Micro: «El Caleidoscopio- Girar la mirada»
• *Existe una dimensión económica que escapa a los indicadores y estadísticas tradicionales*
*Esta realidad no se observa en lo que se gasta o consume, sino en las renuncias cotidianas (reunirse en casa en lugar de salir a comer afuera, postergar capacitaciones para aportar a los gastos del hogar o verse imposibilitado de ahorrar, renovar bienes o vacacionar*.
• *Ante la escasez de ingresos, el ajuste no siempre inicia por lo estrictamente indispensable, sino por lo aparentemente prescindible :el ocio, un libro, una salida o el descanso*
*Aunque parecen sacrificios menores y aislados, al acumularse despojan a la vida de aquello que trasciende el ciclo de «trabajar, pagar y volver a empezar».
• *La salud económica y social no se limita a la capacidad de compra, sino al margen para proyectar el futuro : cambiar de empleo, estudiar, emprender o absorber imprevistos sin desestructurar el presupuesto familiar*
• *En contextos imprevisibles, el horizonte de planificación se encoge. Los proyectos pasan a evaluarse como riesgos excesivos y las metas se difieren sistemáticamente hasta consolidarse en una postergación crónica*
• * El fenómeno no impacta exclusivamente en los sectores bajo la línea de pobreza, sino que alcanza a trabajadores activos que cumplen con sus obligaciones laborales pero perciben un retroceso constante. No responde necesariamente a la falta total de ingresos, sino a la pérdida de autonomía para decidir sobre el propio proyecto de vida*
• *La señal social más crítica se manifiesta cuando los individuos dejan de planificar no por falta de aspiraciones, sino porque perciben que proyectar o desear equivale a exponerse a una frustración asegurada*
• *La dimensión más difícil de mensurar en cifras oficiales es la distancia entre la vida que una persona desearía construir y la que efectivamente siente que puede costear*
• *El futuro de una sociedad no se define únicamente por sus logros materiales inmediatos, sino por el abanico de posibilidades que preserva. Cada renuncia en el presente implica también la pérdida de una fracción del futuro que resultaba imaginable*
