Los desafíos de la Argentina – La Capital – 8 de enero 2010

El amanecer del Bicentenario no trae en sí aires frescos para la República Argentina. Lejos y desguasados han quedado los idearios de los hombres de Mayo. Estamos más cerca de los desencuentros que sufrió Argentina durante las primeras décadas de su conformación, que del rumbo marcado por Sarmiento, Avellaneda o por los más cercanos: Yrigoyen, Perón, Frondizi… Pareciera que Argentina y los argentinos no pueden mirar hacia el futuro. Y lo más terrible es que no aparecen dirigentes con capacidad para construirlo.
En estos últimos días lo vimos reflejado en las expresiones del vicepresidente de la Nación, Julio Cobos; y del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri; diciendo cada uno de ellos que su mayor anhelo es ganarle a Kirchner en el 2011. Tan pobre es el proyecto de ambos para desear tan poco? Suena a un River-Boca sin hinchada en la cancha, para una Argentina que imperiosamente necesita reconstituirse en todos y cada uno de sus aspectos.
A la sorpresa nuestra de cada día kirchnerista, se debe contabilizar la pulseada con el presidente del Banco Central. Más allá del desenlace final de este capítulo, no cabe duda que –como me dijo un avezado político santafesino que los conoce bien-, "el país que dejan los Kirchner tiene una mina cada metro que le explotará al próximo gobierno a cada paso que intente dar."
No le pidamos a la generación de chicos y grandes que comen en los tachos de basura que nos muestren el camino del encuentro. Ellos son la síntesis-víctima de la mala praxis política. A propósito pregunto: cuándo el Estado se hará cargo de las generaciones que aniquiló intelectualmente por falta de nutrición? Quién está pensando en la contención forzosa que de ellos debe hacerse, además de evitar que un solo niño más sea víctima de semejante tortura: el hambre?
Si bien se ha aprehendido el valor de la democracia, la politiquería le soltó la mano a los valores centrales que sostienen la política: la moral y la ética. La corrupción se diseminó invadiendo los cimientos del sistema al cobijo cómplice de una sociedad que decía "roban pero hacen". Esa ecuación llegó al punto de este hoy en dónde sólo "hacen para robar". Así el bendito suelo argentino productor por igual de riquezas y talentos se desmorona ante la impávida mirada política que no reacciona.
Desde el exterior nos miran con la sensación que genera el rally Dakar: "Es peligroso estar cerca porque no se sabe cuando despista y te hiere". Desde el interior todos somos actores –protagonistas o espectadores-, de ese mismo rally… la inseguridad física, laboral, jurídica, nos acecha en el momento menos pensado.
Nadie advirtió que durante la semana comprendida entre Navidad y Año Nuevo los alimentos aumentaron un 20 por ciento? Nadie advierte con vehemencia el vaciamiento del sistema jubilatorio? Después de lo dicho por el senador Pichetto cuando expresó: "Se acabaron los tiempos en que el Central debía actuar con autonomía", era necesario esperar lo de Redrado para despabilarse de que van por todo?
No obstante, todo esto, que no es menor, nuestro país, maravilloso, permite que su economía repunte y seguramente en este 2010 crecerá a pesar de la falta de conducción, estímulo y de los desmanejos.
Es esta una época de oportunidad? Claro que sí. Siempre y cuando por ejemplo los gobernadores se revelen a la extorsión centralista sólo cumpliendo con el juramento realizado al asumir. Claro que deberán optar entre "que la Patria se lo demande o que los Kirchner se lo imponga".
También el Parlamento nacional tiene su oportunidad. El oficialismo cuenta con menos poder político desde el 10 de diciembre último, pero para que la acción de la oposición sea efectiva está obligada a coincidir. Es factible que esto ocurra ante los vedetismos que asoman?
Y el gran jugador para el restablecimiento del buen funcionamiento de las instituciones democráticas es el Poder Judicial. Es imposible reconstituir algún tejido social con Justicia parcializada o adicta. Por ello el rol principal hoy le toca a la Corte Suprema de Justicia quien deberá mostrar que es posible impartir justicia a derecho. Tendrá en sus manos la resolución de las principales controversias. El uso de las reservas del Banco Central a través del Fondo del Bicentenario. El cumplimiento de la ley de coparticipación federal entre Nación y provincias. La ley de medios.
Y en este capítulo para que la Justicia se evidencie con ecuanimidad a diario, su órgano rector, el Consejo de la Magistratura, debe cambiar su composición.
No se ha inventado nada aún que suplante para el progreso y bienestar de los pueblos a la cultura del trabajo. Vergonzosamente Argentina viene transitando un hecho insólito cual es que sus asalariados sean pobres. A esto debemos agregar la población de desocupados. Sólo durante el 2009 se perdieron 350 mil puestos de trabajo.
El encuentro con la oportunidad no es tarea de un dirigente, de dos o de tres…, depende principalmente de una ciudadanía que no vote nunca más por "el bolsillo", sino por un proyecto

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