Dra. Beatriz Balián. – Socióloga
– Vicerrectora de Asuntos Académicos de la UCA
– Miembro de Número de la Academia Nacional de Educación
– Integra el Consejo Directivo de la Sociedad Internacional de Investigación del Tercer Sector
MHG: Cómo visualiza la situación actual de la familia en contextos en los cuales se ve sacudida con leyes como la que se sancionó el otro día, como el matrimonio entre personas del mismo sexo?
BB: El tema de la familia es muy complejo, desde hace varios años, diría décadas, el tema se fue trasformando, conceptualmente se hablaba de la familia tradicional, caracterizada por muchos hijos y en un hogar con más de una generación; luego el concepto fue de familia moderna, cuando se advertía una reducción del número de hijos, en un hogar de una sola generación. Esto a su vez fue trasformándose, porque se agregó el tema de las separaciones, el hogar monoparental, el rol de la mujer que trabaja, etc. Se fue complejizando, con lo cual obliga a tener nuevas visiones. En cuanto al otro tema, desde mi creencia católica, la posición es clara, pero también desde la perspectiva civil, pues se trata de una proporción escasa de la población y desde el punto de vista institucional, puede ser legal pero no legítimo pues no es acorde con las pautas generales de la vida social.
MHG: La situación de la familia que adquiere formas distintas, cómo cree que influye en las aulas, en la educación?
BB: Hay que separar lo de la boda gay porque es muy minoritario y muy nuevo. En cuanto a la familia se presentan varias situaciones, para los chicos, los grandes, los maestros, … éstos se van adaptando a nuevas circunstancias. Le voy a contar una anécdota: había un chico que no podía aprender en matemáticas, específicamente conjuntos, entonces fue tratado por varios especialistas, hasta que llegaron a uno muy renombrado. Este después de conversar con el chico, tomó un pizarrón y le dibujó su situación particular: padre y madre que se habían separado, padre y madre que se habían vuelto a casar, por tanto tenía hermanos nuevos. El psiquiatra le mostró donde estaba él en ese conjunto de personas. El niño cuando encontrar su lugar en los nuevos conjuntos que había en su familia, pudo comprender la teoría matemática. Hay que tratar de ver cómo reconocer quién soy, dónde estoy, quiénes son mis prójimos, con quién me relaciono, qué vinculación tengo con cada uno de ellos. El chico no lo puede tomar como si todo fuera igual y no tener ningún tipo de explicación, eso al niño lo desubica. Y esto ocurre con todas las nuevas situaciones. A veces, al chico no se lo considera y en realidad no se lo reconoce como persona.
MHG: El Dr. Tenti Fanfani, sostiene que la escuela ya no es como antes y no volverá a serlo, que el aula ya no es “sagrada” porque entran a ella los problemas de la sociedad. Usted cómo lo considera?
BB: Así es. Pero uno puede ser más audaz y puede decir que el aula no va a seguir de la misma manera, porque el tema de la educación en el aula tiene una relación directa con un modo de producción, económico e industrial, que es la producción en serie. Es un grupo de gente con una persona al frente, que los trata como si todos fueran igual. Y el mundo ha cambiado. Hoy hay otros medios, que permiten una educación más personalizada, con la introducción del la informática, que permite un aprendizaje a la medida del propio tiempo y capacidad. Al respecto algunos colegios han tenido una práctica interesante con la educación a distancia en el momento de la gripe durante el año pasado.
MHG: No estamos otra vez orillando el tema de mayorías y minorías?
BB: No, porque esta tema de la educación a distancia con tecnología moderna puede democratizarse mucho. En ese sentido el edificio escolar después de las 18 hs puede convertirse en un ámbito comunitario de aprendizaje para adultos, con recursos que pueden compartirse. Así, la escuela, puede ser un referente comunitario, que acompaña y satisface las necesidades y desarrollos sociales que se vienen dando.
MHG: Usted ha planteado algo interesante, en donde la escuela es un escalón precedido por situaciones solidarias que llevan a tomar con entusiasmo el tema educativo…
BB: Y puede ser al revés también, por ejemplo: un chico de un ámbito muy marginal que por alguna situación particular tiene la posibilidad de ir a una fundación a aprender cómo arreglar computadoras, se convierte en un técnico, y tiene una nueva posibilidad: se da cuenta que para progresar tiene que tener estudios secundarios. Esto lo impulsa a proseguir estos estudios. Así, una oportunidad le permite ampliar su horizonte y motivarlo a seguir con lo que el mercado laboral requiere.
MHG: Es un decisión individual o viene del conjunto?
BB: Las decisiones individuales son la base de las decisiones del conjunto. Siempre hay alguien que hace una innovación y eso ayuda a generalizarlo. Esa es un oportunidad que se le ha dado a la persona, es decir en ocasiones es mejor hacer algo más pequeño y luego se puede estar en condiciones de hacer algo más importante, a veces, a los chicos marginales les cuesta mucho más mantenerse en el colegio. Al respecto en Estados Unidos se están revitalizando “colegios intermedios”, Después del nivel secundario pueden acceder a éstos que otorgan una certificación de habilidades, tienen una duración de dos años, y después les permite completar estudios universitarios con dos años más. Si no lo hacen por lo menos logran ese certificado de grado de dos años que los habilita para puestos de trabajo.
MHG: En Argentina existen estas certificaciones pero no habilitan.
BB: No, no habilitan, pero hay algunos casos de la Universidad Tecnológica Nacional que sí habilitan después de varios años de trabajo… Hay algunas carreras cortas como las tecnicaturas y lo que se denomina “articulación”, del terciario a la universidad, pero no está tan afirmado. Y esto es muy interesante, si bien la mayoría de los casos son establecimientos privados, la práctica parece positiva. Lo que quisiera decir es que en educación debe pensarse en forma innovadora, que se de respuestas a diferentes situaciones que estamos viviendo. Si hay mucha gente en situación de marginación, no se debe esperar que la gente se acomode a un modelo, sino buscar formas apropiada para que todos puedan educarse.
MHG: Cree que hoy el país, a grandes rasgos, ofrece un proyecto de nación de modo tal que una persona pueda educarse y tener un proyecto de futuro?
BB: Debería ser así , porque sin duda, nadie teme decir que el futuro de las personas y del país está en que la gente esté formada… por lo tanto la educación debería ser un proyecto de todos.
MHG: Cómo se encuentra la relación entre la sociedad y el tercer sector?
BB: El tercer sector se ha ido afianzando a lo largo de los últimos años. Viene de una tradición teórica de muchos años atrás, de Alexis de Tocqueville, quien planteaba el tema de la participación, y en los últimos años está asociado a otros autores que hablan de la buena sociedad, en la que se articula el Estado, el mercado y la comunidad, o sea las organizaciones de la sociedad civil. A esto uno le podría agregar la familia, que es la que aporta sentido de personalización. Los estudios de sociedad civil y tercer sector han ido tomando diversos temas: el voluntariado, el bueno gobierno y últimamente han introducido otro que ha tenido influencia en otros sectores: es el de transparencia y rendición de cuentas.
MHG: En estos aspectos, pareciera que nos llevamos materias a marzo…
BB: Exactamente, pero hay que tener el ejercicio de la rendición de cuentas, conceptualmente se habla de tres procesos: legitimidad, transparencia y accountability. Esta última no es sólo la rendición de cuentas desde el punto de vista económico, sino también desde el punto de vista moral, por la responsabilidad social en el gerenciamiento de los recursos, Los bienes que son públicos deben rendirse.
MHG: Cree que el aula virtual es la que pueda integrar definitivamente a todo la sociedad?
BB: Las aulas virtuales pueden ayudar En realidad se deberían combinar situaciones de individualidad con situaciones sociales, o sea, se puede ir aprendiendo en forma individual, pero también en instancias de grupo. Esto es especialmente apropiado para chicos con discapacidad, pues pueden aprender individualmente –de acuerdo con su propia capacidad-asignaturas como Matemática o Lengua, pero pueden socializar en clases de Música, Arte o Deporte. Cuando uno logra ese tipo de situaciones está hablando de inclusión social.
