Esperemos que este año agrícola sea malo y no desastroso

Ing. Agr. Eduardo Sierra: – Ingeniero Agrónomo graduado en Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.- Realizó estudios de especialización en agroclimatología y fenología (ciencia que estudia la relación entre los factores climáticos y los ciclos de los seres vivos)

MHG: Qué puede pasar con el tema climático en su relación con el agro, es un fenómeno que aparece en forma cíclica o el hombre pone su mano y la desvirtúa?
ES: Todo lo que usted dijo tiene relación, una cosa no ex excluyente de la otra, sabemos que a lo largo de su evolución geológica el planeta ha cambiado de clima, de composición, de cobertura vegetal, en la naturaleza la única constante es el cambio. De manera que hay una serie de procesos naturales que se pueden dividir en dos grandes clases: los que tiene una tendencia o tienen ciclos; y lo que es variable o lo que es aleatorio, lo aleatorio es también una parte de la naturaleza. Y después también tiene la acción del hombre. Si se lee la Biblia judeo-cristiana, el Génesis cuenta que existe todo esto, porque finalmente después que Dios crea al mundo lo pone a Adán a cargo, y entonces Adán puede hacer las cosas bien o mal, tiene una suerte de responsabilidad en cómo va el universo.

MHG: Fue el primer gerenciador…
ES: Exactamente. Nuestro antepasado mitológico, lo que tenemos por delante tiene los tres componentes: primero hay una tendencia del planeta a calentarse porque estamos en un período interglaciar, que aparentemente ahora está un poco acentuado por la mano del hombre que libera lo que ese llama gases invernadero. Ahí tenemos un tendencia, que lo es porque sigue en el tiempo ininterrumpidamente; luego Sudamérica también tiene un ciclo de lluvias que es cíclico porque vuelve cada tanto al mismo estado, tuvimos una gran sequía continental hacia fines de los años 20 y 30, que está registrada en la literatura. Por ejemplo el noreste brasileño se despobló, quedó en manos de bandas de forajidos, tuvo que entrar el ejército brasileño y retomar las ciudades del interior del Certao. Luego empezó a llover un poco mejor, luego volvieron las sequías, en los años 50, con las famosas cosechas del 51 y 52 que nos quedamos sin trigo en Argentina…

MHG: La época del pan negro.
ES: Exactamente. Pan de mijo boliviano. Luego vinieron 20 a 25 años muy húmedos, fines de la década del 70, comienzo de la década del 80 y es esa década la que está en la memoria social. La gente cree que ese es el clima normal. Y ahora estamos viendo que baja nuevamente la lluvia y nos estamos dirigiendo hacia otro período seco que serían los años 2030-50, si es que el ciclo se da igual. Pero dentro de esa parte de disminución de lluvia ocurre que este año en particular tenemos algo que viene al azar, que es la combinación de la Niña seguidos, con lluvias inferiores a lo normal. Entonces ocurrió que en esta secuencia de tres años últimos, tuvimos en el 2009 el año del Niño, con cosecha récord de la gruesa, luego los posteriores fueron secos, pero como había quedado humedad en el sistema, lo cual es muy importante, por tanto no se notó en la cosecha 2010-11, aunque no fue récord en cultivos de verano, fue récord en cultivo de invierno. Pero este es el tercer año y como quien dice uno las paga todas juntas, lo que ocurre es que empezamos el año en seco y seguimos en seco y estamos de nuevo al borde de una situación de desastre, como fue el 51-52, como fue 88-89 y como fue 08-09, que es el recuerdo más cercano, que sorprendió a todo el mundo porque veníamos de años buenos y la gente no podía creer que había sido un año malo. Y este año se volvió a dar eso, con una situación muy preocupante a comienzos de enero, bien al borde del desastre, afortunadamente llovió algo lo cual contuvo el desastre, pero no erradicó totalmente la sequía y ahora estamos, un poco, a merced de las lluvias que puedan ir cayendo para que nos alcance como para no caernos. Porque caeríamos de lo que podría ser un cosecha mala… pienso que estamos en una cosecha mala, pero malo si se toma un cultivo índice como la soja, en el cual bueno es 55 millones de toneladas, regular es 50, que fue el año pasado, malo son 45, pero desastre son 30.

MHG: Estamos entre los 30 y los 45?
ES: Pienso que estamos en la mala, estamos oscilando en los 45 millones de toneladas. Pero no en el desastre, que sería oscilar alrededor de los 30, la diferencia es muy grande.

 
MHG: Por qué esta Niña doble, la cual se dice que ha llegado para quedarse, de qué dependen ambos?
ES: El Niño y la Niña son fenómenos aleatorios, tienen que ver con la aleatoriedad del año. Esto también se encuentra en la Biblia porque la festividad de la Pascua es una festividad judía es propiciatoria. En la primavera del hemisferio norte se pide que el año que empieza sea bueno, porque el hombre primitivo preveía que ahí estaba pasando algo, que después determinaba como era el resto del año. El festival de la tragedia griega, el año nuevo chino, más o menos por la misma época del año pedimos a los dioses o a Dios que el año sea bueno. Eso es aleatorio. Lo que ocurre es que en esta etapa de disminución de la lluvia la Niña se vuelve más frecuente. Lo que ocurrió en esos 20 años húmedos, desde 1976 hasta el 2006, la Niña se presentaba un año de cada siete. Ahora cambió la estadística sigue siendo aleatorio pero se presenta un año de cada dos, eso es lo que nos da un ambiente más seco, así predomina el ambiente de la Niña sobre los del Niño que son más húmedos. Por lo pronto estos últimos 6 años han tenido una secuencia bastante severa, porque 2006-7 fue el Niño, con buena cosecha, 2007-8, año que nevó en Buenos Aires, fue de la Niña, cosecha regular; el año 2008-9 fue otra Niña que terminó en un cosecha de desastre, 2009-10 fue el Niño, muy buena cosecha, 2010-11, con una cosecha regular y ahora 2011-12, con un cosecha que estamos pensando que va a ser mala pero está orillando el desastre.

MHG: El Dr. Canciani nos ha dicho que en muchos lugares se está trasladando la frontera productiva para adaptarla al clima, en Argentina debiera plantearse otra estrategia tipo riego o pensar en un traslado de la zona que ha sido por excelencia el núcleo productivo?
ES: El Dr. Canciani está hablando esencialmente del calentamiento global, yo con todo el respeto que me merece creo que no es el proceso más importante en Argentina, sí lo es el ciclo de lluvias, el hecho que estemos yendo a una etapa que es más seca. Sin negar que puede haber algún efecto de calentamiento global, pero como hasta ahora no he visto a los elefantes pastando en la región pampeana tengo mis dudas al respecto, sobre todo por los inviernos fríos que estamos teniendo. Usted sabe que el tema del calentamiento global se maneja políticamente y muchos sospechamos que es un bluf político; pero lo que es una realidad es la disminución de las lluvias y ahí no tendríamos que pensar que Argentina se podría convertir en el África, sino más bien que habría que recordar las viejas lecciones productivas de hace 40 o 50 años, donde Argentina tenía un sistema menos expuesto a la sequía, basado en una rotación agrícola-ganadera y eso es perfectamente posible con una política adecuada, porque lo que está ocurriendo ahora es que la política oficial de los gobiernos nacional y provinciales como los que es la política comercial de las compañías, más bien apunta a una agricultura continuada. Eso sería posible con una política adecuada, con un acuerdo entre el sector y el gobierno, que permita lleva a cabo una reconversión productiva más sustentable, y que seguiría siendo rentable porque la demanda mundial no es sólo de soja, también demandan otras cosas que Argentina las podría producir sin verse tan expuesto a ese solo cultivo.

MHG: Cuál sería su recomendación a los productores?
ES: Desde el punto de vista técnico y volviendo al aquí y ahora, hay que hacerse a la idea que este año va a ser un año problemático, esperamos que darnos en la categoría de malo y no caer en el desastre, esto requiere un manejo muy cuidadoso, pero pensar que nos vamos a volver a gastar el agua en producir ahora, o sea, que nos enfrentamos luego una temporada otoño-invierno muy seca. La temporada que viene puede ser de nuevo el Niño, pero las lluvias llegarán en octubre-noviembre, de manera que ahora nos enfrentamos a 8 o 9 meses que pueden ser muy severos, entonces hay que ser muy prudente en lo que se haga. Yo no puedo dar recomendaciones de campo, porque soy especialista en climatología, pero debemos recordar que en Argentina tenemos muy buenos asesores, tanto en el INTA como en el ámbito privado con quienes nos podemos aconsejar de cómo podemos tener un planteo productivo que no se exponga a este ambiente bastante severo que vamos a tener por lo menos hasta octubre.

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