El empobrecimiento es una gran deuda de la democracia

– Dr. Wilfredo Penco: – Miembro fundador del Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (CEELA)- Presidente de la Academia Nacional de Letras de Uruguay****

MHG: En su carácter de miembro del CEELA viene observando los diferentes procesos electorales de América Latina. Cómo están nuestras democracias?
WP: Los procesos electorales son parte sustancial de la democracia, no es lo único, pero es como decía Ortega y Gasset: “la base de la democracia depende de un detalle: el procedimiento electoral”. Si no hay elecciones no hay democracia. De manera tal que las elecciones, los procesos electorales, las consultas populares, ya sean de carácter plebiscitario o referéndum, son instrumentos fundamentales para la consolidación de la democracia. En América Latina durante muchos años, ese procedimiento, ese “detalle” quedó prácticamente marginado. Desde hace más de 20 años, en Latinoamérica el proceso electoral es un instrumento prácticamente cotidiano…

MHG: En Argentina, por estos días celebramos los veinticinco años de democracia…
WP: Las elecciones hace 25 años en Argentina fueron una instancia fundamental para el resto de América Latina. Luego vino Uruguay, Chile, prácticamente todo el Cono Sur tuvo un resurgimiento democrático tan importante…

MHG: Hay países como Bolivia en donde se ve una crisis del sistema, con problemas de entendimiento y comprensión de cómo desarrollar su democracia…
WP: Bolivia es una país que toda su historia ha sido muy compleja, de enfrentamientos muy severos. Lo que ocurre en Bolivia no es una novedad. La sociedad boliviana ha vivido polarizada, dividida, enfrentada, durante prácticamente toda su historia. El tema de las regiones en Bolivia tampoco es algo nuevo. La reivindicación que ha sostenido un sector del Oriente con respecto al Occidente boliviano se remonta a principios del siglo pasado. Desde ese punto de vista lo que ocurre en Bolivia a un observador atento de la historia boliviana, no puede sorprenderlo. Lo cierto es que la consulta popular ha sido una nota predominante en este país, ya sea dentro del marco legal e incluso fuera de él. Cuando las consultas populares tienen una respuesta tan masiva, es un índice que de una u otra manera el camino empieza a ser diseñado…

MHG: A pesar de la crisis del 2001 en Argentina, de lo que sucede en Bolivia, vemos que los resortes -aunque débiles-, funcionan en nuestras democracias. Pareciese que hay una conciencia muy grande sobre cuál es el sistema que abraza toda nuestra población…
WP: Es así. Creo que existe esa conciencia tanto a nivel nacional como en el caso de Bolivia; como a nivel regional en el caso de los departamentos que integran ese país; y también en el resto de América Latina…

MHG: He leído con atención declaraciones de Salvador Ramos, presidente de la Junta Electoral de República Dominicana, quien manifestó “no hay país en América Latina en donde no reine la desconfianza de los partidos políticos en su sistema electoral”. Yo sentía como propias estas palabras, porque cada vez que se avecinan elecciones, comienzan las dudas de si habrá trampa… siempre está esa sospecha Hay razones fundadas?
WP: lo cierto es que en primer lugar no hay un modelo perfecto y menos un modelo único para todos los países de Latinoamérica, que pueda ser aplicado de manera uniforme en todos nuestros países. Cada uno tiene sus características, cada uno responde a historias que no son las mismas. Hay países que han salido de guerras, pienso en America Central, en El Salvador, en Nicaragua, Guatemala. Colombia tiene una situación muy particular. No hay proceso electoral igual en cada uno de nuestros países. No obstante hay comunes denominadores, y en eso encontramos que los partidos políticos que son actores principales del proceso electoral, cuando se inscriben en ese proceso, se enfrentan, compiten, Entran en una contienda. Uno no confía en el otro, porque es la lucha por el poder. Por más que haya una cultura cívica, democrática en vías de consolidación, siempre hay márgenes en ese enfrentamiento, en esa competencia; para la desconfianza. Esa desconfianza alcanza al mismo proceso que está basado en leyes que son los propios partidos representados en los órganos legislativos, que las han creado…

MHG: En las anteriores elecciones de Estados Unidos quedaron muchas dudas sobre los cómputos en el Estado de Florida…
WP: Exactamente. Las dudas no sólo se basaron en el procedimiento electoral propiamente dicho, sobre cómo marcaron la papeleta electoral, había partidos que estaban ubicados de manera tal en el papel que podía llamar a confusión; sino también fue cuestionado el propio padrón electoral, que es otro de los elementos técnicos fundamentales. Este es un ejemplo de como la desconfianza puede ser manifiesta.

MHG: Cuál es la participación efectiva que tienen los veedores u observadores electorales en las elecciones?
WP: La observación electoral es un fenómeno relativamente nuevo en términos históricos. Aunque existen algunos antecedentes que se remontan al siglo 19, la observación electoral internacional fundamentalmente toma fuerza a través de organismos como Naciones Unidas acompañando procesos muy importantes como los de descolonización en África. En realidad la observación está acompañada en estas instancias por otras formas de acompañamiento político o técnico diferentes, como puede ser la mediación política, incluso la organización de elecciones. En esos procesos de descolonización que vivieron los países africanos, los observadores de Naciones Unidas eran también los que organizaban, o contribuían con infraestructura, con logística a esos procesos y mediaban políticamente. Esas misiones no sólo eran observadoras sino que realizaban otros cometidos que no son propias de la observación. En un país como Namibia, en 1989, Naciones Unidas desplegó más de 8 mil observadores

MHG: ¡Eran prácticamente fiscales!
WP: Efectivamente. Y no sólo eran funcionarios civiles sino también militares que contribuían a poner orden. Tenemos un ejemplo más cercano en nuestro continente que fueron las últimas elecciones en Haití, en donde la OEA participó con una misión que no sólo se limitó a observar sino fue la que organizó y prácticamente arbitró esa elección. Tuvo que tomar decisiones sobre la marcha muy trascendentes para que esa elección no derivara en una guerra civil…

MHG: Hay algún proceso electoral cercano que se presente como complicado?
WP: En realidad lo que tenemos por delante, me refiero a las próximas semanas, son elecciones no generales de un país. El 9 de noviembre hay elecciones municipales prácticamente en toda Nicaragua, salvo la región del Atlántico Norte, donde el huracán que hubo en el mes de marzo obligó a postergar las elecciones de esa región hasta enero de 2009. En el resto de Nicaragua, en 153 municipios habrá elecciones. El 16 de noviembre habrá elecciones primarias de partidos políticos en Honduras, en donde cada partido político en forma simultánea elegirá los candidatos a Presidente de la República para las elecciones del año próximo. Recordemos que Honduras y Uruguay son los dos únicos países de América Latina que tienen elecciones obligatorias de carácter primarias para los partidos políticos y de carácter simultáneo en un solo acto, en un solo día para todos ellos. El 23 de noviembre habrá elecciones regionales en Venezuela, donde se elegirán gobernadores y también alcaldes municipales y sus órganos legislativos. Estas son las tres elecciones que habrá en noviembre. Son elecciones importantes, pero no son generales, no se elige un presidente de la República, no se está plebiscitando un proyecto de reforma constitucional, incluso diría que los partidos políticos toman este tipo de elecciones para “tomar la temperatura” de lo que puede venir después… Olvidaba mencionar que el 4 de noviembre hay elecciones en Puerto Rico, en donde su estatuto jurídico es muy particular por su relación institucional con Estados Unidos. En Puerto Rico ese día no votan al presidente de la República aunque si han participado de las primarias. Lo que sí eligen es el gobernador de Puerto Rico.

MHG: Cuál cree que es la o las deudas de la democracia en Latinoamérica?
WP: El empobrecimiento es una gran deuda de la democracia. El empobrecimiento fundamentalmente en la calidad de vida de las personas, y en esa calidad de vida del lenguaje, que es el elemento de comunicación entre los seres humanos. Es una pérdida de enriquecimiento muy trascendental…

MHG: Y además liberador!. He leído como usted a través de los trabajos realizado sobre José Rodó caminó en dictadura, hacia la democracia en su Patria…
WP: Efectivamente es así. La democracia se construye. La democracia no es una instancia que queda petrificada, cosificada en un determinado momento. Es una construcción permanente. Justamente el trabajo de observación electoral técnica de la que yo participo, más que la observación política que incluso se corre hacia otros cometidos como es la mediación política y otro tipo de actuaciones; la observación electoral es una tarea estrictamente técnica y genera una expectativa que no corresponde con el cometido de la observación. La observación técnica trata fundamentalmente de recoger experiencias y hacer recomendaciones para mejorar el procedimiento electoral propiamente dicho como instrumento básico de la democracia…

MHG: Lo ideal sería adoptar el sistema de voto electrónico?
WP: Diría que es imprescindible incorporar tecnología. Como todos sabemos los desarrollos tecnológicos avanzan a pasos agigantados…

MHG: Y las trampas también…
WP: Es probable. Pero también la tecnología y el voto electrónico admiten auditorías técnicas que de pronto no admiten los procesos manuales en forma más transparente. Lo que quiero decir es que hay sociedades, como por ejemplo Brasil, en donde hoy sería impensable el voto que no fuera electrónico. Hay otras sociedades, como por ejemplo Uruguay, que es una sociedad homogénea, pequeña, donde el voto electrónico por lo menos no es imprescindible. El voto electrónico supone inversiones muy grandes para los Estados y a veces hay que elegir, o invertir en tecnología electoral o invertir en otros sectores del Estado que pueden ser muy necesarias…

MHG: Es un placer conversar con usted y ojalá esto sirva para ese puente cultural que plantearon con el Dr. Barcia… dado que ese otro puente, el que une a nuestros dos países, aun no está habilitado…
WP: Todos los puentes que se abran y que podamos cruzar entre Argentina y Uruguay serán puentes bienvenidos…

**** Representante del Frente Amplio (FA) en la Corte Electoral de Uruguay
– Dr. en Derecho y Ciencias sociales
– Publicó: “Rodó: las parábolas de Motivos de Proteo” (1978); “José Enrique Rodó” (1978); “Correspondencia de José Enrique Rodó a Juan Francisco Piquet” (1979); “Breve antología del cuento campero uruguayo” (1980). Colaboró en la restitución del texto y tuvo a su cargo el cuidado de la edición póstuma de “Don Juan, el Zorro” (1984) de Francisco Espínola. Coordinó y prologó el “Diccionario de Literatura Uruguaya” (3 Vols. 1987-1989).
– Militó en el Partido Nacional y desde su creación en 1971, en el Frente Amplio. Secretario General del Movimiento Popular Frenteamplista, integra el Plenario Nacional y la Mesa Política del Frente Amplio desde 1983. Senador en varias oportunidades (1985-1990
– Fue Director General de Cultura de la Intendencia de Montevideo (1990-1992), Prosecretario (1992-1994) y Secretario General (1994-1995). Cofundador del Comité de Cultura de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (México, 1990). Promovió la designación de Montevideo como Capital Iberoamericana de la Cultura para 1996

Deja un comentario