle financiera inmobiliaria en EEUU. También en febrero del 2010, me dijo: “el capitalismo ha pasado por diferentes momentos: primero fue la crisis inmobiliaria que afectó a los sectores de la construcción y financieros y en una medida menor a empresas emblemáticas como la automotriz. Luego se pasó a un momento de salvataje por parte de los gobiernos, se aportaron muchos recursos, lo cual tiene que ver con un endeudamiento de los gobiernos para enfrentar la ayuda al sector privado, fundamentalmente al sector financiero. El tercer momento es cuando la crisis se manifiesta a nivel de los Estados. En esta etapa la crisis se mantiene en una especie de estado de reposo, con ciertos niveles de recuperación, cada cierto momento se producen problemas en las bolsas, como por ejemplo el problema de Dubai… Es un momento de crisis financiera en los países, particularmente de Europa, como por ejemplo Grecia. España, Portugal, Italia, es la expresión del endeudamiento general”.
Hoy cree que la crisis no llegó a su parte más aguda y que habrá convulsiones periódicas. El Lic. Caputo, insisto, tiene el mérito de la anticipación producto que viene estudiando las seis últimas crisis mundiales –desde 1974 al 2001-; sostiene que esas fueron crisis al interior de la globalización, al interior del neoliberalismo. Cree que la actual, es una crisis de la globalización, y que las soluciones a las que se recurre, no van a resolver los problemas fundamentales que han dado origen a la crisis, sino que van a fortalecer los elementos que la produjeron. Además adelanta que habrá una especie de ruptura de la globalización. Visualiza que lo que vendrá será una economía mundial formada por bloques regionales no refractarios entre sí, pero con cierta autonomía.
Consultado sobre Latinoamérica, manifestó que las formas nuevas presentadas en Venezuela, Ecuador y Bolivia también tienen serias dificultades. Pero sí hizo hincapié en algo que nos interesa especialmente a los argentinos en estos momentos: el resultado de las inversiones extranjeras directas (IED) causante de la renacionalización de las empresas. La verdad es que las cifras que compartió sobre Argentina y Chile, son impactantes. En el caso chileno, la inversión extranjera directa en el año 2006 fue de U$S 7300 millones, y los inversores enviaron remesas de Chile a sus casas matrices por U$S 20 mil millones. Se llevaron tres veces más de lo que invirtieron en Chile. Las cifras que comparte el Lic. Caputo demuestran que en los años posteriores hicieron prácticamente lo mismo. Evidentemente estos inversores además de retirar dividendos retiran capital invertido. Por lo tanto el resultado es el título con el que comienzo este comentario: un crecimiento empobrecedor donde para los inversores externos no hay pérdida. Según Caputo estos elementos están generando en su país un nuevo sindicalismo que también se refleja en el movimiento estudiantil. Los datos que compartió sobre la IED en Argentina marcan al igual que en Chile, que desde el 2005 las remesas han sido mayores que las inversiones, con excepción del año 2008. En el 2009 la IED fue de U$S 4 mil millones mientras que el envío de dividendos al exterior fue de U$S 8.400 millones. En el año 2010 entraron U$S 6 mil millones y salieron U$S 8.500 millones.
En el caso chileno, por los dichos del Lic. Caputo, hay un sector de la sociedad que ya ha advertido esta situación dado que la sufre y este crecimiento empobrecedor (se calcula que las familias están endeudadas en un promedio de U$S 40 mil), trae como consecuencia la esperanza de un cambio. Esto coincide con los dichos del sociólogo chileno Manuel Garretón y de la ex ministra de educación chilena Mariana Aylwin, ambos me dijeron que hay un sector amplísimo -estimaban alrededor de un 40% de la ciudadanía chilena-, que no encuentra representación política. Es más mencionaba la ex ministra: “los políticos chilenos se subieron al carro de los jóvenes, integran las marchas estudiantiles, pero no conducen”
Lo cierto es que tanto en Chile durante el gobierno de Eduardo Frei (padre) y en Argentina en el gobierno de Perón, se logró que el capitalismo produzca el desarrollo interno. El mejor índice que demuestra esa realidad es que la participación del salario dentro del PBI fue en Chile del 47% , hoy es del 35%. En Argentina llegó con Perón al 50%, hoy se calcula alrededor de un 30%.
En nuestro país se legisla con justa razón a favor de las minorías, pero el tema de fondo que tiene que ver con la pobreza, la inequidad y hoy su peor cara: el narcotráfico, no figuran en agenda.
No quiero olvidarme de las palabras expresadas por quien asumirá la conducción del Partido Socialista en Argentina, Dr. Hermes Binner, cuando saludando la elección de Hollande en Francia dijo: “tenemos que alejarnos de la idea que la única forma posible de salir de la crisis es el ajuste permanente”. La pregunta es por qué allá sí y en la provincia que conduce políticamente no?

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