(Germán Montenegro: vive en Corrientes- En el 2009 recibió un trasplante de hígado – Lidera una campaña para reclamar la urgente aprobación de la Ley de protección a los Trasplantados)
MHG: Cómo fue tu historia con el trasplante de hígado?
GM: Yo estaba en la UTN (Universidad Tecnológica Nacional) en Resistencia, que queda a 15 minutos de Corrientes, y estaba en una clase de Economía, estaba arrancando tercer año y el profesor daba un examen evaluatorio, cuando lo estoy terminando comienzo con un dolor de la zona izquierda, me apuro a entregar el examen, entrego la hoja y me retiro.
MHG: Pensaste que era algo del momento?
GM: En realidad, no sabía qué era. Y me empieza a doler la cabeza y empiezo a tener chuchos de frío y un dolor muy fuerte y voy legando a cada y mi papá es médico y lego y justo estaba él y me desaparece el dolor como de la nada y me voy a hacer los análisis clínicos y al otro día los resultados dicen que tenia un gran infección. Me internan y me sacan la vesícula, me dan antibióticos, el dolor cede y me reintegro a la facultad. Pero cuando dejo de tomar los antibióticos me retoma el dolor. Como en esto no sabían qué decirme, me voy a Buenos Aires y me encuentran piedras y me operan. En Corrientes nunca vieron que yo tenía piedras. Mi problema eran las piedras y no la vesícula, me operan pero como la infección estaba alta me internan.
MHG: Ya te habían sacado la vesícula que no tenía nada que ver co tu problema de salud?
GM: Claro. Y en el hospital me sacan las piedras, entre 15 y 18 piedras y quedo internado por la infección y empieza un largo trayecto de complicaciones que se trata del hígado y que cada vez me duele más. Pasé por todos los analgésicos hasta que llegué a tener una ampolla de morfina cada media hora.
MHG: El dolor que sentías era insoportable?
GM: era un dolor parecido aun pinchazo en el hígado y se va hacia la boca del estómago.
MH: Y no paraba nunca, salvo con calmantes?
GM: claro. No se puede comer, o sea, hubo un momento que en terapia, como no se sabía qué tenía en el hígado, me dijeron que no suspendamos la ingesta y estuvo 20 días sin comer.
MHG: Qué te daban?
GM: Me suspendieron todo.
MHG: Sobreviviste de casualidad?
GM: Si. Y ahí me di cuenta lo que uno ve que en lugares muy pobres que llevan comida a mansalva y eso mucho no sirve, porque después que se pasa el cuarto día sin comer, uno no tiene hambre. Cuando yo llegué al día 20 sin comer y solo raviol a uno le cuesta un montón. Y eso mientras estaba en el hospital luego vuelvo a la ingesta. Luego ya casi no tengo recuerdo, empiezo con hemorragias y del hospital militar paso al hospital Italiano con diagnóstico de transplante, cuando llego allá me dicen que lo que tenía no era para transplante y que se solucionaba con antibióticos, sigo con dolores y diversos estudios y operaciones hasta que el 24 de agosto entro en lista de espera. Y el 1 de septiembre me llega el órgano.
MHG: Esperaste poco tiempo, tu caso era terrible?
GM: Claro. Por lo que me contaron ellos tienen en cuenta varios factores, por u lado yo tenía la suerte de tener 20 años, entonces es tener alta expectativa de vida, en esos momentos pesaba 40 kilos.
MHG: Y normalmente cuánto pesás?
GM: Más o menos 60 kilos. Y el hígado por lo infectado que estaba pesaba 6 kilos y cien gramos.
MHG: Después que tu cuerpo asimiló ese órgano, te compusiste rápidamente?
GM: Si, después de estar mucho tiempo en cama, tuve que hacer kinesiología, una rehabilitación, y 6 mese después puede decirse que me pudo mover bien. En marzo del 2010, que ya estaba en Corrientes, se pude decir que estaba bien. Ahora puedo hacer de todo. Fue la recuperación física total.
MHG: Después tuviste que luchar con la adicción con la morfina que te daban para el dolor?
GM: Si, claro, el hecho de estar con morfina, nunca hicieron un transplante pasándole morfina al paciente al mismo tiempo. Eso lo tuvieron que hacer porque yo, me sacaban la morfina y no me podía mover y tenía abstinencia tanto psicológica como física. Y la morfina la dejé en marzo.
MHG: Después empezaste otra lucha, una ley que contemple laboralmente la situación de ustedes.
GM: Así es. Después de todo esto yo me seguí cubriendo con la obra social pero no me daba los pasajes y ni el alojamiento, eso lo pagaba yo hasta que al principio de este año me dijeron que todo me lo tenía que dar la obra social. Yo tenía otra obra social y cuando reclamé me fui con un certificado de discapacidad porque hay un artículo que dice que ley que el discapacitado puede elegir la obra social en la que quiere estar. Fui a la obra social para que me cubra esas dos cosas. En un primera instancia me cubrieron, pero más tarde cuando me tuve que hacer el estudio no me lo cubrieran, me dijeron que un transplantado no es un discapacitado, que lo anterior había sido un error. Y sigo investigando y la ley dice que el transplantado no es discapacitado.
MHG: Si bien esto es cierto, el transplantado debe tener ciertos cuidados especiales?
GM: Claro, es como que cada transplantado es un caso singular, pero lo que ellos me decían era que un transplantado para que sea discapacitado tiene que tener ciertos valores para poder ser una persona discapacitada. Cuando una persona toma los remedios y está bien activamente, ya esos valores están normales y no ingresan a lo que dice la ley.
MHG: Si los valores no son los normales no se puede trabajar, porque no estás bien, si tenés los valores normales siendo transplantado y la ley deja al paciente a la buena de Dios.
GM: Claro, tal cual, y otra cosa esos valores de los que habla la ley son para los enfermos renales, no contempla transplantes de otro tipo.
MHG: La ley se aprobó esta semana?
GM: Tuvo media sanción.
MHG: Y qué es lo que esta ley intenta cubrir?
GM: El nivel laboral, el 70% de reducción de impuestos si se contrata a una persona transplantada, con cobertura integral por parte de las obras sociales, en el ámbito educativo el tema de las inasistencias y una educación paralela, la persona transplantada al faltar al colegio necesita una educación que cuando vuelva al colegio se encuentre en un nivel parecido a la de sus compañeros. También está planteado el pase libre, para no tener problemas de transporte. En mi caso yo tengo que tener 2000 pesos guardados por cualquier cosa que pueda pasarme para ir a atenderme a Buenos Aires.
MHG: Hay casi 20 mil personas en Argentina con esta problemática del transplante?
GM: Si, casi 18 mil personas transplantadas y cerca de 6 mil 500 en espera.
MHG: Yo no sé cuáles son las medias internacionales, pero es un número importante?
GM: Y sí. Y sobre todo el hecho que en Argentina se hacen 1200 transplantes por año, o sea que hay personas que quedan esperando. Eso es algo que estuve pensando bastante, cómo hacer para desaparecer la lista de espera. Como aprovechando todo este movimiento de la ley, porque algún tipo de solución tiene que haber, nada más que uno no se pode a pensar cuáles son los factores que afectan esta situación. Porque si se hacen más campaña de donación de órganos, tendría que aumentar la donación de los mismos. Y si eso ocurre haría también que existan menos personas en la lista de espera. Habría que ver cuáles son los factores que hace que haya aumentado la cantidad de personas en lista de espera.
MHG: Antes que te ocurra eso, en tu casa se hablaba del transplante de órganos?
GM: Al ser mi papá nefrólogo y trabajar en un centro de diálisis, escuche siempre la palabra transplante. Pero yo ya tenía 20 años, no había renovado mi DNI (Documento Nacional de Identidad) y cuando renové el documento le preguntan a uno si quiere ser donante o no y no tenía tomada una decisión a respecto y luego me pasó lo que he narrado.
MHG: Qué está haciendo en estos momentos?
GM: En estos momentos estoy cursando dos materias porque son las que me quedan para el año que viene arrancar tercero nuevamente y ahora estoy en una empresa de incubadoras de base tecnológica, de la Universidad Nacional del Noroeste, con dos proyectos del software, son proyectos que intentan hacer, con un compañero antes teníamos una empresa de desarrollo, y ahora lo que estamos buscando es la profesionalización, estamos con ese proyecto y otro que intenta de resolver la carga de los camiones, cuando los camiones vuelven vacíos tras un envío, y estamos trabajando en esas dos ideas en la universidad.
