Nos quejamos de la inseguridad, pero existe una complejidad social en el delito

Dr. Alberto Binder: – Procesalista, Experto en Sistemas Judiciales, es miembro del consejo asesor del Inecip – Argentina (Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales), Director del instituto latinoamericano sobre seguridad y democracia (Ilsed), miembro titular del Instituto Iberoamericano del Derecho Procesal Penal, igualmente Director del Centro de Políticas Públicas para el Socialismo (Ceppas)***

MHG: Cómo está hoy el tema seguridad en Argentina?
AB: Creo que está mal, la percepción que tiene la ciudadanía en el sentido de que sigue siendo un tema de altísima preocupación, es razonable. Está mal aunque quizá los índices de criminalidad en comparación con otros países de la región están mejor en Argentina, pero esto significa muy poco. Significa poco porque cuando a uno le toca se acaba la estadística, sino porque el rumbo que toma Argentina no es claro. Seguimos sin tomarnos en serio la política de seguridad. Hay una tendencia de hacer política para los medios, hacer política espectacular. Hay una falta de decisión para echarse a andar, hay una falta de concreción de reformas instrumentales…

MHG: Aún hay un sistema judicial que sobrevive a muchas situaciones, especialmente en países como los de la región que han vivido largas y tediosas dictaduras…
AB: Los sistemas judiciales nuestros ni siquiera tienen una referencia directa con el tema de la dictadura, mas bien conservan las formas coloniales. Es verdad que en los últimos diez a quince años se han hecho reformas en los sistemas. En el caso de Santa Fe recién ahora se están sacando de encima sistemas judiciales que tienen 400 ó 500 años… Pretender encarar problemas tan complejos como el de la seguridad moderna con instrumentos que tienen siglos, que además están pervertidos por la burocratización, muestra un grado de insensatez muy grande… En el sistema federal donde hay delitos más complejos, seguimos investigando con métodos obsoletos… Todo esto sumado a la falta de coordinación, a la falta de preparación, la burocratización profunda del sistema judicial, muestra como siempre estamos corriendo detrás de la criminalidad. El tiempo que tenemos que tomarnos para hacer estas reformas debe ser rápido, porque el cambiar los instrumentos es sólo el primer paso para encarar políticas mucho más complejas…

MHG: Pareciera que estamos con la onda en la mano y por el otro lado están con misiles, refiriéndonos a los delitos y a los resortes que pone el Estado en juego…
AB: Es buena la imagen… Sobretodo es compleja la criminalidad moderna que buena parte de ella está regulada por mercados ilegales. Esta idea que enfrentar la criminalidad es una especie de lucha contra el mal, es una forma bastante rara de ver el fenómeno. Uno se enfrenta a estructuras comerciales, económicas muy desarrolladas que luego se introducen en diferentes estructuras sociales, las cuales están bastante extendidas. Como ejemplo basta recordar las últimas muertes que se dieron en Buenos Aires las cuales estaban relacionadas al mercado del robo de vehículos, con el mercado de drogas grandes, con el narcomenudeo que hace tanto daño, con el mercado de trata de personas, con el mercado de armas, con el mercado ilegal de juego, con el del ganado…La criminalidad está vinculada a fenómenos estructurados, lo cual si bien es una desventaja que hace que sean consumidos, que sean sólidos y permanentes, también hace que se pueda aprender mucho y elaborar herramientas para trabar el negocio… … esto es lo que no hacemos…

MHG: Cuáles serían esas herramientas? Cómo enfrentar la criminalidad con resortes modernos?
AB: Tomemos el mercado de robo de vehículos el cual afecta a mucha gente y al mismo tiempo es muy extendido. No sólo hay que generar una política alrededor del uso de los repuestos robados, esto tiene que ser muy enérgico, no puede haber un negocio libre y descontrolado. Debe haber acuerdo con las empresas para producir repuestos más baratos y llevar un registro de comercialización de la trazabilidad de los repuestos más grande. Se utiliza muchísimo el decomiso, sin necesidad de hacer procesos judiciales engorrosos, simplemente con observar que ciertos repuestos no tienen los signos necesarios de legitimidad, se los saca de circulación y se los destruye, lo mismo que sucede con las armas. Al mismo tiempo hay que hacer acuerdos con las compañías de seguro por el tema de los papeles de los autos, qué tipo de controles hacer. Se necesita hacer inteligencia para saber qué tipo de vehículos se están robando. Coordinar con las provincias limítrofes y con los países limítrofes para realizar controles. O sea debe haber mucha coordinación, un ajedrez permanente para trabar el negocio. Ustedes dirán: el dinero se va a trasladar a otro negocio, Así es, es una especie de juego entre distintos fenómenos. Lo mismo pasa con la trata de personas, es una forma de esclavitud moderna, y no hay forma que coordinemos las cosas mas elementales como el control de lugares de prostitución, son acciones que no son espectaculares pero que son detalles que van trabando y poniendo coto a negocios que generan violencia…

MHG: Pareciera que hay una complicidad de la sociedad, se le pide a los organismos de seguridad que resuelvan cosas que muchas veces la sociedad convalida…
AB: Hay una complicidad bastante grande y esa es una de las muestras por la cual aun hay políticas endebles. Hay por supuesto complicidades con diferentes niveles de responsabilidad. Hay una fuerte complicidad de los organismos de seguridad, de la policía, que aún recaudan fuertemente de estos negocios. A tal punto, y no hay que ser hipócritas, está presupuesto; es casi un problema sistémico el que nosotros supongamos que existe otra fuente de financiamiento de la policía, aparte de los sueldos que cobran. Esas fuentes de financiamiento provienen de los mismos mercados criminales… Hay una complicidad que viene también de los sectores políticos, buena parte del negocio de la criminalidad va hacia ella… Y la sociedad todavía tiene un pensamiento infantil respecto de esto, es como si el problema de la criminalidad es un problema moral, que tenemos que agarrar a una persona mala y corregirla o matarla, según el grado de rabia del momento. Cuando en realidad el fenómeno es muy complejo y muchas veces la misma sociedad participa y genera, como el caso de los repuestos robados, los cuales muchos de nosotros compramos porque es mas barato… Toda esta estructura hace que aun no tengamos éxito ni encaremos ninguna de estas acciones con la

MHG: Cuando todo falla, la Justicia debiese ser el umbral al cual asirse para reordenar la estructura social…
AB: Debiera ser… pero en el caso de la Justicia Penal que es la que está involucrada, aún no está preparada para eso. En nuestro país, recién hace algunos años estamos generando las condiciones para que los fiscales investiguen. Por ejemplo en Santa Fe no se creó aun la Fiscalía que investigue… Lo que uno ve en las películas, donde los fiscales trabajan con la policía, preparado los casos, desarticulando las bandas, aquí no hay siquiera esos instrumentos… Recién ahora, en los últimos tres años en Santa Fe se está trabajando para crear esto, cuando debió hacerse hace doscientos años… La Justicia, y es un problema general en nuestro país, vive en un mundo propio, en una especie de ensoñación producto de los casos, de los trámites… donde no cumple funciones sociales relevantes y en donde uno no puede descansar en que las cumpla. En ese sentido el Poder Judicial recién esta empezando a ver que existe algo así como pantalones largos dentro del sistema institucional, está ensayando, aún no podemos recurrir a él como la última herramienta… en ese sentido todo esto es más complejo porque debemos ir interpelando, avanzando con las instituciones en un contexto en el cual ni siquiera está clara la división entre ellas…

***Profesor en numerosas universidades de América Latina; autor de varios libros de derecho penal, procesal penal y política criminal, y de numerosos artículos.
– Fue asesor en las reformas procesales penales y policiales en Guatemala, El Salvador, Honduras, República Dominicana, Chile y Venezuela. Participó de la Comisión de Verdad de Guatemala, y en los procesos de paz de ese país y Colombia.
– Fue uno de los principales protagonistas de la reforma de la policía bonaerense que encabezó el ex ministro León Arslanian.
– Hoy integra el Instituto Latinoamericano Sobre Seguridad Y Democracia (Ilsed).(el cual integra Marcelo Sain)

Deja un comentario