– Dr. Marcelino Cereijido Mattioli : – Científico argentino residente en Méjico, especialista en fisiología celular y molecular, postdoctorado en Harvard, exiliado en 1976, autor de libros como La nuca de Houssay; La obediencia debida y Ciencia sin seso, locura doble. Discípulo del premio Nobel argentino Bernardo Houssay. Próximo libro: “La ciencia como calamidad” ***
MHG: El Dr. Cereijido reside en Méjico desde 1976. Cómo está la situación en ese país a raíz del brote de gripe porcina?
MC: Estamos bien… El tremendismo ha sido una constante humana. Todos exageran. Incluso algunos buscan encontrarle una utilidad al tremendismo. Me acuerdo que cuando Mac Namara era Secretario de Estado en EEUU; pidió una cantidad enorme de dinero para la seguridad nacional, le preguntaron “qué es seguridad nacional?. A lo que contestó: “es imaginar las cosas mas terribles y saber que voy a poder salir victorioso si se dan”. Creo que muchas de las cosas que la gente teme en este momento no se van a dar…
MHG: Esto que sucede esa parte del analfabetismo científico que se traslada a lo político?
MC: Lo que tiene que ver con el analfabetismo científico es cuan preparado está el país para salir adelante de la contingencia. El analfabetismo científico tiene que ver desde varios puntos de vista. En primer lugar en el primer mundo tienen equipos de virólogos especialistas, instrumental. , tipifican los virus, los secuencian, si mutó o no. Y otros países se acuerdan de “Santa Bárbara cuando suena el trueno”. No cuentan con los medios, ni como actuar ante al contingencia… Hay que decir que el gremio médico de Méjico está respondiendo bien, soy amigo del jefe de enfermedades respiratorias del hospital que se está haciendo cargo de la contingencia, es gente de primera calidad, pero también sé que no le han dado los dineros necesarios para hacer investigación, para tener más personal. Otra de las cosas que tiene que ver con el analfabetismo científico es si a un muchacho sueco de 28 años, una máquina le saca un brazo, o sea sufre un accidente de trabajo, sabe que su Estado lo va a cuidar desde ese momento hasta que se muera. Pero si esto le pasa a un campesino de un estado de Méjico, va a ser un mendigo a menos que tenga diez hijos y algunos lo puedan mantener… Se ve que el analfabetismo científico ha hecho crecer el número de gente pobre tremendamente en los últimos cincuenta o cien años. Y esto que tiene que ver con la epidemia?. Antiguamente la única defensa que tenía la gente era aislarse. Toda ciudad hoy tiene algún barrio que se llama hospital o algo así, que quedaba fuera de la ciudad y ahí se mandaba a la gente con enfermedades infecciosas. En este momento es imposible aislar. Los chinos estornudan con una gripe común y dos semanas después están muriendo las gallinas en Canadá. Hoy en día cualquier caso así se transforma en una pandemia. Esto sí tiene que ver con al analfabetismo científico…
MHG: El gran desarrollo científico que permite poder viajar de aquí a Méjico en 6 u 8 horas también posibilita esta trasmisión?
MC: Exactamente… Para completar mi idea anterior, hoy en la Isla de Manhattan hay más gente que en la Edad de Piedra en todo el planeta. También está el factor que usted señala, que es que con los millones de vuelos diarios ya no es posible aislar a nadie. Me acuerdo de un hecho: durante la Guerra de Corea, los norteamericanos usaban unos bombarderos gigantes y crearon un aeropuerto en la isla de Guam. Debido a esto entraron viboritas polizonas que se comieron los huevos de los pájaros que no estaban preparados para enfrentarse a las víboras. Hoy no hay pájaros en la isla de Guam. Los pajaritos se murieron por una cuestión ideológica…
MHG: Esto lo podemos ver en nuestro país, en donde hay una epidemia de dengue. Se ha fumigado y estamos matando a los bichitos que se encargan de comer los huevitos del mosquito que produce el dengue o a los mismos mosquitos… Este analfabetismo posibilita que sigan los problemas…
MC: Es más, durante el Proceso introdujeron nutrias en Tierra del Fuego y están terminando con los bosques del lugar. Por qué no desaparecen los árboles en Canadá? Porque en este país hay osos. Crece el número de nutrias, crece el número de osos, baja el número de nutrias… hay un equilibrio dinámico. Días atrás leía un artículo que decía que no saben si llevar osos a Tierra del Fuego o exterminar las nutrias… Cuando yo hablo del analfabetismo científico para que no parezca una cosa peyorativa, hoy prácticamente no queda ningún asunto de envergadura en salud, en comunicación, en transporte, en energía, que no dependa directa o indirectamente de la ciencia o de la alta tecnología… Hoy en día para manejar una sociedad moderna hace falta altísima tecnología y a veces ni así se puede… El segundo problema del analfabetismo científico es: cuando a un país le faltan alimentos, agua, medicamentos, energía, los afectados son los primeros en reconocer qué les hace falta… Si vamos a Biafra y preguntamos a la gente que necesita, te dicen ¡comida!…En cambio cuando un país está afectado de analfabetismo científico la población no entiende lo que le está pasando ni lo que podría hacer con la ciencia. En mi última visita a Buenos Aires me invitaron a visitar el Hospital Garrahan. Mi visita empezó por el subsuelo: ¡tienen laboratorios fabulosos!. Pueden tipificar virus, bacterias, lo que sea. El cerebro del hospital Garrahan está en el sótano y son profesionales de altísima calidad. Yo siempre digo que un país no es subdesarrollado cuando le falta dinero, sino cuando hay otra sociedad que entiende mejor. Los que entienden mejor la realidad japonesa si no fueran los japoneses sino los belgas por ejemplo, Japón sería un país subdesarrollado… Me puso muy contento ver esos laboratorios del Garrahan, lo bien equipado que está… Ellos no esperan que venga un país europeo a ver de qué se enferman los chicos, ellos lo saben… Ellos interpretan la realidad. Sucede que esto pasa sólo en parches de la realidad argentina…
MHG: Qué debiese hacer un Estado para salir de este analfabetismo científico?
MC: Primero es promover la ciencia. Es increíble que Argentina “fabrique” científicos que le vienen bien a Francia, al mundo entero, pero no a la Argentina. El primer drama del analfabetismo científico es no tener ciencia en un momento en que no hay nada de importancia que no la necesite, hasta para disponer de la basura urbana se necesita de la tecnología. Y el segundo drama es no saber que hacer con la ciencia si la tuvieran. Sé que a nivel nacional se encuentra el Dr. Lino Barañao, que sí sabe, pero no sé cuan apoyado está, no estoy al tanto de la política argentina… Sucede que la ciencia argentina le viene mal a muchos. Por ejemplo: el clero, a partir del 6 de setiembre de 1930, destruyo sistemáticamente, cada tanto, el aparato educativo argentino, evidentemente porque ellos tienen otra manera de explicar la realidad. Hay intereses creados y no tiene que ver solamente con que los científicos no se dan cuenta, o los políticos o gobernantes no se dan cuenta. Acabo de enviar a publicación un libro llamado “La ciencia como calamidad”, trata de estas cosas… Habla que la ciencia ha partido a la Humanidad en un 10% que se llama Primer Mundo, que tiene ciencia. Cuando tienen algún problema de comunicación, bélico, de salud, energía, confían su solución a las grandes universidades o los grandes centros… El 90% restante de la humanidad, llamado Tercer Mundo no sólo no tiene ciencia sino que no sabría que hacer si la tuviera y así le va… Hoy no tener ciencia es sinónimo de miseria, desocupación, dependencia, una cantidad de cosas que vienen aparejadas… Hay que ver como los paisajes mejicanos se están arruinando con los caseríos, con las desecaciones de los ríos…Los ríos de la ciudad de Méjico ya no existen, los han tenido que entubar… Si uno va a la ciudad de San Antonio en Texas, uno puede ver el río que es una maravilla, rodeado de flores… esto no se encuentra en ninguna ciudad del Tercer Mundo… Esto está causando un problema a todos… Tanto Primer Mundo como Tercer Mundo estamos, afortunadamente, en el mismo bote, y creo que van a tener que aflojar con eso de sembrar el analfabetismo en el Tercer Mundo… está la supervivencia de todos de por medio…
MHG: Cómo puede ser que un país como India, del cual se dice tiene un desarrollo tecnológico muy importante, tenga tan enorme proporción de pobreza y miseria?
MC: Sucede que la sociedad india es muy heterogénea. Tiene una parte realmente fabulosamente desarrollada y rica. El chiste es como hacer para distribuir esa riqueza. Eso ya es otro problema. Hay una frase genial de Pandit Nehru, quien falleció en el año 1964, la cual habría que colocar en la puerta de cada escuela y universidad argentina: “India es un país demasiado pobre como para no darse el lujo de no hacer ciencia”. Incluso en la manera de hablar se detecta al analfabeto científico. Por ejemplo yo soy miembro del Consejo Consultivo de Ciencia de Méjico, lo cual es muy pomposo, esa es la buena noticia, la mala es que jamás me llaman para preguntarme nada… En esto queda demostrado que el analfabeto científico no es quien no tiene ciencia sino el que teniéndola no sabe qué hacer con ella… Los analfabetos científicos dicen: los científicos quédense quietos y tranquilos, ahora tenemos muchos problemas, pero prometemos que ni bien los resolvamos vamos a apoyar a la ciencia…. Es como que yo les dijera que me operé de la vesícula para apoyar al médico que es amigo mío… al médico hay que necesitarlo, no apoyarlo… O como si los mejicanos no necesitaran clavos pero los compran para apoyar a los ferreteros… Los países analfabetos científicos del Tercer Mundo en vez de apoyarse en la ciencia como lo hace el Primer Mundo, hablan de apoyar a la ciencia después que se resultan los problemas. Para dar otro ejemplo de desaguisados, es como decir “ahora estoy muy atareado porque tengo que resolver estas ecuaciones diferenciales, pero ni bien las resuelva te prometo que voy a estudiar qué es eso de la matemáticas”… A esto me refiero cuando hablo de la realidad del mundo, y no sólo de la Argentina, o de Méjico, es que en todo momento, ante las crisis, para poder interpretarlas y hacer algo para solucionarlas, solo se hace con ciencia. De modo tal que el analfabetismo científico, en este momento se llama y por eso el título de mi próximo libro: “La ciencia como calamidad”, porque para el país que no la tiene es terrible… El analfabetismo científico tiene dos componentes. Uno de ellos es que el país que no se preparó y que no desarrolló la ciencia. El otro componente es el analfabetismo científico provocado por el que si tiene ciencia y no sabe qué hacer con ella…
MHG: Es un arma de sometimiento…
MC: Hay un proceso de africanización. África ha sido el continente del cual salió el ser humano. Cuando salió de allí ya era como nosotros. Inventó el lenguaje… Fue un continente sistemáticamente destruido por siglos. Hay un libro que se llama “De cómo Europa subdesarrolló a África” de Walter Rodney; simplemente le rompió el aparato educativo, esclavizaron a la gente… Pero lamentablemente es una tendencia humana, no es algo de maldad circunstancial. En Esparta había una parte de los rituales que era la ceremonia, tenían esclavos a los ilotas. Una de las cosas que les hacían era vestirlos ridículamente, cometer bajezas, emborracharlos, para mantenerlos degradados mentalmente. La promoción de la ignorancia en el otro es algo tan impresionante, siempre se ha dado ese fenómeno, el lío es cuando un país se lo causa a si mismo…
MHG: Me quedé pensando en la frase de Nehru: “India es un país demasiado pobre como para no darse el lujo de no hacer ciencia”.
MC: Una de las consecuencias de la miseria es que el miserable no manda a sus chicos a la escuela, y lo condena al miseria. Uno de los dramas de mantener andando a la ciencia, la educación o el conocimiento, es que enseguida ese no ver para que pueda servir el conocimiento hace que la gente realmente no mande a sus chicos a la escuela que es el equivalente a que un país no mantenga adecuadamente a sus científicos…
MHG: Cuántos candidatos a presidente hemos tenido que hayan llegado al poder con planes a largo plazo, a quince o diez años…? Cuesta encontrarlos… Hay que proyectar, cuando un ve proyectos ve futuro, y esto contagia a la sociedad
MC: Creo que usted es demasiado benigna. Porque tácitamente lo que está diciendo supone que el candidato político, sabe lo que haría con la ciencia y no lo hace de malo o por intereses malignos… La cosa es peor: no lo hace porque es un ignorante, un burro… Demos un ejemplo: hace 10 años cuando íbamos a pasar del segundo al tercer milenio, a mi como científico me invitaban a que resumiera lo realizado en el segundo milenio, analizar lo que iba a pasar en el nuevo milenio… La Universidad de Buenos Aires nos invitó a seis científicos que estamos desparramados por el mundo, a que fuéramos a la Argentina y como parte de nuestra visita el Sr. que iba a ser secretario de ciencia y tecnología, no me acuerdo el nombre, nos invitó a tomar un café para charlar. Cuando salimos de allí, nos miramos entre nosotros y dijimos “este salta de la sartén al fuego”, todo lo que dijo era para lucirse… pero no lo dijo de malo… Para que quede claro, si hubiesen puesto en ese cargo a mi mamá, te podría decir que era una santa mujer, pero hubiese metido una pata terrible con la ciencia nacional…. Porque ese señor no era malo, era burro… Muchos candidatos no desarrollan la ciencia no de puros malos…¡No, lo hacen de puro burros…! No digo que la maldad no juegue en algunos casos, pero ante que todo son burros… Cuando uno se recibe de médico le hacen jurar con una frase que dice: “primun no nocere”, que quiere decir lo primero no dañe. Quiere decir que si hay una persona en el suelo, desmayada, sangrando, hay que ayudarlo pero lo primero es no dañarlo más…
MHG: Esto es brillante para insertar en las responsabilidades máximas de conducción de un país: “Sr. candidato, señor presidente, señor diputado, señor senador, si usted va a ingresar a la política, cuanto menos no dañe”
MC: Sucede que no nos podemos dejar confundir con la palabra lucha. Si vos decir que vas a luchar contra la tuberculosis, no quiere decir que cuando veas a un tuberculoso lo metas preso… Hay que estar del lado del tuberculoso. De la misma manera yo no voy a vilipendiar a quien no tuvo la suerte de ir a la escuela, o no tuvo la suerte de seguir una carrera… Dejar de ser analfabeto científico es ayudar a la gente, es estar al lado de ellos…
MHG: A manera de ejemplo le comento que en este momento en Argentina ante la participación de los menores en el delito, lo que se está tratando de ver no es como a esos menores los ponemos en colegios, le damos educación, le brindamos un futuro. Lo que se está discutiendo es como se baja la edad de imputabilidad del menor para encerrarlos
MC: Sin palabras… me suena terrible…
****- Nació el 29 de enero de 1933 en Buenos Aires
– Bachiller del Colegio Nacional "José de San Martín" (Bs.As.) (1950)
– Médico (UBA-1058)
– Doctor en Medicina (UBA-1962)
– En 1973 fue elegido decano de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA
– Fue investigador del CONICET y trabajó con Bernardo Houssay y Braun Menéndez.
– Desde 1976 reside en Méjico en donde debió exilarse por el golpe militar de 1976 donde continuó su brillante carrera científica, llegando a ser Premio Nacional de Ciencias de México.
– La OEA le otorgó en 1993 el premio Bernardo A. Houssay.
– Profesor titular del Departamento de Fisiología Biofísica y Neurociencias del Centro de Investigación y estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Méjico)
Libros publicados:
"La nuca de Houssay-La ciencia argentina entre el Billiken y el exilio" (1990)
"Ciencia sin seso: locura doble"
"Dr. Marcelino Cereijido y sus patrañas"
"Por qué no tenemos ciencia"
"Orden, equilibrio y desequilibrio"
"El tiempo, la vida y la muerte" y "La muerte y sus ventajas" (1997) en colaboración con su esposa Fanny Blank Cereijido
"Aquí me pongo a contar"
"La Ignorancia Debida"
"People without science"
En vías de publicación: “La ciencia como calamidad”
