Sin conocimiento distribuido socialmente, no puede haber sociedad que crezca productivamente… y en esto el rol de la escuela es fundamental

– Lic. Marcelo Urresti: – Lic. en Sociología y Filosofía en la UBA
Último libro: “Ciberculturas juveniles” (Trabajo de investigación de 12 sociólogos) ***

MHG: Cibercultura es el análisis de la influencia en los jóvenes de la tecnología, del nuevo lenguaje asociado a ella y de la irrupción de las tribus…
MU: Las tribus en realidad son una minoría. Son grupos pequeños, minoritarios, que eventualmente y a medida que se empiezan a reconocer entre sí y a plantear territorios comunes, lugares de encuentro y a generar espacios propios, se hacen más visibles, por eso dan la impresión que son más. Pero la gran mayoría de los chicos no se enrolan en tribus. Los chicos “normales” son chicos que gestionan su identidad adolescente y su transición juvenil en los grupos de pares, conforman grupos de iguales, en donde articulan su identidad, pero no necesariamente tienen marcas estilísticas y estéticas como la de las tribus…

MHG: No tiene una identificación tan notoria…
MU: Exactamente. El tema de la identificación es muy importante entre los adolescentes. Recordemos que cuando nosotros fuimos jóvenes teníamos ese grupo de pares, pequeño, relativamente mimético, no quiere decir que todos los chicos hacen exactamente lo mismo, pero hay una fuerte identificación con el grupo que conforma sus redes de amistad, con los cuales se comparte mucho tiempo libre, se sale juntos, se descubren cosas juntos, como la ciudad donde uno vive, un paisaje cercano, un viaje de vacaciones; lectura, películas, música… La música es al fin de cuentas lo más importante en los últimos 25 años que hace que los chicos tengan elementos comunes de identificación con los cuales construyen grupos y en esos grupos se identifican. Cuando pasa el tiempo, a los 18 ó 20 años, -aunque estas edades se van extendiendo-, los chicos van empezando a dejar esa pertenencia simbiótica tan fuerte y marcada y van entrando en la transición juvenil. Se comportan de una manera más individual, se vinculan con las típicas agencias sociales que los van recibiendo que normalmente son el trabajo, el estudio, u algún otro ámbito de participación. Se va conformando la pareja definitiva y lentamente los grupos de pares quedan en la memoria y en algunos se conservan como los grupos de amistad. Son las redes de amigos que junto a la parentela representan ese ámbito de sociabilidad en el cual la mayoría de las personas transita. Pero el primer paso que se da para salir de la infancia es el grupo de pares… Pero hay chicos que conforman grupos de pares que están muy marcados estéticamente y estilísticamente, esas son las tribus.

MHG: La descripción que usted realiza coincide con un tránsito de cierta normalidad. El adolescente estudia, termina una carrera universitaria o trabaja, conforma una pareja… Pero hay un sector muy grande de jóvenes desocupados, que no está insertado en nada, pero que también participan de esta cultura tecnológica…
MU: Sí. Pero igualmente ellos después se terminan integrando en redes laborales o en redes de reproducción económica, de trabajo informal. Básicamente son los sectores populares que tienen las condiciones menos favorables para su desarrollo…

MHG: El Lic. Daniel Arroyo, Ministro de Desarrollo Social del Gob. de Buenos Aires; nos decía en una entrevista que hay dos elementos que igualan a los jóvenes: zapatillas y celular…
MU: Son consumos prácticamente universales. Lo mismo va a pasar con la Internet. El tema es que lo que hace cada uno de esos jóvenes con lo que tienen y reciben, es diferente. Esto vuelve a plantear el tema de las diferencias sociales y de las clases sociales de una manera notoria, haciendo que algunos chicos tengan una trayectoria de desarrollo posible y otros no. En una sociedad desigual, los chicos tienen trayectoria desigual. No es lo mismo que diferentes. Porque en esa trayectoria algunos van a poder acumular experiencia, bienes, capital cultural… y otros no tanto. Se conforma una diferencia que lamentablemente es desigualdad. Pero lo que tienen en común entre otras cosas, son el consumo tecnológico, encarado de distinta manera, pero sí lo tienen en común con respecto a la generación anterior, esta es una marca generacional muy fuerte. Estos chicos, y mientras más chicos es más marcada la tendencia, van entrando al mundo de la tecnología, al mundo de la computadora, al mundo de Internet, con mayor facilidad y con menos mediación, más directamente, sin una experiencia propia… Van conformando su mundo, son lo que se denominan los nativos digitales. Los jóvenes actuales tienen esa característica, nacen con la tecnología formando parte de su mundo y es su mundo. Así como en otras generaciones fue la televisión y en generaciones anteriores fue la radio. En esa época los padres tampoco terminaban de entender eso que conformaba parte del mundo de sus hijos, hoy pasa lo mismo con la Internet…

MHG: Francesco Tonucci, el educador italiano, manifiesta que la misión principal de la escuela es enseñar la tecnología…
MU: Tonucci tiene incluso una tesis mucho más provocadora y muy linda de sostener que dice: “la escuela debe enseñar a jugar”. No se refiere al juego electrónico, sino con lo que tiene de capacidad el juego. Se refiere al contacto colectivo, salvo algunos juegos especiales, todos los juegos son colectivos; y el segundo elemento del juego es generar ficción. O sea generar un mundo que está fuera del mundo real pero que ayuda a desrealizar el mundo real para después poder encararlo con fantasía, con capacidad de transformación… Tonucci pone estos dos roles a la escuela detrás de los cuales se encolumnan dos misiones fundamentales más que establece la UNESCO: aprender a vivir juntos y aprender a aprehender. Estas son las misiones que debe desarrollar la escuela en un entorno tecnologizado. La tecnología va a ir poniendo al alcance de las personas de manera masiva, gratuita y de un facilísimo acceso, toda la información disponible. Tal vez hay muchas personas que estén familiarizados con lo que voy a decir pero otras no: en la Internet se pueden encontrar los libros clásicos del siglo 19 para atrás, en su lengua original y también traducidos. Las obras musicales, las clásicas consideradas como altas obras del espíritu hasta las populares, incluso las pops vinculadas con la cultura contemporánea, la cultura del consumo. En término de imágenes, está todo el acervo de imágenes de la Humanidad. Se puede encontrar cualquier cuadro, u obra de arte e incluso el análisis que lo ayude a ver y comprenderlo. La tecnología pone todo a mano en el hogar. Es verdad que primero esto sucede en los sectores que tienen mayor nivel adquisitivo, pero paulatinamente se va a volver universal como pasa en otros países. Esto va a implicar que el dispositivo escolar en tanto que es difusor de conocimiento, se vuelva obsoleto. Hacer que los chicos accedan al conocimiento entendido como información, es algo que la tecnología puede hacer con mucha más fuerza, vivacidad y velocidad. La función de la escuela es aprender a jugar con esas cosas, aprender a aprehender, a transmitir herramientas que permitan manejar ese nivel de información porque sino se puede volver nocivo. La función del juego, de divertirse buscando, experimentando, intercambiando y enriqueciendo, es algo que la escuela en términos de instrucción formal, perdió.

MHG: Lo que usted dice me recuerda unas palabras de María Elena Walsh: “Defiendo para la infancia el derecho a la imaginación, que debería ser constitucional”…
MU: Es una frase excelente que tiene además esa contracción poética de María Elena. La imaginación es juego y el juego es una manera de construir conocimiento. Los constructores de conocimiento son personas que se divierten, que juegan con aquello que les llama la atención y los fascina. La tecnología nos acerca los contenidos y lo hace rápido. Lo que tiene que hacer la escuela es aprender a jugar con la tecnología para que la imaginación ocupe el primer lugar…

MHG: La tecnología nos acerca todo: lo bueno y lo malo…
MU: Por supuesto. Pero una cosa es la tarea de la escuela y otra cosa es la tarea de la familia. La escuela, como dispositivo, tiene que funcionar en la transmisión y el aprovechamiento de las grandes obras del espíritu que tienen que ver con las artes y las ciencias, con el mundo de las artes y el de la imaginación. Por supuesto que Internet es un espacio de entretenimiento, en sentido amplio, donde están los juegos de producción de vértigo, los juegos de pólemos, de guerra; que obviamente transmiten valores indirectamente. Y tenemos todo el mundo de la pornografía, al cual no hay que desconocerlo, y es una parte muy importante de Internet… pero debemos evitar que todo lo que tiene de negativo no nos permita aprovechar lo que tiene de positivo…

MHG: A nuestros padres les era más fácil controlar lo que escuchábamos en la radio… que controlar hoy lo que nuestros chicos ven en Internet…
MU: Es así… incluso los contenidos de lo que se transmitía en radio estaba controlado, para bien y para mal, por las mismas emisoras…

MHG: Un trabajo realizado por el CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento) muestra que la mayor violencia que reciben los chicos está primero en la escuela y en segundo lugar en la calle…
MU: Creo que este trabajo debe tener que ver con entender la violencia exclusivamente como agresión… Sin dudas es así, porque estadísticamente los chicos pasan más tiempo ahora en la escuela que antes. No quiero ser aguafiestas con este tipo de estudios, pero si los chicos pasan 10 horas en la escuela, es más probable que la violencia física la reciban en la escuela y no en la calle. Cuando los chicos pasaban más tiempo en la calle, era al revés. Si los chicos pasan mas tiempo en los clubes, será en los clubes… Con esto no quiero decir que sea un dato al cual no prestarle atención, porque la escuela es el espacio de convivencia fundamental de la mayoría de los chicos…

MHG: Impacta que sea en la escuela…
MU: Así es… Además lo que está pasando, en comparación con años anteriores, es que en la escuela entran más chicos que antes… Hubo una época, que a la escuela, llegaba el 30% ó 40% de adolescentes en edad de estar en esa escuela… A partir de los 70 empieza a subir la matrícula. Y a partir de los 90, los números se invierten. Un 35% de los chicos quedan fuera de la escuela… Hoy en día llega el 95% ó 96%… Es decir son instituciones que han crecido, que han aumentado, la masa de chicos que llega es cada vez mayor… Cuando uno hace un calculo estadístico tiene que tener en cuenta el universo del que parte… y ese universo es muchísimo más grande, con muchísimas más horas, no es casual que esto aparezca… Esto no quiere decir que no hay que empezar a discutir el fenómeno, hay que empezar a pensar cuáles son los elementos que están produciendo violencia en este tipo de instituciones. Y las respuestas son de las más variadas… Se podría considerar la variable social, en lo que tiene que ver con que la escuela media no está preparada históricamente para funcionar con el 100% de los jóvenes adentro. Hay que hacer una transformación interna de lo que se entiende por disciplinas se conocimiento, cómo se producen, y cómo se reproducen y se transmiten a los chicos. Qué se entiende por convivencia, no sólo en el sentido de cómo los chicos se respetan unos a otros sino cómo se genera el trato cotidiano con el docente y con el saber… Hay muchos chicos que no tienen los capitales cognitivos y culturales para manejar ese tipo de cosas. Y hay una variable que es ambiental, que es que los chicos están cada vez más estimulados… Una escuela que en buena medida sigue funcionando como hace 50 años, y algunos mas pesimistas dicen como hace 150 años; tiene menos capacidad de contener, mantener entretenidos y estimulados a esos chicos que vienen desde afuera con un montón de estímulos suplementarios que hace que se aburran rápido, que estén inquietos, molestos y sientan que están perdiendo el tiempo en la escuela…

MHG: Es un televisor en blanco y negro contra un monitor a colores…
MU: ¡Y además un televisor en blanco y negro que tenía 3 ó 4 emisiones parecidas…! Tampoco esto sucede en todos los chicos… pero aunque sea en el 15 o 20%, ya es suficiente para que genere problemas de convivencia…

MHG: En este presente de la cibercultura ¿cuál es la relación de la escuela con el futuro trabajo?
MU: Hablando de escuela en término genérico, como sistema educativo, esta relación sigue siendo fundamental. Porque nos encaminamos en forma directa a la sociedad del conocimiento. Esta es una sociedad que produce a partir del conocimiento, que emplea cuotas crecientes de conocimientos en las formas de aplicación tecnológica a los procesos productivos. Por ejemplo: el campo ya no es más lo que era, sin tecnología en el sentido del conocimiento aplicado ya no se puede sembrar eficientemente ni el cultivo más simple. Se necesitan manejar computadoras, máquinas de gran complejidad, agroquímicos… todo es conocimiento. Casi todas las personas que trabajan en el campo tienen un apoyo agrotecnológico que hace 25 años era impensable… Antes todo dependía del clima, ahora depende del control de los fenómenos naturales. Hablando del bien industrial por excelencia: el automóvil; el conocimiento aplicado es cada vez más una parte importante del costo final… Nos encaminamos hacia una sociedad del conocimiento que en todos lo ámbitos exige competencias cada vez mayores de principios científicos, de principios tecnológicos y de conocimientos aplicados. Y por el momento no hay potra institución que difunda ese tipo de conocimientos mejor que el sistema educativo en términos formales… Sin conocimiento distribuido socialmente, no puede haber sociedad que crezca productivamente… y en esto el rol de la escuela es fundamental…

MHG: Para que haya una verdadera distribución de la riqueza debe haber una distribución del conocimiento…
MU: Es así… pero uno no es la causa del otro… Siempre se puede tener una sociedad distribuida económicamente en forma equitativa, pero además con el tiempo lo que va haber que tener es una sociedad distribuida en término de los conocimientos socialmente necesarios para producir… Las dos cosas juntas deben tener su peso e importancia… Las dos cosas deben hacerse simultáneamente… y una no debe ser excusa de la otra… porque puede que algunos digan “cuando esté distribuido el conocimiento hablamos de los bienes materiales”… No es así…las dos cosas deben ir juntas…

***- Docente en la materia Sociología de la Cultura e investigador del Instituto Gino Germani, Facultad de Ciencias Sociales, UBA.
– En el campo profesional ha asesorado a distintas instituciones de estados provinciales
y del estado nacional y ha participado como consultor en distintos proyectos de organismos internacionales como UNESCO y UNICEF.
– Libro (junto a Mario Margulis): La segregación negada. Cultura y discriminación

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