Se debe cuidar lo público porque para algunos es lo único

Lic. María de los Ángeles “Chiqui” González: Ministra de Innovación y Cultura prov. Sta. Fe

MHG: Cómo cierra este año de trabajo en el Ministerio de Innovación y Cultura?
MAG: Lo cerramos con la inauguración de dos obras culturales maravillosas. Uno de ellos se refiere al Molino Franchino que se ha convertido en fábrica cultural. El mismo se encuentra sobre el Bv. Gálvez y se inaugura una parte en la que se trabaja: en un piso, la madera; en otro, el metal y en otro, lo textil. Hay dos modalidades importantes: una de ellas es abierta al público, al modo de la Isla de los Inventos de Rosario, pero para jóvenes y adultos, se construye de todo, se puede teñir telas, hacer su propio vestido, etc.

MHG: Es a total libertad de la persona?
MAG: En cada uno de los stands de trabajo y creación, hay un profesional animador que hace eso: animar al público a hacer cosas, no con la modalidad de un taller, le va enseñando y le va guiando. La segunda modalidad, que vamos a lanzar en abril, es una modalidad social, serían cooperativas de trabajo de jóvenes que dejaron la escuela, y también de jubilados que quieran participar y de gente adulta que desea hacerlo. En las cooperativas van a ser elegidos los productos por un proceso democrático, por elección de la gente y va a tener la marca Molino. Y van a salir desde vajilla a juguetes, a packging. Cosas que puedan ser instaladas y protegidas por el Estado con marca Molino y que la venta no sea artesanal sino que pueda entrar en distintos negocios.

MHG: Es fantástico, porque es el vínculo, el salto que estamos necesitando en un sector, el joven, en donde la desocupación ataca con mayor presencia, es un emparentamiento con el mundo de trabajo.
MAG: Así es, el molino fue harinero y vuelve como una fábrica cultural y le llamamos así porque todos los bienes culturales se podrían hacer allí. Porque también hay una idea maravillosa de Hugo Salguero que necesita más espacio y comprar hornos, que es poner una panadería sólo de pan casero y con un pequeño bar que atienda la propia juventud con la modalidad de cooperativa y que solamente se sirva pan casero con distintos sabores con mermelada y que funcione en el propio Molino que tiene una gran calle pública en el medio. Allí se instalaron trece sombrillas altísimas que se llaman Cáscara de Huevo de Amayo Williams que fue gran arquitecto argentino que las hizo para Ramón Carrillo, para que fueran usadas en los hospitales públicos y nunca ocurrió. Así que sus hijos nos donaron los derechos; así que hay una calle como él decía: que tiene sombra pero que no es techo cerrado y que a la vez cambia el clima porque como no están puestos en hileras, el aire circula de modo diferente.

MHG: Usted dijo que hay que dejarles a los jóvenes instalado el concepto de la belleza de los pueblos…

MAG: Estamos caminando el territorio de la provincia y una de las cosas que descubrí más fuertes en estos años de viajar por los pueblos, y sobre todo en el norte santafesino, es que hay una cultura joven y hay que cuidarla y cuidar a los jóvenes porque hay mucho olvido y postergación en muchas zonas. Los jóvenes emigran sin trabajo y es muy doloroso… hay que hacer más y articular mucho… Nosotros fuimos al norte de la Santa Fe , con la Compañía de la Media Luna que es una kermese del año ´30 y estaban todos los jóvenes, e incluso, la noche que se produjera el accidente en Villa Guillermina, atendían en los pueblos los propios jóvenes. Lo que quiero decir es que la cultura joven, incluso la conexión a internet del tema de su propia cultura, nosotros tenemos un programa que se llama “Lo quiero ya”, que es una frase de Luca Prodan que dice “no sé lo quiero, pero lo quiero ya”, y en realidad no es así de irónico, lo que se pretende es un lugar para los jóvenes de reunión, de expresión del folclore. Hay muchos jóvenes que tienen conjuntos folclóricos que no tiene oportunidad de expresarse y también hay lugares en donde se habla de la seguridad vial. Esta movida de “lo quiero ya” no es con recitales, es llenar la plaza de puestos, atendidos por jóvenes, hay un documento del alma que el joven llena con lo que cree qué es la ciudadanía, el momento en que fue feliz en el espacio publico. Yo creo que hay una cultura joven la que deben nutrirse muchísimo y en lugares que tienen mucho menos que las grandes ciudades.

MHG: Hay un hilo conductor cultural entre la gente joven de una lado y de otro?
MAG: Yo sí lo creo a eso. Pero creo que hay una superposición de una cultura tradicional, de una fuerte presencia del trabajo y de la ruralidad, pero también hay una cultura que tiene que ver con los medios y con la reproducción, con internet, con el mundo-. Hoy se da como una contradicción muy grande aquellos que pueden acceder, porque recién se están conectando parajes y pueblos del norte o de la zona cercana a San Cristóbal que tiene unos pueblos pequeños de 200 habitantes, no tienenseñal de celular y compran celulares y van a las vías porque parece que se cargan más para poder hablar y se llama a una ambulancia que está a 80 kilómetros. Yo creo que se superponen esas culturas como también en la urbe se superponen muchas cosas ancestrales, hay como una gran espera y una gran nostalgia por el pasado. Pero también se ve que al lado de la miseria de las grandes ciudades se empieza a ver una rica sociedad en donde todos los vínculos no se han roto, creo que hay que tener mucho respeto por lo que hay y por lo que no hay.

MHG: Es la descentralización el objetivo final de toda gestión?
MAG: La descentralización es una de las claves es transmisible y explicable al público y tan vivible cuando se da. En el caso de la cultura el verdadero milagro es que se haya convertido en ministerio. Yo soy ocasional, pero jerarquizar el campo de la cultura al lado de la educación, de las obras publicas, es realmente importante. Pero lo segundo es que este ministerio nunca tuvo una delegación en ningún lado. Educación, trabajo, salud tiene delegaciones en el interior. En Cultura no hay personas que ayuden en ninguna de las regiones, la regiones son imprescindibles, porque el tema cultural es un tema especialmente delicado, tiene que ser gente que escuche, que le guste aprender, que se pueda pensar en los ciudadanos por sobre todo, que no esté atravesado por un internismo político y luego por su idea de la ciudadanía, tiene que haber una gran fuerza de compromiso en lo ideológico para pensar que la cultura es la vida, no es sólo el arte, con las palabras, son las costumbres, es la identidad…

MHG: Yo considero que la síntesis de cultura es arte más trabajo…
MAG: Fantástico lo que dice. La cultura tiene que demostrar día a día que está, porque cultura va cambiando su concepto pero mucha gente no lo entiende, por caso, qué tiene que ver la producción, el trabajo o el turismo con esto de hacer rutas de la historia y tiene mucho que ver. Y cultura se está convirtiendo también en un campo que si se invirtiera en él hay muchas posibilidades de bienes que podríamos llamar culturales, que tiene que mucho con la factura de objetos, de procesos, de profesiones vinculadas también con la convivencia, con el otro, con la educación popular, con la educación no formal, con las artes urbanas, con todo lo que sea construcción de objetos, con mobiliarios, con vajilla, con juguetes, todo eso hace a la vida cultural de un sujeto.

MHG: Los jóvenes se quedan en sus lugares, se van, el quedarse los frustra, cómo ve esto?
MAG: Creo que los que pueden irse, se van, pero hay muchos que se quedan. El tema de quedarse, en el sur hay mucha movilidad y en Rosario, mucha más, digamos hasta Rufino hay un movimiento de jóvenes que van de un lado a otro, sobre todo los que estudian. La movilidad del joven es positiva, se habla mucho del arraigo dentro de la provincia, creo en el arraigo lleno de sentido, en un arraigo de posibilidades. Por que el problema del territorio es terrible cuando se está atado al territorio y uno no se puede mover y alomejor por internet tiene el mundo entero, es como una fricción es muy grande que el territorio real no se posee y un territorio virtual se puede navegar. Bueno, ahora hay Tarjeta Joven a mitad de precio, hay programas de capacitación, pero es insuficiente al lado de las necesidades de arraigo y de esperanza muy grandes en pueblos que ya no tienen fuentes de trabajo, ese el tema también. La formación es otra cosa relevante, acá habría que regar en formación y no solamente de oficios, la cultura joven también quiere diseños gráficos, diseños de objetos, no quieren solo oficios ligados a la construcción o a la electricidad o al quehacer lo que se encuentra relacionado con su pueblo, como el caso de le lechería o lo que tenga que ver con la madera. Nosotros con la Media Luna tenemos un escenario gigante, hermoso, redondo, que es nuestro y que se hace al final de la kermesse, atendida por la propia gente y un mes antes se capacita, se hace una obra de circo muy hermosa sobre la ruptura de las dicotomías, sobre el encuentro de la gente y del amor, en donde quedan todos enamorados. Y al norte se le pide a los presidentes comunales ayuda y vamos sólo a aquellos que nos reciben gustosos, porque si no se hace imposible nosotros sólos; sea del signo político que fuera. Mónica Discépola que fue directora de la escuela de teatro y está dirigiendo la Media Luna, me decía que en el norte santafesino, nunca encontramos gente joven que supiera trabajar la madera y trabajar la madera como acá, nos manda la municipalidad 10 personas y algunos voluntarios y se hace muy rápidamente. Porque en esos lugares hay una cultura de la madera que ha quedado de generación en generación y ya no tienen ese trabajo, esto quiere decir que, incluso, la experiencia histórica del trabajo con un material da proyección a los hijos del lugar.

MHG: Están presentando el primero de una trilogía de libros escritos por un jesuita que ha marcado la historia de la provincia.
MAG: Estos libros se llaman “Signos del bicentenario”, teniendo en cuenta que los libros tienen su proceso, el primer libro es como la fundación. Florián Pau es un jesuita que llegó en 1748 a los mocovíes de San Javier, allí tuvo 18 años y se enamoró de estas tierras y fue botánico y explorador y realizó unas 150 acuarelas, donde se puede ver el mundo mocoví con su jerarquía, con su ropa. Tiene un recuento botánico de cada una de las especies nuevas que encontró, no sabía pintar y pintó en forman naif maravillosamente y se volvió a Europa muy desencantado porquen conseguía una visión más humana e integradora.

MHG: Qué distinta hubiera sido la integración con los pueblos aborígenes si hubieran permanecido los jesuitas.
MAG: Así es. Aparte esa idea de inclusión y de trabajo. Y una idea de la disciplina de filosofía y de pensamiento y de una curiosidad profunda para integrar las culturas. Uno ve la marca en el territorio de los jesuitas, acá en Santa Fe uno ve la marca en la educación, el que ha ido a la escuela de los jesuitas ve en él otro tipo de formación. Para retomar el tema, Florián Pau murió en un monasterio de Austria y los monjes tienen guardadas sus 150 acuarelas, por los derechos tuvimos que hablar con ellos hasta conseguir comprarlos y nunca se habían conseguido editarlas a todas y se acompaña con un CD con sus memorias hizo un libro maravilloso, porque es un libro como escrito a mano por él, con esos dibujos maravillosos. El segundo libro es uno de fotografías antiguas de Santa Fe del primer centenario y el tercero es de historia santafesina pasando por los orígenes, la época colonial, la independencia y la sociedad moderna hechos por el aporte de distintos historiadores de distintos lugares, con una gran investigación. Así que esos tres libros los vamos a dejar como un aporte a estas ideas del bicentenario para ver quiénes somos.

MHG: Esos libros se pueden adquirir?
MAG: Sí, van a estar a la venta y también se reparten en todas las bibliotecas populares porque fue realizado con el apoyo del CFI, a todas las bibliotecas populares, y a todos los organismos que contiene biblioteca, así que ya va a llegar a Rosario la presentación y las lista de las instituciones que van a tenerlo. Se trata de un esfuerzo muy grande porque siempre quisimos llegar con los tres libros a tiempo pero con el tema de Austria hubo un pequeño retraso. Son libros muy hermosos.

MHG: Cuál es su propósito del año que le resta de gestión?
MAG: Va a ser un año difícil, lo político va a marcar un poco este año que viene.

MHG: ¡Qué triste que se tenga que decir eso, que la misma política que permite todo lo que nos ha contado, también sea un obstáculo en un año electoral!…
MAG: Me parece que va a haber mucha lucha. Usted sabe que lo que se puede hacer desde el estado al nivel de lo público es algo extraordinario. Lo que algunos soñadores no podrían hacer desde otro lado pero hay un lugar de equidad que es el estado. Lo que yo veo es una campaña de mucho enfrentamiento y meter a la cultura en ese cuadro… la gente va a asistir y va a estar porque quiere convivencia y quiere saber quién es y tener vínculos con sus hijos. En este año difícil nos queda terminar lo del Molino Franchino y hay otra obra que nos queda es el Parque Federal que es un semicírculo enorme en donde se arreglaban locomotoras, o sea, que llegaban las vías y había un plato que las ordenaba y entraban dentro de ese hemiciclo ferroviario que se encuentra vacío, que es algo que está en el corazón de dicho parque y se inaugura el 29 y en este caso es vida cotidiana y arte. Pero también hay otras cosas, como por ejemplo: una playa para dormir la siesta con hamacas paraguayas. Hay que poner en marcha esas dos obras, capacitar a todo el personal, dejarlo en manos de los santafesinos plenamente porque son sus obras, son su gente y hay mucha gente capacitada, pero tenemos que encontrarnos en el concepto de la idea, que ya estamos trabajando con 20 o 25 santafesinos, la idea tanto del Molino Fábrica como de la Redonda. Hay que lograr llegar en la parte burocrática a completar los cargos de planta que tienen que ver con la cúpula del ministerio sw siete personas, para hacer una logística para que quede un ministerio armado para el futuro. Tenemos que concluir los programas itinerantes como Perfume de Mujer, la Media Luna, Lo quiero ya, ya hemos ido a unas 250 ciudades y nos deben quedar unas 70 ciudades o parajes. Tenemos en Rosario que licitar la soñada franja del Río Joven, que yo empecé en el CEC, son los galpones que están a partir del CEC, los 4 galpones hasta la Estación Fluvial se van a remodelar completamente y se va a hacer una calle desde Buenos Aires y que corta la plaza mayor que hay entre los galpones 13 y 15 y uno va a ser para culturas urbanas, que ya está funcionando, va a ver escuela de rock, escuela de artes urbanas, para fábricas cultural, para cooperativas de trabajo y diseño, para grandes exposiciones y un bar con restaurante, que incluye una librería nuestra y de la universidad de todo lo que tenga que ver con bienes culturales promovidos por el estado. Así que va a ser una ciudad joven, pero joven de la cabeza donde uno va a poder caminar desde el Parque de España hasta la Estación Fluvial y después queda también alentar el Puerto de la Música. Y me queda ver a mi nieta Catalina, que nos e me vaya su infancia! Y me quedan mis amigos, y Rosario! Y me queda por decirle que a modo de unidad el día 9 tocan la Sinfónica de Rosario con la de Santa Fe en el Monumento a la Bandera, con sus dos directores juntos, como signo de falta de rivalidad entre dos ciudades. ¡Con todos los problemas que hay y tanto que se espera que nos integremos!.
Me queda hacer un balance, terminar los libros… Me queda también hacer nacer un canal público y una radioemisora pública y tratar de ayudar en sus contenidos como estamos filmando desde los juicios de lesa humanidad hasta las historias del Paraná y demostrar que un medio de comunicación público puede ser abierto a todas las ideas y que puede ser absolutamente democrático, y lleno de cultura y de educación en el mejor sentido. Que todos puedan saber cómo somos, las gentes de cada una de las regiones conocer a las de otras regiones. Un canal que articule la información entre cultural, sobre todo, y de la vida de los pueblos de estas cinco regiones tan diferentes.

MHG: Usted ha pasado por varios estamentos de la cultura dentro del estado, qué se gana y qué se pierde cuando la escala se agranda tanto?
MAG: Se gana un sueño que uno nunca hubiera esperado en su vida, generaciones que pusieron su semilla en uno y generaciones más jóvenes o pares que la acompañan y crean en común, por ejemplo: el tríptico de la infancia es una cosa que no hubiera podido hacer nunca en la vida y estas dos obras en Santa Fe tampoco; y, además, conocer el territorio y la ruralidad, yo era una urbana total del barrio Saladillo. Conocer a las comunidades del frío, en la casa de la calle Arijón y allí hemos premiado a los trabajadores del Swift

MHG: En la Casa de la Cultura Arijón los vecinos elijen a los vecinos destacados.
MAG: Así es, he ido a entregarles premios a esos vecinos destacados…

MHG: Se lo han entregado premios a los que dirigen el cine Diana, al escultor Pelló con su arte tan particular…
MAG: Es muy emocionante, yo he vivido allí hasta los 35 o 40 años, en las primeras conocí a los mayores o pares y me decían “la Chiqui” por que me conocían de nena y yo iba a los bares y heladerías del lugar. Es extraordinario que se elijan y que la gente mayor sienta que hay un reconocimiento de su barrio, que su Saladillo es un mundo aparte y que ellos hicieron el Saladillo.

MHG: Los vecinos del Saladillo lucha por rescatar las cascadas.
MAG: Sí, porque hay una obra de nuestro gobierno, que es muy buena para las inundaciones, pero están hablando con la gente de obras públicas, porque las cataratas también van hacia atrás y van corroyendo para ver de qué manera se puede salvar ese paisaje y a la vez dar seguridad para que no se inunde la zona. También he tenido la posibilidad de hacer obras que la ciudadanía tiene que cuidar y hacer crecer. En Rosario hay una generación que lo sostiene bien. En cuanto a lo que me sacó la actividad pública… es duro lo que voy a decir, no me sacó porque es mi responsabilidad porque yo me puse en esto, pero es una especie de donación de la vida, si yo hubiera tenido menos años o hubiera tenido pareja o hijos, esto no se puede hacer. Pero la responsabilidad de gobierno entendida adecuadamente es grande y uno tiene que estar en los lugares en donde esperan no sólo la tarea cultural o un programa itinerante, me esperan y esperan que uno no gobierne desde una ciudad o desde un hotel, esperan que una gobierno con la presencia. A mí, en ocasiones, y a pesar de ser muy habladora, me da una timidez porque depositan en mí un cariño o una mirada particular que los ennoblece cuando ya son nobles ellos y me ennoblecen a mí. He perdido un poco mi hija y mi nieta, que viven en Buenos Aires, y yo todavía doy clases en la universidad de allá y entonces las veo una rato y con algunos chocolates y un libro troquelado porque la quiero sorprender a mi Catalina. Esto de la familia me lo ha quitado un poquito, me ha dado grandes amigos, he visto crecer a las generaciones que eran mis alumnos y me han empatado poniéndose a mi lado, empatándome en cuanto a creatividad y a trabajo, y eso es muy bueno y he conocido una forma de ser que no quiero nunca más en la vida: los que piden con prepotencia y tiene mucho, he también conocido a los que no saben pedir y tiene poquísimo.

MHG: Yo tengo una percepción que la sociedad es un poco permeable a la corrupción, en su calidad de funcionario es inevitable la corrupción?
MAG: No, en absoluto. La función pública debe enaltecer, puede gustar o no quién gobierne, si no hay política, el estado no va a poder hacer ningún ejercicio de igualdad con los que menos tienen. Un chico de un Consejo de Niños dijo que se debe cuidar lo público porque para algunos es lo único. Es casi un slogan publicitario. Nunca me he enfrentado a un hecho de corrupción, será que me ven y a ninguno se le ocurre, o en cultura debe ser muy difícil. Si me he enfrentado a opciones de gente que tiene poder y que pide primero y pide de una manera terrible y no conoce el reparto del Estado. Hay determinadas elites que conservan su poder y esa manera casi familiar de ciertos sectores del poder de hablar de sus propias necesidades; me molesta mucho, pero nunca me hicieron una oferta de corrupción y tampoco al equipo mío y yo los elijo porque me parece que no caerían en esto. Hablo de actos de corrupción como usar el teléfono mal. Si bien es una cosa chica el ejemplo dado, pero no hay cosa chica que no termine por degradar al alguien y justificándole cualquier cosa.

MHG: Considero que un peso en corrupción es un chico que come de la basura.
MAG: Así es. Estamos hablando de corrupción de todo tipo o de poder o de creer que se pueden gastar los celulares públicos o usar los autos para algo que no sea de la función o pasar un viático que no existe. Todo eso hay que cuidarlo porque se puede empezar por eso y terminar desbarrancándose. Yo creo que es la pandemia en la que no debemos caer y la gente debe reconocer a los grupos de dirigentes transparentes porque sino no se va a sanear la política.

MHG: Nadie pone un revolver en la cabeza para que uno sea corrupto.
MAG: En absoluto. Aparte si uno tiene una vida que demuestra un modelo de ética no aparece y segundo tiene que haber mecanismos legales de control. Nosotros tenemos el Tribunal de Cuentas que es muy fuerte compuesto de partidos opositores, con lo cual cada trámite pasa por el tribunal. La corrupción pasa por algo que parece mínimo, pero no lo es, es ajustarse a la ley, la corrupción no es un acto de virtud personal, tiene que haber leyes y organismos de control , tiene que haber algo democrático que no se ponga en duda la bondad de las personas antes de tiempo y se debe sembrar en todas las direcciones para que las próximas generaciones tengan Estados más transparentes. Uno de los lemas nuestros es generar confianza en la dirigencia, porque sin confianza en ella el país no va a salir adelante…

Deja un comentario