Cuando la política pierde el tiempo – Diario La Capital

Albert Camus escribió alguna vez que “como remedio para la vida en sociedad recomendaría la gran ciudad. Hoy en día es el único desierto a nuestro alcance”. Pareciera que dándole la razón al francés, más se amontona el hombre y menos convive. Las ciudades van perdiendo su habitabilidad. Si hoy el hombre teme al hombre, el hombre desconfía del hombre, es porque ha perdido su condición humana. Cuando las sociedades pierden el rumbo de la condición humana, hay que revisar las instituciones hasta llegar al responsable principal: el Estado.
Veamos qué ocurre en nuestra Argentina. Durante seis años nuestro país creció económicamente a tasas cercanas a un 10%, pero dicho crecimiento no fue acompañado por una política inteligente que permitiera cooptar esa situación especial para desarrollarse. Existen mojones de desarrollo, pero no una Argentina desarrollada. Cuando la política pierde el tiempo, distintos sectores poderosos lo aprovechan. La falta de una planificación real y sostenida de los últimos gobiernos, lleva a que habiendo ingresado a las arcas del Estado en los últimos años U$$ 100 mil millones, originados principalmente por retenciones a la soja, se fueron más de U$S 65 mil millones por desconfianza. Tuvimos todas las posibilidades en los últimos años de lograr un desarrollo autónomo, pero el hoy nos muestra un 2012 con un creciente problema económico. Si esto no es así, por que Argentina productora de gas y petróleo, hoy debe importarlos?. Si esto no es así por que dependemos de las bondades o iras del tiempo para disponer o no de electricidad? Si esto no es así, por que crecen en paralelo a los ladrillos de las altas torres los de las villas miserias? La Presidente en la soledad de sus decisiones, no percibe la real naturaleza de la problemática. Un ejemplo sencillo: cuando logró percibir el estado inflacionario de su país, puso todo su esfuerzo en aquietar el valor del dólar, lo logró, pero la inflación está y sigue creciendo. Diagnosticó el problema, pero no acertó en la solución: la causa de la inflación no era el dólar… Por otro lado produjo un gran recorte a los subsidios (luz, agua, gas), $ 3.400 millones de pesos, “sintonía fina” para enfriar la economía; pero aumentó su “asistencia” en subsidios a Aerolíneas Argentinas, $ 3.140 millones…
Días atrás me decía el Dr. Alberto Fernández que en las últimas elecciones se habló de la profundización del modelo y se ganó con eso. Y se preguntaba profundizar el modelo, es este hoy de Santa Cruz, de La Rioja, de Río Negro?. Argentina va a crecer muy por debajo de lo que lo venía haciendo. Esto traerá como consecuencia la precarización del empleo al sumar al riesgo empresarial más incertidumbre. A propósito de la profundización del modelo y teniendo en cuenta que en el sector automotriz el valor promedio aproximado de un auto es de U$S 18 .000 de los cuales U$S 12 a 13 000 corresponde a componentes importados, el prohibir su ingreso con lo que tarde o temprano va a suceder en las fábricas es el camino a la profundización del modelo?.
Los gremios están inquietos y los trabajadores no agremiados están con miedo. En el por si acaso, el remarque de los precios tiende a no respetar la inflación real.
En estos días en que la Presidente transita su período post operatorio, el gobierno no estuvo presente. Todos sus ministros y colaboradores “se curaron en salud”. Clara muestra del gobierno que gira sobre un solo eje. Las oposiciones también “se curan en salud” no por obediencia debida sino por inexistencia real. El 2013 no está tan lejos –más allá de que todos lo nieguen- como para que se perfilen nuevas estrategias políticas. El radicalismo y el socialismo, cual pareja divorciada que vuelve a tener una noche de amor, dicen preparar esa cita. Desde el peronismo muy pocos se animan a pensar en una construcción política fuera del poder kirchnerista. Scioli por primera vez manifestó vía exabrupto, su estado de ánimo para con el kirchnerismo. Alberto Fernández, hoy aún en soledad, piensa en comenzar a construir en su distrito mirando un armado nacional.
El calor, los repetidos cortes de luz y agua junto a los también repetidos aumentos tarifarios, los repetidos robos, nos retraen. Las mafias organizadas, la droga, la venta de productos robados, algunos policías mafiosos, algunos políticos corruptos, nos encierran. Nos clausuran. Y el homo social retrocede al troglodita. Como me decía Pablo Venturi, representante del frente Darío Santillán, organización a la que pertenecían Jere, el Patóm y el Mono, quienes fueron asesinados en la villa Moreno, “ellos no estaban en el lugar equivocado (tomando una cerveza en la calle a las tres de la mañana un año nuevo, esperando a unas amigas para ir a bailar y festejar), el delito está en el lugar equivocado"

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