Dr. Andrés Cisneros: – Abogado y Dr. en Ciencias Políticas***
MHG: Cómo ve a nuestro país en cuanto a su presencia en el mundo contemporáneo y su vinculación con él?
AC: Si tomamos la historia argentina desde 1860, cuando Buenos Aires se unifica con la Confederación y surge la República Argentina, desde entonces hasta ahora la Argentina nunca estuvo tan aislada del mundo como hoy… Hemos perdido presencia en el mundo… Argentina es un país que tuvo presencia, no protagonismo, pero hemos tenido buena presencia durante mucho tiempo. Y en nuestra región más que presencia teníamos mucho peso, éramos protagonistas. Argentina ha perdido gran parte de la presencia en el mundo y muchísimo peso en la región, ya no pesamos casi nada…
MHG: En hecho puntuales como lo sucedido en Honduras Argentina está actuando como debe?
AC: A ratos si, a ratos no. Por ejemplo el tema del retiro de embajadores, está bien. Dicho sea de paso en Honduras no teníamos embajador, estaba sin designar como en otros tantos lugares…
MHG: A qué se debe que no tengamos embajadores designados en algunos países?
AC: Forma parte del aislamiento, hay gobiernos para los cuales la relación con el mundo importa y para otros no. Desde hace unos 7 u 8 años los gobiernos argentinos no le dan mucha importancia a la relación con el mundo, sí se la da Brasil o Chile por ejemplo. En general tenemos políticas exteriores tibias con el mundo. Además el modelo político ideológico de los que nos gobiernan en este momento no coincide con lo que el mundo pide hoy. Hoy el mundo no habla más de socialismo, de imperialismo apátrida… Ese tipo de discursos, ese tipo de ideologías no va mas en el mundo, puede ser muy respetable no digo que no, pero el mundo habla de otra cosa…
MHG: En lo que resta del año habrán cuatro elecciones presidenciales en América…Uruguay, Chile, Bolivia y la propia Honduras… la región va en un mismo proceso o usted advierte cambios en las próximas elecciones?
AC: Cualquier fenómeno político de América del Sur hay que referenciarlo a un fenómeno central que explica todo lo demás o al menos le da el transfondo que permite entenderlo. En América del Sur hay una guerra civil ideológica. La mitad de los países ha conservado el sistema democrático tradicional, constitucional, con división de poderes, y les va bien: Brasil, Uruguay, Chile, Perú, Argentina… Otros han elegido otro camino, que podríamos definir el populismo. En este caso tenemos a Chávez en Venezuela, a Correa en Ecuador, Evo Morales en Bolivia; en Nicaragua, es lo que se intentó hacer en Honduras. Paraguay está a mitad de camino… Son dos concepciones diferentes de lo que debe ser el Estado, es un combate ideológico, es una guerra ideológica entre dos modelos que no pueden convivir mucho tiempo, tiene que ganar uno o el otro… En ese escenario, en ese trasfondo se dan todos los procesos… Se da el tema de Honduras, el tema de las bases militares de Estados Unidos… se da todo. Si no se entiende ese conflicto básico y fundamental, los demás conflictos no se pueden comprender. Esa es la situación que estamos enfrentando…
MHG: La Cumbre de la UNASUR a realizarse el 28 de agosto en Bariloche hay que analizarla en el contexto que usted menciona…
AC: Sin dudas, ya fracasó hace menos de un mes la misma cumbre en Quito. Era la misma cumbre, los mismos presidentes, excepto el de Colombia que no fue, el de Uruguay que tampoco fue y el de Paraguay que llegó tarde… El cumbrismo es una peste que tiene la política exterior de América del Sur que en realidad procura maquillar, cubrir el fracaso de la diplomacia… En general en América del Sur acostumbramos a poner el carro frente a los caballos. Por ejemplo recordemos la fiebre por tener una moneda común, nadie habla más de eso. En Europa tardaron cuarenta años en tener una moneda común, primero se desarrollaron, luego los países se integraron, y como resultado de la integración vino la moneda común. En América del Sur como fracasó la integración estrepitosamente, dijeron vamos a maquillar ese fracaso diciendo que igual vamos a hacer la moneda común… se lanza en los diarios la noticia… A los treinta días todo el mundo se olvidó… Esto es más o menos así… Es decir las diplomacias respectivas fracasan, los conflictos continúan, el MERCOSUR se hunde, el Grupo Andino ya se hundió hace rato… cuál es la solución? Hagamos una Cumbre. Se juntan los presidentes, hay anécdotas menores que se llega tarde a una foto, que “por que no te callas” y se terminó. La Cumbre permitió que la gente creyera que todavía seguimos teniendo una diplomacia que funciona…
MHG: Y mucho peor cuando a una Cumbre le oponemos en el mismo territorio una Anti-.Cumbre
AC: El mas grande papelón de la historia diplomática argentina y probablemente de America del Sur, fue la Cumbre y la Anti Cumbre de Mar del Plata. Era una situación muy esquizofrénica, el mismo país organizaba la Cumbre y la Anti Cumbre… Había funcionarios que por la mañana organizaban la Cumbre y por la tarde la Anticumbre… Parecía una mala película de Hollywood…
MHG: Lula está por terminar su mandato, Brasil se ha erigido en el referente latinoamericano Como cree que va seguir esto?. Brasil tiene por su propio peso una política a desarrollar mas allá de Lula o gravitará su no presencia?
AC: Gravitará muy poco, por suerte para ellos. Porque Brasil hace 60 años tiene políticas de Estado, también en el campo exterior, de ahí el brillo de Itamaratí . Esto quiere decir que la clase política, militar, sindical, empresarial de Brasil tiene un acuerdo básico sobre 4 o 5 cosas. Cambian los presidentes, pero estos puntos no se cambian. Fíjese usted que Lula antes de ganar la elección, que perdió con Fernando Enrique Cardoso, se comía los chicos crudos. Tenía un perfil parecido a Pino Solanas. Cuando es elegido presidente para encontrar una diferencia entre la política de Lula y la de Cardoso tiene que escarbar mucho., mantuvo el rumbo principal que tienen los brasileños hace 60 años. Itamaratí puede hacerse famosa como la gran Cancillería, porque los diplomáticos saben que cuando trabajan, cuando toman un compromiso, cuando firman algo, va a durar muchísimos años. Los diplomáticos argentinos, que son tan buenos como los brasileños, cuando cambia el gobierno le cambian todo el libreto, deben agarrar la valijita y salir al mundo contar el nuevo libreto y nadie les cree, porque saben que cuatro años después van a cambiar de discurso. Un país como Brasil que tiene políticas de Estado progresa espectacularmente, un país como Argentina que tiene pocas políticas de Estado, donde el gobierno nuevo no solo no continúa con la gestión del anterior, sino que si puede los mete presos a todos… va muy mal…
***- Secretario de Relaciones Exteriores y Asuntos Latinoamericanos. Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto. (1996-1999).
– Secretario General y de Coordinación. Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto. (1992-1996).
– Embajador Extraordinario y Plenipotenciario. Jefe de Gabinete del Ministro Guido Di Tella. Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto. (1992-1996)
– Jefe de Gabinete del Ministro. Ministerio de Defensa. (1991).
