Leopoldo Moreau: – Dirigente de la Unión Cívica Radical. Fue diputado nacional y candidato a Presiente de la Nación por dicho partido
MHG: Desde la Unión Cívica Radical Qué análisis se hace de lo vivido esta última semana en Argentina?
LM: En primer lugar si no hubiésemos atravesado este conflicto las cosas hubieran ido mejor para el país, para el propio gobierno, para los chacareros… para el conjunto de la sociedad. A pesar de la dramática situación por la cual pasamos, se logró un final feliz, si lo queremos poner en términos de película. Final feliz por varias razones, en primer lugar porque quedó demostrado que el ámbito natural para dirimir los conflictos de intereses de la sociedad, que los tenemos como cualquier sociedad del mundo; es el Parlamento, es el instrumento mas importante de la democracia. En segundo lugar porque la movilización de la sociedad también puso de manifiesto que tenemos una democracia participativa ,no sólo formal o sea en el sentido que vamos a votar cada dos años; se demostró que hay compromiso, participación la cual siempre debe mantenerse dentro de la ley y del respeto mutuo que nos debemos los ciudadanos. En tercer lugar, en este balance, nosotros creemos que ha sido muy importante el rol del radicalismo que ha vuelto ha demostrar que es un partido que tiene hombres y mujeres cuya filosofía es más fuerte que sus posicionamientos circunstanciales; actuaron como buenos radicales no sólo los que pertenecemos a las filas formales del partido sino aquellos otros como Cobos, como Verani, como el senador por Santiago del Estero, Rached; actuaron en consonancia con sus convicciones radicales y su trayectoria, contribuyendo de manera decisiva más que nada a pacificar el país. Lo que ocurrió en el Senado no fue que se le inflingió una derrota al gobierno, sino que con este accionar se logró pacificar el país, abrir un espacio de reflexión y generar condiciones para que la sociedad argentina retome la normalidad. Una normalidad que también va a presentar dificultades, pero que uno aspira a lograr de aquí en adelante desde el diálogo, desde el consenso. Me parece que había llegado un momento en que el conflicto superaba las retenciones. Creo que la sociedad lo que estaba cuestionando es un estilo de administrar el poder, independientemente del reclamo sectorial, de las retenciones… en lo que se dio un paso adelante porque se logró derogar la resolución 125…
MHG: Hay constitucionalistas que analizan los contenidos del decreto y manifiestan que la Resolución 125 está limitada pero no derogada
LM: Esta bien, pero si no hubiera derogación no se habrían restablecido las retenciones al 35%, o sea a porcentajes anteriores al 10 de marzo. Los abogados, los constitucionalistas siempre tienen la manía de discutir la mitad de la biblioteca. No importa, el efecto concreto es que esta derogación, o esta limitación, como se la quiera llamar, ha restablecido las retenciones a los valores anteriores. Por supuesto que esto tampoco va a resolver mágicamente los problemas del campo, pero ha sido un paso muy importante porque restablece los mercados a futuro, le devuelve al sector agropecuario parte de las ganancias que corría riesgo de perder o de licuarse. La gente de campo deberá ponerse a trabajar en la siembra, y de eso estoy seguro porque es el espíritu de la gente del campo, a invertir nuevamente, a mejorar el paquete tecnológico, a comprar la mejor semilla, volver a comprar maquinaria…
MHG: En las horas previas, cuando ya se preveía que los números se acercaban a un empate hubo acercamiento de la UCR al vicepresidente Cobos aunque ya no integre formalmente las filas del radicalismo?
LM: No sé con Cobos, sí hablamos con algunos otros senadores, con Verani, con Rached, quienes también tuvieron un voto decisivo. Por ejemplo el senador radical por Santiago del Estero permitió con su voto el empate, sino Cobos no hubiese podido haber llegado por razones constitucionales a desempatar la votación…
MHG: En cuanto al voto del senador Rached, muchos consideraban que era un voto a favor de la propuesta oficial…
LM: Todos los que pensaban esto estaban equivocados. El viernes de la semana anterior ya le había comunicado al gobernador Zamora que iba a votar en contra del proyecto oficial. Rached es un hombre de una gran trayectoria en el radicalismo. Fue intendente en dos oportunidades de la localidad de Pinto, fue víctima de la persecución juarista, es un hombre de gran trayectoria en las filas del radicalismo. Reitero: tanto Cobos, como Verani, como Rached votaron de acuerdo a sus convicciones radicales y a su trayectoria. Lo que importa es que se salió de este conflicto que deja muchas enseñanzas, entre otras, que en la Argentina hace también falta una oposición que no sea impotente , que no se vaya en discursos, o en palabras y menos en anuncios catastróficos . Hace falta una oposición seria, con proyectos como ocurrió en el caso del Senado en donde el Radicalismo presentó un proyecto alternativo, también lo hizo el senador Verani junto con senadores del oficialismo como el caso de Reutemann quien también presentó un proyecto alternativo. La sociedad argentina pudo valorar su Parlamento que en los últimos años fue acallado, marginado, silenciado, poco utilizado. La sociedad tiene que demandar que su Parlamento, que en definitiva es lo que representa al ciudadano de a pie, tenga un funcionamiento más activo porque seguramente las cosas van a andar mejor. Los países que mejor andan en el mundo no son sólo los que tienen buenos índices económicos, sino los que tiene la mejor calidad institucional, el caso más concreto es la Argentina: tiene superávit fiscal, superávit comercial, superávit en la cuenta corriente de la Balanza de Pagos, descendió la desocupación, descendió el nivel de pobreza, y sin embargo tuvo un conflicto fenomenal. Esto significa que lo que no tiene es buena calidad institucional y buena política.
MHG: Sé que se va a enojar un poquito con lo que le voy a decir, pero esto se debe al Pacto de Olivos que dio un mayor protagonismo al presidencialismo en contra de las otras instituciones…
LM: No pienso que sea así. El acuerdo de Olivos creó la figura del Jefe de Gabinete, es cierto que no plenamente como lo hubiéramos deseado, porque no es jefe de Gobierno sino Jefe de la Administración, pero el Pacto de Olivos no creó los superpoderes. El Pacto de Olivos no creó las leyes de emergencia que justifican el traslado de responsabilidades al Ejecutivo, es el propio Congreso –no el Pacto de Olivos- el que ha delegado facultades. El problema es qué partido tiene mayoría en el Congreso y cuál es su visión de la forma de administrar el Estado. El justicialismo que tiene una visión vertical, una visión que adjudica al caudillo la suma del poder público, transfiere desde esa mayoría parlamentaria responsabilidades que no debería transferir. En realidad lo único que hizo el Pacto de Olivos fue legalizar los decretos de necesidad y urgencia. Sí coincido con usted que se quedó a mitad de camino en algo que me hubiera gustado: creo que la Argentina necesita definitivamente y una vez por todas un régimen parlamentario. Creo que lo que está muerto en Argentina es el presidencialismo. Esto quedó demostrado en las dos grandes crisis que hemos vivido últimamente: en el 2001 la crisis se resolvió desde y con el Parlamento; y esta última crisis, muy grave, porque la fractura social y política que vivió la sociedad no registra antecedentes desde el año 1983, también se resolvió en el Parlamento. Creo que hay que ir a un régimen parlamentario definitivamente.
MHG: Usted manifiesta que Argentina necesita una oposición seria, fuerte, no mesiánica… creo que –si no interpreto mal- esto último es en alusión a la Dra. Carrió…
LM: Interpretó bien. Le digo más, no veo mucha diferencia entre la Dra. Carrió y Cristina Kirchner. Y no me refiero justamente al género. Creo que ambas tienen como rasgo común la soberbia y la intolerancia. Cristina Kirchner y su marido, cuando alguien disiente con ellos lo ponen en la vereda del enemigo, del golpista, del desestabilizador. Cuando uno disiente con Carrió, ella lo pone en la vereda de la corrupción. Esos son signos claros de intolerancia y de poco respeto por el diálogo, por el consenso, por las estructuras políticas. Tanto Cristina como Carrió han abandonado sus propias estructuras políticas, ambas fabrican partidos y después los abandonan. Cristina hizo la Concertación y después la dejó de lado. Carrió fundó un partido y después lo dejó de lado… Me parece que el problema de la Argentina es ese: la intolerancia y la imprevisión de los dirigentes políticos.
MHG: Entonces qué visualiza usted como oposición? Si uno hace un análisis rápido y liviano, piensa que es tanto oposición Cobos, como Reutemann, como Verani, o la diputada Cremer de Busti, o los diputados Sanz o Morales…
LM: Argentina en vez de tener pluripartidismo tiene pluriperonismo. Creo que hay que ir a un régimen de partidos, nítido, claro. Hay que volver a fortalecer los partidos tradicionales. El peronismo tiene que recuperar autonomía ante la billetera y el autoritarismo de Kirchner y el radicalismo se tiene que reorganizar. Quedó demostrado que hace falta un partido como la Unión Cívica Radical, que vuelve a aparecer en escena por qué? Porque están en crisis los valores que siempre representó el radicalismo: diálogo, consenso e institucionalidad democrática. Y hace falta además partidos previsibles, que no estén dependiendo ni del gurú de turno, ni de la comunicación con Jesucristo, ni de las necesidades individuales de un dirigente. La política tiene que volver a ser una tarea colectiva y no una aventura personal. Hace falta reorganizar los partidos. Esto es difícil, primero por las crisis que vivieron los partidos y en segundo lugar porque el gobierno de Kirchner, que heredó las mejores circunstancias que un gobierno democrático pudo heredar en muchísimas décadas, tenía la gran oportunidad de mejorar el sistema de partidos y el sistema político. Pero agarró por la dirección contraria, los desmembró aún más, los dispersó, los trató de cooptar, bajó la calidad institucional… al final esto se volvió en contra el mismo gobierno…
