Tokatlian, Juan Gabriel: – Dr. En Sociología y en Relaciones Internacionales
– Doctorado en la Univ. de Hopkins de Washington
– Director de la carrera de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Univ. de San Andrés
MHG: Revisando artículos de análisis internacional de fines del año 2008, mostraban a una América Latina con un 2009 pleno de elecciones presidenciales, legislativas, referéndums… Qué balance hace de estos acontecimientos?
JGT: Diría que el elemento afortunado ha sido el hecho de que todos los procesos electorales se han llevado a cabo con resultados diversos sin que ello haya afectado por lo menos el proceso electoral en la mayoría de los países. Pero también hemos tenido el hecho más dramático, preocupante y tendencialmente peligroso en la región que ha sido el éxito de un golpe de Estado como fue el caso de Honduras. Tenemos estas dos caras simultaneas, tenemos elecciones en las cuales las oposiciones han ido avanzando tanto en elecciones legislativas –el caso argentino-, como presidenciales –en el caso de Chile-; tenemos procesos que han reafirmado la decisión de ir con reformas mas profundas como el caso boliviano. Tenemos procesos reformistas que han sido valorados por la población, como el caso uruguayo. En general el panorama es variopinto. No hay una fuerza dominante, son elecciones que se llevan a cabo con una participación importante de la población, las opciones electorales son bastantes variadas lo que implica que los ciudadanos pueden escoger de una forma más amplia… pero detrás de todo esto está el fantasma de una suerte de nuevo golpismo que creo al menos en Centroamérica es altamente peligroso y sus potenciales repercusiones en Sudamérica también lo son…
MHG: Un tema preocupante dentro de este esquema es la situación de fricción entre Colombia y Venezuela…
JGT: Es un caso importante desde el punto de vista diplomático y político por cuanto definitivamente hoy es la frontera más caliente y degradada. Ambos países han tenido históricamente gobiernos relativamente semejantes, sus opciones de política exterior habían sido tradicionalmente similares; los niveles de concertación eran altos; habían sido por décadas el eje de la integración andino, tenían un comercio muy intenso y prolífico… Si hoy hacemos el contraste con lo que fueron décadas de vinculo, encontramos que se ha deteriorado todo. Se ha deteriorado el comercio entre ambos países, se han deteriorado las relaciones bilaterales, se ha deteriorado en términos de los que cada uno le añade a su proyección internacional; se han deteriorado las condiciones domésticas, son países con altos niveles de polarización; en ambos casos tenemos líderes que tratan de ser refundacionales de la realidad política, económica y social de sus respectivos países. En consecuencia tenemos allí algo que se ha tornado muy divisivo en la región y a lo cual añadiría yo el hecho de que son dos de los cuatro países junto a Chile y Brasil que más han incrementado sus presupuestos de defensa y que más han incrementado la adquisición de armamentos. O sea que no sólo tenemos diferencias ideológicas, tenemos hoy bastante distinto el pasado en términos sociales y económicos, y tenemos una situación de rearme muy peligroso y detrás de esto la sombra y la proyección de poder de los Estados Unidos con el uso de las siete bases en Colombia, con una relación muy tirante con Caracas… O sea hay una situación en esa zona que es demasiado explosiva y que la región ha retrasado en su tratamiento, pero que seguramente en el 2010 va a requerir algún tipo de decisión política de parte de América Latina…
MHG: Al comienzo usted se refería al éxito del golpe de Estado en Honduras considera que no hay marcha atrás? Asumirá el presidente electo? Tiene que ver con esta postura a “media agua” con respecto al golpe de parte de Estados Unidos?
JGT: La situación no es fácilmente remediable, porque este proceso electoral no resuelve el problema de origen que fue la existencia de un golpe orquestado por ciertos sectores con al aval directo de las Fuerzas Armadas, con la expulsión del presidente Zelaya, con practicas que habíamos pensado que estaban desterradas en America Latina. El dato preocupante a mi parecer es la ambigüedad con la cual se movió desde el inicio Estados Unidos y que fue dando pie para que el gobierno de facto sintiera que nunca debió negociar de manera franca y justa con el saliente presidente Zelaya. Este me parece un dato preocupante. Me parece que además cuando uno observa las razones por las cuales hubo esta ambigüedad de los Estados Unidos es un combinatoria muy compleja de factores: en Honduras está la base naval más importante de tipo continental que tiene Estados Unidos, me refiero a la base de Soto Cano; nadie cree ya a esta altura que al menos no estuvieran enterados los militares norteamericanos acerca de este movimiento que intentaban hacer las fuerzas armadas hondureñas. Está el tema de los legisladores, los republicanos, y particularmente personas más que grupos, quienes trataron de bloquear la nominación del subsecretario de Estado, Valenzuela, y ello forzó a que la administración Obama diera señales de liviandad ante Honduras para facilitar ese proceso… En pocas palabras esto devino mas de la lógica de la política doméstica norteamericana y de la lógica vinculada a la incursión militar que a una política de valores o principios… Con lo cual repito, la señal es preocupante y seguramente Washington y el viaje de Valenzuela por una buena parte de América del Sur, tuvo por objeto explicar la política de Estados Unidos de manera más clara, pero creo que fue un fracaso en el sentido de que nadie quedó convencido de por qué cuando se produce un golpe tiene que haber una actitud tan poco clara y marcada por la política interna…
MHG: Uribe irá por la reelección?
JGT: Sí. Pero creo que lo que tenemos en Colombia es una situación muy complicada. En primer lugar tiene que darse el aval del referéndum que fue una ley aprobada por el Congreso, la cual está ahora en manos de la Corte Suprema sobre su constitucionalidad. Luego si se realiza, cómo y cuándo; y si ello llegase a ocurrir creo que está el otro tema fundamental que es el número total de votos que debiera tener el Presidente para que el referéndum le sea positivo. En todo caso lo que está sucediendo en Colombia es francamente alarmante porque la tradición institucional del país, la tradición del respeto de la separación de poderes, la tradición de no tener reelecciones, la tradición de manejar con bastante pulcritud los procesos electorales a pesar de ser un país atravesado por conflictos armados, todo eso ha quedado en entredicho y ahora con unas FARC que en vez de estar totalmente derrotadas, reaparecen con actos brutales y terribles que muestran que aún tienen una musculatura militar y política importante…
